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domingo, 30 de noviembre de 2014

FÉLIX GRANDE, Recuerdo de un poeta con poema musicado Alfonso Baro

http://www.goear.com/listen/9b6ccfd/poetica-felix-grande-alfonso-baro

www.youtube.com/watch?v=_UKXiwIMA8k

POÉTICA
Tal como van las cosas, tal como va la herida
Puede venir el fin desde cualquier lugar.
Pero caeré diciendo que era buena la vida
Y que valía la pena vivir y reventar.
Puedo morir de insomnio de angustia o de terror
o de cirrosis o de soledad o de pena
Pero hasta el mismo fin resistirá el fervor
Me moriré diciendo que la vida era buena..
Puedo quedar sin casa sin gente sin visita
Descalzo y sin mendrugo ni nada en mi alhacena.
Sospecho que mi vida será así y ya está escrita
Pero caeré diciendo que la vida era buena.
Puede matarme el asco la vergüenza o el tedio
o la venal tortura o una bomba homicida
Ni este mundo ni yo tenemos ya remedio.
Pero caeré diciendo que era buena la vida (...) La adoro con cansancio, con horror, con amor…  La canción de la Tierra (Antología 1963-1998)

Muy pronto hará un año que nos dejó Félix Grande Lara, un poeta que nació en Mérida, pero vivió su infancia y juventud en Tomelloso. Ciudad Real y murió en Madrid en enero 2014. Reconocido escritor y flamencólogo afirmó: "El flamenco es la canción protesta más irrompible y duradera". Cultivó tanto el género narrativo como el lírico y está considerado uno de los grandes renovadores de la poesía española de los años sesenta.


Donde fuiste feliz alguna vez 
Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.
Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones-.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajenidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.
No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.
Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su víctima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hayas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño... su dueño... su dueño...

Su primera publicación fue "Las piedras", un poemario con el que consiguió el Premio Adonáis en 1963, cuando tenía 26 años. Dos años más tarde, presentó su novela "Las calles", con la cual también fue galardonado. Ha escrito muchos textos relacionados con la poesía y la música de su tierra, tales como "Memoria del flamenco" y "García Lorca y el flamenco", y muchas narraciones, entre las que puede destacarse "El marido de Alicia".
“Del árbol de los tiempos” y “Una postal de nieve ". Recibió el premio Nacional de Poesía (1978), el Nacional de las Letras (2004) y el Nacional de Flamencología (1980).
Su mujer, Francisca Aguirre, escribe una poesía con una temática que se mueve como testigo del mundo en el que vive.

Fotos: Félix Grande y Félix con su mujer Francisca Aguirre. 

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miércoles, 26 de noviembre de 2014

El pudor en el vestir

Llevaba tan delgada vestidura
 Que casi estar desnuda parecía
La ágil cadera, el muslo, la cintura
Todo el lienzo sutil lo descubría
Dos hemisferios de gentil hechura
En que un rollizo globo se partía
Formaba tiernos y elevados bultos
Que no pudo el cendal tener ocultos
Arrebatado del impulso ardiente
De la imaginación y los sentidos
Salió el joven gallardo, y de repente
Con brazos amorosos y atrevidos
Ciñó a la ninfa, señaló en su frente
La estampa de los labios encendidos,
Y el dulce fuego que alteró sus venas, José Iglesias de la Casa.

Este poema de José Iglesia de la Casa, 1748-1791, poeta sacerdote, ensalza la belleza femenina, el deseo sexual a través de una delgada vestidura.

Escribió José Iglesia de la Casa en sus primeros años poemas picantes burlescos Poemas eróticos, escritos quizás con el afán de subrayar la incitación del placer masculino. Este poema titulado “La reconciliación en octavas jocoserías, ganó el premio de poesía lúbrica en la Academia Venérea de Humanidades establecida en el Parnaso a escondidas de las castas musas”.

En su madurez, Iglesia de la Casa se dedicó más al género bucólico, dicen que para estar más acorde con su misión.

El retrato femenino en la literatura dieciochesca fue un motivo recurrente en la poesía amorosa, advirtiéndose cierto gusto en la percepción visual del cuerpo. Así también nos muestra el cuerpo femenino estos poemas anónimos: Estrecha la boquita y la cintura/ estrecha el canalón de la dulzura/ lo más oculto ignorado/ más no quiero nombrarlo…

Pero las mujeres hemos estado sometidas a la virtud de la modestia en cuanto a nuestra vestimenta. Tuviéramos o no una silueta magnífica debíamos tener mucho cuidado con no enviar señales a través de nuestros vestidos. Todo esto surgió del temor de que fuéramos observadas durante el periodo menstrual. Ser vista de esa manera constituía un pecado serio, la violación de un tabú. Bajo las costumbres establecidas de los tiempos antiguos, toda mujer, desde la adolescencia hasta el fin de su periodo reproductor, estaba sujeta a una cuarentena completa de la familia y de la sociedad por una semana entera de cada mes. Todo lo que ella tocaba, el lugar donde se sentaba o donde yacía se consideraba “inmundo”. Durante mucho tiempo existió la costumbre de azotar brutalmente a una muchacha después de cada menstruación, para que se escapara de su cuerpo el espíritu maligno (Urantia: Matrimonio y vida familiar)

Tanto es así que en España se dictaron normas concretas de modestia femenina, quizás ante el miedo de las modas más ligeras que se empezaron a introducir en Francia y en Italia o quizás para salvarnos del fuego eterno.

1.-Los vestidos no deben ser tan ceñidos que señalen las formas del cuerpo provocativamente. 2.-Los vestidos nos deben ser tan cortos que no cubran la mayor parte de las piernas; no es tolerable que llegue solo a la rodilla. 3.-Es contra la modestia el escote, y los hay atrevidos que pudieran ser gravemente pecaminosos por la deshonesta intención que revelan o por el escándalo que producen. 4.-Es contra la modestia el llevar la manga corta, de manera que no cubra el brazo al menos hasta el codo. -5.- Es contra la modestia no llevas medias… 6.-Es también contra la modestia el llevar los vestidos transparentes, o con caladas, en aquellas partes que deben cubrirse. 7.- Aun las niñas deben llevar la falda hasta las rodillas y las que han cumplido doce años deben llevar medias. 8.- Los niños no deben llevar los muslos desnudos. 9.- Al templo se debe ir con mangas largas que cubran el brazo y antebrazo, con medias y vestido que cubra la mayor parte de las piernas, sin escotes, ni transparentes, ni calados. 10.- Las maestras de niñas –y sobre todo las religiosas- sepan que la Sagrada Congregación del Concilio (Instrucción de 12 de Enero 1930) les manda que no reciban en sus colegios y conventos a las que llevan vestidos menos honestos y que, aun a las ya admitidas, si no se corrigieren, las despidan. 11.- Se reprueba como práctica inmoral, por ser peligrosa y escandalosa, el que los novios anden solos por lugares apartados como también el que se permitan actitudes y familiaridades impropias entre los que no están todavía unidos por el santo sacramento del Matrimonio. 13.-Los bailes modernos, bien sea por su reprobable significación, o por el modo de abrazarse el hombre y la mujer, constituyen hablando al menos objetivamente, pecado grave de lujuria o por lo menos de escándalo. 

