sábado, 24 de agosto de 2019

Un poema en español-alemán de Rosario Valcárcel




LAS ÁNIMAS DANZAN

Quiero olvidar,
arrojar el camisón nupcial
al calendario de los sótanos. Y soñar,
soñar que estoy sujeta a la infancia
                                               de alma inmortal.

Pero me despierta el temblor del silencio,
el crujido de unos pasos en el zaguán,
la canción de cuna de una araña.
Retumban las letanías del mar.

Las alas de una mariposa dormida
tembletean como si soñaran con volar.
Quieta, no toso ni respiro,
un frío helado me invade.
Mi corazón late con desorden.
                               Me santiguo.

A mi alrededor las ánimas danzan,
flotan los ojos de los muertos,
las voces de las campanitas,
el espejismo de un gato negro.
Las cosas malas.

Quiero olvidar,
resurgir de los entierros
que atraviesan la casa.
Olvidar los pájaros mudos
y la convulsión de los tambores.

Quiero emerger del son de la flauta
que corrompe los sueños,
del amasijo de la reconciliación:
                               aborto fugaz.



DIE GEISTER TANZEN
 

Ich möchte vergessen,
das Brauthemd wegschmeißen
in den Kellerkalender. Und träumen,
träumen, dass ich gefesselt bin an die Kindheit
                                               mit unsterblicher Seele.

Aber es weckt mich das Beben der Stille,
das Knarren von Schritten im Hausflur,
das Wiegenlied einer Spinne.
Dumpf donnern die Litaneien des Meers.

Die Flügel eines schlafenden Schmetterlings
zittern, als ob sie vom Fliegen träumten.
Regungslos, weder atme noch huste ich,
dringt eine eisige Kälte in mich ein.
Mein Herz klopft ohne Takt.
Ich bekreuzige mich.

Um mich herum tanzen die Geister,
schweben die Augen der Toten,
die Stimmen der Glöckchen,
die Chimäre einer schwarzen Katze.
Die bösen Dinge.

Ich möchte vergessen,
auferstehen aus den Beerdigungen,
die durch das Haus ziehen.
Die stummen Vögel vergessen
und die Spasmen der Trommeln.
Ich möchte aufsteigen aus dem Ton der Flöte,
der die Träume zersetzt,
aus dem Geklüngel der Versöhnung:
                                                Hastige Abtreibung.

La primera versión del poemario Himno a la Vida tiene una portada e ilustraciones del pintor palmero Arsenio Morales. La versión en alemán fue elaborada desde Colonia por Karl Müller. Editado por Words for World, la edición tiene una portada minimalista de gran belleza, así como un trabajo explicativo de la obra de la escritora, que lleva por título Rosario Valcárcel für ihre deutschen leserinnen und leser

Este poemario recoge los trabajos premiados en el concurso Domingo Acosta Pérez, de Santa Cruz de La Palma, junto con otros poemas más recientes que han sido muy reconocidos en los recitales de la autora, así La purificación, que es un grito contra la práctica de la ablación; Cada vez que te pienso, Salinetas y Luis Natera, El amor en el Caribe, Réquiem por el vuelo 5022, Inch alláh (sobre la muerte de los inmigrantes en pateras)

Y este poema en particular ha sido motivo de inspiración en un trabajo fotográfico realizado por el artista Osvaldo Cipriani y que podemos ver en la parte inferior del texto. 





sábado, 10 de agosto de 2019

IN MEMORIAM | JOSÉ CARLOS CATAÑO OPINIÓN Un poeta viajando hacia los sueños rotos



José Carlos Cataño, en 2001.

artículo de Juan Cruz publicado en el periódico el país


Cataño estuvo marcado, como Casanova, por el impacto que tuvo en su generación el surrealismo que provenía de los grandes poetas o narradores de su tierra




José Carlos Cataño, en 2001.

José Carlos Cataño nació en La Laguna, Tenerife, en 1954, y viajó a Barcelona cuando tenía 23 años y los sueños intactos. Luego supo, como el personaje célebre de Ernest Hemingway, que la vida es una sucesión de sueños rotos, entre los cuales está lo que él más quiso, la poesía. Murió de un infarto este 9 de agosto, en Barcelona, el destino geográfico que eligió.
Se quería ir de la isla, donde estudió, donde publicó sus primeras narraciones y poemas, y donde ganó, con su amigo Carlos Pinto, el segundo premio de un concurso de novela (el Benito Pérez Armas) cuyo primer clasificado fue el ahora legendario joven poeta Félix Francisco Casanova. Casanova, la más encendida promesa literaria de las islas, falleció a principios de 1976, a los 19 años.
Esta otra aparición fulgurante de aquella generación, Cataño, estuvo marcado, como Casanova, por el impacto que tuvo en su generación el surrealismo que provenía de los grandes poetas o narradores de su tierra, como Agustín Espinosao Pedro García Cabrera. A Casanova y a Cataño los condujo a escribir la música, el jazz, esa poesía de la imaginación y del dolor, y también la ansiedad, a veces ingobernable, de dejar la isla a toda costa, de romper su presencia y de abrazarla a la vez. La isla, en el caso de Cataño, que se fue muy pronto de Canarias, siguió con él, como escribió Samuel Beckett para hablar de las ansiedades insulares, hasta el último instante de sus suspiros de transterrado.

