miércoles, 13 de noviembre de 2019

Nuevo Futuro celebra su rastrillo benéfico navideño en el Centro Comercial El Muelle

Hoy en el periódico La Provincia



La Asociación Nuevo Futuro celebrará del jueves 14 al domingo 17 noviembre su ya tradicional rastrillo benéfico navideño en el Centro Comercial El Muelle.
La intención de este encuentro solidario, que viene realizándose desde 1988 anualmente en la capital grancanaria, es recaudar fondos destinados a sostener las labores y proyectos que realiza esta organización sin ánimo de lucro en la ciudad. 
Actualmente la entidad gestiona cuatro hogares para menores de edad que hayan sido declarados en desamparo y tutelados por el Gobierno de Canarias en los barrios La Paterna,Lomo de Los Frailes, Lomo Apolinario y Schamann,

El rastrillo, que estará situado en la primera planta del centro comercia, junto al ascensor panorámico, contará con todo tipo de objetos y productos. Además de los artículos navideños, la asociación pondrá a la venta antigüedades, ropa y calzado, manualidades entre otros. Destaca una sección de alimentos gourmet, con aceite de oliva, ibéricos, mermeladas especiales de alta calidad. 

En estos días previos al encuentro, los diferentes voluntarios han procedido a montar los diferentes stand. Tino Montenegro ha sido el encargado de organizar la decoración del espacio, tal como ya hizo el año pasado. Este contará también con un  Rincón del Arte, el cual estará dedicado en esta ocasión al ajedrez, de tal manera que se expondrá al público y a la venta una serie de obras pictóricas con el clásico juego de mesa como alegoría principal, una muestra que está dirigida por Diego Casimiro. 

El jueves la asociación organizará en el rastrillo un torneo de canasta y el viernes uno bridge. Pero los los actos benéficos de Nuevo Futuro no acaban este fin de semana. El 30 de noviembre  celebrarán una cena de gala en el recién reinaugurado Royal Hideaway. Una velada en la que contarán  con la actuación musical del grupo La Trova y las pintoras canarias Rufina Santana y María Dolores Checa. 

Por otro lado, el Nuevo Futuro abrirá el próximo lunes, 18 de noviembre, otros dos centros de acogida de menores. La organización nació en 1982 con el objetivo de ayudar a miles de niños y adolescentes en desamparo. Estos días decenas de voluntarios se afanan en dejar todo listo para ayudarles con lo recaudado en el rastrillo.


miércoles, 6 de noviembre de 2019

2 Poemas de José Tadeo Tapanes y J Margarita Otero


Ayer día cinco de noviembre se presentó en el Círculo Mercantil de Las Palmas de Gran Canaria, un nuevo libro de poesía titulado Frente a Frente. Diálogos en sonetos.


Hoy me alcé de mi lecho diferente,
despertando de un sueño que he vivido;
tomar otro camino he decidido
tras mirarme al espejo frente a frente.

Huiré de esa calle desolada,
en donde he deambulado sin hallarte,
dejaré de seguirte y de buscarte
en esa senda oscura y enturbiada.

Hoy he visto la luz de mi mirada,
y no vi tu reflejo, sino el mío,
y sentí como nunca mi extravío

Al confiarte mi amor ilusionada
y creer que iba a llenarme tu vacío;
¡vano intento de un alma enamorada!
                                                                        Marotsy


Vano intento del alma, vano intento
de subir a los cielos asustada
y hoy buscaste y no viste en tu mirada
más que un eco desordenado el viento
Echaste al fin a andar y el movimiento
vuelve a hacerte mujer ilusionada.
No mires hacia atrás, que no hay más nada
que la estatua de sal de tu lamento.

No mires hacia atrás, como veía
el ojo que al mirar se quedó ciego.
No mires hacia atrás que es fantasía,

sus lágrimas fantasmas y su ruego.
El alma es una piedra que se enfría
Aunque lata un volcán allá en tu fuego.
                                                                              Tadeo Tapanes




Y como bien dice el subtítulo del libro son diálogos en Sonetos entre Marotsy y Tadeo presenciamos toda una tempestad de comunicación de dos poetas que, como dos adolescentes tiernos, consiguen desenredar las estrellas y aunar la arena con el mar en un discurso paralelo y amoroso, vivido con una gran carga emocional. Una experiencia emotiva del encuentro con ellos mismos y con la colectividad que se manifiesta en el abrazo universal entre dos islas: Cuba y Gran Canaria, entre dos seres Marotsy y Tadeo



Y en los rincones de su pasión, aluden a Eros y Tánatos, a santas y dioses, a corazones que galopan en el agua y en el fuego, como exaltación de la vida. Se estrechan las manos, atesoran volcanes, musas, mitos y leyendas y, se deslizan por el miedo de ese encuentro de la colectividad que acontece en la conciencia plena de estar vivo.