Así hasta llegar a trece apartados. Que terminaba diciendo: Intimamos particularmente a las religiosas que educan a niñas y jóvenes para que impongan estas normas y las hagan cumplir inexorablemente no solo cuando estén en sus colegios sino aun fuera de ellos; y les ordenamos que expulsen inmediatamente y sin miramientos de ningún género a las que infringieren estas disposiciones.

Mandamos asimismo, que no sean admitidas, o bien sean despedidas de la ACCION CATÓLICA  y de cualquier clase de asociaciones piadosas, todas aquellas jóvenes o mujeres que no se conformen en su conducta con las indicadas normas, que en lo sucesivo se impondrán como condición indispensable para pertenecer a tales asociaciones, Málaga, 8 de Diciembre, 1943. El Obispo de Málaga. (Dirección General de Seguridad, Julio 1943)
A través de estas normas quería la Iglesia junto con el Estado evitar el “agravie” palabra del griego que significa provocar el deseo sexual en otro que no pueda satisfacerse en santidad.

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domingo, 23 de noviembre de 2014

POEMA DE PABLO NERUDA, RECITADO EDGARDO SUÁREZ

 https://www.youtube.com/watch?v=70foI2UJcqk

Enviado por el poeta rioplatense Eduardo Sanguinetti

BELLA,

Como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria estás en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.

Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.

Salud Pablo Neruda, Salud Edgado Suárez! Un poema de Pablo Neruda Recitado por mi amigo y camarada Edgardo Suárez con que compartimos un exilio allá por los 70, él por jugarse por la causa de los pueblos libres y yo por jugarme por una Universidad sin fascistas en los sitios de poder... Eduardo Sanguinetti

Poema: Bella (Pablo Neruda) en la voz de: Edgardo Suárez

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miércoles, 19 de noviembre de 2014

JAIME SILES, POETA

Poeta valenciano, crítico y profesor universitario en España, Alemania, Viena. Ha escrito “Canon”, premio Ocnos en 1973   y “Música de agua”, Premio de la Crítica del País Valenciano y Nacional de la Crítica de 1983. También ha escrito Semáforos, semáforos e Himnos tardíos, Poemas al revés, “La Realidad y el Lenguaje”, “Y la tierra de la noche”. En la trayectoria poética de Jaime Siles, “Pasos en la nieve” (Tusquets 2004) constituye un reflejo de la evolución de un quehacer poético, que desde el diálogo con la tradición se dirige hacia un tipo de poesía más discursiva y meditativa. 


HIMNO A VENUS

Amor bajo las jarcias de un velero,
amor en los jardines luminosos,
amor en los andenes peligrosos
y amor en los crepúsculos de enero.

Amor a treinta grados bajo cero,
amor en terciopelos procelosos,
amor en los expresos presurosos
y amor en los océanos de acero.

Amor en las cenizas de la noche,
amor en un combate de carmines,
amor en los asientos de algún coche,


amor en las butacas de los cines.
Amor, en las hebillas de tu broche,
gimen gemas de jades y jazmines.

MÚSICA DE AGUA

El espacio
-debajo del espacio-
es la forma del agua
en Chantilly.

No tú, ni tu memoria.
Sólo el nombre
que tu lenguaje escribe
en tu silencio:

un idioma de agua
más allá de los signos.

En el poemario “Pasos en la nieve” nos ofrece el poeta el gusto por la poesía rimada, por el cuidado del poema, por el sentido estético. El mar como espíritu que alienta en sus emociones, las ciudades que han formado parte de su vida...

NIÑEZ

Niñez, niñez, cómo te siento
lejana y próxima
bajo la piel del agua.
Lejana y próxima en la luz
de la memoria
junto a la sal

y el oleaje de las algas…

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lunes, 17 de noviembre de 2014

El plagio literario

 por Manu de Ordoñana 

Se suele decir que todo está escrito en los clásicos griegos y que, a partir de ellos, ha sido imposible crear algo nuevo y original. Ya Eugenio D´Ors aseguró que todo lo que no es tradición es plagio, y Baroja fue más allá al concluir que todo lo que no es autobiografía es plagio. Eso explicaría el que pocos escritores se hayan librado de ser acusados alguna vez de plagio literario, tal y como apunta Manuel Francisco Reina en su libro “El plagio como una de las bellas artes”. Y es que la frontera entre plagio e imitación —o reproducción o falsificación— no está bien delimitada y se presta a confusión.


El inicio del Quijote “En un lugar de la Mancha…” es un octosílabo copiado del romance popular “El amante apaleado”. La fórmula “de cuyo nombre no quiero acordarme…” está en un cuento del infante Juan Manuel sobre el conde Lucanor  Juan Manuel sobre el conde Lucanor, que empieza así: “Señor conde —dixo Patronio—, en una tierra de que me non acuerdo el nombre, avía un rey…”. El sobrenombre de “Caballero de la triste figura” que Cervantes atribuye al Quijote es el título del libro III de Clarián de Landanís, escrito por Jerónimo López en 1588.

También Shakespeare fue acusado de plagio. Hasta se le atribuye una frase en la que lo defiende con altivez “He rescatado las ideas interesantes de unas obras bastante mediocres y las he mejorado”. Leopoldo Alas “Clarín” dijo de él que había tomado 6043 versos de 1771 poetas que le precedieron. “La leyenda del rey Lear” la contó el galés Godofredo de Monmouth en la “Historia de los reyes de Bretaña”, un libro de escaso valor histórico escrito entre 1130 y 1136, pero que contiene la versión más antigua conocida de la historia del rey Leir de Britania, aunque Shakespeare modificó el argumento y desheredó a Cordelia, la hija menor, que casó con el rey de Francia y que más tarde acogió a su padre, tras ser depuesto por sus yernos.