Esa mezcla de repudio fiero y de imposibilidad de marcar para siempre la distancia se refleja en un libro que le publicó Pre-Textos en 2004, Los que cruzan el mar. Ahí esta, como se dice que le pasó a Pérez Galdós, descalzándose de las suelas isleñas, pero irremediablemente marcado por lo insular hasta lo más óseo del alma. Ese libro es una purga de su corazón isleño, pero es también un rebusque sentimental entre las razones que hicieran posible el regreso. Y el regreso se produjo, como si recuperara la respiración lagunera, isleña, y la devolviera en su poesía y en su narraciones. Su autobiografía, que está en toda su escritura, no se entiende sin esa dualidad de sus afanes: irse y volver, volver e irse, el eterno retorno que es la condición humana de los insulares.
Fue un poeta, y como tal siempre quiso ser reconocido y recordado. Pre-Textos acababa de publicar su colección completa de poemas (Obra poética 1975-2007), y ya estaba en su telar cibernético una entrega nueva, tanto de su narrativa como de su poesía. Era un escritor a tiempo completo, hasta cuando pasaba horas rebuscando inspiración o palabras en Els encants barceloneses de los que tanto habla en sus diarios.
Escribía para contar, para contar vivía. Su literatura es la de un paseante preocupado por la sombre difícil de sus pasos por la tierra. Era elegante y singular, un solitario que en sus diarios hace de la soledad un argumento, y de la defensa de la individualidad un alimento de su salto hacia el alma.
Cuando dejó Tenerife, en 1977, comenzó a escribir sus exilios, que publicó en 1994 con el título Escritos. Su poesía luego reafirmó su conexión indestructible con la tierra. A las islas vacías (1997) es un libro heredero de esa pasión contradictoria y generosa. Sus diarios (Los que cruzan el mar, ya citados) lo reflejan de cuerpo entero, con su paciencia de escribir, con su valor para sentir que los sueños intactos y los sueños rotos son partes semejantes del poema mayor que es la vida. Con respecto a su poesía, su editor, Manuel Borrás, nos habló desde Buenos Aires de “la coherencia singular” de la obra de Cataño. Fue, además, “un estupendo diarista”, con una personalidad “fuera de discusión”. Presa de la emoción por la despedida de su autor y amigo, Borrás remarcó su figura como “una personalidad fuera de discusión, un outsider siempre muy consecuente”.

viernes, 2 de agosto de 2019

«Utopía ecológica» Eduardo Sanguinetti

martes, 16 de julio de 2019

... No sé a qué atribuirlo.


Escrito de Jorge Batista


... No sé a qué atribuirlo. Tal vez cuento con un ángel de la guarda que ruega al Olimpo por mi. El caso es que hace más de veinte años -'Touch Wood'- no he cogido catarros, ni enfriamientos, ni gripe, sean cuales fueren las condiciones meteorológicas. Pero anoche el mercurio me volvió la espalda. Era sábado, fue sábado y existió como sábado que cerró de un portazo para jamás volver a vernos. 


Aunque, al igual que Antonio Machado, converso con el hombre que siempre va conmigo, no puedo negar que llevo dentro, en un rincón del alma, a Tony Manero, una de las ficciones más reales de cuando fui quien fui allá por los setenta del pasado siglo. Que en ocasiones me paro ante los escaparates - Umbral decía que un caballero jamás debe hacerlo - y miro intrépidas camisas, peculiares y acentuadas cazadoras o zapatos que harían enrojecer a Luis XIV en cualquier esquina de su maravilloso Versalles, donde, cuentan, el Sol de los reyes se detenía constantemente para admirarse de su galanura en todos y cada uno de los marcos de la Galería de los Espejos.

 Hablaba del mercurio, esta vez no como planeta regidor de la inteligencia, sino como metal pesado, canalla no biodegradable, que nos dice de calenturas e hipotermias con sólo subir o bajar por un estrecho canal de cristal. Fue ese, el HG, el elemento que vive en el número 80 calle Melancolía de la Tabla Periódica, quien me hizo caer en el estado febril y dionisíaco propio del sexto día de la semana, previo al descanso divino. Siempre hay una carretera para acudir al lugar desde donde llegan las llamadas. 

Y de pronto me vi en la espaciosa casa de Luis y Rosario, entorno cariñoso repleto de cuadros y vivencias por donde se mueve, intangible empero penetrante, la exquisita hospitalidad de dos cicerones que entregan, siempre con la sonrisa en los labios, cálidos sorbos de vida a sus amigos. Entre ellos, la literatura, el periodismo, el pensamiento, el amor, el vino ... Y yo estaba allí. En medio de un reducido grupo - "muchos serán los llamados y pocos los elegidos" - como si nunca hubiera dejado de estarlo. Son las risas y el encanto de las mujeres las que convocan a las guitarras que duermen. Tal vez sean ellas, seis cuerdas sobre tabla de madera noble, las únicas capaces de fructificar, junto al canto, la dulzura que emana de cuerpos donde Afrodita, hija del cruel Urano, depositó la sensualidad que, seguro, recibió del movimiento de olas y mareas. 

Y entonces escuché a Atahualpa decir que la madrugada, de negra es sendero obligado para buscar un rayo de luz. En ese bosque me interné ... y creo recordar que, en un fugaz momento de todos aquellos que pasaron, pude decir con pudor que, con vocación de eternidad, trato de hacer las cosas a mi manera.

Foto Jorge Batista, creador multidisciplinar.

viernes, 5 de julio de 2019

Un poema de Rosario Valcárcel. Viajar: Un libro de recuerdos.






VIAJAR. UN LIBRO DE RECUERDOS

Viajar es imaginar palacios encantados,
ceremonias de amor que se contorsionan
entre seducción de corpiños, miriñaques
y estrellas que rozan
                                     la desnudez del agua

Seguir la pandereta del guía,
la luz de las grietas que busca el jadear
de una vela, la sonrisa de una bestia.
Escuchar los acontecimientos de otras vidas.
Manosear cartas de muertos, sudarios,
harapos, vestidos de boda.
                                     
