jueves, 26 de julio de 2018

Hoy día de los abuelos. Un recuerdo a la abuela.


…La abuela había crecido en unos tiempos difíciles. Nunca fue universitaria, pero te encantaba oírla hablar de teatro, de música o geografía de una forma poco académica, con la frescura y la libertad de quien aprende por placer y con la vida misma. Me enriquecía con sus diálogos sutiles, su estética pintoresca y folklórica sobre cualquier tema. Tampoco accedió a lo que llaman el mundo del trabajo; qué ironía, pues su vida fue un continuo bregar sin traspasar las paredes de su casa. En aquel castillo estaba su mundo. Nunca se le oyó quejarse del puesto que la sociedad le había reservado, quizá no se veía en una oficina.

Si alguien le preguntaba cuáles eran sus ocupaciones, se limitaba a contestar que ella era una mujer de su casa. Mañana, tarde y noche, sin derecho a vacaciones ni a bajas temporales.

Muchas horas viví por suerte junto a la abuela y a menudo en mi memoria aparece su presencia envolvente. Me paraliza recordar como manejaba las relaciones humanas y, su rostro me parecía aún más hermoso que el de otras abuelas: sus ojos inquietantes, la piel blanca, aterciopelada, pero tan diferente al de su juventud. Su paisaje había estado expuesto a la vida que le tocó vivir.


―Qué ganas tengo de darme un viaje.

Soñaba con visitar Escocia, sus lagos, riachuelos y verdes montañas. Pero aquella espléndida excursión siempre se aplazaba.

La crianza de sus hijos y la mirada hacia atrás la habían sumido en un mar de frustraciones y nostalgias. La llegada de los nietos la liaron en una repetición de su destino, pero lo tomó con una actitud más placentera y gratificante. No era muy dada a las efusiones, pero regalaba su existencia día a día.

Algunas tardes, mientras me acariciaba el pelo y me estrechaba contra sus pechos,  se sentía fuera del mundo. Entonces me enseñaba su álbum de fotografías y postales antiguas, porque necesitaba desempolvar su historia. En aquellas imágenes aparecían muchas mujeres realizando tareas domésticas, tanto en el frente de la guerra como en la retaguardia. Y yo le preguntaba si su madre y la madre de su madre habían trabajado.

―Claro –me respondió. Pero sin sueldo; habían vivido tiempos aún más difíciles, cuando debían trabajar las tierras además de cuidar de sus hijos, de sus casas y de los familiares de más edad, a quienes debían atender en su propio hogar. Sólo el trabajo en los talleres de confección fue considerado una industria de guerra, y tuvo un poco de remuneración.

Cuando alguien se ponía enfermo, la abuela sacaba su temperamento decidido y establecía normas y cuidados, tuviese o no importancia la enfermedad. Separaba la loza y los cubiertos del enfermo, cambiaba la cama a diario, preparaba alimentos reconstituyentes: sopas de gallina y trozos de pan con tropezones de mantequilla para engordarnos, pues se preocupaba por la delgadez de esta familia. Además estaba al pie de la habitación hasta que el enfermo se recuperaba del todo. ¡Ah, y en mis camisillas me cosía unas bolsitas de alcanfor. Me protegía de los catarros!

A la hora de dormirme, me sentaba en el filo de la cama. Nunca se tumbaba junto a mí, sino que permanecía cerca, para recordarme mis oraciones. Su fuerte siempre fueron las relaciones sociales y en algún momento también las divinas. Juntas repetimos algunas estrofas. Espantamos los miedos de la oscuridad, mientras con la mirada colocaba todo en su sitio.

Cuando el abuelo se jubiló, el porvenir le empezó a sonreír y por fin pudo ver algunas de las maravillas con las que había soñado. Estuvo en los Campos Elíseos, la catedral de Notre Dame, los puentes del Sena. Nunca olvidó el barrio bohemio de pintores de Montmartre, ni los palacios de Sissi en las afueras de Viena. Sus viajes estaban hechos de momentos únicos.

Los hijos se habían marchado hacía ya muchos años, los nietos ya habían crecido y la abuela comenzó a sentirse sola. Sus fuerzas languidecían pero no deseaba renunciar a sus obligaciones, voluntariamente asumidas. La soledad empezó a ganar terreno, las sombras se derrumbaban.

―Ya no le soy útil a nadie. Y como no soy eterna...

En su cabeza se barajaban frustraciones y añoranzas. Su corazón estaba cansado de luchar contra el desaliento y por eso quiso cruzar el horizonte, dejar atrás los cumpleaños, jugar otra vez  en el mar y abrir de par en par la ventana para alcanzar las estrellas.

Fragmento de mi libro: La Peña de La Vieja y otros relatos.

Foto: Mi cumpleaños con padres,( después abuelos), hermanos y amigos.

martes, 17 de julio de 2018

DE DAKAR A LA PALMA, EXPOSICIÓN DE PINTURA, ABDOULAYE DIOP


La Real Sociedad Casino de Los LLanos de Aridane y el Área Cultural AC/DC  dirigido por el curador de arte Diego Casimiro  nos presentan al pintor Abdoulaye Diop. Una exposición hermosa que enlaza Dakar con La Palma. La expresión y los sentimientos del Atlántico. La verdadera África atravesada por el clamor de sus habitantes, por el sonido de sus ríos y de su música 


Nacido Abdoulaye en Senegal no puede escapar de su propia naturaleza fascinante de su país, por eso nos transporta a su particular universo emocional, a su realidad como ensueño,  a su pincelada, a la seducción de la orilla ondulante del mar para acercarnos a la profundidad. Para mostrarnos una exposición que se concreta a través del juego de vibraciones producidas entre el espacio, el color y la música.


De una tierra afectada y saqueada, la suya. que parece que flotan, azules o grises quizás como representación del viaje, de la inmigración o de esa unión del pasado y el presente con el futuro. 



De las pateras, de los viajes y el miedo, de las presencias, la magia y la religión como espacio de salvación y de manifestación divina. Nos acerca con sus pinceles al viento, el agua, el fuego. La energía invisible.


