martes, 16 de febrero de 2016

Dos poemas, Wislawa Szymborska- Polonia


NADA DOS VECES
Nada ocurre dos veces
y nunca ocurrirá.
Nacimos sin experiencia,
moriremos sin rutina.
Aunque fuéramos los alumnos
más torpes en la escuela del mundo,
nunca más repasaremos
ningún verano o invierno.
Ningún día se repite,
no hay dos noches iguales,
dos besos que dieran lo mismo,
dos miradas en los mismos ojos.
Ayer alguien pronunciaba
tu nombre en mi presencia,
como si de repente cayera
una rosa por la ventana abierta.
Hoy, cuando estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Es flor? ¿O tal vez piedra?
¿Y por qué tú, mala hora,
te enredas en un miedo inútil?
Eres, pues estás pasando,
pasarás —es bello esto.
Sonrientes, abrazados,
intentemos encontrarnos,
aunque seamos distintos
como dos gotas de agua.

ESTOY DEMASIADO CERCA PARA QUE ÉL SUEÑE CONMIGO

Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
No vuelo sobre él, de él no huyo
Entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca.
No es mi voz el canto del pez en la red.
Ni de mi dedo rueda el anillo.
Estoy demasiado cerca. La gran casa arde
Sin mí gritando socorro. Demasiado cerca
para que taña la campana en mi cabello.
Estoy demasiado cerca para que pueda entrar como un huésped
que abriera las paredes a su paso.
Ya jamás volveré a morir tan levemente,
tan fuera del cuerpo, tan inconsciente,
como antaño en su sueño. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca. Oigo el silbido
y veo la escama reluciente de esta palabra,
petrificada en abrazo. Él duerme,
en este momento, más al alcance de la cajera de un circo
ambulante con un solo león, vista una vez en la vida,
que de mí que estoy a su lado.
Ahora, para ella crece en él el valle
de hojas rojas cerrado por una montaña nevada
en el aire azul. Estoy demasiado cerca,
para caer del cielo. Mi grito
sólo podría despertarle. Pobre,
limitada a mi propia figura,
mas he sido abedul, he sido lagarto,
y salía de tiempos y damascos
mudando los colores de mi piel. Y tenía
el don de desaparecer de sus ojos asombrados,
lo cual es la riqueza de las riquezas. Estoy demasiado cerca,
demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
Saco mi brazo que está debajo de su cabeza dormida,
Mi brazo dormido, lleno de agujas imaginarias.
En la punta de cada una de ellas, para su recuento,
Se han sentado ángeles caídos.

Wislawa Szymborska- Polonia
Traducción del polaco al español: Elzbieta Borkiewicz

Jestem za blisko, żeby mu się śnić.
Jestem za blisko, żeby mu się śnić.
Nie fruwam nad nim, nie uciekam mu
pod korzeniami drzew. Jestem za blisko.
Nie moim głosem śpiewa ryba w sieci.
Nie z mego palca toczy się pierścionek.
Jestem za blisko. Wielki dom się pali
beze mnie wołającej ratunku. Za blisko,
żeby na moim włosie dzwonił dzwon.
Za blisko, żebym mogła wejść jak gość,
przed którym rozsuwają się ściany.
Już nigdy po raz drugi nie umrę tak lekko,
tak bardzo poza ciałem, tak bezwiednie,
jak niegdys w jego śnie. Jestem za blisko,
za blisko. Słyszę syk
i widzę połyskliwą łuskę tego słowa,
znieruchomiała w objęciu. On śpi,
w tej chwili dostępniejszy widzianej raz w życiu
kasjerce wędrownego cyrku z jednym lwem
niż mnie leżącej obok.
Teraz to dla niej rosnie w nim dolina
rudolistna, zamknięta ośnieżona górą
w lazurowym powietrzu. Ja jestem za blisko,
żeby mu z nieba spaść. Mój krzyk
mógłby go tylko zbudzić. Biedna,
ograniczona do własnej postaci,
a byłam brzozą, a byłam jaszczurką,
a wychodziłam z czasów i atłasów
mieniąc się kolorami skór. A miałam
łaskę znikania sprzed zdumionych oczu,
co jest bogactwem bogactw. Jestem blisko,
za blisko, żeby mu się śnić.
Wysuwam ramię spod głowy śpiącego,
zdrętwiałe, pełne wyrojonych szpilek.
Na czubku każdej z nich, do przeliczenia,
strąceni siedli anieli.

Wislawa Szymborska, poeta, traductora de poesía y periodista Premio Nobel de Literatura en 1966, nació el 2 de julio de 1923 y murió a los 88 años víctima de un cáncer de pulmón, dejando una herencia poética llena de humor e ironía, en la que partía de los objetos más simples para reflexionar sobre las verdades universales.

 Su lenguaje tiene una vibración emocional e intelectual muy particular, debido a una mezcla de observaciones muy concretas, tomadas frecuentemente del mundo de la biología, y de un tono lírico sobrio, siempre atenuado por la ironía. Cada poema parece una joya, perfecta e irrepetible, que la poeta elabora con la máxima discreción. Szymborska suele partir de un dicho, de un giro coloquial, de una pequeña observación práctica o de un reflejo de sus lecturas, deformándolo, arrojando sobre este dato una nueva luz, siempre teñida de humor lingüístico.

 Una grave meditación filosófica sobre la situación del hombre contemporáneo, expresada a través de la danza de una sirena muda de Christian Andersen. Porque amar a la poesía —después de la lección de Tadeuz Różewicz— implica renunciar a la belleza demasiado “alta” de una poesía confiada en sí misma. Para expresar sus inquietudes de ser pensante y comprometido, Szymborska ha preferido olvidar su voz de concertista. No obstante, algunos de sus poemas, gracias a la sencillez y a la elegancia innata de la forma, han sido divulgados como poesía cantada y tuvieron mucho éxito en Polonia, como es el caso de Nada dos veces. (cultura.elpaís.com)



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jueves, 11 de febrero de 2016

YOUTH, LA JUVENTUD, nueva película de Paolo Sorrentino


Y ahora,
con el alma vacía como tantas
veces,
contemplo el lento paso de los días


que me empujan no sé hacia qué destino,
oscuro, presentido,
 Ángel González

Juventud o 'Youth Quedó fuera en el Festival de Cannes, pero ahora parece que está arrasando en los premios del cine europeo. Juventud es también el título de una de obra no muy conocida del gran escritor británico Joseph Conrad, que nos hace añorar la juventud perdida, ese divino tesoro que se va para no volver como decía Ruben Darío.  

La trama de la película se desarrolla en un balneario de lujo situado en los Alpes suizos.  Allí acuden personalidades relacionadas la mayoría con el mundo artístico, como Fred Ballinger (Michel Caine), un aclamado compositor de música ya retirado que lleva frecuentando el hotel desde hace más de cuarenta años y que rechaza el ofrecimiento de la reina de Inglaterra para volver a tomar la batuta (trama inspirada por la negativa de Riccardo Muti de tocar para la familia Windsor en 2008).

Esta vez, al compositor le acompaña su hija (Rachel Weisz) y uno de sus amigos de toda la vida, Mick Boyle (Harvey Keitel), director de cine, quien se encuentra trabajando en la preproducción de su próximo proyecto. También acuden al balneario, futbolistas (un doble de Maradona) o una Miss Mundo, Madalina Diana Ghenea, toda una vampiresa, símbolo de feminidad y belleza libidinosa.

Allí ambos amigos pasan sus últimos años, el final de sus vidas profesionales. Respiran la juventud, la fascinación de lo bello y lo exótico, los destellos de lo erótico representado en la Miss Mundo, toda una vampiresa, símbolo de lo exuberante. Pero también inhalan los achaques propios de la edad, la vejez y  el destello de la muerte.