                                     de segunda mano

Atravesar con pies y manos escaleras sin barandas,
el hálito de las pitonisas, las revelaciones de la sangre
coagulada. Flotar con las momias bajo
el vacío de una ola.

Viajar es arrastrar contigo tu jaula,
alejarse, regresar.
Por eso te narcotizas

                                    te crees invulnerable,

como si la muerte no pudiera engullirte
en vacaciones, como si los aviones
viajaran más rápido que su amenaza.

Las antiguas civilizaciones muestran
el proscenio y las bambalinas del cielo,
las ascuas de cadáveres irreconocibles,
los idilios rosas que envuelven
el hechizo de estar vivo
en una Tierra moribunda.

Muestran la paz mezclada con la guerra,
muestran que la Nada es

                                      más fuerte que el Todo


Del libro Himno a la Vida.

miércoles, 26 de junio de 2019

2 poemas de Miron Bialoszewski



 Testimonio del sueño

Detrás de las cabeceras de las camas
nosotros – barracas cinematográficas 
del sueño

No podemos ni silbar
ni aplaudir

Lo único que ocurre es que vociferamos en el lenguaje de los monos
-nuestro antiguo dialecto-
las cosas más actuales

Y de veras, entonces
estamos viviendo
nuestra propia era



Qué fácil perder la fe

Vino el caballo y el carruaje.
los veo. Creo en ellos.

Está anocheciendo.

Vino el caballo y el carruaje.
Pero ya el caballo tenía otro caballo.
Y el carruaje -otro carruaje.
paseaban los grandes bultos
de sus sombras
por las limas de las acacias.

Y ya era difícil creer
en caballo y en carruaje.

Dos poemas del poeta, novelista y dramaturgo polaco Miron Bialoszewski (1922-1983) en la versión de Crystina Rodowska

                                               
Miron Białoszewski nació en 1922 en Varsovia. Se dio a conocer como poeta en 1947, publicando sus primeros poemas en revistas literarias, luego se hundió en el silencio voluntario, absteniéndose de publicar hasta 1956, en un periodo estéril para la cultura y hostil a cualquier clase de experimento.

Sus principales libros de poesía: Circulaciones de las cosas (1965), Balance de los antojos (1959), Las emociones desorientadas (1961), Érase y érase (1965) y Poesías escogidas (1967).

En 1970 apareció Diario de la insurrección de Varsovia y en 1971 el Teatro particular, donde recogió su obra teatral. En 1973 publicó el libro de narraciones Las denuncias de la realidad y en 1976, Susurros, fusiones, continuaciones.

Białoszewski, en todo lo que escribe, se revela ante todo como poeta. Es una poesía-juego, poesía-chiste, poesía-investigación de las cosas elementales, conscientemente pobre y aparentemente antipoética. Su enfoque del mundo se nutre libremente del "argot" de los suburbios de Varsovia y de las escenas cotidianas. Para él no hay terrenos indignos de ser explotados poéticamente, todo le sirve de material: el hecho de estar en la cama, el mirar por la ventana, una conversación furtiva con el amigo o la contemplación de una virgen o santa rústica en una pequeña iglesia de un pueblito.

 La poesía —para Białoszewski— surge del hecho mismo de que existimos y tratamos de definir —como si fuera por primera vez— la relación entre yo-el mundo, yo-los objetos más cercanos, tales como estufa, piso, pared, cuchara o cobija. Todo es una buena oportunidad para encantarse, cualquier cosa es capaz también de transmitir al poeta un mensaje filosófico, histórico o estético.


Foto encontrada en las redes

jueves, 13 de junio de 2019

Averno electoral



Por Eduardo Sanguinetti 

Candidatos y políticos megalómanos, traidores, fascistas, narcisistas, especuladores, cobardes y mentirosos, que en nombre de la "unidad" dividen, fragmentan, pactan en las sombras, en fin, invitan como en todo año electoral, a instalar la reiterada puesta en escena de la representación política: una invitación al abuso y la estafa, la entrega y el robo.


Escapar de la realidad convierte al hombre en simple espectador de su vida. Tal el caso de la ciudadanía argentina, que en octubre votará a su verdugo, elegido entre unos cuantos arrastrados candidatos todo terreno desideologizados y congelados en el umbral del averno metafórico del fraude, candidatos que se presentarán como formidables "turros", para lograr llegar a ser elegidos por un pueblo amancebado a ocupar el cargo, tan devaluado por cierto, de presidente de la República Argentina...

Mauricio Macri, peronista de la última hora, acompañado en la fórmula presidencial por el neo-gorila Miguel Pichetto, un desalineado muchacho peronista, ex-menemista, ex-kirchnerista, hoy macrista, bendecido por el "Turco" Menem y un guiño del FMI...

Macri parece que tiene fans aún, luego de tres años y medio de ajuste, represión, degradación del trabajador y su sombra, llevando a cabo la más espantosa gestión de gobierno de que se tenga memoria en Argentina, persiste en seguir transitando su sendero agrietado... No tengo idea que les dirá a los oligarcones y caretas, a los corporacionistas, los offshore y otras lacras sobre los manifestado en infinidad de oportunidades, sobre los 70 años de pesada herencia "peroncha", para justificar el "Armagedón" que devino en su gestión, o algo así... De todos modos, encontrará en los muchachos peronistas ese logro tan deseado, de recibir con alegría su merecido choripán, con gustito a populismo... ¿habrá reforma agraria?, o es dar demasiado para recibir tan poco...