Los  valores y aspiraciones de un país: África con una exposición magnífica que pueden visitar hasta el día 30 de julio en la Real Casino de Aridane.  Felicito a todos los que lo han hecho posible.

miércoles, 11 de julio de 2018

Wendy Guerra, una poeta cubana

Vientos sobre la isla

Vientos de cambio pretendían soplar sobre mi isla,
Vientos de cambio que muchos temían, que muchos querían detener.
Y se alzaron voces y gritaron calladas desde el silencio de las letras,
las letras rotas impregnadas de memorias sobre el blanco de un papel.
Vientos de incertidumbre, de esperas sin objeto, de morir o matar la libertad.
Y el dulce lamento de los isleños,
de los intelectuales soberbios de la patria sin fronteras
se unió de pronto a un ritmo y un tono, en una sola voz enérgica
con la de aquellos que allende los mares, una vez habían surcado las aguas
para emprender su norico recorrido con el alma pegada a su tierra
y la pluma repleta de una misma, autentica y cruda realidad.
Tormentas de arena, aguaceros que caen en torrentes
Pretenden acallar esas voces que no callaran, que se alzaran de pronto
A través de sus letras, desdibujando utopías y fabricando verdades
Que viajaran lejos, que se harán escuchar;
Porque los vientos de cambio que amenazaban mi tierra
Pasan sobre la isla, abanicando el espacio y se marchan de largo
Dejándonos huérfanos a los de afuera y los de adentro Cubanos todos,
deseando lo mismo: !!Que el cambio sea solo para LA LIBERTAD!!

Ropa interior

Dejamos sobre las duchas de los hombres nuestros cuerpos
bien amarrados a la tubería solar.
Marcamos territorio como animales en celo
con las trusas saturadas de arena y el olor sideral que los aísla.
En los baños quedan restos del sexo que les hicimos ayer,
agua de flores y velas de vainilla derramada.
Lágrimas rotas en el encaje profano de la madrugada.
He perdido mis aretes disueltos en el jabón de una lujuria breve
y las cremas señor untan tus sábanas, como veneno de diosas
argentadas.
Mira como arrebatamos la libertad de sus mentes.
Abrimos la culpa en el paraguas dilatado de la tarde.

Wendy Guerra nació en La Habana en 1970. Desde su infancia trabajó como actriz en Cine y Televisión. Se graduó de Dirección de cine, en la especialidad de guion, en el Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana. Participó en el taller de escritura que el novelista colombiano Gabriel García Márquez animaba cada año en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, Cuba.

Su novela Todos se van recibió el Premio de la Editorial Bruguera. Y fue condecorada en Francia con la Orden de las Artes y las Letras

Ha recibido varias becas de especialización: en París, Nueva York, Los Angeles, para la búsqueda de información sobre la escritora Anaïs Nin. De ese trabajo ha resultado su tercera novela: Posar desnuda en La Habana. Ha sido traducida a trece lenguas pero sus novelas no han sido publicadas en el país de origen.

En 2010, el gobierno francés le otorgó la Orden de Chevalier des Arts et des Lettres. Escribe para el diario El Mundo (España).En su último libro editado por Alfaguara (Posar Desnuda en la Habana, 2011) la escritora espía en los diarios de la escritora Anaïs Nin y su fugaz paso por Cuba.

Foto e información entresacada de internet.



domingo, 8 de julio de 2018

Naufragio de amor, libro de poemas de una poeta palmera.


La poeta Consuelo Rodríguez presenta en el Museo Poeta Domingo Rivero su poemario Naufragio de amor, un acto literario arropado por las voces de una docena de poetas. Una noche de emociones y amigos amenizada por el piano de Menchu Mediavilla.




Empecé a escribir a los doce años para revelarme contra mí misma, pero la timidez me impide desvelar mis sentimientos”,  Consuelo Rodríguez


Conocí a Consuelo Rodríguez a través de las redes sociales: por casualidad. Y en seguida me habló de su poesía, de un nuevo libro titulado “Poemas”. Me invitó a presentarlo en la isla de La Palma, en Aridane. Y la verdad, esa petición me pareció algo tan inocente y al mismo tiempo tan bello, teniendo en cuenta mi cariño por la isla y por sus habitantes, que le pedí que me enviara un libro para leerlo. Desde la primera lectura me propuse esbozar unas líneas. Presentarlo.

A partir de ese momento creció entre nosotras una estrecha amistad que me llevó a la lectura de sus poemarios: “Poemas” y “Naufragio de amor”, libros que me han servido para alcanzar ese inusitado enigma que encierra la poesía suya. Para aceptar y reconocer que el verso de Consuelo da cabida a todos y a cada uno de los temas esenciales del ser humano: la pérdida, la melancolía, el amor, y siempre  el desamor. 

Después, /de tanto tiempo sin venir/ llegaste a mí/ vestido con carros/ de fuegos celestiales, / yo entonces te hubiera querido. / Y mi alma se hubiera convertido/ en un sí…

Siempre el desamor, como si la poeta sintiera dentro de ella un árbol que echa raíces, que se despliega, le oprime las entrañas y conquista su propia soledad. Una soledad que ella desgrana de la memoria y de la experiencia amorosa, de los deseos insatisfechos y el crudo desencanto por la existencia, por ese caminar asfixiada, al borde del abismo igual que una náufraga. Tanto que cabría preguntarnos ¿Son estos versos autobiográficos? Y nos responde el poema:


Sí, desenredé los edredones casi al apagarse, / sutil y plácida me detuve a contemplar la lluvia. /Anduve cerca… de copiar almanaques/ columpiándome/ en los dioses del día/ los rojos pétalos me cubrieron de plumas los pies/ Y te quise cuando solo vi mi rostro/ dentro de las tinajas que alumbraban mi sed…/ El patio aquel era la vida/ que acaricia por dentro el sosiego/ de las últimas gotas de la tormenta. / Sí, aunque no lo creas te quise, / deje al borde del camino enjambres rotos, / peldaños de júbilo, / canciones salvajes, cuerdas de guitarra,/ el Sol en los días del Oeste./  Te quise y tú lo sabes, aunque me pongan una corona/ de oro y laurel en la frente, no renunciaré a volver/ al mar… al silencio… a los pinos… al barro…./ Te untaré con mis dedos la frente/ y volverás a escuchar la voz que te dice: Vuelve.