¿Sería justo acusar de plagio a Cervantes y a Shakespeare por esos préstamos tomados de textos antes escritos por otros autores? En el primer caso, es la mera adopción de unas expresiones que probablemente eran de uso común en la época—aunque luego hayan pasado a la posteridad—, mientras que, en el segundo, es valerse de una leyenda perdida en la noche de los tiempos. El propio Clarín fue objeto de crítica acerba por parte de sus enemigos, que vieron en “La Regenta” grandes similitudes con “Madame Bovary”, dos obras harto diferentes, que sólo coinciden en que se sirven del adulterio para destapar una sociedad que lucha por dejar atrás su vieja moralidad, además de la técnica impresionista con que ambas fueron escritas y que Flaubert utilizó por primera vez.

La lista de escritores ilustres que han cometido plagio es larga y bien documentada. En el libro antes citado, “El plagio como una de las bellas artes” Manuel Francisco Reina rastrea los “robos” más significativos que se han producido en la literatura hispánica. Pero siempre queda la duda de si realmente se trata de plagio o son simplemente imitaciones.

El Tratado de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (1996) sobre derechos de autor define la propiedad intelectual como el conjunto de derechos que asisten a un autor por cada una de sus obras, ya sean literarias o artísticas, siguiendo la línea que ya marcó el Tratado de Berna en 1886. Para ello, exige dos requisitos: que se trate de una obra original y que esté plasmada en un soporte físico o digital, entendiendo que las ideas abstractas no se protegen. Pero curiosamente, en ninguno de los dos textos, figura la palabra “plagio”. Y tampoco la hemos encontrado en la Ley de Propiedad Intelectual que el Congreso Español ha enviado al Senado, y que, previsiblemente, será aprobada antes del 31 de diciembre de 2014. Por algo será…
En la Antigüedad, el concepto de plagio surgió con el comienzo de la esclavitud y era plagiario aquél que poseía siervos en propiedad, como si fuere una cosa. En el siglo I de nuestra Era, Marcial utilizó por primera vez el término en otro sentido, acusando a Fidentino de poeta plagiario, por haberle copiado versos y presentado como suyos. A partir de ese momento, se extendió el calificativo de plagio a toda apropiación indebida de un texto literario, considerándolo un delito de hurto, primer indicio de lo que hoy entendemos por propiedad literaria.

Con la invención de la imprenta, se simplificó la reproducción de los libros y apareció la piratería. El trabajo que suponía reproducir muchos ejemplares de un mismo texto era nimio comparado con el beneficio que se obtenía vendiéndolo, sobre todo, cuando el Renacimiento despierta el interés de las clases privilegiadas por el conocimiento de los textos clásicos. Así se explica la intervención de los príncipes para conceder licencias de explotación —con el consiguiente abono de alcabalas— y proteger al impresor —que no al autor— de la competencia de réplicas no autorizadas, además del interés que tenía la Iglesia en evitar desviaciones de la ortodoxia oficial.

Así, poco a poco, en la Edad Moderna, se va configurando el régimen jurídico del plagio como el acto de copiar libros y hacerlos pasar como  propios, aunque las licencias se concedían a los talleres de impresión. El estatuto de la Reina Ana (1710), en Inglaterra, fue el primer intento de legislar sobre derechos de autor, si bien su intención seguía siendo la de proteger a los libreros. Pero, poco a poco, se fueron concediendo a los autores privilegios de exclusividad para editar sus propias obras, en detrimento de los gremios que pretendían conservar de su monopolio.

A partir de ahí, los países de Occidente siguieron su ejemplo y adoptaron medidas más o menos estrictas para proteger la creación literaria, entendiendo que la paternidad que el autor posee sobre la obra nacida de su inteligencia es un derecho de naturaleza espiritual que le corresponde, cuya usurpación por otro sin su consentimiento es un delito. El autor escribe un libro y luego lo imprime —o hace un ebook—, para que el público lo compre, lo lea y disfrute de él. El lector es así propietario del libro para su uso personal, pero nada más que para eso. Tiene autorización para leerlo, pero no puede copiarlo ni difundirlo —tan sólo volverlo a vender—, ya que ese derecho corresponde íntegramente al autor o a su concesionario.
Esta limitación en el uso de un bien adquirido en condiciones legales ha generado lucubraciones jurídicas acerca de su aplicación, que no vienen al caso. Sólo consignar que la propiedad intelectual presenta el carácter general de un bien material —como la posesión de un automóvil—, que otorga a su propietario el derecho a disponer de él con absoluta libertad, y el carácter especial que corresponde a un bien incorporal, que necesita materializarse para entrar en el mercado y generar beneficios a su creador.

Precisamente, por este carácter especial que poseen los libros —igual que cualquier otra creación artística—, hubo que desarrollar una legislación propia para su protección. En el ámbito anglosajón, surgió el término de copyright y en Europa el de derecho de autor, dos conceptos que, si bien coinciden en lo fundamental, presentan una diferencia importante: El primero tiene una finalidad más mercantilista, ya que defiende, sobre todo, el derecho patrimonial o económico, de carácter enajenable, para obtener beneficios por la explotación de la obra, mientras que el segundo reconoce además elderecho moral , de carácter irrenunciable e inalienable, que el autor posee a divulgar su obra, al reconocimiento de la autoría de la misma, al respeto a la integridad, a su modificación, a la retirada del comercio y el derecho al acceso del ejemplar raro, con lo cual el legislador ha querido diferenciar dos tipos de delitos:

1.- La piratería, que viola siempre el derecho patrimonial, bien sea por reproducción, bien sea por su posterior distribución.
2.- El plagio, que vulnera el derecho moral, por ser el hurto de un bien inmaterial, aunque pueda no tener consecuencias crematísticas.

Si bien la piratería es un concepto inequívoco, no ocurre lo mismo con el plagio, cuya definición es ambigua y se presta a numerosas interpretaciones. El diccionario de la Real Academia Española dice: ”Plagiar equivale a copiar sustancialmente una obra dándola como propia”. Y el Código Penal tampoco concreta demasiado. El Tribunal Supremo, en sentencia de 23/3/1999 señala que “plagiar es todo aquello que supone copiar obras ajenas en lo sustancial, sin creatividad propia, aunque se aporte cierta manifestación de ingenio. El plagio puede ser encubierto pero fácilmente detectable al despojar la obra de los ardides o ropajes que la disfrazan. Sin embargo, no procede confusión con todo aquello que es común e integra el acervo cultural generalizado. En suma, el plagio ha de referirse a coincidencias básicas y fundamentales, no a las accesorias, añadidas, superpuestas o no transcendentales”.