El director y guionista Paolo Sorrentino posee un don para la frase, para la retórica inteligente y la estética. Filma exteriores, en ese jardín del edén suizo, y en interiores, donde los personajes entran en la vida de desconocidos. Unos personajes que cambian de papel, desnudan su alma y rumian de las luces y las sombras, del éxito y de los fantasmas secretos, de sus vidas pasadas,  y lo hacen con frases cortas y de una forma desinhibida y extravagante pero con inteligencia y humor.

Tiene 'Youth”, los rasgos del cine de Sorrentino: Lo barroco, la narración basada en la mujer, en esa mirada idealizada y en la acumulación de momentos, en el placer de una conversación, y el temblor de las palabras. En  la reflexión hecha de silencios, de miradas y extrañeza.

Una experiencia compleja y casi me atrevo a decir perturbadora, con una artista invitada de lujo, Jane Fonda como musa de otros tiempos, de instante de lucidez, de gloria cinematográfica,  de simple sexo que justifica casi todo.  Y ahora,  junto a la Rachel Weisz y Harvey Keitel, forman un equipo extraordinario.

Una película que según los críticos es pomposa, irresistible pero irritantemente bella. Una película que nos proyecta una mirada al pasado, a lo efímero, en la que la música y la fotografía entran en escena y planean su huida de la vida con absoluta libertad, de una forma brillante. 

Una película que es todo un santuario de introspección en la que la cámara recrea lo invisible, y en donde la única actividad posible es el pensamiento. Una película que es una exploración del alma.

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domingo, 7 de febrero de 2016

LA PALMA, LA ISLA ESMERALDA

  por José M. Balbuena Castellano
* Las autoridades consideran que debe diversificarse su economía y desarrollar más su turismo. 

Image Los responsables del turismo de La Palma, la segunda en tamaño de la provincia de Tenerife, han reconocido que en estos años de desarrollo de este sector en la isla, se ha quedado atrás, si lo comparamos con otras islas del archipiélago canario. No deja de ser un hecho paradójico, ya que la llamada Isla Verde, es una de las que más tiene que ofrecer. Pero se supone que ese desarrollo debe estar en manos de los propios palmeros, o de canarios de otras islas, para que no se dé, otra vez, la circunstancia de que los beneficios  del turismo queden en manos de multinacionales o empresas ráneas.

A pesar de ser un isla volcánica, con zonas de malpaíses y señales de erupciones recientes, el verdor aparece por todas partes.  Entre esas muestras telúricas están el volcán del Teneguía, al suroeste de la isla, que entró en erupción en 1971, y el volcán de San Juan, que surgió en 1949. Además, La Palma cuenta con el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, y los bosques de El Canal y los Tilos, en el norte de la isla. El Charco Azul es una curiosa instalación de piscinas naturales que se encuentran en San Andrés y Sauces. Este último fue declarado Reserva de la Biosfera en el año 2.002.  Por esas frecuentes erupciones podemos decir que La Palma es una isla que todavía no ha terminado de formarse.

Hay otras zonas dignas de mención como es el Valle de Aridane, llamado también Valle de los Espejos, debido a los numerosos estanques  que allí se han construído para embalsar agua destinada a los cultivos agrícolas.

La causa de que el desarrollo turístico no haya seguido en paralelo con las demás islas se debe, principalmente, a que se ha puesto más la atención en el recurso agrícola, especialmente en la producción platanera, que se desarrolla en las zonas costeras y más bajas de la isla. No sólo se cultivan plátanos. Se producen también otros frutales, como aguacates, papayas, vides, etc. Por cierto, nos aseguran que estos frutales son robados por individuos que se dedican a desvalijar fincas. En La Palma existen numerosas bodegas que almacenan vinos que tienen cada vez más calidad. Muchos palmeros que emigraron a Venezuela, invirtieron sus ahorros, principalmente, en la compra de terrenos para el desarrollo agrícola, aunque también se ha invertido en alojamaientos turísticos. Las zonas de cultivo se encuentran,  especialmente en Los Llanos de Aridane y Tazacorte, por la parte oeste, y en Mazo y Breña Baja, por el este. 

En las cercanías de la playa de Puerto Naos, la erupción volcánica de 1949, envió una gran cantidad de lava hacia el mar creándose allí una zona de malpaís que luego fue habilitada, trayendo tierra del monte, para hacer fincas de plátananeras. Es lo que hoy se denomina El Remo. En Barlovento, en la parte norte de la isla, rodeado de laurisilva, se encuentra el hotel La Palma Romántica. En todos los municipios palmeros se pueden encontrar diferentes tipos de alojamientos como hoteles, apartoteles, apartamentos y, por supuesto, casas rurales. Destacan zonas como Los Cancajos, Puerto Naos, los Quemados. La capital palmera cuenta además con un Parador Nacional.

Autoridades de La Palma y expertos en turismo afirman que es necesario que la isla diversifique sus recursos y no se apoye solamente en el sector agrícola, que, además, se encuentra en crisis debido a la competencia de otros países que venden los plátanos mucho más baratos que los de Canarias. Si subsiste la agricucltura en La Palma es porque está subvencionada, nos dice un empresario palmero. En La Palma aumenta la creencia de que es posible  ofrecer un turismo diferente, basado en su fantástica naturaleza, en sus fiestas, romerías, tradiciones y acerbo cultural, en su gastronomía, etc.

  Hay otras actividades de sumo interés como su Carnaval, o  las llamadas Fiestas Lustrales, en honor de la Virgen de las Nieves,a la que asisten muchos  palmeros de la diáspora y también foráneos. Uno de los números culminantes de esta fiesta es la Danza de los Enanos. Otros atractivos de la isla serían las visitas a las bodegas, a los terrenos agrícolas,el senderismo,  itinerarios que incluyan zonas volcánicas, excursiones con vuelta a la isla, al bosque de los Tilos, al Mirador de la Cumbrecita, en El Paso, donde se disfruta de una excelente vista de la Caldera de Taburiente, o al mirador del Time, donde se aprecia el Valle de Aridane en toda su extensión y también la costa oeste de la isla, así como las altas cumbres con montañas como Birigoyo, Bejenado, La Cruz, etc.. Por el fondo de la Caldera de Taburiente discurre el impresionante barranco de Las Angustias, que desemboca en las cercanías del puerto dre Tazacorte. Paralelo al barranco baja un canal, en la ladera, con impresionantes “fugas”, o riscos. Llevan la abundante agua que mana tanto del la fuentes del barranco como de las galerías que se han construído. Otro mirador que es muy visitado es el de la Concepción, desde la que se aprecia una fantástica panorámica de Santa Cruz de La Palma. 

En el bosque de los Tilos crecen especies pertenecientes a la laurisilva, propio de las islas macaronésicas, pero en otras zonas de la isla existen también pinares y lugares donde abundan otras  plantas autóctonas. Una de las aves que más llaman la atención  es esta isla es la graja, de pico amarillo,  pájaro muy gregario que  suele volar en bandadas.

Como ocurre casi siempre, los alemanes fueron los primeross que descubrieron las maravillas de esta isla e incluso, crearon una zona residencial, donde muchos viven casi todo el año, en las inmediaciones de  Tajuya, al oeste, compartiendo el lugar con turistas procedentes de otros países de Europa. Lugar de sump interés  es el Observatorio Astronómico del Roque de los Muchachos, en el municipio de Garafía,  situado a una altura de 2.390 metros de altura, perteneciente al Instituto de Astrofísica de Canarias, que también puede visitarse.