Consuelo Rodríguez siempre está dispuesta a recuperar los recuerdos y a construir imágenes poéticas, historias de amor y de desamor que bullen en su cabeza. Poemas que exhalan por un lado la pasión estremecida y por otro un olor a tristeza contra el mundo y su destino personal. Un proceso poético que no es el resultado de una búsqueda sino la plasmación de un encuentro.

Para ello simboliza los sentimientos en imágenes desgarradas que abren sus fauces al paisaje de su Tierra, a las canciones y los cuentos, a la magia de la vida cotidiana. A la contemplación de la lluvia y la monotonía de los días, al paso del tiempo y la sensación de que nunca sucede nada en la isla de La Palma.

Y en sus noches de insomnio en que le asaltan repentinos accesos de miedo, Consuelo rememora con energía desatada los sentimientos, los sueños, los amores perdidos, la desesperación… Entonces se aferra al borde del naufragio, e igual que una breve historia de amor machadiano, sueña el poema. Lo crea. 

Recuerdo el hogar/ y un suspiro inquieto al entrar la noche oscura. / Lloraba recordando los días que me entregué/ a ti como una espiga de trigo/ abierta al roce de los pies/ pero distantes muy distantes de la diosa Nyx/ que mojaba la noche bajo su manto.

“Naufragio de amor” es un libro con una bella portada de Goretti Rodríguez, editado por NACE, Nueva Asociación Canaria para la Edición, en el que Consuelo Rodríguez explora la siempre literaria imagen del naufragio, de ese naufragio mudo, de ese naufragio del espíritu del que hablaba el poeta Luis Natera, de esa “pasar humano” por la vida, alcanzar la isla y sobrevivir.


Pero en “Naufragio de amor” también hay momentos para la exaltación como cuando se refiere al poema:

Pronto se reirán de mí los suburbios. / Los acompasados / Relojes del tiempo muerto/ Las vasijas llenas de vino que derraman la noche. / Pronto, pronto llegará la luz, reiré a carcajadas. / Y oiré música detrás de los juncos del Nilo.


O momentos para la profunda pasión y los sueños puros, para amar la vida con intensidad, observar esas parejas cogidas de la mano retornando el vuelo hacia su adolescencia, volviendo a resucitar con el sol, como afirma la poeta. Momentos llenos de esplendor con la palabra y con sentimientos hechos melancolía, sombra y dolor.  

Un descubrimiento Consuelo Rodríguez, una poeta fiel a sí misma que escribe para proyectar  su realidad en direcciones múltiples, dolientes, reflexivas, profundamente humanas. 

Fotos cortesía de Soplos de Brisa Cultural  y Fernando  Gómez Hernández, Olivia Falcón...


miércoles, 20 de junio de 2018

DOS POEMAS DE LA CUBANA LEGNA RODRÍGUEZ IGLESIAS


Separar lo macabro de lo hermoso

he ido.
caminando por.
la ruptura.
la pendiente.
los mogotes.
y sí.
dije sí cuando me preguntaron si.
pero cuando yo pregunté si.
todo.

fue.
disparejo hasta romperse.
parecido.
al agua de arroz.
el esfínter.
la sombra en el arroz.
contra.
mi esfínter.
en el arroz.
han puesto.
mogotes.
para.
lejos.
ir.
caminando para.
allá.
donde hay tanto.
de aquello.
y tanto.
de lo otro.
y tanto.
de lo que gustan mis dientes,
de pobre madera fresca.
tirada.
sin capacidad.
ni.
caso

 El poema que no terminé

con el papel de los sobres de todas las cartas de amor
que me han enviado
cerré el puño y cerré la puerta
no pasó nada
solo anduve correteando
por las barandas de los balcones del palacio de la reina de la prosperidad
aunque la preciosa reina sin corona estaba
sí bailó
movió tanto su dedo alrededor de mi colon
que desde ese día bailo
al final de la tarde
las cosas que prosperaron reposan bajo mi lengua

abandoné las cartas de amor
abandoné la astronomía, la biología, las matemáticas,
la política
solamente tuvo éxito la teoría de la atracción
la literatura y los poemas quedaron del otro lado
habría querido terminar aquel poema
un poema donde las barandas de los balcones del palacio de la reina
de la prosperidad
iniciaban un abismo
y en ese abismo caía yo
delirante
como el mundo


Es miembro de Ia AHS y de La UNEAC. Prémio Calendário de Poesia 2012. Prémio Iberoamericano de Cuento Júlio Cortázar2011. Prémio Fundación de La Ciudad de Matanzas. Poesia y Novela, 2011. Fue finalista en el Prémio de Poesía Nicolás Guillén, 2010. Obtuvo mención en el concurso de poesía  La Gaceta de Cuba, 2011 y 2010. Y en la Feria del Libro de Miami, que organiza el Miami Dade College (MDC) en colaboración con The National Poetry Series, anunció que la poeta cubana Legna Rodríguez Iglesias es la ganadora del Premio Paz de Poesía 2016, por su manuscrito Miami Century Fox.

Tiene publicados los libros:
 ¿Qué te sucede, belleza?, (cuento) Editorial Seddebelleza,2012. 
Ne Me Quite Pas (Cuento), Editorial Abril, 2010
Los Mágicos (Literatura Infantil), Editoïial Cauce, 2008 
Ciudad de pobres corazones (Poesia),  Editorial Ácana, 2008.
El Mundo de Laura (Literatura Infantil) Ediciones.ÁvilaInstalando me (Poesia) Editorial Ácána, amagüey, 2005.
Zapatos para no volver (Poesia) Ediciones Ávila, Ciego de Ávila, 2004.
Arroz con Mango (Poesia para niños)Editorial Áeana, Camagüey, 2002.
Querida Lluvia (Poesia). Editorial Ácana; Camagüey, 2002. :


viernes, 15 de junio de 2018

Alumnos del Virgen del Mar exponen en la sala de arte del parque García Sanabria, Tenerife



Noticia entresacada del periódico Noticias Press.es

 “El espacio que habito. Una mirada al paisaje de mi isla” es el título de la exposición de alumnos de ESO y Bachillerato del colegio Virgen del Mar, que se inaugurará a las 18 horas de mañana, miércoles 13, en la sala de exposiciones del Parque García Sanabria. La muestra reúne una selección de pinturas, dibujos, fotografías y poesías realizadas durante el presente curso por los estudiantes de las asignaturas de educación plástica, visual y audiovisual, lengua castellana, fotografía, tecnología y música, que han analizado las obras de varios pintores y poetas canarios. Durante el acto inaugural, el coro y grupo de música del colegio interpretarán una serie de piezas musicales cuyo tema es el paisaje. Entre las pinturas y dibujos paisajísticos que han estudiado figuran los de Jorge Oramas, Bruno Brandt, Julio Blancas, Cristino de Vera, Pedro de Guezala, Luis Palmero, Rufina Santana, Pedro González y José Luis Pérez Navarro.