Ante definiciones tan imprecisas, si nos preguntamos qué es el plagio y cómo se reconoce, será difícil que respondamos de forma clara y contundente, aunque luego, ante un caso práctico, seamos capaces de discernirlo sin demasiado esfuerzo, justificando nuestro juicio en alguna apreciación estética. Por una parte, calificaremos la originalidad de la obra encausada, tras investigar tanto el fondo —la composición —como la forma —la expresión—, y por la otra, la intensidad, es decir, cuánto del texto plagiado se repite y qué grado de modificación ha sufrido.

Es verdad que el plagio es una falta imperdonable que todo escritor debe evitar. Pero eso no le impide acometer asuntos tratados anteriormente —al contrario, la colectividad se lo exige—, siempre que cumpla determinados requisitos y no perjudique los intereses de los autores que le precedieron. “Todo está escrito”, dijo Mario Benedetti en 1983, y Félix de Azúa lo ha confirmado en su libro Autobiografía de papel: “la poesía y la novela literaria han muerto“. Hagamos lo imposible para resucitarlas


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jueves, 13 de noviembre de 2014

CUADERNO FERIADO, JOSÉ RAMÓN SAMPAYO RODRÍGUEZ

CUADERNO FERIADO, JOSÉ RAMÓN SAMPAYO RODRÍGUEZ
Que Dios me lo perdone, pero no lo puedo evitar: amo todo lo que recuerdo y recuerdo casi todo lo que he visto
Páginas de geografía errabunda, Camilo José Cela.

Hay libros en que el amor o el lugar son los temas principales o ambos a la vez como en Romeo y Julietta en el que Shakespeare consiguió que la ciudad de Verona esté para siempre sellada por el amor. Otras veces son pequeños lugares, espacios geográficos y en otros lo imprtante es el viaje, la aventura. Y se hace tan significativo el espacio que terminamos por convertirlo en un lugar común como La Mancha en el "Ingenioso caballero don Quijote de La Mancha
Y hablando de lugares y de viajes, hoy presentamos en el Museo Domingo Rivero “Cuaderno Feriado. Un viaje a León” de José Ramón Sampayo, profesor de Lengua y Literatura, un escritor de origen cubano que vive en Tenerife, un hombre que, con una gran capacidad de observación y una perspectiva privilegiada, nos narra el viaje de ida y vuelta desde el sábado 19 de julio del 2008 al sábado siguiente, 28 de julio.
Nos sumerge en una historia de Tenerife a León y regreso a Tenerife. Un viaje circular que el autor organiza para asistir al I Congreso de Literatura Medieval Europea celebrado en Hospital de Órbigo, en León. Una obra real porque maneja datos verdaderos pero al mismo tiempo ficticios. Un texto amable sobre la bondad del pequeño desplazamiento, como apunta Ernesto Suárez en su prólogo. Una obra que está a medio camino entre algunos géneros porque no llega a ser un relato autobiográfico, ni tampoco un dietario, aunque progrese marcando los días sucesivos en los que transcurre la acción.
Un texto que podría ser una crónica de viajes, un pequeño ensayo, un monólogo interior sobre la vida o una narración fantasiosa  ya que cada humano es un fabulador, un creador de sueños como señala Doris Lessing. Aunque yo la defino como una novela sobre la reflexión del alma de un viajero.
“Cuaderno Feriado. Un viaje a León” nos muestra un viajero que comparte la soledad con el escritor. Un viajero amante de la aventura, un viajero que recorre las calles, plazas, iglesias, que se detiene a contemplar las escenas que en ella se desarrollan, los rituales religiosos. Un viajero que escucha las fachadas de los edificios, las construcciones que el tiempo ha borrado de la superficie pero no de su historia, los niños y adolescentes que por ellas transitan, que juegan. Entonces no puede evitar la agitación de su corazón, la evocación de su infancia y en ese reencuentro asume la idea romántica del poeta, la ternura, el refugio del alma. 
Un escritor que seduce por su ritmo narrativo y por su cuidada y delicada prosa. Un viajero que va tomando nota de los hechos culturales,  observa los comentarios sobre la vida en general, toma fotos de los lugares más ricos e interesantes de la historia leonesa con todo lujo de detalles, pateando el antiguo Camino de Santiago que convocaba, a lo largo de varios siglos, un ingente flujo de peregrinos que desde los puntos más distantes de Europa viajan hasta la tumba del Apóstol. Un viajero que no se resiste a copiar en su libreta de viajes una parte del romance anónimo del siglo XVII que halla a los pies de la Virgen de los Buenos Libros en la Biblioteca Capitular el día que visitó el Museo Panteón de la Real Colegiata de San Isidoro  
Todo el amparo, señora,
de mi libro en ti le libro;
pues eres libro en quien Dios
enquadernó sus prodigios.
Si al que es vida le ceñiste
en tu virgen pergamino,
ya libro eres de la vida;
vida has de ser de los libros…

Porque le gusta usar el recurso estilístico  de introducir versos, como hacía Camilo José Cela en sus novelas de viajes, en este caso Sampayo nos recuerda a Antonio Colinas y a su admirado  Luis Feria. 

Y nos relata un idilio: …cuando el viajero aprovecha ese único momento de aislamiento de la guía para acercarse rápidamente a ella: se coloca a su lado, acerca sus labios a su pelo, largo y sedoso, y le susurra al oído:
-Te quiero pedir un favor.
Ella se aparta un tanto y lo mira entre sorprendida y cordial. Él añade:
-Me gustaría que una compañera tuya, ésa por ejemplo, nos hiciera una foto juntos, frente al mural blanco del hall donde aparece el rótulo del Museo de León y sus distintas secciones.
No duda, llama a su compañera, el viajero saca la cámara, le enseña cómo funciona y se coloca junto a ella. Se miran, se sonríen y le preguntan a la fotógrafa de ocasión si así están bien colocados, si se ve bien el fondo. Dice que un poco más a su derecha y algo más juntos. Al hacerlo, sus antebrazos desnudos se rozan, sus cuerpos están muy próximos, y ninguno de los dos hace nada por separarlos. Sus pieles transmiten magnetismo, el vello del viajero se eriza como si hubiera sufrido una punzante descarga eléctrica, su corazón se desboca… Salta el flash, los dos muy quietos, sonrientes, el volcán va por dentro. Ya está, él se adelanta, coge la cámara y le da las gracias a la compañera. Ella no se ha movido, él regresa sobre sus pasos y… nada ya fue igual.”