Presentó el acto con ese arrojo y seguridad que le caracteriza Esteban Rodríguez García, abriendo el turno de los colaboradores del libro. Participa Albertine de Orleans en calidad de Presidenta de AOC y editora del libro. Pilar Bravo de Laguna como representante de Aldeas Infantiles en Canarias, así como los poetas Ina Molina e Izan quienes recitaron dos poemas del libro. 

Comentaron la experiencia de la lectura y los prólogos o epílogo del libro: el artista plástico Antonio Cerpa y la escritora Rosario Valcárcel y en sustitución del poeta Manuel Díaz Martinez quien no pudo asistir al evento, leyó el epílogo el escritor Alejandro Dieppa. Cierra el libro la poeta Magdalena S. Blesa con un texto titulado "Una conversación celestial".

Ileana Galiano y Chema Muñoz, amenizaron el acto con un recital poético-musical.

Marotsy y Tadeo, dos poetas solos, cada una en su estancia buscando el ahora, las huellas del pasado,  en su contexto: familia, formación, estilo, acontecimientos vividos, reflexiones, han sido capaces de impulsar una amistad, un largo proceso creativo, un libro dentro de las redes sociales que a veces, sorprendentemente, a pesar de que se dice que en las redes se pierde el tiempo, esos momentos pueden ser íntimos y profundos, por lo que los felicito y les deseo al poemario Frente a Frente un largo recorrido.


blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

miércoles, 30 de octubre de 2019

Rosario Valcárcel "Las mujeres hemos estado atadas"

Entrevista de Luis León Barreto

Rosario Valcárcel empezó a publicar sus libros tardíamente, pero desde entonces afronta seriamente la escritura. Poeta y narradora, señala que se siente más cómoda en el terreno de la narrativa, es el género que confiesa hacer con naturalidad ya que en él puede contar, hacer ficción o narrar la realidad sobre la rutina y la cotidianeidad, fabular o explayarse sobre el poder de la fantasía. Piensa que el acto de la creación fluye con libertad y eso le permite adoptar figuras e imágenes diferentes a la vez. Puede escribir con el mismo componente poético novela o relatos, prólogos o comentarios sobre libros o exposiciones de arte. En cambio, escribir poesía, dice que es algo más hondo, profundo, meditado, más potente y silencioso, más nostálgico. Con la poesía siente como la palabra a veces tiembla y sufre, acaricia o goza, y es entonces cuando la poesía la transporta a un universo más humano, lo que le hace sentirse a gusto.


Se considera que su obra es una reflexión sobre el tiempo y la condición humana, y con cierta frecuencia utiliza un tono de denuncia social. Afirma Valcárcel que su literatura ha tenido desde sus comienzos una carga sensual, en la que predomina el amor físico, los afectos, el placer y el sufrimiento, la conciencia de la fugacidad de la vida. Por eso sus trabajos aluden casi siempre a la felicidad que se extingue y tras la que queda el sufrimiento, el vacío y la desolación por la que pasan los humanos. Y cree que los escritores deben aportar pensamiento, reflexión, deleite y sobre todo coherencia y compromiso social. “Por eso mientras las denuncias de víctimas, mujeres u hombres, asciendan, mientras haya una sola mujer sin visibilizar, apuñalada, atropellada, quemada viva, descuartizada, lanzada al vacío, violentada psíquicamente, y mientras siga existiendo la ablación del clítoris, las bodas entre niñas y ancianos y los trabajos infantiles, el acoso escolar, el tráfico de órganos, es necesario el hecho poético y la rebeldía contra las injusticias, como denuncia social. Esto es algo que caracteriza mi obra, así el poema titulado La Purificación, una condena contra la ablación que, a pesar de estar prohibida en muchos países, se sigue practicando con total impunidad sobre todo en África.”


-Otras veces utiliza el erotismo para hablar de la condición humana. ¿Está de acuerdo?