Entre las poesías han analizado las de Josefina de la Torre, Pino Ojeda, Cecilia Domínguez Luis, Rosario Valcárcel, Pedro García Cabrera, Luis Feria, Tomás Morales y Agustín Espinosa.

De esta manera, los alumnos han conocido y apreciado las obras de mujeres y hombres, artistas y poetas, que han contribuido a la expresión del paisaje canario. En este proyecto de estudio estético los alumnos también han reflexionado sobre los lugares que habitan y frecuentan, espacios que les influyen, pero a los que también, ellos, como habitantes activos que deben ser, influyen y forman. La intención ha sido que se centren en el potencial emocional que estos espacios les brindan para, de este modo, concebir un paisaje como un lugar con el cual se relacionan, expresándose y comunicándose por medio del dibujo, la pintura y la poesía. Los visitantes de la exposición también podrán conocer la aplicación móvil que los estudiantes han diseñado en la asignatura de tecnología sobre el paisaje urbano de la ciudad de La Laguna, como guía de paseo al turista que la visita. 




 Una de las características principales del colegio Virgen del Mar, desde su creación en el año 1965 por los directores fundadores María Lola Rodríguez y Manuel Chinea, al igual que en su actual andadura con el director Alberto Chinea, es la importancia concedida a las actividades artísticas, entre otras, como contribuyentes al desarrollo integral de los alumnos. También se incide en la valoración, en su justa medida, de nuestra cultura y entorno, nuestras tradiciones y peculiaridades, de manera que los alumnos se preparen para forjar una comunidad mejor, abierta a la comunidad internacional.

La muestra, que ha sido coordinada por el profesor Juan Matos Capote, se podrá visitar hasta el 26 de junio.

Gracias a todos los que han hecho posible esta muestra y gracias también por contar con mi poesía.



sábado, 26 de mayo de 2018

Elena Villamandos, libro de poemas


POÉTICA Y VIDA, (Poesía reunida, 2010 -2017) ELENA VILLAMANDOS G.

Cuando leí el libro de poemas “Poética y Vida” de Elena Villamandos llegué a la conclusión de que su libro es como un volcán: arrollador. Y pensé, entre risas silenciosas, que quizás los versos no fueron escritos por mi poeta amiga, sino por un programa informático. Pero en seguida comprendí que lo había escrito ella, porque los versos reflejan esa capacidad que posee Elena para captar y plasmar la realidad, para  elaborar un lenguaje vital y dejar fluir la palabra y el arrebato, para  regalarnos ese aliento suyo tan humano.




“Poética y vida” es su primer libro de poesía en el que concentra siete años de su vida (2010, 2017), en el que nos afirma que somos seres dominados por el placer y el tiempo, por un tiempo que nos arrastra a una carrera sin sentido, a una carrera que nos conduce a la muerte.

Una poesía en la que Eros y Thanatos están presentes. Una poesía repleta de deseos y de sufrimiento, de las relaciones amorosas. De reflexiones y de la contemplación cotidiana del lujo de vivir, de las cosas que la rodean, a veces reservada, a veces íntima pero la poeta lo procesa a través de un recorrido vital impregnado de libertad, voluntad  y amor propio. A partir de sus experiencias y de aquello que ha aprendido en el día a día, y es entonces cuando la poeta plasma la esencia humana en el verso.

Hay algo que se hace/ en el antes, el ahora y el mañana,/ permanece en lo que hay/ en lo que fue y en lo que será/ que se eleva y que se hunde/ y que flota frente a tus ojos/ en tus labios/ en tu cuello y en mi oído/ habla y se dispersa/ en lo abrupto de la roca/ en la piel de la manzana/ en el volar de la abeja, / en los libros de los hombres / y en el tic tac de sus relojes./ Algo inatrapable, sólido, acuoso, que observa el horizonte/ y a la vez se vierte en él/ y es el tiempo que habitamos/ más allá de nosotros.

Y en seguida lo poético se va definiendo, al mismo tiempo que su voz se interioriza y aparece  un himno a la construcción de las emociones, con una cadencia que manifiesta la raíz de hechos reales que va poetizando en el poema “El abuelo”:

Padre, /sostén ese ataúd sobre tus hombros/ que ni el llanto ni el dolor te hagan caer, / así comienza el poema de El abuelo y continúa: Padre, / sostén esa cajita así, con fuerza, / donde mi niño tranquilo, está dormido, / sujétalo, por dios, / y que no caiga, / pues yo a tus hombros de abuelo/ lo confío.

Como vemos Elena nos ofrece, desde una perspectiva elegiaca, una visión transparente sobre la experiencia humana. Toda una escenografía dolorida, llena de imágenes en la que vida y muerte se entrelazan como parte esencial de la vida. La presencia neorromántica de la muerte.
Pero incorpora también  a través de todo el poemario lo erótico y lo poético, en ese morir para llegar a ser. Deseos y anhelos carnales, corpóreos, para quizás llegar a la plenitud del instante efímero gozado como eternidad.



Te juro que lo he intentado con otras… /Dónde quedó tu dulce/ humedad en mi mano, / donde el estremecedor de tu / cuerpo todo en mis dedos, / donde la íntima complicidad/ de tus pies entre los míos, /el olor de tu cuello, / el suave y animal mordisco/ en el lóbulo de tu oreja/ donde tu avispada sonrisa/ bajo los edredones…

Elena Villamandos comenzó a escribir con 8 años y me confiesa:

-Empecé a escribir historias del jabato, mi tebeo preferido, y la encuadernaba malamente para venderlas a los amigos del cole. Más tarde al llegar esa edad en lo que nos parece que empieza a agrietarse todo, retomo la poesía como actitud de rebeldía, aunque en realidad yo siempre me he considerado narradora más que poeta.