Después del escarceo amoroso. El viajero adopta la actitud de la espera, aunque enseguida se despiertan los deseos, la idealización…  La guía consiguió por unas horas redescubrirle el camino oscuro de su corazón y despertar violentamente su sexo dormido… Y el viajero piensa en ella, en su sueño y la ve reflejada en su espejo como una explosión emotiva, impregnada de gran belleza. 
Entonces…  quiere soñar una vez más con ella, levitando en el presente y volando ingrávidamente a lo largo del tiempo, de las épocas y tiempos del pasado que ella tan bien conoce. 
Pero el fundamento del viaje a León es asistir al I Congreso de Literatura Medieval. La novela “Cuaderno Feriado. Un viaje a León” es un libro publicado por la editorial Baile del Sol que refleja un canto de amor a Tenerife y a León, un libro descriptivo, escrito con gran detallismo y  pulcritud, con una prosa de aire cervantino donde a la noción de juego se añade la realidad mediante el absurdo y el humor.

Un libro que despliega un gran caudal informativo sobre edificios, monumentos, hechos de la historia local, discursos y ponencias del Curso al que asistió el viajero. Un libro que construye la historia del viaje que es la historia de la memoria. Un libro que ha recorrido un largo trayecto por Tenerife, La Palma y península junto a su compañera María.  Enhorabuena a los dos.

 “Cuaderno Feriado. Un viaje a León” de José Ramón Sampayo  es una novela corta que presenta un viaje del que al igual que en el libro de “Las Ciudades Invisibles”, de Italo Calvino: La ciudad, le dio respuesta a cada pregunta.
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miércoles, 12 de noviembre de 2014

MI AMADA GUITARRA, Soly Medina García:

A veces un libro de poemas tiene su punto de partida en un objeto: una mesa, un libro, en un amor frustrado o en un problema social. Y en el caso del poemario que hoy presentamos, Soly Medina se ha inspirado en una figura que le regalaron sus hijos hace más de tres décadas, en una figurita de porcelana, en una pieza que tenía  forma de guitarra. 


Una figurita pequeña y frágil que ella durante todos estos años ha conservado como si se tratara de un gran tesoro, como un reencuentro con una etapa de su vida, con las vivencias de la infancia y la juventud de sus hijos.

Una pequeña joya que con el paso de los años le ha servido de inspiración para escribir este libro que hoy presentamos “Mi amada guitarra” 


Pero de tantos y tantos / recuerdos hermosos/ hay uno que me llega más/ al corazón/ Que me conmueve, / que me llena de nostalgia, / que hace que mi pensamiento/ viaje a través del tiempo/ muchos años atrás. / Es una simple y sencilla / guitarra / una pequeñita y preciosa/ guitarra de cerámica

“Mi amada guitarra” es un libro que contiene un centenar de poemas y que refleja a un ser humano que vive a plenitud su vida, que se siente solidaria, una poeta que quiere eternizar en la poesía la amistad.

Amigo, cuanto encierra esta palabra, / es lealtad, sinceridad, cariño,/ es saber escuchar, dar, compartir,/ estar para lo malo y lo bueno, / es saber que cuentas con él o ella contigo…

Una poeta que habla de la vida, del amor, que le habla a su propio corazón, a los animales. Al archipiélago canario.

A Fuerteventura quiero/ dedicar mi poesía, / decirle cuanto la quiero/ que la añoro noche y día. / Pues no he podido olvidar/ aquellas hermosas playas, / su gente maravillosa, / su sol y su arena tan dorada. / Todos los años, en verano, / la íbamos a visitar

Todo se va sucediendo en la vida de la poeta  el amor, los libros de poesía, los problemas sociales, la música.

 Soly Medina nació en Las Palmas de Gran Canaria. Lleva 19 años dedicándose a la poesía. Ha publicado cuatro libros de poemas: “Escrito con el alma”  “La razón de mi existir”  “El ave de mis sueños” Y el que hoy presentamos “Mi amada guitarra un libro vivencial, un libro en donde nuestra poeta refleja lo más íntimo de su conciencia. Unos poemas que son  testimonio de la cotidianidad, del sentimiento, de la fugacidad de la vida. Una poesía que está impregnada de humanismo. 

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viernes, 7 de noviembre de 2014

Eros y Tánatos, Frida Kahlo


Exposición colectiva Las Dos Fridas del 7 nov. al 28 nov. CENTRO COMERCIAL EL MUELLE.(segunda planta)

Todos los seres humanos y especialmente los artistas somos actores de un sinnúmero de historias: reales o ficticias, tiernas e inocentes, desesperantes o terroríficas. Todos estamos sometidos a nuestros estados de ánimo o vivencias.

En el caso de Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón, 1907-1954, fue su proceso personal, su vida, su fantasía revolucionaria de “transformar al mundo” y su especial capacidad de amar locamente lo que determinó su imaginación artística y le dio una connotación feminista y provocadora.



Coincidiendo con el 75 aniversario de la creación de “Las Dos Fridas” y el 60 aniversario de su fallecimiento, Diego Casimiro, curador de esta exposición, ha querido hacer un homenaje a la obra de esta artista, junto con 42 pintores plásticos que con un lenguaje propio han conseguido introducirnos en el testimonio de Frida Kahlo.

En su historia azarosa, en los desnudos casi literarios,

dedicados a Frida como el de Clodobaldo González que igual que en un escenario teatral juega con el ilusionismo y permite que se nos presente natural y desinhibida. O sensual con el cabello suelto como es la escena de Lilian Campo un desnudo de mujer que se retoca el cabello envuelta en una sensación de intimidad. Y hablando de cabellos, René García Ramón nos muestra una Frida muy fashion, con la melena cortada, símbolo de los votos de su segundo matrimonio con Rivera.

El significado del cabello como medio expresivo del dolor del alma.