En la otra esquina Alberto Fernández, mesurado candidato, "cool" profesor universitario, transitó los más diversos espacios, dejando interrogantes menudos, como acompañar a Cavallo, el rey de la convertibilidad, un hombre con un metalenguaje que inhibe... Pero ninguno de los que se presentan como candidatos, incluidos los charlatanes de la izquierda neoliberal de la CIA, rentada cada 4 años, dejan de ser cómplices de la degradación de la vida de una ciudadanía obediente, castigada al límite... No se justifica de ningún modo en un país como Argentina que el 50 por ciento de los niños tengan hambre y sean pobres, que haya millones de indigentes... el norte primero y primordial debería ser tener a 44 millones de argentinos bien alimentados y nutridos: ¡se puede!... Un territorio que puede dar de comer a 400 millones, puede dar techo a estos millones de exiliados de la vida, que deambulan sin rumbo por esta tierra pródiga en tener gobiernos basura, sedimentos de deposiciones recientes.
El discurso de la verdad debe ser velado a los ojos del pueblo desentendido y anestesiado por las corporaciones económico mediáticas, de opinión excluyente y monolítica, al servicio del pensamiento único, en el que la libertad de expresión fue eliminada, dando espacio al simulacro, la mentira, lo falaz en el planeta virtual del simulacro... poder mediático que de la mano de la justicia travestida, destruyen la eticidad y la libertad.
Esta banda de miserables candidatos a la presidencia de la Nación Argentina, con sus execrables actos, le dicen a los sin voz, a quienes no soportan más esta sobrevida: ya pueden irse a otra parte si no se asimilan al "credo invisible" jamás enunciado que deben profesar, ustedes son los excluidos, sus reclamos de salud y educación, de techo y comida, de igualdad y verdad, no serán tomados en cuenta; son un número en el sistema pleno de virus, sigan marchando por las calles de ciudades y poblados, serán reprimidos como rutina habitual a la que serán sometidos, pues forma parte del folklore cifrado del poder y el pueblo... Pero desgraciadamente no existe otra parte donde puedan ir los excluidos, pues no tienen una geografía de recambio, ni otro suelo que donde han nacido, su tierra, que va desde los parques a los cementerios.

Intentaré que todo o casi todo desfile en estas líneas plenas de sentido vital y móvil... denuncio a la plutocracia, a la complacencia de la pudibunda burguesía, a la ausencia de austeridad de los ricachones parásitos, a la Justicia negociable en tienda de accesorios, al consumismo de todo lo que se promociona en medios infectos, a la discriminación de los pobres y de los diferentes, a los hipócritas defensores de los derechos humanos para pocos, a los mezquinos que profetizan en templos maniqueos la llegada del mesías inverso, a la farándula que vive y respira bajo el signo de la bajeza y la inmundicia prostibularia, a los que envidian, a los fanáticos de lo que sea, a los cobardes y viles arrastrados tras el lucro cesante... Solo quedan la cloaca y el colaboracionismo... sé que no estoy solo en la enumeración de estos datos crepusculares de la caída.

Si logro transmitir el absurdo total de lo que denominamos vida en ¿democracia?, en esta caminata trágica, entre seres que pasan te miran y sonríen estúpidamente, fragmentos de hombres que deambulan sin meta fija, las farsa de las intrigas políticas, testimonio de una Argentina desconcertada por la devastación permanente del sentido, imágenes del flagelo humano, de la soberbia, la especulación, la mentira, del hambre, de la brutalidad de los padecimientos y humillaciones de las nuevas generaciones, erotizados por las redes en la web, viajes en trenes que siguen itinerarios prefijados y se pierden en medio de la universal chatarra... todo condimentado con pequeñas dosis de misticismo y epicureísmo, de sensualismo exuberante, en pleno proceso de desintegración, que se opera en un "universo cataléptico": monotonía asfixiante de decrepitud consumada en una conciencia sorda e impotente, de un vacío total... salvo para los candidatos "fantoche", que se mueven de manera permanente, lanzando la palabra vacua, que mata y deviene en agonía del lenguaje vivo, el que dice "algo", cual ceremonia secreta de los comienzos misteriosos.

Palabras lanzadas a tiempo, quizás, que comienzan para mostrarme sincero conmigo mismo y que, a fuerza de percibir los olores nauseabundos de los basureros de la sociedad y de las zonas más viscerales y reprimidas de la conducta humana, acaba por romper con todas las barreras, prejuicios y convenciones que pesan sobre la forma de representación del mundo y del hombre, liberándome del malestar existencial ligado al deseo de cualquier replanteo general, alcanzando una última meta, registrar principios éticos.

(*) Filósofo.


sábado, 8 de junio de 2019

EL HOMBRE PUZLE (Del amor y otras historias) de Maximiliano Crespo Naón.


Conocí a Maximiliano Crespo Naón a través de las redes sociales, y enseguida percibí lo mucho que le gusta abordar esos temas sobre el amor y la memoria, esa contradicción que a mí me gusta manejar: la necesidad de olvido y la responsabilidad de recordar.

Pasaron unos años y creo que la primera vez que nos encontramos personalmente fue cuando  José Ramón Sampayo, me invitó a participar en X Libro Forum Canario en el Centro Cultural Principe de Tegueste, en Tenerife con mi  novela Moby Dick en Las Canteras Beach. Y curiosamente entre los amigos que se acercaron estaba Maximiliano. ¡Qué alegría me causó su presencia! Presencia que se repitió en el 2018 con el libro Cuentos gozosos y Cuentos traviesos.