Lo que nos confirma que Elena siente la necesidad de reconstruir historias, que es una poeta de la oralidad, de los matices de la comunicación, pero también del uso de las expresiones, que indican el tiempo transcurrido, las vivencias, los ecos pasados pero siempre tratando de ver más allá de la realidad visible. Camina en el tiempo y se sustenta en la memoria como en la fugacidad del presente.  
En el año 1999, gana el premio de cuentos de Caja Canarias con el cuento titulado “Trazos Interrumpidos” y en el 2000 el premio de relatos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Es autora de la novela Pasajeros del tiempo, una novela que tuve el placer de presentar también en este mismo espacio - Museo Domingo Rivero- y que nos muestra un gran conocimiento sobre felicidades e infelicidades, desencuentros familiares, conflictos y crisis cotidianas entre personas que se conocen bien. 

Poética y vida (poesía reunida 2010-2017) se divide en ocho poemarios: Poemas del tiempo y de lo humano; Poemas a Pablo; Zoología de interiores; Cancionero suicida. Poemas del amor, el olvido y la muerte; Leyendo poemas de amor; De pasillos e interiores; Resurrectorio y Zen. 

Poética y vida es el eslabón de una gozosa tarea que pronto  se sumará a nuevas publicaciones líricas. Poética y vida es un libro de poemas en el que Elena Villamandos, procesa la realidad a través de sus sentidos y la manifiesta a través de sus emociones. Es un libro que nos envuelve en los ecos de todos nosotros, seres conscientes del naufragio de la vida. Un libro que deja constancia de todo cuanto cierne al ser humano.

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com


martes, 22 de mayo de 2018

EL POETA HÉCTOR CELANO EN EL GABINETE LITERARIO, EL PRÓXIMO 8 DE JUNIO


El próximo viernes, 8 de junio La Asociación Silvestre de Balboa invita a Héctor Celano a dar un recital poético en el Gabinete Literario.

En días pasados Héctor Celano ha participado en diferentes eventos como en el homenaje a Francisco Tarajano, en La Casa Cantabria, en el Círculo Mercantil...




La poesía de Mariló Álvarez se adentra en la magia y en la búsqueda de los sueños poéticos de la luna, de los sentimientos, del amor y de  la vida, de la percepción sensorial y de su visión del mundo a través de la palabra poética. Concierta la poesía intimista con lo intuitivo. Su poesía es un vínculo sentimental con los recuerdos y suele añadir una presencia de adornos poéticos y elementos autobiográficos.


A Mariló le apasiona hablar sobre la pintura de Ángel Gustavo, su marido, y se siente tan cómoda hablando sobre pintura, recitando o narrando una historia que lo considera una fiesta.



Todo calla bajo la voz ardiente de tu nombre/ Tú sin nombre / Tú sin nombre en la noche desnuda de palabras/ Bajo tu clara sombra vivo… O muero…/ En una intensa búsqueda de almas y luceros / Con un dedo en los labios te llamo / Te reclamo/ Y sueño juegos de agua en la cima de los árboles / Donde la luna alejada de mi / Arroja coronas sobre el cielo…

Héctor Celano, es todo un juglar, un poeta y actor de gran experiencia en recitales. Nos regala la cadencia y la belleza verbal de una poesía que conoce para ser y para crear, que hay que cerrar los ojos con fuerza para oír el destello del infinito, el entresijo del verso. Actúa el poeta, a veces, como registro de la realidad latinoamericana y las aspiraciones de justicia, aunque la geografía de su país, Argentina está  presente en su poesía.

Tiene 13 libros publicados en Argentina, Cuba e Italia. En sus actuaciones pueden adquirir un libro titulado Crónicas del Milenio en Radio Habana Cuba, editado en Cuba. O un CD
titulado Esencia  en el que incluye poemas que pertenecen a sus libros Identidad. Palabras que se entretejen en composiciones musicales conocidas como Yesterday o Yolanda, interpretadas por el Trío Cuba.

Invicta estirpe 
Ofrendar versos palabras estrofas / a un héroe / requiere arrodillar el verbo / para alzar la mirada del poema / con cristalina gratitud de océano. / Más si la entrega recrea cinco sueños
cinco dedos trenzados en un puño / con el fervor de enérgico mambí /erguido en su raigambre…

Héctor Celano (1950) es un poeta comprometido, residió en Cuba y en los últimos años se sumó activamente a las acciones internacionales para reclamar la liberación de los cinco cubanos apresados en Estados Unidos y encarcelados bajo cargos de espionaje. Se mueve con total libertad y un alto vuelo poético.





Y como a lo largo de la historia la poesía y la música han ido de la mano, participarán también en el evento El Coro de La Casa de Cantabria con piezas del folklore cántabro, y Carmen Mediavilla
periodista y música tocará unas piezas al piano.



Finalmente la  narradora y poeta Rosario Valcárcel hablará sobre una visita a Cantabria, un lugar hermoso. Una lectura sobre la presencia del paisaje cántabro, las vacas, la lluvia y la melancolía. Sobre una casa centenaria.  La memoria de la infancia, los olores y las evocaciones de sus habitantes.




El 24 de mayo se presentó la velada poética en el Círculo Mercantil y lo presentó la poeta y cantante Soly Medina y no faltó como en los recitales románticos: un piano, poemas y recitadores.


Y, de nuevo los escritores, Mariló Álvarez y Héctor Celano nos deleitaran con su musicalidad y sus imágenes, con una selección de poemas, todo un intercambio de la palabra que nos permitirá conocer mejor a ambos poetas.

Imágenes de actuaciones en La Casa Cantabria, el pasado miércoles, 23 de mayo en donde participa junto con él Mariló Álvarez y Rosario Valcárcel.

lunes, 21 de mayo de 2018

¿Cómo es El Alma de Tacande, la película del director Antonio Fernández?