Y la fortaleza en la obra de Hosnova. Una imagen atormentada que huye de la autocompasión. Una Frida con corsé de acero y yeso que simboliza su columna vertebral herida. Y herida brutalmente con unas tijeras nos la exhibe Ángel del Barrio simbolizando el flujo del dolor. Heridas y más heridas esta vez emocionales nos presenta Zoraida Rodríguez en una Frida dividida, una coqueta y apasionada, otra atormentada, cuarteada por el desamor de su marido.
Un dolor que solo se puede aliviar con los sueños:

A los que nos transporta Arima García en “El nacimiento de Venus” un óleo de una Frida sensual que evoca la escultura de Boticelli. En ambas obras la Venus oculta sus senos y la zona genital con sus brazos. Ilustra el misterio del origen del mundo, de Maya Tonogami, representado por el globo terrestre que pare Frida acompañada por la propia autora que le da fuerza. Fantasean con un universo mejor, con un hueco para los sueños como el de Jesús Ojeda, un paisaje de pinceladas oscuras pero brillantes con predominio de rojos. Poder y vitalidad del mar, del Cosmos, realizada con óleo y mortero de arena conglomerado sobre soporte de lienzo. Y otro sueño:
Volar. ¿Pie para que los quiero si tengo alas para volar?
Es la muestra de Juana Teresa Rodríguez en su Frida vuela libre, con un enjambre de mariposas, culto en muchas culturas. Encarnan la posibilidad de moverse a su antojo, la salud. El gozo de vivir, lo manifiesta Juan Hernández, con una gran Frida convertida en una mariposa que quiere salir del cuadro. Con ese deseo irrealizable de elevarse representado también por una expresiva mariposa de Elena Robaina junto al simbolismo del reloj como paso del tiempo, a la cercanía de la muerte que siempre nos espera.

Y el color de la vida,

en el verde luminoso y encendido que nos presenta Luis Diego Blanchard, una Frida esplendida con un colibrí vivo, símbolo de la buena suerte. Y hablando de colores Patricia Sullivan nos regala una dama de amarillo y rojo. Una fusión de colores en los que experimenta con el misterio de la vida, la energía. Con el sufrimiento de dos corazones al descubierto, palpitantes, enviado por Leo Lobos. Dos corazones unidos por vasos sanguíneos en forma de enredadera, inmersos en una paleta de amor color cobalto. Y más dolor y soledad en la Frida de Eva Lilith quien nos afirma que la Kahlo le trae recuerdos de ella misma, instantes de fuerza y de desarraigo que la llegan hacer masculina…   

Y al delirio onírico,

nos transporta Dunia Sánchez Padrón, en la silueta una mujer de la que brota un pelícano y en cuya cabeza está el corazón y a sus pies el simbolismo vegetal, las raíces de lágrimas.  Nos transporta al surrealismo como las manchas, que viven en la obra de Carmina Hernández, que reflejan la tormenta y la tristeza, el sosiego y la paz. O las nubes de Victoria Sánchez, disueltas en manchas tenebrosas, en manchas que representan a una Frida con un abanico abierto unido con hilo de sangre a un sombrero azul,  Diego Rivera y su caos interno su caos interno. Y el llanto azul de Ester Barber que cae sobre un fondo rojo de sufrimiento y se desploma sobre una gran D mayúscula. 

Javier Rodríguez López nos muestra un recuerdo prenatal que realiza con tela, cristal, metal, un hueso, símbolo de la parte que no muere, y la vida en las dos Fridas que se columpian en lo alto contemplando el panorama. Los recuerdos y las vivencias. O la sensación de monumentalidad y sosiego, dos conceptos en la pintura de Isabel Echevarría El encuentro entre el arte de Frida y una anciana con una niña, tal vez ella misma. El ayer y el hoy en una escena callejera. Y con trazos sueltos y de vivos colores, aborda Juan Cabrera una Frida muy personal, con un mensaje provocador y directo de fuertes pinceladas verdes de esperanza en su rostro.
O Serena a pesar de los amores robados, de los repudios… como la Frida que nos envía Beatriz Hidalgo que titula Dos Diegos… una pasión. Una trasposición de imagen a nuestro Diego Casimiro. Una influencia, un bello poema en su arte. Y con ojos grandes, grandes y unas cejas muy oscuras como signo de revelación y africanidad nos la ofrece Nadia Monteiro en su collage colorista. Y otro representante de Africa, Abdoulaye nos traslada a la abstracción con rasgos picassiano llena de colores fuertes. Muy expresivos.   

Para Baudelaire el ser humano está inmerso en el misterio que envuelve a la vida y al universo. Y ese misterio es el que nos acerca Manuel Romero con una Frida envejecida que, sujeta un pincel en la mano y, se representa asimismo junto a su marido, evocando su amor incondicional. Pero cuando afloraba su desesperación, surgía su espíritu libre, buscaba la satisfacción de su cuerpo en otra mujer como nos la representa Irma Ariola con su A tres y Janet Leal con sus Dos mujeres, el tono lésbico de figuras femeninas ligadas a la anatomía humana. La sensualidad compartida de Frida.

O la expresión del arte y del amor libre,

fuera de cadenas como la obra de Pilar Arranz. Cadenas por las que se sentía apresada por Diego, por el hierro que la atravesó y la marcó toda su vida. Envuelta en una gran mancha azul de agua como signo de la fugacidad es la obra de Rolfes K. donde una bailarina danza en el mar, en un remolino de emociones apasionadas de las que no puede escapar.

Y dejándose llevar por la alegría de vivir, pinta Emilio Almoguera una alegoría de felicidad, una Frida-Geissa joven, natural, bella, segura de sí misma, engalanada con estrelicias, típicas también de la flora canaria. La acompaña su loro y su mono Caimito, símbolo de júbilo y lujuria que lo festeja Arsenio Morales con una composición sobre la evocación y la memoria. Las Dos Fridas acompañadas de amigos, escritores, pintores y su propio marido que la convirtieron en el objeto del deseo.

Y aborda el tema de la maternidad Lesli Zapata y nos envía un gran medallón donde habita una Frida que amamanta un bebé, mientras vigila a otro niño que está a su lado. Una alusión simbólica a la maternidad dos veces perdida. Y la fauna y la flora en el acrílico de Paz Barreiro un mosaico repleto de emociones, el día y la noche, el sol y la luna, la diosa de la tierra Cihuacoatl. Y la figura mitológica con forma de perro Xólotl, el guardián del mundo de los muertos. Y la serpiente emplumada y la calavera, signo de la muerte que nos sonríe, representada en una acuarela sobre papel de Carmen Cruz. Y más acuarelas: La de Ángel Cabrera, titulada Desiderium Affectu representa la añoranza, el dolor de un amor pasado, el recuerdo enrejado en pimientos colores malvas.

El mundo interiorizado.