-Estoy de acuerdo. No olvidemos que el erotismo y el sexo han estado asociados a la sociedad, la cultura, la literatura, la condición humana desde el inicio de los tiempos. Desgraciadamente en España las sociedades patriarcales frenaron y negaron el disfrute del sexo de la mujer, que ha estado marcado por la religión, la culpabilidad y los tabúes. El deseo y el sexo eran entendidos como sombras pecaminosas, vivíamos entre el cielo y el infierno impidiendo el influjo de Eros en las artes. Existía una incapacidad para entrar en los dominios de Afrodita, de alguna forma se sublimaba. Y por lo tanto no ha sido un tema que se haya prodigado en tiempos pretéritos. Pero hoy hablar del amor, lujuria, pasión, deseo, infidelidad, insatisfacción o juego placentero y todas las exaltaciones sexuales es algo que está presente en todas las facetas de la vida: en la política, en la moda, en los medios de comunicación. Se ha convertido en un canto al mundo y a la condición humana.

-¿Cómo ve el papel de la mujer en la literatura y en la sociedad?

-A través de la historia, nunca ha sido fácil para ellas. Hemos tenido siglos enteros de civilización, guerras, hambrunas y epidemias, el nacimiento de las ciudades o la vida campesina pero las mujeres han estado atadas como un Prometeo. Su papel ha sido marginal, aparentemente ausentes en muchos ámbitos de la ciencia y de la cultura a lo largo de la historia. No tuvieron otra opción que acatar las “dulzuras” del sometimiento y la resignación, y para poder publicar se refugiaron bajo seudónimos masculinos.

Rosario Valcárcel desarrolla una labor como presentadora y divulgadora de exposiciones de arte: “Desde hace más de una década el curador de arte Diego Casimiro me invitó a participar con una crítica sobre la obra de la pintora Isabel Echevarría, que exponía en el Casino de Las Palmas un trabajo titulado El Carnaval del mundo. Y, a pesar de que me produjo miedo y respeto, acepté porque ¿acaso no comparte la obra pictórica rasgos comunes con la literatura? Para mí fue un auténtico descubrimiento, un nuevo comienzo que comparto con los trabajos literarios. Ahora bien, desde el primer momento no pretendí hacer una crítica al uso, ni formular juicios atrevidos. Mi desafío fue realizar un comentario poético sobre la belleza y la verdad que habitan en todo arte, a la vez que contribuir a divulgar la obra artística.

Nació en la capital grancanaria, cerca de Las Canteras. Estudió Magisterio y ejerció como profesora de Lengua e Inglés. A pesar de haber comenzado a publicar en 2006, cuenta con poemarios, colecciones de cuentos y una novela, tanto en editoriales canarias como en Alemania, Francia y Rumanía. Considerada pionera del erotismo entre las autoras insulares, mantiene el blog titulado El séptimo cielo, participa en periódicos digitales y programas de radio y televisión. Forma parte del Colectivo Andersen, ha intervenido en centros de enseñanza y participa en antologías. Como autora le preocupa rescatar la infancia, el paso del tiempo y la memoria, la fugacidad de la vida y el anhelo de permanecer. El erotismo y la denuncia social son ejes de su trabajo, así como la situación de la mujer. Hasta ahora tiene ocho libros: La Peña de la Vieja y otros relatos, Anroart Ediciones, Las Palmas, 2006; Del amor y las pasiones, relatos, Anroart, 2007; El séptimo cielo, relatos, Anroart, 2007; Las máscaras de Afrodita, poesía, Ediciones Idea, Santa Cruz de Tenerife, 2009; Sexo, corazón y vida, relatos, Anroart, 2010; Mobby Dick en Las Canteras Beach, novela, Anroart, 2012; Himno a la vida, poesía, Nace, 2015; Cuentos gozosos, Anroart, 2017.

Respecto a sus proyectos dice: “No me gusta afrontar el futuro sino vivir el presente y en él poder seguir trabajando, seguir día a día y hacerlo lo mejor que pueda.” En cuanto a sus traducciones citemos Las máscaras de Afrodita/Die Masken Aprodites, versión bilingüe español-alemán, traductor Karl Müller; Himno a la vida/Imnul vietii, 2015, publicado por Orizon literar contemporan, bilingüe rumano-español, traductores; la novela Moby Dick aux Canaries, L’Harmattan, París, traducida por Marie-Claire Durand y Jean-Marie Florès, 2015, y el poemario Hymne an das leben/Himno a la vida, traducción de Karl Müller, Words for World, 2016.