La Palma y su paisaje ha inspirado a pintores, poetas, escritores, músicos, destacando entre ellos, Luis León Barreto,  Luis Cobiella, Elsa López, Nicolás Melini, Inmaculada Hernández, Antonio Jiménez de Paz, José Pérez Vidal, Ernesto Suárez,  Francisco Concepción, Juan Fernández, Wifredo Ramos, Juan y Antonio González Suárez, Rosario Valcárcel, etc...

lunes, 1 de febrero de 2016

GÉRARD DE NERVAL, POETA FRANCÉS

Gérard de Nerval era el seudónimo literario del poeta, ensayista y traductor francés Gérard Labrunie, nació en París, el 22 de mayo de 1808. Poeta, ensayista y traductor, quizá el más romántico de todos los poetas franceses.

“Antéros

Preguntas por qué hay tanto furor adentro mío
E indómita cabeza sobre un cuello flexible;
Es porque soy nacido de la estirpe de Anteo
Y los dardos retorno al dios que me ha vencido.
                                                                                                  
Yo soy de aquellos, sí, que al Vengador inspiran,
Marcándome ha la frente con su labio irritado,
Bajo la palidez de Abel, ¡ah!, ensangrentada,
¡Escondo de Caín la faz roja, implacable!

El postrero, ¡oh Jehová!, por tu genio vencido,
Del fondo del infierno grité: ¡Oh tiranía!,
Fue Baal mi ancestro y mi padre, Dagón…

Hundido me han tres veces en aguas del Kocyto,
Y defendiendo muy solo a mi madre Amalecita,
A sus pies sembré los dientes del arcaico dragón,




















“Antéros”

Tu demandes pourquoi j’ai tant de rage au coeur
Et sur un col flexible une tête indomptée;
C’est que je suis issu de la race d’Antée,
Je retourne les dards contre le dieu vainqueur.

Oui, je suis de ceux-là qu’inspire le Vengeur,
Il m’a marqué le front de sa lèvre irritée,
Sous la pâleur d’Abel, hélas! ensanglantée,
J’ai parfois de Caïn l’implacable rougeur!

Jéhovah! le dernier, vaincu par ton génie,
Qui, du fond des enfers, criait: “O tyrannie!”
C’est mon aïeul Bélus ou mon père Dagon…

Ils m’ont plongé trois fois dans les eaux du Cocyte,
Et, protégeant tout seul ma mère Amalécyte,
Je ressème à ses pieds les dents du vieux dragon.

Su poemario Las quimeras (1854) contiene el célebre soneto «El desdichado». En uno de sus últimos poemas, «Epitafio», ya intuyó su inminente muerte:

                                               El desdichado

Yo soy el Tenebroso, -el viudo-, el Sin Consuelo,
Principe de Aquitania de la Torre abolida:
Mi única estrella ha muerto, y mi laúd constelado
lleva en sí el negro sol de la Melancolía.

En la Tumba nocturna, Tú que me has consolado,
devuélveme el Pausílipo y el mar de Italia, aquella
flor que tanto gustaba a mi alma desolada,
y la parra do el Pámpano a la Rosa se alía.

¿Soy Amor o soy Febo?.. Soy Lusignan o ¿Biron?
Mi frente aún enrojece del beso de la Reina;
he soñado en la Gruta do nada la Sirena...

He, doble vencedor, traspuesto el Aqueronte:
Modulando unas veces en la lira de Orfeo
suspiros de la Santa y, otras, gritos del Hada.


Escritor francés. Huérfano de madre, se crió con su abuelo en Valois. En 1822 se trasladó a París, donde llevó una existencia bohemia. En los últimos años de su vida, los más fecundos, sufrió graves trastornos y estuvo internado en varias ocasiones; finalmente se suicidó.

Tras publicar una traducción libre del Fausto de Goethe (1827) y crónicas teatrales y ensayos en distintas revistas, en 1854 apareció la colección de novelas cortas Las hijas del fuego, que incluía el relato Sylvie, de estilo clásico y temática estrictamente romántica. Ese mismo año publicó Las quimeras, colección de sonetos simbolistas que prefiguró la poética de Baudelaire y Mallarmé.

 En 1855 apareció Aurelia, que mezclaba sueño y realidad, un clásico de nuestro tiempo que influyó grandemente a los surrealistas. El autor nos narra aquí su particular viaje vital del brazo de la locura, que es al mismo tiempo la primera mirada moderna a esas profundidades Fue considerada una de las obras fundacionales de la literatura moderna.

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miércoles, 27 de enero de 2016

POESÍA UN ACTO DE VIDA

por  Eduardo Sanguinetti, filósofo

“Luchar para ser libre como pájaro azul”: últimas palabras escritas, por David Bowie, horas antes de morir. Las asimilo e instalo en este editorial, ante la multiplicidad de acontecimientos que se han sucedido en Argentina, cual explosión repentina y degradada de convivencia, en el transcurso de los últimos días del año 2015 y los inicios de este 2016.

Al meditar con pena y cierto idealismo vocacional, se impone aquí-ahora-ya, para quienes nos nutrimos de valores éticos y estéticos, lograr el prodigio de asimilarnos a convivir en “Tiempo de Poesía”, con estilo, conocimiento y educación: atributos insustituibles para el hombre, que intente ser merecedor de una existencia plena en armonía.

Nada se compara con el encanto de un hombre que no esconde ninguna de sus ideas y puede expresarlas sin la menor necesidad de ofensa, sino con espontaneidad, gracia y naturalidad suma.

En su acción de vida, el poeta, se niega a servir a las palabras destempladas de un político, de un empresario, tan carentes de sensibilidad e intuición humanista, tan procaces y sin sentido vital… el poeta lanza temibles palabras, envueltas en pasión del instante, solo en Tiempo de Poesía… palabras atemporales, fuera de las estrictas normas y reglas de un sistema esclerótico y falaz. De este modo, el poeta resiste a las imposiciones obtusas de los ridículos dueños del reino material, del “siempre jamás”, los asesinos de la vida en esplendor especular… los que dicen gobernar, en nombre del papel moneda y los pactos infectos hechos a espalda de los pueblos.

Palabras en Tiempo de Poesía, que no piden permiso en anunciar el porvenir, a estos oscuros personajes, que aún dictan y rigen en el mundo, operando desde las sombras, anulando, lo que pudo haber sido en acciones plenas de humanidad, en antípodas a sus brutales actos. Un espacio, donde prevalezca la paz y la igualdad, e impriman un sello distintivo a este tiempo impertinente, donde una comunidad, hoy sojuzgada y temerosa, soporta una esclavitud “modelo siglo XXI”.

Sin ser complaciente, pero tampoco ingenuo, pienso en las particularidades del poeta, haciendo hincapié en su discurso plenamente humanista y en su convicción de que el hombre debe vivir plenamente, dejando de lado las prácticas que el neoliberalismo impone brutalmente, dejándonos anclados en tiempos de inquisición y bestialidad, tan asimilados a estos brutales gobernantes de tiempo de la “peste negra”, metaforizada en actos genocidas, hacia quienes, son los depositarios de las deposiciones de estos “dictadores profusos”: los indigentes, los hambreados, los sin tierra, “los poetas”… los excluidos y exiliados de la vida.
Hoy la poesía no puede ser destrucción sino búsqueda del sentido. Realidad sin rostro y que está ahí, frente a nosotros, no como un muro: como un espacio vacante que intenta construir un espacio, donde el lenguaje adopte su necesidad de decir “algo”, encontrar “el sentido”, en un mundo donde el sentido, hoy carece de significado vital, marcado por el imperio de papel moneda.
Durante más de ciento cincuenta años el poeta se sintió aparte, en ruptura con la sociedad capitalista-burguesa.

Situación única: por primera vez el futuro carece de forma. Antes del nacimiento de la conciencia histórica, la forma del futuro no era terrestre ni temporal; era mítica y acaecía en un tiempo fuera del tiempo. El hombre posmoderno hizo descender al futuro, lo arraigó en la tierra y le dio fecha: lo convirtió en historia. Ahora, al perder su sentido, la historia ha perdido su imperio sobre el futuro y también sobre el presente.