Poco tiempo después nos volvemos a encontrar en Tenerife, concretamente en La Laguna y, Maximiliano me regala su primer libro titulado El hombre Puzle (Del amor y otras historias) Una muestra de casi una veintena de relatos, que pueden ser leídos como un conjunto de memorias o como esa vida que pasa ante tus ojos, sin casi darte cuenta. Eso sí, escritos con esa sutileza de la que él hace gala y esa intuición para captar la emoción de sus personajes con gran afectividad.

Maximiliano Crespo Naón nació en Buenos Aires, trabajó en la docencia universitaria y desde 1985 se trasladó a Tenerife en donde ejerce como arquitecto. Actúa en películas, es modelo para publicidad y nos confiesa que cultiva un huerto, que cocina razonablemente bien y juega mal al golf. Pero lo que más me entusiasma de él son sus relatos, esas pinceladas de amor y desamor que a él le gusta contar incluso en las redes sociales y ahora nos presenta en su libro El hombre Puzle.


Narra con ese deseo de transparencia y de mirar hacia atrás, de retomar los sentimientos más puros, las presencias y los nombres, la frescura de aquellos primeros amores en los que la sombra del hombre se diluye para reflejar solamente el significado del Amor. Sí, porque Maximiliano está enamorado del amor.


Y lo vemos en el relato de “El despertar del amor”  en donde nos confiesa:

-Me he pasado la vida enamorado del amor.

Y continúa el relato: A los quince años conocí a mi primera novia, Irene, una chica preciosa, que entonces coqueteaba con mi primo Daniel pero que al conocerme, me eligió. Era la hija menor del cuidador de la casa de verano que mis abuelos tenían en Mar de Plata. En realidad no sé si ella se sintió alguna vez mi novia, pero fue la primera chica que me besó. Ese beso, el sentir sus labios sobre los míos jugueteando dentro de mi boca, me produjo una sensación que nada tenía que ver con aquellos vahídos provocados por las amigas de mi hermana. Me enamoré locamente. Mama debió notarlo y tuvo miedo

Relatos autobiográficos o no, anécdotas de cine, de viajes,  sobre la esencia de la mujer y el amor. Recuerdos melancólicos o festivos, exteriorizados a través de un lenguaje que sale de atmósferas poéticas y que convierte la vida, no sé, si falsa o verdadera, en literatura. Y escuchamos la voz del autor:

He dormido poco, la llamada de José Antonio ha poblado mi mente de recuerdos y me ha tenido en vela. No creía ya que un día la encontraría.

-¡Max! –la voz de Florencia que anuncia el desayuno interrumpe mis recuerdos.

Miro a través de la ventana. Ha nevado. La luz del sol naciente se refleja sobre el Teide, una imponente mole blanca que contrasta con el perfil verdinegro del valle que, tendido a sus pies, se desliza blandamente hacia el agua. Un mar de azul intenso ciñe la costa hasta la Punta de Teno. Más allá el cielo parece querer beberse el horizonte en una línea imprecisa. El aire diáfano de la mañana nos anticipa lo que será el atardecer. A esa hora la última luz del día teñirá las nubes de ámbar mientras un abanico plateado surgirá detrás… Fragmento de una chica inolvidable.


La temática del libro es muy diversa: Nos plantea el viaje a través de Marruecos, Buenos Aires, Rio de Janeiro. Esbozos de figuras personales y de ficción. Descripciones de Paisajes fecundos u oníricos, como son los de nuestras Islas Canarias.

El hombre puzle (del amor y otras historias), es un libro con una enorme carga de emoción, con gama de matices que juegan con el sentimiento amoroso y adquiere una relevante sencillez para expresar lo que verdaderamente le importa: Reconstruir  ideas, seres, acometer los desafíos del puzle de nuestra memoria.

Una edición de Letrame Editorial. Un libro con una bella portada, creada por el autor e inspirada en una obra de Saul Bass. Un texto repleto de humor, pero también de amor, ternura y pasión, de reflexión y de melancolía. Una muestra de revelaciones y confesiones, Un ejemplo de su destreza y de vigor romántico. Un mantenido sondeo en la intimidad que nos presenta quizás para poner en orden los recuerdos o para descubrir su universo desde lo soñado a lo vivido, desde su sensibilidad. Dieciséis relatos que hay que leer.

Gracias a todos los amigos que nos acompañan y para ti felicidades y el deseo de que  El hombre puzle recorra un largo, largo camino.

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lunes, 27 de mayo de 2019

SONA MARIAMA Y OTROS CUENTOS POPULARES DE GAMBIA.


Cuando yo era pequeña leía cuentos procedentes de la  tradición oral escritos entre  los siglos XVII y XIX. Pequeñas joyas repletas de crueldad y  melancolía. Cuentos rescatados por Charles Perrault o por los hermanos Grimm.

Con el tiempo el Imperio Disney ha suavizado los temas y las formas, ha introducido expresiones de afecto, quizás porque no eran demasiado apropiadas para los niños. La verdad es que yo sentía mucho miedo y por la noche me despertaba con pesadillas. Sin embargo leer este tipo de historias dicen algunos psicólogos que es necesario porque forma parte de la vida, ya que tarde o temprano no solo tendremos que afrontar el desasosiego sino que tendremos que aprender a gestionar el miedo.

Lo cierto es que esos cuentos o relatos han cumplido en todas las sociedades, incluidas las africanas, diversas funciones, una de ellas es describir su origen e inculcar a los niños y a los más jóvenes los valores de la comunidad. Sin olvidar que escuchar relatos, leyendas, cuentos, poemas o asistir a teatros, fortalece el vínculo familiar y la educación emocional. Favorece el desarrollo del lenguaje, la adquisición de normas tan sencillas como esperar turnos de conversación o salvarse del miedo, cuando con las manos entrelazadas escuchan los cuentos. 