En la obra titulada Sombra de Frida como en la de Free-da Paco Navarro y Diego Umerez, exhiben la alusión sexual de ella, la mirada masculina que vive en el cuerpo femenino. O el susurro de la verdad interior que exhibe José Sosa Serván en la Casa Azul, un lugar en el que los celos, las pasiones, el arte y la muerte adquieren un aspecto cotidiano al que Bulhosa Jorge le añade los objetos de Frida Kahlo con verdes y azules que simbolizan la distancia de Diego, el dolor como en la obra de Victor José Guindo Singh y Manuel Lantigua con una técnica de Collage más Pintura: Vida y pasión, muerte y reencarnación de Frida. La inmortalidad.

Un homenaje a esas Dos Fridas que alude a la diversidad étnica de sus orígenes mediterráneo e indígena. A Frida Kahlo, a su amor por Diego Rivera, otro grande de la pintura, al arte, a la vida. Un homenaje a una mujer adelantada a su tiempo y a su género. Un mito, un símbolo de la trasgresión. Un homenaje a su imagen: tocados florales, melena, cejas, bigote, sensualidad femenina, y masculina, la flora y la fauna mexicana, el folclor, la libertad, a sus obsesivos autorretratos. A su pensamiento mágico. Todo eso que nuestros 42 pintores han sabido reflejar en sus óleos, acuarelas, collages. Un homenaje a una pintura llena de  simbología y emociones que podemos comprender, una búsqueda del sentido del existir.

Una exposición que permite múltiples lecturas y que ha sido posible gracias al Área Cultural Diego Casimiro AC/DC, a los pintores que han participado, así como a Enmarcaciones Vidal y al Centro Comercial El Muelle.

Que nos han aproximado a la esencia de un ser humano llamada Frida Kahlo, una pintora del amor y la muerte.
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miércoles, 5 de noviembre de 2014

TOYO SHIBATA, POEMAS

Mi nombre es Toyo Shibata. Tengo 101 años. A lo largo de mi vida he protagonizado momentos buenos y malos. He sufrido guerras, bombardeos y terremotos. He experimentado el miedo y en ocasiones he deseado morir debido al acoso, a la traición y a la simple tristeza. He sido madre. En la actualidad vivo sola y recibo a menudo la visita de mi hijo. Cuando se acerca la hora de su marcha pierdo el ánimo pero intento reconfortarme y me digo “se fuerte aún se puede recoger la luz del sol con las manos” Empecé a componer versos a los 92 años y me he dado cuenta de que a pesar de las dificultades existo gracias a mis recuerdos y a las personas que me han acompañado en este viaje. Aunque me pese la soledad cada mañana me pinto ligeramente los labios y me alegro de ver el sol a través de la ventana, otra vez…y sonrío.

MADRE I
Pienso en mi desaparecida madre
cuando, tal como yo ahora,
llegó a los 90 años.

Cada vez que iba a a visitarla
a la residencia de ancianos,
la hora del regreso era penosa.

Mi madre siempre me acompañaba
hasta la salida.
Todavía recuerdo claramente
aquel cielo nublado
y las flores de cosmos mecidas por la brisa.

PARA MÍ MISMA

Una a una
las lágrimas caen
sin cesar del grifo.

Sean cuales fueren tus penalidades,
por triste que sea lo que te suceda,
amargarte pensando en ello
no te servirá de nada.
Abandónate
abre bien el grifo
ydeja que las lágrimas caigan
de una sola vez.

Ya está, y ahora
tomemos café en una taza nueva.

Recoge la luz del sol con las manos, es un libro del que fluye pura sabiduría. Toyo Shibata nos demuestra, a pesar de su avanzada edad, que ella aún sabe seguir soñando y disfrutar de la vida.

EN EL ANIVERSARIO DE TU MUERTE
He soñado contigo
y, al contárselo a Ken´nichi,
me ha dicho.

¿Cómo os peleabais, ¿verdad?
Yo estaba muy nerviosa
Y no sabía qué hacer.
Ahora él me trata con mucha dulzura,
Juntos componemos poemas.
¿Por qué no participas tú también?

Toyo Shibata (柴田トヨ Shibata Toyo) (26 de junio de 1911 - 20 de enero de 2013) fue una poetisa japonesa. Su primera antología Kujikenaide ("No te desanimes"), publicada en 2009, ha vendido 1,58 millones de copia

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lunes, 3 de noviembre de 2014

EL RACISMO LATENTE

publicado por José M. Balbuena Castellano

Unión Romaní Internacional ha publicado un informe, riguroso y científico,  con datos contrastados y estadísticas, en el que se resalta el racismo creciente que existe en Europa, del que no se libra España. El presidente de esta organización, Juan de Dios Ramírez-Heredia, que fue diputado del PSOE, indica que los gitanos son víctimas generalizadas del mal tratamiento que reciben por parte de determinados medios y periodistas. En un informe de 256 páginas, titulado “¿Periodistas contra el racismo?” se analizan las noticias publicadas en 1013 sobre este grupo étnico, que según Ramírez-Heredia,  se le trata todavía “de una forma parcial y sesgada” en España y, sobre todo, “los periodistas no acuden a las fuentes gitanas para contrastar las informaciones que tratan sobre nosotros”. El dirigente gitano considera este hecho como “una flagrante falta de deontología periodística” contra su pueblo.

Ramírez-Heredia asegura que 2013 pasará a la historia de la ignominia contra los gitanos al emitirse en televisión el programa “Palabra de gitano”, al que dedican un extenso capítulo en el aludido estudio. “Nunca, a lo largo de la historia, hemos sufrido un ataque más letal y destructivo del que hemos padecido con la reiterada difusión de este espacio televisivo”, subraya el ex-diputado del PSOE.

Reconoce, además,  de que “muy poco servirá, los esfuerzos de toda índole que realizamos por sacar a nuestro pueblo de la miseria y la marginación -esfuerzos realizados por los propios gitanos y por las diferentes administraciones públicas -mientras no ganemos previamente la batalla en los medios de comunicación”.

Con respecto a Canarias indica que en nuestra autonomía viven unos 3.000 gitanos y que se organizan en asociaciones que da  mucha más visibilidad a la cultura gitana. La prensa de Tenerife fue la  que más escritos difundió sobre ellos -un 76,47 del total. El resto se publicó en la provincia de Las Palmas. En cuanto a la valoración que se hace, los periodistas de Santa Cruz de Tenerife trataron de forma negativa el 15,38% de las redacciones, mientras que este mismo dato  ascendió al 25% en Las Palmas. Los asuntos tratados se referían a política, un 21,41%, policía, un 12,24% y asociacionismo, un 11,22%. Otros temas no generaron ninguna información: vivienda, lengua, corsos o talleres. Los temas relacionados con drogas o justicia sólo generaron informaciones negativas. Los relacionados con música, danza o jornadas se realizaron de forma positiva.