Ayer, quizá, su misión fue dar un sentido más puro a las palabras de la comunidad; hoy es una pregunta sobre ese sentido.

Esa pregunta no es una duda sino una búsqueda. Mientras tanto, el poeta escucha. Es que en el pasado, fue el hombre de la visión. El poeta hoy escucha lo que dice el tiempo, aún si dice: nada.
Toda creación poética es histórica; todo poema es apetito por negar la sucesión y fundar un reino perdurable. Si el hombre es trascendencia, ir más allá de sí, el poema es el signo más puro de ese continuo trascenderse, de ser permanente imaginarse. El hombre es imagen porque se trasciende.

Tiempo de poesía, es conciencia de la separación y tentativa por reunir lo que fue separado. En el poema, el ser y el deseo de ser pactan por un instante. Poesía, momentánea reconciliación: ayer, hoy, mañana; aquí y allá; tú, yo, él, nosotros.

Todo está presente en el futuro que aguarda concretar el deseo de vivir en poesía, cualquiera sea el rol que elegimos para transitar esta existencia.


domingo, 24 de enero de 2016

“La chica danesa”, con trailer


“El ejercicio de nuestros derechos sexuales
 nos llevará a escenarios impensables” Abel Pérez Rojas.


https://www.youtube.com/watch?v=ENiuBpdrnZ8

Hace unos días fuimos al cine. Fuimos a ver “La chica danesa” aborda un tema valiente teniendo en cuenta las reglas de juego que corrían en los tiempos en que sucedió la acción. Un hecho real, en la vida de una pareja de pintores plásticos, de un artista de considerable éxito que al nacer le impusieron el nombre Einar Mogens Wegener en Dinamarca.



Es Eddie Redmayen, quien da vida a Einar, un hombre que tras seis años de vivir un matrimonio enamorado con Gerda Wegener (Alicia Vikander), descubre su feminidad. Y se convierte en Lili Elbe al someterse a la primera operación de cambio de sexo en 1931, y que ahora creo que se llama cirugía de reasignación sexual. 

E interpreta Eddie Redmayen, su verdad de mujer, una legítima necesidad que él busca y busca de una forma apremiante, adquiriendo una orientación nueva, construyendo y cultivando su comportamiento, sus modales, actitudes y sentimientos en un decorado impecable. Y con todas esas emociones se adentra en los remolinos complicados de la infinita delicadeza de la feminidad.  

El irresistible ser del otro sexo. Y se nos presenta cautivadora como saliendo de la bruma, con una sonrisa cándida que se extiende como un halo pero que en seguida se desvanece.

Algunos críticos no han sido generosos con el actor que conquistó el Oscar al mejor actor interpretando a Stephen Hawking en “La teoría del todo” Hoy afirman que su interpretación sensual en “La chica danesa” no es afortunada, su actuación parece más un fingimiento que una actitud real. Y añaden los comentaristas que es incapaz de conseguir la verdadera conexión emocional con el protagonista.

Sin embargo Alicia Vikander me sobrecoge por su interpretación apasionada, espontánea y reflexiva, por la soledad que transmite, por la impotencia y la amargura. Por la serenidad y el desaliento mientras pinta y pinta en esa comunicación silenciosa que entra y sale del lienzo. Un personaje que acaba llenando la pantalla con su humanidad.

Ahora bien, la lencería, la indumentaria, el ajuar, los modelos que exhibe el film para conseguir la belleza, son creaciones del diseñador canario Paco Delgado, candidato al Oscar por un vestuario tan elegante que roza la delicadeza, la ligereza del sueño. Un diseño que posee todo el fulgor de las heroínas de las novelas. ¡Ojala consiga el preciado premio!

La película “La chica danesa” está dirigida por Tom Hooper y cuenta con el guión de Lucinda Coxon, basado en la novela de éxito de David Ebershoff. Desarrolla un tema muy delicado que genera procesos y conflictos complejos y dolorosos: la transexualidad tratado con una gran sensibilidad y un tacto extraordinario.


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viernes, 22 de enero de 2016

MINDFULNESS, LA ATENCIÓN PLENA

Ser plenamente conscientes de lo que está ocurriendo aquí y ahora
Es el estado ideal para combatir las distracciones y concentrarse en los objetivos

 Por Gabriel García de Oro, enlace del país.es

Apenas he empezado a escribir este artículo cuando mi ordenador me ha avisado de que tengo tres correos nuevos en mi bandeja de entrada. Además, he recibido dos llamadas y varios mensajes. Ya puestos, he entrado en el As para comprobar si había sucedido algo relevante en el mundo del deporte. Media hora y aún no he escrito ni una sola línea.

La desconcentración es continua, el bombardeo no cesa. Mi único consuelo, si podemos llamarle así, es que esto no me ocurre solamente a mí, es el signo de los tiempos digitales. Según las estadísticas, como máximo pasaríamos unos once minutos de media concentrados en una actividad antes de que algo o alguien nos interrumpa. Y si nadie lo hace, somos nosotros mismos quie­nes desconectamos. 

Por si fuera poco, cada desconcentración provoca que cueste entre diez y veinte minutos reemprender la actividad. No estamos acostumbrados a estar presentes en el presente. Nuestro cuerpo está, pero no nues­tra cabeza. Nos hemos habituado a la distracción, a la atención parcial, algo parecido a una plaga universal de síndrome de déficit de atención. Se quiere estar tan conectado que se olvida de que lo primero es hacerlo con uno mismo. Y esto produce estrés, ansiedad, sensación de agobio, de llegar tarde a todo, de no tener tiempo para nada.

La atención es
un músculo que
se debe entrenar”
Daniel Goleman

Así, no es de extrañar que haya irrumpido con fuerza el concepto de mindfulness. Esta práctica de origen budista cuenta con más de 2.500 años de antigüedad, sin embargo en Occidente no aparece hasta hace unos treinta años para tratar problemas asociados al estrés y al dolor crónico. Hoy, las aplicaciones de este concepto se extienden a casi todos los campos, como por ejemplo al de la educación y la enseñanza. Es habitual ver que las universidades ofrezcan a sus alumnos talleres de atención plena, conscientes de que en la mayoría de los casos la distancia que separa el éxito del fracaso no reside en el talento natural, sino en la capacidad de concentrarnos, que permite retener conceptos, relacionarlos, entenderlos e incorporarlos en nuestras estructuras de pensamiento. 

Y es que por más capacitado intelectualmente que uno esté, sin atención el suspenso es casi seguro. Se ha de comprender que el cerebro no es multitarea. Solo podemos concentrarnos en una cosa a la vez y si no lo hacemos, si intentamos estar en varios lugares al mismo tiempo, no conseguiremos un resultado tan satisfactorio como aquellos que con igual o menor capacidad que nosotros sí que son capaces de poner todo el foco de su atención en la actividad concreta que están desarrollando.

Para saber más
Los estudios científicos han demostrado lo que hace más de dos mil años ya sabían los budistas, es decir, que un estado de atención consciente ayuda no solo a reducir el estrés o la ansiedad, sino también a ser más creativos, a poder juzgar y valorar las situaciones con mayor claridad, a aumentar la resistencia emocional y a disfrutar más de lo que se está haciendo.

Como tantas otras capacidades del ser humano, la atención también se entrena. Porque es un músculo que cuando se usa se fortalece y cuando no, se atrofia. Los resultados, lógicamente, son progresivos y podemos, poco a poco, ir alcanzando cotas de mayor atención. Además, si nos enfrentamos a actividades que van a reclamar más concentración, como por ejemplo una época de exámenes, entrenar unos minutos nos preparará para expandir los límites de nuestra atención, minimizar los efectos de las distracciones, propias y ajenas, y disfrutar del momento. Así que ahora vamos a crear nuestro propio gimnasio de mindfulness. Para ello necesitaremos reservar entre 5 y 20 minutos al día de entrenamiento y empezar con estos tres ejercicios que se pueden repetir cuantas veces se quiera e, incluso, introducir todas aquellas variaciones que nos vengan a la cabeza. Lo importante es practicar.