En el otoño del 2018, la causalidad quiso que llegara a mis oídos la existencia de un libro de relatos sobre Gambia.  El país más pequeño de África y con muy pocos recursos naturales de importancia. Mis viajes me han permitido recorrer las casas de algunos amigos, me han permitido entender el efecto de las emociones sobre la pobreza y la alegría, el color y el bullicio. Me han permitido conocer la gastronomía y la subsistencia, las tradiciones familiares, Compartir el ágape y observar el fervor por la religión musulmana.

El libro de Sona Mariama lo busqué en un viaje a Tenerife, sin éxito. Más tarde me puse  en contacto con Lorenzo García, Presidente de la Asociación Correcaminos Solidarios de la isla tinerfeña. Y comentamos las afinidades y el atractivo que posee para nosotros Gambia.  Finalmente llega a mis manos Sona Mariama. (Librería Azulia). Un libro que nos relata historias parecidas, idealizadas en un amoroso vuelo común que, responde a los porqués del misterio de la Naturaleza. Historias de seres que como dice el poeta Eduardo Galeano viven cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última. Relatos en las que el desconocimiento y lo desconocido se van trocando en creaciones ubicadas en distintos lugares de África, como un árbol o un cocodrilo que habla:

-Niño, por favor, ayúdame. Hace tres días que estoy aquí sin comida. Si me dejas seguramente moriré.
-El cocodrilo se llamaba Bambo. Pensó que el chico sería una buena comida…

Doce cuentos que fueron recopilados entre gente mandinga que viven en diferentes aldeas de Gambia, concretamente en los distritos de Jarram Badidbu y Kombo. Manuel Arechavaleta  ha traducido y editado este conjunto de relatos con la Asociación Correcaminos Solidarios de Tenerife con el fin de construir y mantener un colegio en proyecto.  En el prólogo de Sona Mariama, Pablo Martín Carbajal nos habla del fuego y la naturaleza. Nos habla del narrador:

-El contador de historias utiliza canciones, gestos y personificaciones para cautivar a la audiencia. En particular los cánticos o estribillos son un elemento central en los cuentos populares de África Occidental.

Sona Mariama y otros cuentos populares de Gambia defiende la recuperación de la memoria, la necesidad de no olvidar los orígenes, la importancia de la tradición, la oralidad, la palabra silenciada.

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martes, 21 de mayo de 2019

MI JOCKEY, RELATO DE LUCIA BERLIN


Me gusta trabajar en Urgencias, por los menos ahí se conocen hombres. Hombres de verdad. Héroes. Bomberos y jockeys. Siempre vienen a las salas de urgencias. Las radiografías de los jinetes son alucinantes. Se rompen huesos constantemente, pero se vendan  y corren la siguiente carrera. Sus esqueletos parecen árboles, parecen brontosaurios reconstruidos. Radiografías de San Sebastián.

Suelo atenderlos yo, porque hablo español y la mayoría son mexicanos. Mi primer jockey fue Muñoz. Dios. Me paso el día desvistiendo a la gente y no es para tanto, apenas tardó unos segundos. Muñoz estaba allí tumbado, inconsciente, un dios azteca en miniatura, pero con aquella ropa tan complicada fue como ejecutar un elaborado ritual. Exasperante, porque no se acababa nunca, como cuando Mishima tarda tres páginas en quitarle el kimono a la dama. La camisa de raso morada tenía muchos botones a lo largo del hombro y en los puños que rodeaban sus finas muñecas; los pantalones estaban sujetos con intrincados lazos, nudos precolombinos. Sus botas olían a estiércol y sudor, pero eran tan blandas y delicadas como las de Cenicienta. Entretanto él dormía, un príncipe encantado.


Empezó a llamar a su madre incluso antes de despertarse. No solo me agarró de la mano, como algunos pacientes hacen, sino que se colgó de mi cuello, sollozando ¡Mamacita, mamacita! *. La única de que consintiera que el doctor Johnson lo examinara fue acunándolo en mis brazos como a un bebé. Era pequeño como un niño, pero fuerte musculoso. ¿Un hombre de ensueño? ¿Un bebé de ensueño?

El doctor Johnson me pasaba una toalla húmeda por la frente mientras yo traducía. La clavícula estaba fracturada, había al menos tres costillas rotas, probablemente una conmoción cerebral. No, dijo Muñoz. Debía correr en las carreras del siguiente día. Llévelo a Rayos X, dijo el doctor Johnson. Puesto que no quiso tumbarse en la camilla, lo llevé en brazos por el pasillo, estilo King Kong. Muñoz sollozaba, aterrorizado; sus lágrimas me mojaron el pecho.

Esperamos en la sala oscura al técnico de Rayos X. Lo tranquilicé igual que habría hecho con un caballo. Cálmate, lindo cálmate. Despacio… despacio. Se aquietó en mis brazos, resoplaba y roncaba suavemente. Acaricié su espalda tersa. Se estremeció, lustrosa como el lomo de un potro soberbio. Fue maravilloso.

Mi Jockey,  relato incluido en el libro Manual para mujeres de la limpieza, ganó el Jack London Short Prize de 1985.  

* Se mantiene la cursiva original de las expresiones y de los diálogos en español, rasgo característico de los relatos de Lucia Berlin.


Lucia Brown Berlin, escritora estadounidense,  conocida como Lucia Berlin nace en Alaska, el 12 de noviembre de 1936 y muere en Los Ángeles 12 de noviembre del 2004..