Foto realizada por Osvaldo Cipriani

jueves, 24 de octubre de 2019

Khajuraho, la cuna del Kamasutra. Taj Mahal y Varanasi (Segunda parte India


Y una mañana en que el sol comenzaba a calentar tímidamente, llegamos al hogar de los dioses, a Khajuraho. En aquel momento mi imaginación no tenía sosiego, estaba deseando conocer aquellos templos tántricos que desde muy joven hechizaron mi curiosidad.

Templos ubicados sobre una plataforma elevada, torres decoradas que se han hecho famosas por tener esculpidas figuras, escenas cotidianas: ceremonias, niños jugando, animales, formas geométricas y ornamentales. Divinidades y esculturas de cuerpos perfectos que nos muestran poses y posiciones del kamasutra. Y aunque hay que señalar que solo un diez por ciento de estos relieves representan escenas sexuales.  El amor, el deseo y el sexo están presentes como los elementos esenciales de la vida.

Un espectáculo artístico que desde 1986 es reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Actualmente quedan solo 22 templos de los 80 que existían en su origen. Creemos que, en su momento, fue diseñado como un manual o tratado amatorio de posiciones para el amor, para enseñar estas artes a los más jóvenes o quizás como homenaje al amor entre Shiva y Parvati, dos de las deidades más veneradas en India. Dioses que desconocen el pecado y exhiben tal belleza, que ejercen sobre los turistas una influencia turbadora y al mismo tiempo un estremecimiento gozoso. 


Y por fin llegamos a una de las siete maravillas del mundo al Taj Mahal, que parece salido de un cuento oriental. Un monumento ubicado en las cercanías de Agra. Representa un canto al amor. Un impresionante conjunto arquitectónico mogol con estilo musulmán, combinado con elementos de India y Persia. El poeta R.Tagore dijo que era “una lágrima en la mejilla del tiempo”.

Desde el pórtico de entrada hasta en el mismo mausoleo observé como unos versos que provienen del Corán nos dan la bienvenida. La mayoría de los textos describen la recompensa de los fieles al llegar al Paraíso. En ese momento dejé que, por unos minutos, mi mirada se perdiese en esa existencia, en aquella religiosidad. Un mausoleo mandado a construir por el emperador mogol Sha Janan para su reina favorita Munmaz Mahal, quien murió al dar a luz su décimo cuarto hijo. Los mejores constructores, los mejores obreros, las mejores joyas, las mejores piedras… todo era poco para el lugar de reposo de su amada; incluso, se desvió el río Yamuna para que el Taj Mahal pudiera reflejarse en sus aguas. Y allí, tras dos décadas de construcción, en el 1648, fue enterrada su amada Mumtaz Mahal, cuyo nombre significa “Perla del Palacio”. Él murió, de pena, unos años después.

Y cuenta la leyenda que el emperador deseaba construirse, en la otra orilla del río, un mausoleo similar al de su esposa pero en mármol negro. Éste sería el Taj Negro. Y dicen que en las noches de luna llena, cuando ésta se posa sobre el Taj se proyecta una sombra en el estanque. Un reflejo perfecto del Taj Mahal pero en color oscuro. Y añaden los lugareños que allí está enterrado el emperador y que cada mes marido y mujer se unen a la luz de la luna. Es una bonita historia pero ni se han encontrado restos de mármol negro en los jardines, ni se ha podido excavar en ellos para ver si es allí donde están los restos de Sha Janan.



En los largos recorridos en el autobús, intentaba comprender la historia de los habitantes de India, trataba de entender. Me recreaba mirando por la ventanilla el paisaje. Grandes extensiones de arrozales o de maíz, mijo y trigo o cebada. También observaba el paisaje humano: peregrinos, sadhus, que es un asceta hindú o un monje que sigue el camino de la penitencia y la austeridad para obtener la iluminación y  felicidad. Familias que circulan en una moto o recorren a pie largas caminos. 

Mercadillos repletos de vendedores y compradores, mendigos.  Hombres afeitando a otros hombres en plena calle o ejerciendo de peluqueros. Saris y turbantes de todas las tonalidades, dioses, lagos, ríos y templos y carteles de estrellas de Bollywood, dibujan un paisaje multicolor. Y entonces, sientes que esa especie de inquietud aventurera por conocer otras culturas, sientes que ese ansia hacía lo lejano se ha cumplido. Curioso ver las vacas sagradas comiendo, junto con perros o cabras incluso algún mono, desperdicios de bolsas de basura: restos de alimentos, trapos, kleenex, botes de zumos, papel.