La pasa. Este es uno de los ejercicios más utilizados en los talleres de mindfulness en todo el mundo. Es tan sencillo como revelador. Se trata de tomar una pasa. Sí, una simple uva pasa. Pero no nos la comemos, no aún.

Primero se observa con detalle y hay que centrarse en darse cuenta del amplio abanico de colores y tonalidades, de cómo incide la luz en sus pliegues, en su textura rugosa. En lo
irregular de sus formas a nuestros ojos. Se trata de captar todo lo que se pueda ver. Luego, hay que cerrar los ojos y tocar la uva pasa. Pero con mimo. Hacerla bailar entre los dedos, para darse cuenta de su tacto, del nuestro; de cómo se mezcla su piel con la nuestra.

Después, con los ojos cerrados todavía, nos ponemos la pasa en la boca. No la mordemos, sino que la acariciamos con los dientes primero para luego notar que cae en nuestra lengua, acolchándola. Ahora exploramos con la lengua, de la misma manera que hemos hecho con los dedos. Lentamente. Sin prisas. Disfrutando de todo lo que una simple e insignificante uva pasa nos puede ofrecer. Al final, ahora sí, la mordemos. Y somos conscientes de una explosión magnífica que se produce en nuestros sentidos. Percibimos su sabor, cómo se funde y confunde con el nuestro, con la saliva, con el gusto. Tratamos de llenarnos toda la boca con esa mezcla, llegando a todos los rincones. Solamente entonces nos tragamos la pasa y notamos cómo baja por la garganta, cómo abandona la boca y se integra en nuestro interior. Una vez finalizado el ejercicio, esperaremos unos segundos para abrir los ojos y celebrar que hemos disfrutado de una pasa, tal vez por primera vez en la vida, en lugar de engullirla. La hemos sacado todas las posibilidades que tenía para ofrecernos. Eso es lo que ocurre con el presente, que si lo engullimos con las prisas y la falta de atención, no dejamos que nos dé todo lo que tiene para ofrecernos.

Un estado de atención consciente ayuda no solo a reducir el estrés o la ansiedad, sino también a ser más creativos"

Pinte y coloree. No es la primera vez que en este espacio se habla de la importancia de recuperar ciertas actitudes y actividades infantiles en beneficio del desarrollo personal. Sin duda, este es uno de los casos más llamativos. Y es que, últimamente, desde distintos ámbitos, se insiste mucho en los beneficios del clásico pinta y colorea, que todos hemos practicado, en relación con el mindfulness.

 Se trata simplemente de tomar unas plantillas en blanco y negro, sacar los lápices de colores y ponerse a pintar. Con atención. Abstraídos. Concentrados. De la misma manera que cuan­do éramos niños.
Probarlo no cuesta nada, en Internet podemos encontrar infinidad de plantillas de todo tipo, sobre todo mandalas, que son las representaciones del macrocosmos y el microcosmos usadas en el budismo y el hinduismo. Esta actividad, tan simple, reducirá nuestro ruido interior, nos permitirá entrenar el arte de poner el foco en una sola actividad, conectaremos con nuestra parte creativa y estimularemos la psicomotricidad. Carl Jung, el gran psiquiatra suizo, no dudaba en afirmar que “la práctica del mandala es la única terapia que se puede hacer solo”.

Respiración. Igual que los deportistas aprenden que para mejorar el rendimiento deben respirar correctamente, nosotros también tendremos que practicar la respiración en nuestro gimnasio de atención plena. A pesar de que existen muchas clases de respiración, se puede empezar con la más sencilla, que es la respiración cuadrada. Básicamente se trata de acompasar la respiración, darnos cuenta de que se está respirando y apartar todo pensamiento que quiera inmiscuirse en este ejercicio. Eduard Punset, en su blog, enseña con su aparente sencillez cargada de pedagogía cómo practicar la respiración en beneficio de la atención plena:

“En primer lugar, adoptar una postura de descanso. En segundo lugar, respirar profundamente gracias a una absorción moderada de aire y su consiguiente y posterior exhalación. En tercer lugar, dejar que el organismo supere el acto de respirar profundamente para acariciar, muy brevemente, los pensamientos a los que se renuncia. En cuarto lugar, tomar nota de que el acto de respirar fue interrumpido por algún pensamiento para volver cuanto antes al proceso respiratorio. Basta con repetir durante diez minutos cada día lo anterior –y ese es el quinto paso– para constatar que ha mejorado la focalización de la atención”.

Atrapa al conejo
Un estudiante de artes marciales se aproximó al maestro para hacerle la siguiente pregunta: “Querido maestro, a pesar de lo mucho que aprendo con usted, quisiera mejorar mi conocimiento de las artes marciales. Además de aprender con usted quisiera aprender con otro maestro para dominar otro estilo y otras visiones que seguro me enriquecen.

¿Qué piensa de esta idea?”.
El maestro, que había escuchado con atención las palabras de su discípulo, meditó unos instantes y dijo: “El cazador que persigue dos conejos no atrapa ninguno”. 


lunes, 18 de enero de 2016

Poesías murales a Nuestra Señora de las Nieves. NIEVE TRANSPARENTE

























Con motivo de las Fiestas Lustrales y la Bajada de La Virgen, Santa Cruz de La Palma recupera en el 2015 un modelo poético dedicado a la Virgen, a Nuestra Señora de las Nieves, un testimonio  lírico que ya se realizaba desde el siglo XVII, las llamadas poesías murales y que consistía en mostrar, en colgar en lugares estratégicos como fachadas de casas, conventos, plazas…  

Unos tarjetones de papel manuscritos a los que se les acompañaban una imagen figurativa, una demostración de devoción, una imagen sugerente. Una poesía que reflejaba y refleja que el poema mariano ha cautivado y cautiva, que representa un vínculo sentimental hacia nuestra Madre del cielo.

Un trabajo que no persigue otro sueño que, el amor a la Virgen y a la Fiestas Lustrales, al eco del paisaje y de las fiestas que vienen a tu encuentro y que se tejen en cada uno de sus versos. 
Un libro de poemas que ha sido posible gracias a la lírica de creadores nacidos en la isla y a otros que la sienten como suya, que la aman y que han hecho de ella parte de su obra literaria. Ha sido posible,  gracias a Víctor J. Hernández Correa responsable de la introducción y la edición del libro “Nieve transparente “, así como al Consejo de administración formado por Manuel Poggio Capote, Pilar Cabrera Pombrol, Carmen L. Ferris Ochoa y otr@s.

Unos poemas que merecen un anhelado lugar cerca de nuestra Señora, La Virgen de Las Nieves y que revelan que sin Ella, sería imaginario.
Un libro que establece un fuerte compromiso social con la advocación a Nuestra Señora de Las Nieves, la imagen más antigua de Canarias y la segunda advocación más antigua del archipiélago.