Escribió 77 cuentos cuyos temas estaban conectados con su personalidad y la propia experiencia de una vida compleja que la convirtió, según los críticos literarios, en un personaje maldito y de leyenda, con una historia sentimental atormentada, alcoholismo, serios problemas económicos que solventó limpiando casas ajenas, problemas de salud, etc. Su obra ha sido comparada con la de Hemingway y Carver. En 1991 con Homesick ganó el American Book Award, pero su trabajo quedó olvidado durante años hasta que en 2015 se publicó a título póstumo Manual para mujeres de la limpieza un libro que fue considerado por las principales revistas literarias como uno de los mejores del año.
Las mujeres de sus relatos son fuertes, inteligentes y, sobre todo, extraordinariamente reales: Ríen, lloran, aman, beben: sobreviven.

Sus historias se inspiran en sus propios recuerdos: su infancia, su adolescencia glamurosa, en Santiago de Chile, sus estancias en El Paso, Nueva York,  México o California.

Foto, tomada de las redes.

domingo, 19 de mayo de 2019

Dos poemas de Blanca Varela, poeta peruana.



Así sea

El día queda atrás,
apenas consumido y ya inútil.
Comienza la gran luz,
todas las puertas ceden ante un hombre
dormido,
el tiempo es un árbol que no cesa de crecer.

El tiempo,
la gran puerta entreabierta,
el astro que ciega.
No es con los ojos que se ve nacer
esa gota de luz que será,
que fue un día.

Canta abeja, sin prisa,
recorre el laberinto iluminado,
de fiesta.

Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba,
el mar que besa las montañas,
la claridad total,
el sueño.


El mar pliega las alas al atardecer...
VI
El mar pliega las alas al atardecer,
tú no eres sino una pálida burbuja
navegando al golpe del aliento,
un negro trino,
el sol que sale en el centro del pecho
en mitad de la calle,
un silencio en la música dura
de la ciudad sin límites.

Para atravesar ese océano,
ese golpe de luz en la siesta,
no bastaría la eternidad.

Blanca Varela Poeta peruana nacida en Lima en 1926.
Muy joven ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación trabando amistad con importantes intelectuales de la época. En 1949 se radicó en Paris donde conoció a Octavio Paz quien fue determinante en su carrera
literaria, conectándola además al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia.
Posteriormente vivió en Florencia y Washington donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos.
En 1959 publicó su primer libro, «Ese puerto existe», en 1963 «Luz de día» y en 1971 «Valses y otras confesiones».
Más tarde, en 1978, realizó la primera recopilación fundamental de su escritura en «Canto villano». Finalmente apareció
su antología de 1949 a 1998 con el título «Como Dios en la nada».
Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001,  el Premio Ciudad de Granada 2006 y los premios 
García Lorca y  Reina Sofía de Poesía Iberoamericana
 en 2007.
Falleció en la ciudad de Lima en marzo de 2009 

viernes, 10 de mayo de 2019

Dos poemas, Alba Sabina Pérez y Covadonga García Fierro


Solomon

Cuando oigo vibrar el centelleo de las campanas vacías me doy cuenta
De que sueltan lastre todos los Dioses-Humanos
Creados con la máquina de hacer miserias
Y nadie sabe contar bien lo que tenemos entre
Manos:
                Un asalto
                Dos asaltos 



                Tres asaltos
Dame ahora el cuerpo de la Virgen María
Para cortarla y hacerme una sábana
Con la que limpiar el color de mi piel
Apoyar mi cráneo sobre almohadas nocturnas,
Mullidas y límpidas. Puestas allí por mis padres:
Cuento los dedos de todas sus manos
Por las águilas que sobrevuelan
                Mi rezagada inteligencia
                Mi sobresalto cuando hablas
Mis velas encendidas por las palomas negras.
Napoleón escondía su mano para que no viésemos
                Un muñón ensangrentado.
Así de vibrante es el centelleo de las campanas vacías.  
Poema del libro Personne del libro Alba Sabina Pérez,

Alba es comunicadora, escritora, traductora. Licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y autora de libros: Algo que contar (MR Ediciones, 2008), el libro de relatos ¿quién cuidará de mis guardianes? (Ediciones Idea, 2013) la novela Silence (Neys Books Ediciones, 2014), entre otros.
En el 2018 fue galardonada con su el Premio de poesía Pedro García Cabrera con su poemario Zonas de incertidumbre.


La respuesta

HOY HE despertado
con aquella zozobra
en el pecho, tan antigua.
He querido salir corriendo
Y llegar hasta tus brazos.
Yo sé que guardas bajo llave
las respuestas de siempre
para evitar que te hiera mi amor,
tantas veces derrotado.

Pero irremediablemente sueño
con hacerte viejas preguntas
y regresar al punto donde,
equivocada,
decidí emprender otro camino.

Yo quisiera volver atrás
Y entregar mi cuerpo a tus canciones.
Genética del Llanto, Genética del Pianto, Covadonga García Fierro


Nacida en Oviedo, vive en Tenerife. Graduada en Lengua y Literatura, máster en Teoría e Historia del Arte y Gestión Cultural. Ha recibido los premios de poesía Dulce María Loynaz (2013), Yolanda Sáenz de Tejada (2014) y Bohemia Pulido Salazar (2015). También obtuvo el premio de investigación histórica Antonio Rumeu de Armas (2016). Actualmente realiza una tesis doctoral de la figura de Pino Ojeda y colabora con la revista Fogal en la modalidad de ensayo. Es autora del libro de poemas Almario (Ediciones La Palma, Madrid, 2015). Y Genética del Llanto, Genética del Pianto (Ediciones La Palma, Madrid, 2019).  Actualmente es correctora en el Parlamento de Canarias.