Article  entresacado de Categories: Cultura · La Palma
¿Cómo es El Alma de Tacande, la película del director Antonio Fernández? El silencio se hace escuchar y una dama con ropajes vaporosos y voz profunda pide que den un poco de queso a su hijo. No toda la familia que está cenando la escucha, porque el viento puede parecer traer lamentos y quejidos en las largas noches de invierno de El Paso. El bebé llora, “quiere que lo arrullen”, avisa la pequeña de la casa. “¿Cómo sabes eso?”, pregunta su madre. “Porque ella lo ha dicho”, añade el hermano. “¿Quién?”, pregunta el sacerdote invitado por el cabeza de familia para que tranquilice a los suyos. Algo sucede y todos gritan, todos menos él, que como consecuencia de lo que ha pasado ante sus ojos, se queja: “¿Es que no la han visto?”. En muchos lugares existen leyendas sobre espíritus que se aparecen después de la muerte, dicen que las almas no descansan y que, si han dejado asuntos sin resolver en vida, regresan porque no pueden descansar en paz. La actriz Rosana González, que interpreta a la difunta que vuelve a su casa en el municipio de El Paso tras su muerte para cuidar de su hijo, lo explica: “Yo tuve un parto difícil, y puedo entender que el Alma de Tacande solo quiera que los que siguen vivos cuiden de su niño porque ella ya no puede, y si hace daño o da miedo”, agrega, “es porque no encuentra más forma de comunicarse con ellos que esa”.  De hecho, junto a rodaje que tiene lugar estos días en la antigua escuela El Morrito de este municipio, pero fuera, bien a resguardo en los brazos de Maite Alberó, amiga y directora de Arte del filme, se encuentra su pequeño de apenas un año. En las casitas de piedra se ruedan escenas de interior, y a veces el aire lleva hasta el equipo el llanto del bebé. Entonces, como si verdaderamente se tratara del Alma de Tacande, Rosana González abre las puertas y sale corriendo, vestida de tal manera que hace difícil distinguir si vuela o no para llegar más rápido, como haría cualquier madre, para proteger a su pequeño.

Y es que El Alma de Tacande se manifiesta para cuidar de su hijo después de su muerte. Esta vez, a través del largometraje con el que el director Antonio Fernández quiere revisar una leyenda que ha permanecido en el imaginario popular de La Palma desde el siglo XVII y que está considerada como una de las historias de fantasmas, documentadas y con base hisórica, más antiguas de Canarias y de España. Se trata de la primera película producida por la Asociación Socio-Cultural y de Artes Escénicas (ASCAE), creada en El Paso en 2012, cuando se comenzó a impartir formación de cine en este municipio a través de ella. Desde encontes, ha apoyado la creación de varios cortometrajes, entre ellos el dirigido por la pequeña Yalena López, ‘San Borondón’, que se mostrará el próximo 22 de agosto, a las 19.00 horas, en la Casa de la Cultura Braulio Martín. Ella en esta película cambia la dirección por la interpretación y, aunque confiesa que ambas le gustan, prefiere la dirección y que, en breve, volverá a rodar otra historia con sus amigos.
El filme se rueda hasta este jueves, día 20 de agosto, en El Paso, pero antes ya estuvieron en el casco antiguo y en el Puerto de Tazacorte, y previamente en Barcelona, donde se rodaron pasajes del momento en el que el caso del Alma de Tacande es llevado al Tribunal de la Insquisión Española. Hasta la ciudad condal fue el actor palmero Dailos Pérez, quien ve y escucha a la aparición y debe dar fe de que es cierto ante la alta jerarquía de la Iglesia. Con guión de Antonio Fernández, José Rodríguez y Nil Forcade, esta película pretende mostrar los sucesos históricos registrados en las crónicas de la época y en el libro escrito por María Victoria Hernández. La intención es contar “cómo nos afecta esta leyenda incluso sin ver al Alma y cómo su influencia ha llegado hasta el siglo XXI, marcando a unos y llenando de miedo a otros”, explica el director. La escritora Elsa López participa en el filme como actriz, faceta artística que ya ha cultivado en otras ocasiones, con un personaje que, según sus palabras, “me divierte mucho porque no resulta fácil ser una mujer en el siglo XVII, sometida por su marido, ruda y distante por las dificultades y la pobreza”. Alba Cabrera, su hija en el filme, reconoce que aunque tiene en su registro el personaje que interpreta, es la primera vez que da vida a una joven “apocada y temerosa”. Gregorio García completa el cartel de actores palmeros como cabeza de familia, rudo e incrédulo pero que, sin embargo, no puede evitar ser uno de los que escucha al Alma de Tacande, aunque siempre lo niega. Afirma llevar meses preparándose para el papel, aprovechando todo lo que tiene al alcance en La Palma sobre esta historia de fantasmas, que es mucho. De hecho, Marcelino Rodríguez, coleccionista palmero de objetos del siglo XVII ha cedido para este rodaje el atrezzo de época, sobre todo el de las secuencias interiores y familiares, como los utensilios de cocina, con el que el equipo de arte capitaneado por Maite Alberó consigue crear un ambiente capaz de hacer viajar en el tiempo con solo mirarlo.

Del trabajo en equipo precisamente depende que el rodaje de un largometraje llegue a buen término. Así, antes del conocido y estridente “Acción”, con el que se avisa a todos de que la cámara va a comenzar a grabar, los intercambios y anotaciones fluyen sin cesar entre el director de Sonido, Tomás López y Sergio Román, director Técnico, y la directora de Actores, que es la mismísima Alma de Tacande, la también actriz Rosana González. También entre los actores se hacen consideranciones de última hora, unos con otros y de ellos con el director. En total, un equipo de apenas catorce personas para rodar en La Palma, a los que se suman los participantes en el rodaje de Barcelona. Todos ellos, en cierta forma, están en manos del equipo de efectos especiales, a cargo de la empresa VFX Visual Efects, ya que, si bien Antonio Fernández no pretende hacer una película de terror, si comprende que sin la postproducción adecuada, no sería una película sobre apariciones, sobre el Alma de Tacande. “Nosotros contaremos los hechos y cada uno que sienta lo que tenga que sentir”. Así es que para esta parte, la ASCAE, buscará apoyo institucional adicional, ya que se trata se trata de una película con un presupuesto limitado, que les permitirá terminar el rodaje, editar la imagen en septiembre y el sonido en octubre para así abordar en diciembre la última fase de la edición, cuando reúnan el dinero que les hace falta. De modo que espera estrenar el filme El Alma de Tacande en 2016.
Las Ruinas de la casa de El Alma de Tacande, la Ermita Nuestra Señora de Bonanza, El Barrial, el casco de El Paso, las calles de Tazacorte, el Puerto de Tazacorte y la Cumbre y el Llano de las Cuevas. Estas son la localizaciones que llevarán La Palma y el misterio de la vida y la muerte por todo el circuito cinematográfico nacional e internacional con la película producida íntegramente en la isla gracias a la ASCAE. Es una historia basada en hechos reales, documentada y viva gracias a la imaginería popular porque, ¿qué no haría una madre por su hijo recién nacido?
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 Cultura · La Palma, Foto cedida por el director de la película Antonio Fernández

viernes, 18 de mayo de 2018

SALITRE, Nuevo libro de poemas de Carmen Paloma Martínez

La Vida tras el cristal
visión
distorsionada
-a veces opaca-
de capítulos ciertos
de los caprichos inciertos
de la Existencia                 
Carmen Paloma Martínez