Gracias también a la Edición Cartas Diferentes Ediciones y a todos los que han hecho posible “NIEVE TRANSPARENTE, poesías murales a Nuestra Señora de las Nieves”. Un poemario del que quiero destacar la belleza y la calidad de las obras. El humanismo de los poetas y narradores que han participado: 

Donde la Caldereta y el fuego/ secuestraron al Valle de la Luna/ Donde el silencio anduvo hace siglos/ con los dedos sangrando de golpear las piedras…, Antonio Arroyo Silva

Somos la cuerda que iza la bandera, / somos la máscara del mascarón, / somos tradición imperecedera, / somos la nave, el castillo, el cañón…, Ramón Betancor

Se queda estrecho el altar a tanta madre. Los años ruedan barranco a través de cinco en cinco y todo hijo te sostiene el paso. Isla abajo. Piel adentro…, Patricia Bolaños González

Hoy puedo recordar aquellas fechas, / julio de mil novecientos sesenta; / había voladores en Las Nieves, / canciones, versolaris y unos magos/ con sus trajes… Eladi Crehuet

No crees en Ella. No ha sido posible. No aún. / Cierra los ojos y mírala, mírala a Ella, a nadie más. / Y no existe la prisa ni es urgente sentir si se nace en pedazos… Juan A. Díaz Gutiérrez

La exquisitez de tu radiante Estrella/ que baila al gua y viene desde el monte, / hace temblar al sol al horizonte/ y rendir a la tierra tu doncella…Miguel Fernández Perdigón

Mira, / se han abierto las puertas; / hay huellas en las piedras grises porque / llegas a la Ciudad en plena amanecida, / y un viento delicado asoma por el Puente…Lucía Rosa González

Cuando la Virgen baja, / nace un calor frío. / Espasmos de silencio con lágrimas furtivas. / Cuando el Castillo truena/ y la Nave responde,…  Manuel González Plata, “Bejeque”

Mi madre me asocaba entre tus brazos, / desplegaba tu sombra en mi intemperie, / arrimaba a mis sienes tu frescura. /Mi madre me curaba…, Ricardo Hernández Bravo

Erizado el mar/ Apareces/ para elevar el silencio de los Tajarastes/ Palabras/ que de la fuente sabia emanan/ Efímeras sandalias de caminante…, Inmaculada Hernández Ortega

La madre de las Nieves, / Dama de los Cielos, / acoge a todos. / Polca de los Enanos: saltarines, burleteros, el ojo engaña. / Mascarones, acróbatas,… Luis León Barreto

Cuando yo voy a verla, la iglesia está en silencio, / las velas encendidas y los ángeles, serios, / sostienen en sus manos racimos de uvas tiernas – uno negro otro blanco -,…. Elsa López

Santuario de la sal, / osamenta de barcos que crujen / bajo el peso de los siglos: / desde este preciso momento/ me vuelvo laurisilva insomne, / piedra… Juvenal Machín Casañas

Llego la noche sin tiempo/ la de los versos en llamas, / la que rompe los ajuares / en secreto de campanas. / Los lustros se sienten chicos/ al son de una polka de agua… Luis Ángel Marín Ibáñez

Se entrega a circunstancias memorables / a viajes sin retorno/ a convertirse en isla/ indeterminada / en medio de un océano de tierra. / Se presta… Maiki Martín Francisco

Tres personas se necesitan / bajo un paraguas prestado: / ella teme a la muerte, / él se quedó solo / hace mucho tiempo, / el niño no es su hijo. / Nicolas Melini.

El domingo, / los calendarios repetirán con fuerza tu nombre, / las flores regalarán su polén, / y los hijos te abrazarán con cariño…/ Ya no estaré… Juan Carlos Rodríguez Brito

Muy adentro de ti, / tras la luz de tus ojos sanadores, / se agolpan las miradas y el fervor / de aquellos que te amaron –mil millares- / y de estos… Anelio Rodríguez Concepción

... Contemplo la metamorfosis, lo visible y lo invisible. / Presa de inmensas raíces, me dejo seducir / por el flujo y el reflujo del artesonado del cielo / por las gestas inmortales… Rosario Valcárcel


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viernes, 15 de enero de 2016

AFRODITA, POEMA




AFRODITA
es capaz de amar y odiar
por eso cubre su rostro con máscaras,
se ríe de la magia, de la creación
de los hombres, de la partida del Sol.
          Se entrega al diábolico tránsito.

Venus, velo de ficción, estrella de Belén,
hervideros de delirios, pierdes
el sentido, la existencia hostil.
            Poderosa alimentas la vida.

Afrodita, surca los dulces abismos
del Infierno, convoca a los amantes
a navegar enlazados en frenesí
hasta la dudosa presencia de la Gloria.
             Poderosa alimentas la muerte.

Poema del libro "Las máscaras de Afrodita"

lunes, 11 de enero de 2016

RELATO de SILVINA OCAMPO, La enemistad de las cosas.

Arqueó su boca al bajar los ojos sobre la tricota azul que llevaba puesta. Desde hacía días, una aprensión inmensa crecía insospechadamente por todas las cosas que lo rodeaban. A veces era una corbata, a veces era una tricota o un traje que le parecía que provocaba su desgracia. Había jurado analizar los hechos y las coincidencias para poner fin a sus dudas.


Desde esa mañana de invierno en que había salido de Buenos Aires, no hacía ni tres días, dejaba abierta para las traiciones una extensión que llegaba hasta el día de su nacimiento. Aquella ausencia pesaba sobre él varios meses atrás, como una fatalidad imprevisible; tenía que ir a revisar el campo; no podía escapar a su destino, y dócilmente se había ido en un tren que lo mataba de una estación a otra.
Pasó la mano por su frente, y al sentirse despeinado, supo que estaba en el campo. Había estado hasta entonces sordo al silencio que hacían los árboles en torno de la casa, sordo a la claridad del cielo, sordo a todo, salvo a la turbación que lo habitaba. Ya no se acordaba más: cuando era chico, en esa estancia le gustaba tener que cruzar la noche alumbrada por una lámpara de kerosene o por la luna, para llegar desde el comedor hasta el cuarto de dormir, y esa felicidad lo había llevado siempre de la mano al cruzar el patio. No había sido nunca chico aquel día.

Súbitamente, se daba cuenta de que vivía rodeado de la enemistad de las cosas. Se daba cuenta que el día que había estrenado esa tricota azul con dibujos grises (que su madre le había mandado hacer), su novia había estado distante paseando sus ojos inalcanzables por épocas misteriosas y escondidas de su vida, que la hacían sonreír una sonrisa tierna, que a él le resultaba dura como de piedra donde caían de rodillas las súplicas, "¿En qué piensas?"; y ella había tenido un gesto de impaciencia, y esa impaciencia había crecido con resorte al contacto de sus gestos, al contacto de sus palabras. En ese momento ya no sabía caminar sin tropezar, no sabía tragar sin hacer un ruido extraordinario y su voz
se había desbocado en los momentos que requerían más silencio. El odio o la indiferencia que había levantado aquel día estaban ahí delante de él palpables y sólidos como una pared de piedra.

Más tarde, cuando volvió a su casa, recordó que al desvestirse había sentido como una liberación. Llamó el teléfono, y la ternura de su novia era para él solo: una cama donde uno se duerme cuanto uno está muy cansada

Silvina Inocencia Ocampo, nació el 21 de julio de 1903 y murió el 14 de diciembre de 1993) fue una escritora, cuentista y poeta argentina. Su primer libro fue Viaje olvidado (1937) y el último “Las repeticiones” publicado póstumamente en 2006.

Silvina Ocampo se casó con Adolfo Bioy Casares. Formaron una pareja particular. Ella, extraña y celosa, perdonaba todas las infidelidades de un hombre que, a pesar de todo, dicen que la adoraba.

Antes de consolidarse como escritora, Ocampo fue artista plástica. Estudió pintura y dibujo en París donde conoció, en 1920, a Fernand Léger y Giorgio de Chirico, precursores del surrealismo.
Recibió, entre otros, el Premio Municipal de Literatura en 1954 y el Premio Nacional de Poesía en 1953 y 1962.

Foto: matrimonio entre dos grandes escritores, que fueron una pareja fascinante, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares


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viernes, 8 de enero de 2016

POEMA DE JEAN-MARIE FLORES

A mis entrañables amigos Luis León y Rosario

ACIAGO DĺA

¡El silencio esta noche!… Nunca el miedo
Llegó más silencioso…
Alonso Quesada, El lino de los sueños.