El  guía aprovechó las horas de autobús para contarnos cosas sobre la historia de India como la llegada de Alejandro Magno, la ocupación musulmana, la invasión de los mongoles, la colonización británica y la independencia del país con Ghandi a la cabeza y el conflicto de Cachemira. No nos contó que India, después de 70 años de democracia, intenta dejar atrás las castas, ni tampoco una noticia que me sorprendió mucho al leerla en estos días, y es que su economía superará a la de Estados Unidos en el 2030 según, una investigación que acaba de publicar Standard Charteres, un banco multinacional con Sede en Reino Unido.

Al anochecer, bajo un cielo que amenazaba tormenta, llegamos a Benarés, la ciudad que data del siglo XI a. C. La ciudad sagrada a orilla del Ganges y cuyo nombre significa “Dios Creador” Dicen que fue donde el dios Brahma ofreció su primer sacrificio después de la creación del mundo. El punto final de millones de almas, de hindúes que son llevados al río sagrado para ser incinerados en sus orillas. Caminando por Varanasi, me sorprendió encontrarme con una ciudad mercado: cientos de negocios, de puestos en donde te venden de todo. Sedas, mochilas o zapatos, elefantes y  monos de mármol, comidas.


Aquella noche el río estaba desbordado por lo que no pudimos ver las escalinatas que descienden a sus aguas y que reciben el nombre de ghats. Solo pudimos contemplar que entre las corrientes, surgían barcas, templos, torres sagradas, un panorama fantasmagórico.



Esa misma noche descubrimos los rincones de Varanasi, como se llama actualmente a Benarés y lo hicimos en los rickshaw y a pie. Y disfrutamos de una ceremonia llamada “Ganga Aarti”. Un grupo de hombres se sitúa sobre unos altares frente al río y de forma teatral alzan flores, se escuchan campanillas y cantos devocionarios, repetidos y sonoros, dedicados a la Madre Ganga. Representan la tierra, -agua, lámparas y velas – en honor al componente fuego e incienso.

A la mañana siguiente visitamos, entre un temporal de lluvia, entre mujeres y hombres, que caminaban como sombras, una Varanasi que olía a vida y a muerte a sándalo y a cloacas, a humo. Y por mi mente comenzaron a recorrer emociones, encuentros de páginas escritas. Un relato que escribí sobre Las Viudas Blancas en India, Almas errantes, lo titulé. Estaba ambientado en esa misma ciudad en la que puedes contemplar unos 2.000 templos, incluido el "Templo Dorado", dedicado al dios hindú Shiva.


Y Llegamos a los crematorios y vimos como preparan las pilas de madera para el difunto que está a punto de llegar o que está en el suelo envuelto en sabanas, mientras sus familiares esperan el turno para poder incinerarlo. Después sus cenizas son lanzadas al Ganges y el fallecido podrá encontrar la vida eterna. Todos queríamos hacer fotos a pesar de que está prohibido. Y de repente me encontré con la mirada de un señor que estaba sentado junto a una pira. El hombre comenzó a hablar conmigo:

-Por favor no haga fotos, este es un lugar sagrado donde traemos a nuestros muertos

-Lo entiendo, añadí al mismo tiempo que bajé la cabeza avergonzada. Aunque él no esperaba ninguna respuesta. Él posiblemente rezaba mientras los restos del ser querido se incineraban. Esperaba  arrojar las cenizas al río, romper el ciclo de las reencarnaciones y conseguir la liberación para el alma del familiar.

Si volviese a India, Varanasi sería una de las primeras ciudades que volvería a visitar. Un lugar en donde se vive el cotidiano peregrinaje igual que una explosión volcánica. Una ciudad en el que se vive lo perenne, el sosiego infinito y la amorosa eternidad. 

Blog el séptimo cielo 


martes, 8 de octubre de 2019

India, el país de los mil dioses (primera parte)


En 1968 The Beatles fueron al norte de India a meditar y, aunque yo era muy joven entonces, estaba convencida de que algún día la vida me llevaría hasta esos lugares tan lejanos.




La primera impresión que me produjo la llegada a Delhi fue de amor a primera vista, porque a pesar de ser una ciudad caótica y ruidosa con atascos interminables, entre un trazado enredado, lleno de callejuelas repletas de tiendas, vacas, rickshaw y tuk, tuks, posee también un buen trazado urbanístico, grandes avenidas y zonas ajardinadas. Y es alegre, colorida y entrañable en sus gestos, en su humildad y en su forma de saludar con la palabra Namasté, mientras bajan la cabeza, sonríen y juntan las palmas de sus manos para que nuestras mentes se encuentren.