Las Islas Canarias han sido, tradicionalmente, tierra de poetas, de poetas de tierra adentro y de poetas de mar, de poetas nacidos en nuestras islas o de poetas que nos visitan, que se quedan y deciden abrazar nuestra expresión literaria: el sonido del viento, del mar, la arena. Deciden sumergirse de lleno en la nostalgia o en el abrazo de ese mar de la que hablan nuestros poetas canarios.


Y quizás es eso lo que le ha ocurrido a Carmen Paloma Martínez, una madrileña que vivió en La capital de Cuba, en la Habana casi quince años y desde hace doce años reside en Tenerife. Y en este  encuentro y los sucesivos reencuentros tanto con Canarias, Cuba, Madrid, resultaron de vital importancia para enriquecer su  itinerario poético. En esa llama y en esas vivencias que la poeta alimenta en el libro “Salitre”: un mundo de agua marina, de sabor a sal y a melancolías. Un mundo que ella llena a través de la presencia del mar, de nuestro archipiélago y del mar caribeño, del mar de salitre nebuloso. 

Un mundo que según la prologuista Elena Villamandos: “conforman en su totalidad un océano sobre el que la poeta navega, desde la intuición de lo que, en lo profundo, toda vida lleva implícito, hasta la aceptación de la inexistencia y de su desconocido paradero”. 

En Salitre, Carmen Paloma además de explorar su naturaleza ante la historia, nos expresa la presencia y el ardor embriagador de la memoria, el susurro y las vivencias de su tiempo, los valores y los anhelos de la infancia,- vivos aún en ella-. Nos expone lo extraordinario del mundo de la niñez. De ese viaje a la infancia, de ese regreso a las emociones y la belleza que un día nos regalaron. Y, en el silencio, escuchamos la voz de la poeta: 

He regresado a mi niñez/ he recorrido/ cada recoveco/ -hasta los más complicados y temidos-
He llegado allí/ donde quiero estar/
He reconocido/ el mismo espacio/ el de mis sueños/ el espacio en el que mi ser / es quien es/
Muy lejos de patrones/ clichés y estereotipos/
A años luz/ de los “debería”/ los “hay que hacer”/ y toda esta retahíla/ de imposiciones/ yugo de mi movimiento/

Soy libre/ aquí/ -clonación de mar-/ ungida de salitre/ y agua/ preparada para el acto sagrado/
Inmersa en él/ -o ella-/ como prefieras. 

Carmen Paloma se recrea en la experiencia humana, en los sentimientos de angustia y dolor. Y nos evoca poemas en versos repletos de sed de eternidad, de esa insatisfacción que se siente ante la fugacidad con que pasan las cosas de la Vida. Así surge el antagonismo entre Eros: amor que la mayor parte del tiempo no se declara, pero se percibe, y Thánatos: la muerte, el tiempo. Ese tiempo que se nos escapa de las manos sin que hayamos sido capaces de valorarlo.

Un libro de poemas reflexivo que surge sin astucias retóricas, ni gran efusión sentimental, sino como un intento de aceptación y de disconformidad con el mundo que nos rodea. Y lo expresa en un lenguaje simbólico con poemas cortos, entrecortados y aparentemente sencillos.

Ellos aquí/ sosteniendo una mirada/ que les huye/ revisando lo más íntimo/ rebuscando/ arañando el dolor/ sin piedad/ justo con el dedo en la llaga. /
Quiero irme/ desasirme de tu mano/ abandonar quimeras/ descubrir atajos/ encomendarme a los dioses/ sostener tu mirada/ y no sucumbir/…
Dejar de ser estatua de sal/ empaparme/ de aire fresco, de magia y rutas renovadas/
Heme aquí/ boca abajo/ sosteniendo la Vida/ solo como puedo/
Hay un movimiento lento/ que termina en tus brazos/ adormecido/ eterno/ entumecido a veces/ de tanto esperar/
Retazos sutiles/ y abruptos/de lo que fue la historia
Hay un movimiento sublime/  -el que teje mis sueños-/ el que me abandona en ti/ y me mantiene en el epicentro de la Vida

En “Salitre”, Carmen Paloma desnuda la memoria y nos muestra el relato sentimental que sugiere una comunión con las fuerzas esenciales de la soledad y los sabores de su infancia. Preguntas y respuestas sobre el desarraigo, la angustia vital y el vacío desde un prisma existencial. El proceso  de la Vida sobre la Muerte.


Y se adentra  en el mar, en un mar libre e infinito que le otorga un carácter abierto. En un mar que la redime del olvido y le vislumbra evocaciones. Recuerdos que le ayudan a construir un discurso en el que aparece su padre, a quien le dedica el libro Salitre, 2017. Un poemario que huele a salitre. Un texto editado por Elena Morales, que luce una bella portada de la escritora y pintora Graciliana Montelongo y, al que podemos sumar dos publicaciones anteriores: Líneas en el 2012 y Voz de mujeres en el 2015.

Desde muy jovencita, Carmen Paloma descubre la palabra, dialoga con ella y se siente tan atraída que se deja seducir para entregarse a la emoción, a la colección de las voces que muy pronto sedimentan dentro de su pequeño universo como esencia cultural, y logran agitar su imaginación y comienza a escribir y a escribir y obtiene algunos premios.


La voz de Carmen Paloma Martínez en este nuevo libro “Salitre”, rememora la ausencia y se cuestiona la aceptación del mundo. Indaga en una búsqueda personal obsesiva que la conduce al vacío. A ese vacío formado por momentos de carga emocional y de reflexión, que como ser humano se empeña en dejar en sus versos el testimonio de su circunstancia. 