Las espeluznantes imágenes de la pantalla mañanera
como mariposas negras revolotean por mi mente
agigantando mi descomunal zozobra.

Hombres, hermanos, hijos de un mismo Padre,
¿cómo os atrevéis a perpetrar el crímen caínico
después de tantos siglos de pesaroso andar?                    

¿Qué logro será el vuestro tras tantos atropellos?

Dios no puede concederos por ello el cielo prometido.

Escuchad una voz afecta, una voz serena.
Contemplad la pauta de la historia.
Abandonad la guerra,
la guerra sucia, amarga, desastrosa y cobarde
que no vislumbra el pesar amargo
de hermanas, hijas, esposas, compañeras, madres dolorosas.
A su dolor me agrego mientras me dejo arrullar
por el cantar de las olas acompasadas
al tiempo que la brisa seca mis primeras lágrimas.

¿Qué triste es la muerte cuando tan aciagamente golpea?
La muerte ha de ser una fiesta liberadora
de los pesares de este valle de lágrimas,
una puerta abierta para la otra
que todos hemos de franquear serenamente.
Nadie ha de conferirse ese desafuero.
Ninguna religión, ningún ideal lo justifica, hermanos…

Oigo en lontananza un bullicio de sirenas.
¿Qué será? Dios mío… ¿qué pasará?…

Mecido por los versos de las rosas herculianas
y con el libro del Lino de los sueños en la mano,
huyo el mundanal paseo de buena gana
y mi alma por la orilla de la grava se adentra sana.

La noche cerrada ha velado la tierra.
En el cielo la luna plateada inicia su carrera nocturna,
la veo reflejada en las ondas cristalinas
y me consuelo,
por unos momentos es mi mansa compañera.

Se va acercando el final de la marea baja
y escucho con ansia fuerte el susurro de las olas
que leve y rendidamente golpean la orilla parda.
El dulce y placentero rumor a mis oídos llega
y me recuerda las nanas que de niño mi mamá me cantaba
para apaciguar mi imaginación descarriada.
Hoy, eres tú mi madre amada.
Las congojas surgen atosigadas.
Mi espíritu y mi mente, conjuntamente unidas,
intentan hundirlas en el fondo de mi morada.

¡Reacciona, hombre! ¡Hay que vivir!
¡La vida es más fuerte que nada!

Voy recapacitando sobre mi vivencia pasada
 ̶  sentimiento desconsolado y visión esmerada
de algunas cosas buenas y muchas malas.

El cantar de las olas se apaga. Ya es marea baja
y las olas acarician apasionadas y estoicas la playa.

El océano sonoro se ha serenado.
Mas  yo sigo permaneciendo apesadumbrado.
Cierro los ojos… Me siento en la arena y en el silencio me amparo.

Las Palmas de Gran Canaria, sábado 14 de noviembre de 2015

Mariano Flores Martínez,  Professeur de Traduction et d'Interprétation en Universidad de Pau y Pays de l'Adour    Estudió en Universidad de Pau y Pays de l'Adour


Foto Jean Marie Flores

lunes, 4 de enero de 2016

NEW YORK, NEW YORK

       Tres, / sólo tres personas/ habitan/ la oscuridad/ a este lado de la ventana; / tú, yo (y nosotros), Luis Antonio González Pérez.
                                                                                                                            
Era la primera vez que visitaba Nueva York.
                                                                                       
                Lo hubiese hecho mucho antes si hubiese dependido de mí, pero ya se sabe que el destino es caprichoso. Por eso cuando mi amiga Laura me habló de una oferta que había conseguido en una agencia de viajes, no me lo pensé. Había soñado tantas veces con ese escenario tan de cine… Sería como volver a contemplar algunas escenas de las mejores películas de nuestra vida: King Kong asomando sobre el Empire State en una puesta de sol, las ruinas semienterradas de la Estatua de la Libertad en el apocalíptico final de El planeta de los simios o a Woody Allen caminando por una de las calles de la Gran Manzana.

Sabía que mi amiga no conocía la lengua inglesa y a mí hablarla siempre se me dio regular, uno de los objetivos del viaje era practicar. Observé a los viajeros, una pareja de mi misma fila estaba abrazada, el movimiento del tren balanceaba sus caderas. Él la agarraba de la falda hasta dejar al descubierto los muslos. Silenciosos, jugaban con el ritmo del traqueteo. Fijé la vista en otro pasajero, sólo por ver si coincidían nuestras miradas, pero él no movió un solo músculo de su cuerpo. Parecía ver algo interesante que por supuesto no era yo. Escuchaba diálogos en muchos idiomas y comprendí el significado de la soledad en compañía. Menos mal que siempre hay puertorriqueños, cubanos, colombianos o algún ángel de la guarda dispuesta a echarte una mano.

Al llegar a la Quinta Avenida la vi repleta de comercios, almacenes y grandes edificios. Mi asombro no tenía límites. Lo divertido fue cuando traté de preguntar dónde vivían los neoyorquinos pues sólo había turistas caminando sin sosiego de un lugar a otro, caras que –como decía mi padre- me parece haberlas visto en alguna parte. Estaba equivocada, por supuesto.

                -Se han ido hacia las zonas residenciales. Aquí sólo hay oficinas y tiendas, cines, teatros y espectáculos al aire libre.

                -Todo lo que necesitas para divertirte –añadió Laura, que casi por señas intervenía también en la conversación.

                Nos tocó una habitación en la planta 36. Nunca me han gustado las alturas, todo me daba vueltas. Laura insistía en que lo mío era un problema auditivo, no de altura. De todas formas sentí fatiga y náuseas pero traté de adaptarme. Sin embargo repetía una y otra vez:

                -Tengo ganas de vomitar.

                Al final me consolé. Al menos no llegaba hasta allí el estrépito de la calle. Voces que se pisan unas a otras, que no callan, música que se desarrolla entre combates de sirenas y carreras, cantantes, mendigos, ruidos de café y tiendas.

                Pensé en las primeras viviendas de Manhattan, fabricadas con juncos y bambúes, hojas, troncos y ramas. El largo camino hasta llegar a la piedra, al hormigón, al rascacielos. Intenté asomarme a la calle desde aquella altura, ver el juego de luces de la ciudad. Y entonces no sé lo que ocurrió pero yo creía estar presenciando el interior de un hormiguero. Era el mes de septiembre, en los pasillos del hotel había toda clase de actividades y máquinas para hacer hielo. Así remediaban el calor. Me quedé con la boca abierta. Llamé a Laura y ambas estuvimos allí asomadas como si contempláramos el movimiento de las estrellas durante mucho rato.

                La primera vez que entramos en la habitación 3612 coincidimos con tres jóvenes que también entraban en la que estaba justo al lado, la 3614. Curiosamente los norteamericanos evitan el número 13 siempre que pueden. Así que la mayor parte de los rascacielos incluidos el Empire, pasan del piso 12 al 14.

                -Good morning –dije, tratando de que mi acento pareciera inglés.

                Laura, tímida, bajó la cabeza, con aire de gato al que le cortan el rabo.

                Me contestaron y hasta me sonrieron.

                Uno de ellos era una japonesa. Su pelo era tan negro que parecía teñido con tinte de aceituna, y tenía un tipo ideal para bailar danzas exóticas. La acompañaba un chico rubio y desgarbado que sugería ternura, romanticismo, todo conjuntado con una bonita barba, y un tercero de pelo moreno, muy guapo, con un cuerpo atlético y unas gafas tipo antifaz. El pantalón ajustado le quedaba a las mil maravillas. Era muy atractivo. Los tres eran jóvenes. Laura se quedó prendada del moreno. Nos saludamos brevemente, y nos despreocupamos.