Foto. 9 de mayo 2019 en la librería Canaima, Las Palmas de G.Canaria. Presentación de los libros de Alba Sabina Personne y Covadonga García Fierro Genética del Llanto, Genética del Pianto. Grupo: de izqda a dcha, Acerina Cruz, Rosario Valcárcel, Berbel, Yubi Cisneros.  

lunes, 6 de mayo de 2019

Desnuda junto al mar, Beatriz Giovanna Ramírez


La niña ordena por afectos
                       sus recuerdos,  Beatriz Giovanna 

            En un mundo que padecemos terrorismo, injusticia, pobreza, volcanes en erupción, el cáncer y un sinfín de virus y enfermedades nuevas que nos atacan cada día, parece que esto de crear poesía es algo casi enternecedor y más si es poesía erótica y escrita por mujeres.

            Sí, porque a pesar de los pesares las mujeres no sé si es por avivar el fuego o porque hoy sepamos con entera certeza que los dioses nos han desposeído de los tabúes y de la imposibilidad de ser grandes o porque la mujer hoy es más culta y más decidida y escribe con la cabeza fría y los cinco sentidos puestos en su trabajo. Lo cierto es que hoy la literatura y el pensamiento femenino han tomado conciencia y abordan el erotismo alejándose de las vulgaridades cotidianas. Los afrontan en todas las expresiones del arte con una sutil delicadeza.


            Pero incluso en tiempos pasados, cuando la poesía erótica escrita por mujeres era una actividad marginada, ellas supieron olvidar que el erotismo y el pecado se confunden. Se sintieron revolucionarias, y les gustó escribir sobre aquello que estaba prohibido hablar sobre el amor pasional, sobre un recuerdo. O sobre los orgasmos soñados o vividos, o quizás porque la reflexión sobre el recuerdo era como decía Proust una forma de recuperar –el tiempo perdido.

            Así grandes escritoras como Anais Nin Alfonsina Storni, Silvana Ocampo o Almudena Grandes entre otras han perturbado las ensoñaciones de muchos para acentuar el hálito transformador de su creatividad y han tocado con acierto el registro erótico.

Pero hoy de quien quiero hablarles es de una feminista, activista social y política. Licenciada en Lingüística y Literatura y en Teoría Literaria y literatura aplicada por la Universidad complutense de Madrid y Máster en Investigación estudios de género, feminismo y ciudadanía, entre otros pero sobre todo una amiga- poeta colombiana llamada Beatriz Giovanna Ramírez, y de un poemario titulado “Desnuda junto al mar”.

 Un libro donde vuela a ras de piel lo amoroso. Se descubre a sí misma a través de la pasión con unos poemas de temas íntimos, tal es el caso del primer poema que abre este libro titulado “El mar de tu nombre” en la que se adentra en la luz azul como vacío, como simbolismo vital, como un imaginario para junto a su amado enredarse en su piel, fundirse en los sonidos en espiral. Revelar sus sentimientos.

Pronuncio tu nombre y se emocionan las olas.
En tus ojos, brillan las esmeraldas de Simbad,
arden todos los mares y los barcos,
vuelan en La isla del tesoro las doradas águilas.
En tus ojos, dulce hombre de mis días,
lagos como espejos…




Pero el encuentro entre los cuerpos es para la poeta algo inocente, casi infantil, casi un rubor, y para ello utiliza una rememoración lírica, una poesía que busca más allá del alma del sexo quizás para imprimirle un carácter lúdico, una forma estética o para producir un determinado efecto al esencial erótico. Experimenta el desbordamiento de la memoria, lo desgrana, se adentra en su mundo, revolotea en los cuentos de la niñez  y con los personajes elabora la gestualidad. Le otorga al poema una profundidad sonora.

En tus ojos recreo mi ilusión. Encaje 
de mis huesos, nárrame un cuento con las zetas,
que quiero escuchar tu voz en mi oído;
Scheherezade te escuchará tan atenta
que de amor dormirá en nuestro 
nido. Esta noche el fuego recorre nuestras venas.
Esta noche será la de los cuentos prometidos…

Aporta también una poesía enamorada, de deseos y de la necesidad de gozar. Una poesía de recuerdos en donde convive la tradición popular de los ficciones y la habitual, donde sin que nos demos cuenta margullamos en el mar que se oscurece en la fiesta sagrada, y sentimos su sonoridad tan cercana que parece que podemos tocarla, que flota en ese lugar donde emergen los placeres del deseo.

Si digo orgasmo ¿tendré uno?
Hay un cielo lleno de estrellas
y una estrella que titila de emoción
en el centro, justo en el centro…

Beatriz Giovanna ha sido traducida al inglés, catalán, rumano, portugués, alemán y búlgaro.
Una poeta que sabe hilvanar con una voz espontánea y fantasiosa los temas del amor y los apetitos con una sensualidad cándida. Sabe englobar en la naturaleza, en las pasiones que cimienta nuestra vida y lo hace con una emoción tal que hace que la poesía sea creíble.


Por eso invito al lector a leer “Desnuda junto al mar” a bañarnos todos en el aire suave y tibio del verdadero misterio de las pasiones, de la confesión que, asalta en sus escondites más secretos, en un sin fin de imágenes y ritmos lúdicos, a renacer y a morir. A descubrir y disfrutar de la poesía de Beatriz Giovanna Ramírez.

Las Palmas de Gran Canaria a 8 de abril 2019

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