Salitre, se presentó el pasado día 4 en el Museo Poeta Domingo Rivero junto a otro libro Poesía y Vida de Elena Villamandos. La reseña  la subiré próximamente.

sábado, 12 de mayo de 2018

SABAS MARTÍN, LA MONJA DEL SAUZAL


A Sabas Martín (Santa Cruz de Tenerife, 1954) siempre le han seducido determinados personajes de nuestra historia insular, esos personajes reales, no fantásticos ni imaginarios, sino ciertos y concretos. Y el azar o el destino le ha llevado esta vez a investigar los acontecimientos y la vida de María de León Bello y Delgado, Sor María de Jesús, la monja de El Sauzal que traspasa ese umbral hacia el más allá el 15 de febrero de hace casi tres siglos. La Siervita de Dios, que desafiando las leyes naturales y temporales su organismo entra en lo que llamamos cuerpo incorrupto.



Un caso curioso porque en Tenerife nadie duda de su santidad, de su aliento que pervive, pero el Vaticano no lo tiene tan claro, y el proceso de canonización y beatificación de la monja de El Sauzal, que se inició en 1992, se ha paralizado durante años y años. Actualmente sus milagros siguen sin obtener la certificación oficial. A pesar de todo la madre superiora del Convento de Las Catalinas de La Laguna, sor María Cleofé, confiesa sin desanimarse que el milagro más probado de Sor María de Jesús León y Delgado es congregar cada año a más de 15.000 personas. Personas que acuden unas curiosas, otras para hacer sus oraciones, atajar la muerte o simplemente para encontrar el camino del cielo.

  
Durante más de diez años Sabas trabaja investigando la vida y la muerte, los acontecimientos, los misterios y los secretos de la Siervita. Y nos trae Un rumor de siglos. Una biografía novelada en la que el escritor se documenta, ahonda en las raíces y ensancha las fronteras de lo real y el espíritu de la protagonista, y lo que es más difícil su esencia. Desvela episodios sobrenaturales y fenómenos insólitos. Traspasa las barreras de la religión y llega al universo humano de la Monja del Sauzal. Reconstruye la historia en la que sin saber cómo, se ve atrapado como un ave en la red de un cazador furtivo.

Es así como ahora entro en mi celda y yo veo desde mis ojos cerrados lo que el recuerdo revive.
Veo la gruesa cadena con la que mortificaba mis espalda  mis brazos y mis piernas clanc clanc clanc.
Y la piedra que me servía de almohada.
Y las tablas de clavos doblados sobre los que dormía.
Y la otra almohada de cuando me depositaron en la caja lisa y sencilla de la muerte y que conserva las manchas de sangre que soltó mi cabeza cuando, tres años después de mi muerte certificada, me desenterraron.

Un texto narrado en primera persona en el que la Siervita recrea los recuerdos de la infancia, saca a la luz su existencia en este mundo, cómo siente pasar la vida, la sucesión de momentos infinitos que camina con sus familiares y amigos. Las casas en las que habita y su hogar verdadero: el Convento de Santa Catalina situado en Plaza del Adelantado, en la que se guarda y se muestra su memoria; su trabajo, esfuerzo y humildad. Sueños y ensueños, el momento de la muerte y lo que le ocurre después de la muerte, y sobre todo el amor. Ese amor volcado a la Divinidad que tanto le gustaba hacer gala, ese amor que según ella la mantiene incorrupta.

Sueño ahora lo vivido, vivo lo soñado, y revivo en el sueño el dulce éxtasis que me invade antes de rendir mi carne y que sea certificada mi muerte el 15 de febrero de 1731. Es hondo el embeleso, embriagador el arrobamiento ahora como entonces, ahora, como en la hora de rendir mi carne, en el arrobo que me inunda y me atraviesa siento la llama del amor, su fuego que me consume, tanto y tan intenso ese fuego que no puedo sufrir tamaña llama.

El mundo real de Sabas Martín son las palabras, el poder de la palabra. Él sabe bien que en principio fue el verbo, lo que estas nos cuentan y del modo en que lo hacen, eso lo sabe el escritor que se caracteriza por un discurso repleto de términos cultos y del acervo popular, de metáforas y de neologismos que singulariza su obra y que permanece en la escritura de Un rumor de siglos. 

Un texto donde lo lírico y lo narrativo se unen en una escritura repleta de descripciones urbanas y vegetales, de sonidos y olores, de voces onomatopéyicas. Un texto sensorial.

Desde un promontorio Amaro contempla las tareas de exhumación, la saca a la luz de aquello que a la luz se ocultó, el afán de las palas hendiendo chas ras chas ras el suelo y acumulando a un lado en tongas pacientes y picudas la tierra removida, el siseo sssiiisss de las sogas que abrazan la madera para auparla, para liberarla de la mordedura térrea y hueca del nicho.



Sabas es un escritor completo que da rienda suelta al tratamiento literario, a una prosa poética que no va en pérdida de su precisión. Cultiva la novela, la poesía y el ensayo, la creación teatral, siendo dramaturgo, actor, director. Y durante un tiempo nos acercó, de una forma rigurosa y sutil, novedades literarias en Radio 5. Y fue en esa época cuando en realidad yo conocí a Sabas, hace ya algunos años, muchos. Lo conocí, y siempre lo cuento, en ese refugio íntimo que es capaz de crear la radio. Lo escuchaba al atardecer mientras iba en el coche de regreso a casa. ¡Cómo disfrutaba! Su rigor y sus críticas literarias me daban la oportunidad de olvidarme del resto del mundo, porque que alguien te hable de libros, en aquel entonces, y cómo él lo hacía parecía casi una revelación.


Sabas Martín ha recibido premios en novela, poesía, cuentos, crítica, y algunos de sus libros han sido traducidos al italiano, al francés, al alemán. En un rumor de siglos, celebramos el puro placer de la lectura. Celebramos la literatura.

Celebramos la creación de un texto cercano que ahonda en la memoria de Sor María de Jesús, la monja del Sauzal para dejar un testimonio de su vida y de su tiempo. Un libro que recomiendo porque es un regalo para los sentidos.