No conseguí olvidarme tan fácilmente, pues un rato más tarde empezamos a escuchar unos sugerentes murmullos; no se trataba del sonido característico del agua de la ducha, más bien parecía un chapoteo. Escuché la voz de la chica entre la de los dos compañeros. Me excité mucho pensando que igual se habían metido en la bañera y se lavaban unos a otros sus cuerpos desnudos. Era un pensamiento diabólico, pero me gustaba. Acaricié mis muslos, mientras las manos de mi amiga me arropaban. Las dos estábamos tendidas. Percibí el calor de Laura, me besó el cuello rozándome apenas con sus labios. Me sentí a gusto con su cálido contacto. Quise pensar que aquel gesto fue un regreso a la cama de mi madre cuando yo era muy pequeña.

                Nos provocó saber que nuestros vecinos se lo estaban pasando bien.

-El corazón humano es insensato y caprichoso –dijo Laura, quizá para justificarse.
No le contesté.

Enganchaba un recuerdo con otro y de pronto me vino a la memoria la película El imperio de los sentidos.

-Que nuestro placer no tenga final.

Eso decía la protagonista, precisamente una joven japonesa que vivía una historia de pasión, donde lo único importante era la posesión sexual.

De pronto Laura se levantó y dijo:

                 -Hemos venido a otra cosa.

Sólo llevábamos unas horas en Nueva York. Estaba encandilada y escandalizada. Por influencia de mi madre, aún tenía un concepto medieval sobre la mujer.

Bajamos al Central Park, aquel 21 de septiembre el Dalai Lama ofrecía una charla sobre la paz. Me sentí intimidada por la cantidad de personas que lo escuchaban. Lo presentó Richard Gere, el actor de Oficial y Caballero. Lo miré y me sentí poseída, rememoré escenas atrevidas. Me fascinaba aquel hombre, ya no veía a nadie más. Dicen que el líder tibetano habló de la diferencia entre el cuerpo y la mente; yo no lo entendía bien. Exhortaba a que realicemos actos de bondad y de amor.

Estuve todo el día perturbada por la imagen del actor, emocionada por la voz del Dalai, pero lo que más me impresionó fue el bullicio que de nuevo originaban nuestros vecinos cuando Laura y yo volvimos a descansar.

Observaba el tabique que nos separaba, los sentía revolotear como pajarillos. Mis ojos cruzaron las paredes. Eran tres jóvenes abrazados en una misma cama, una de esas enormes camas que ponen en los hoteles norteamericanos. Flotaban, casi no se tocaban, el amor fluía entre los tres.

 Se mecían suavemente. La luz era tenue y se oía una música de concierto, un espectáculo impresionante. La chica oriental, seducida por los dos hombres, tenía una expresión de satisfacción, de poder. Les regalaba su feminidad. Danzaba entre la humedad de los sexos. Aturdida, relajé mis músculos. Noté la tibia exudación. Respiré profundamente para inhalar el cálido olor. Iba a volverme loca. La ansiedad me llevó a imaginar cosas. Había compartido con Laura secretos de adolescentes: las pinturas, los amigos y hasta la lencería íntima. Pero aquel momento lo quise para mí.

Al año siguiente visitamos de nuevo la ciudad. Llegamos al amanecer y vimos bajarse de un taxi a una de las mujeres más elegantes de Hollywood. Vestía un traje de noche negro y gafas oscuras, se acercaba al escaparate de Tiffany’s.

Empecé a observar a la señora, que se bebía un café en un vaso de plástico y se comía un bollo. No dejaba de contemplarla, la observaba. Me costaba imaginar que era la protagonista de Desayuno con diamantes, que se trataba de esa estrella mitológica. A la carrera me acerqué, la cara no era igual ni tenía el mismo molde.

Había procurado que nos diesen el mismo hotel, pero sin suerte: nuestros vecinos no fueron los mismos.


FELIZ 2016 Y MIS MEJORES DESEOS DE SALUD, PAZ Y CREATIVIDAD

Relato entresacado de mi libro: “Del amor y las pasiones”


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sábado, 2 de enero de 2016

BIENVENIDO 2016

 Por Eduardo Sanguinetti, filósofo.

 Estamos aquí, todos nosotros, con un pasado que nunca cesa, un futuro que nunca empieza, un presente que nunca acaba”. (Cap. I, Morbi Dei, Ed. Corregidor, 1985)
De todos modos ha llegado el año 2016… sin ser gran visionario, intentaré hacer un pronóstico de lo que acontecerá en el tiempo por venir.

Lógicamente, tomando como referencia los años transcurridos de este tercer milenio muy definitivo, en los fines impuestos por los poderes imperiales, a una degradada humanidad en su mayoría anestesiada y paralizada ante el potente devenir de una realidad, ya anunciada, desde la literatura, la filosofía, incluso el cine, a modo de una ficción que se ha cristalizado y se ha instalado en este planeta.

Este año 2016, no dudo, será un año de muchas protestas en todo el mundo… protestas y protestas, con razón y sentimiento de indignación y hartazgo por la injusticia imperante, instalada por todos los gobiernos, que parecen no mantener los principios de solidaridad, igualdad y fraternidad, en paz para sus comunidades… hablo en estas líneas de la paz que sobrepasa todo entendimiento. No hay otra. La paz está concebida en principios de cese de hostilidades, de treguas, de pausas… la paz a la que me refiero no exige condiciones, ni mediadores, ni requiere de garantías… es simplemente… si es victoriosa, una victoria que descansa en el renunciamiento voluntario.

Los gobiernos se han olvidado que han sido elegidos por sus pueblos, al menos es lo que parece y no por los banqueros o las corporaciones élite de los negociados y las estafas. O no es así?… entonces bienvenidas las protestas y las marchas en contra de la injusticia y de todo lo que atente a nuestra condición de ser y estar en este planeta… instancias que bestializan a la humanidad, cada día más esclavizada en el consumo impuesto, por el bombardeo mediático permanente, de cualquier cosa.

La felicidad —como la verdad— radica en su búsqueda, en fin, con todo lo que hace tener sentido a todo lo que tiene de maravilloso, feliz y nítido la aventura humana, y que, a no dudarlo, servirá de referente a la imaginación y vida de nuestros herederos, para que no permanezcan anquilosados en la mera piel de las apariencias sensibles, y puedan caminar a instancias trascendentes que logren hacer que “el hombre de hoy sea superado”, recuperando la unidad de cuerpo y doble, rearmando la mentalidad estoica: la invitación a soportar tiene que ser un motivo recurrente en la ética, que acompañe con la voluntad de llevar a término la finalidad asumida a pesar de todas las dificultades.

Intentar, recorrer nuestro angosto sendero, en acto de meditar, sentir, pensar y actuar, solo imbuidos de la certeza de que contamos con los elementos conducentes para llegar a nuestro proyecto, en actitud estoica y persistente, sin especulaciones ni simulaciones, nos hará mantener la certeza de la incertidumbre, que de lograr el fin propuesto, será por la persistencia, voluntad y coraje, siempre a favor de nuestra existencia personal y cultural, en verdad y libertad.

Año 2016, sumados todos los números da 9. No está mal… será un buen año? ¿Para quién? ¿Importa?… los budistas tienen una creencia, que comparto: no pensar en el pasado ni tampoco en el futuro.


El pasado no lo podemos cambiar… sobre el futuro no sabemos. Ergo… hay que vivir el día a día, como diría Buddha desde Sarnath, India, hace 2.500 años… así que el 2016 vivámoslo día a día, disfrutando de esta existencia, sin molestar a los demás… tratando en paz y silencio las urgencias más inmediatas de nuestra comunidad.

Foto Eduardo Sanguinetti.

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