Aparte del trato negativo que recibe en la mayoría de los medios la raza gitana, no debemos olvidar que existen determinadas series españolas que pretenden hacer reir a su audiencia a costa de emigrantes procedentes en su mayoría de Hispanoamérica. La verdad es que la maldita gracia que hacen. 

Dos ejemplos de ellos los tenemos en “Aída”, donde sale el impresentable  facha de Mauricio Colmeneroque explota, humilla y ridiculiza  a  dos empleados latinos que tiene en su bar, llamando a uno Machu-Pichu  y al otro, Aconcagua. Es realmente bochornoso y ofensivo que se permita elaborar guiones como estos. Otro ejemplo lo tenemos en la serie “La que se avecina”, donde aparece ese personaje  violento y paranoico, dedicado a la venta de pescado, llamado El Rancio, (“mayorista, no corto pescado”, es su lema)) que trata también  a su empleado sudamericano de forma desconsiderada.


No nos sirve de consuelo que en otros países del mundo siga habiendo racismo, o persecuciones por motivos religiosos, como si tuviéramos el terrible sino de que no cambién nunca en la Tierra tales comportamientos.

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sábado, 1 de noviembre de 2014

Halloween, el día de los difuntos.

  flores, flores... para los muertos!
                         "Un tranvía llamado deseo"

El mes de Noviembre es el mes de la nostalgia, del misterio que nos roza, de los recuerdos.
Y cuando llegan épocas de crisis se revive la añoranza. Tiempos en que algunos corríamos por las verdes praderas, con sueldos decentes y dinero para despilfarrar. Se revive la nostalgia de pasar las tardes-noches en casa viendo la televisión. Una televisión que nos parecía maravillosa con series como El fugitivo, Embrujada o Los ángeles de Charly. Y tardes de lluvias y de partidos de fútbol y hombres sentados delante del televisor siguiendo el partido al mismo tiempo que lo escuchaban a través de un transistor.

Pero la programación estrella de la tele del mes de noviembre era El Tenorio de Zorrilla. "Estudio Uno" se constituyó en guardián de la cultura y emitía una serie casi siempre teatral donde afrontaba los misterios del corazón o un Tenorio que intentaba dar una explicación a esas preguntas que, sobre la vida y la muerte, nos hacemos los humanos con un Don Juan seductor y burlador de mujeres que asesinaba a hombres y deshonraba a muertos. Un Don Juan que raptaba y seducía a una bellísima Doña Inés.


Y en el teatro como en el cine no puedo olvidar una secuencia inolvidable ¿Quién teme a Virginia Woolf?  El momento en que Edward Albee hace un homenaje a Tenenesse Willians y entra Burton con un ramillete de flores secas repitiendo la famosa frase de "Un tranvía llamado deseo" ¡Flores, flores para los muertos! Y el grito desgarrador de Elizabeth Taylor porque su marido ha roto el pacto y ha asesinado al hijo ficticio.

Lo peor es que cuando llega el día de los Difuntos y el de todos los Santos me resulta triste pensar en nuestros seres queridos. Y no sé por qué vuelven a flotar esas palabras de la obra de Williams, la temperatura del aire desciende, se respira un intenso frío que va acompañado de recuerdos, de generosidad, de inteligencia, de amor. Por unos días nos contaminamos del efluvio de la muerte y dejamos atrás los egoísmos y los resentimientos. Y en silencio lloramos nuestras pérdidas.

El origen de la noche de Halloween, se remonta a la cultura céltica. Y era la noche en que los espíritus de los difuntos eran libres y vagaban por la Tierra. Creían que las almas benditas regresaban a la tierra, nos visitaban por unas horas. En una ocasión hubo entre esas almas un espíritu malévolo que iba por las casas pidiendo “truco o trato” y la leyenda asegura que lo mejor fue hacer un trato, es decir pactar con el espíritu, para librarse de las posibles maldiciones Y como protección surgió la idea de crear horrendas calabazas y encenderlas por dentro, no para darles luz como hacemos nosotros con nuestras velitas ardiendo, sino todo lo contrario su luz tiene como fin espantarlos. Evitar encontrarse de nuevo con el espectro.

En la cultura anglicana y en la  luterana también cobraban vida los espíritus tanto que en algunas zonas la gente no dormía en sus camas esa noche para que los difuntos tuvieran un fugaz descanso.

En Méjico el día de los difuntos fue un culto anterior a la llegada de los españoles, ellos conservaban los cráneos como trofeos y los mostraban durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. Aún hoy mantienen la representación de la muerte, les hacen fiestas en los cementerios, elaboran altares en sus casas. Celebran el Día de los Muertos Chiquitos, de los niños fallecidos, una Festividad que precede al Día de los Difuntos. Y elaboran el pan de muertos que simboliza el ciclo de la vida y la muerte, y cocinan frijoles y arroz. Pero los tiempos han cambiado, y hoy completan la ofrenda colocando fotos de sus hijos disfrazados de calabazas o de brujitas.

En España combinamos las costumbres tradicionales con otras más pintorescas llegadas del otro lado del Atlántico, así los cementerios se siguen visitando para enflorar y limpiar las tumbas de nuestros seres queridos que cobran vida. Les hablamos de acontecimientos presentes o pasados, de cosas que compartimos juntos. Pero con la muchedumbre los diálogos se entrecruzan y sin querer se crea malentendidos y miradas de extrañeza y de silencio y vagamos de un tema a otro.
En definitiva los que poseemos una ciega fe religiosa rezamos por los que se fueron pero no por el fin de su vida, sino por la continuación de un ciclo quizás porque eso nos da un efecto tranquilizador.

Pero cuando llegamos a una edad respetable entramos en una pesadilla y aturdidos rezamos más por nosotros, les pedimos a los que están más allá y a todos los dioses habidos y por haber para que nos ayuden con una muerte serena, en paz y con rapidez. Todo con la esperanza de que no nos trasladen a una mala residencia de ancianos o evitar ser durante un tiempo enfermos terminales, una pesada carga familiar.

En definitiva deseamos morir sin molestar a los demás.


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