La aventura de India, el segundo país más poblado del mundo, con más de 1.300 millones de habitantes, comenzó con el recorrido de la parte antigua de Delhi. Así, un día bastante soleado, visitamos la mezquita Jama Masjid, que dicen que es la más grande del país, construida en mármol blanco y arenisca roja. Fascinante mezquita. Nos tomamos fotos en El Fuerte Rojo. Una construcción declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2007.

Y muy cerca en RAj Ghat encontramos un mausoleo de mármol negro dedicado a Mahatma Gandhi con una llama eterna y una inscripción de sus últimas palabras: “Hey Ram", que significa “Oh, Señor”. En ese lugar el 31 d enero de 1948  tuvo lugar su incineración. A medida que pasa el tiempo, su figura parece distanciarse de las tendencias prevalentes, aunque los políticos siguen explotando con regularidad la nostalgia por él. Allí mismo se encuentran los puntos de cremación de otros líderes indios como J Nehru e Indira Gandhi.





Navegamos por Chandni Chowk y en un riskhaw serpenteamos la ciudad. Yo me sentí como si me hubiese subido a los coches choques de las Ferias. El vehículo se desplazaba entre el caos a derecha e izquierda, avanzábamos en una enorme confusión entre cientos de bocinas de motos y bicicletas, entre risas y desconfianza, por callejas con olor a especias y aguas residuales. Un lugar repleto de puestos de comidas, joyerías, libros amontonados sobre mesas, frutos secos, perros, cabras y alguna vaca. Bazares de cuento donde brillan los colores de los saris y los pequeños santuarios. Y curiosamente nos encontramos con una especie de pequeña procesión. Un grupo de jóvenes paseaban a la diosa Durga y, mientras cantaban, tocaban tambores y esparcían polvos de mil colores, la diosecilla bailaba. Nos dijeron que finalmente realizan un ritual: la inmersión la figura en el río Yamuna. Un país entre la realidad y la superstición.


La religión en India se considera parte de su identidad. Es la tierra santa del hinduismo y el budismo del yainismo y el sijismo, y es el hogar de importantes gurús espirituales. Hoy el hinduismo es la tercera religión más grande del mundo. Sus seguidores, denominados hindús suman 1.500 millones o un 15 % o 16 % de la población mundial. Los católicos suman más de 17 millones y el Islam es la segunda religión más grande de India con unos 150 millones de fieles aproximadamente 13,7 % de la población. El tercer país con mayor cantidad de musulmanes del mundo después de Indonesia y Pakistán.

El hinduismo es una religión de grandes contrastes con dos tendencias, una politeísta en la que los hindúes adoran a varios dioses (tiene más de 300 millones de dioses y también existe una rama monoteísta integrada por los brahmánicos, quienes creen que Brahma, es el dios de la creación, el único dios, que representa las tres tríada: Brahmā, dios creador, Visnú, dios preservador y Shiva, dios destructor. Pero a pesar de los miles de dioses la práctica de las religiones está cambiando entre los jóvenes y la creciente clase media. 
 


Visitamos el templo Sij, Gurdwara Bangla Sahib y sus alrededores. Disfrutamos de la capital del estado del Rajasthan, Jaipur, una ciudad que según el guía está siempre metida en fiestas, una de las más conocidas el Teej, que se celebra en los meses del monzón, entre julio y agosto. Jaipur es conocida por la Ciudad Rosa de India y cuenta una leyenda sobre el color rosa que, una vez un maharajá eligió ese tono para los edificios para impresionar al príncipe Alberto de Sajonia, quien llegó desde el otro lado del mundo... Conocimos la preciosa fachada del Palacio de los Vientos, llena de ventanas con celosías, que servían para que las mujeres de la realeza pudieran contemplar los desfiles y procesiones sin ser vistas. Y en el laboratorio astronómico nos hablaron de la relación de la tierra con la luna y las estrellas.  




Subimos a la Ciudad Fantasma, construida en el siglo XVI por el emperador Akbar. Bien conservados sus amplios espacios, tanto civiles como religiosos. Al llegar sientes que  reina ese estado de metamorfosis inanimado, triste, como embrujado. Durante casi 16 años fue una brillante capital administrativa, pero después fue abandonada por que la falta de agua no solo era un problema grave sino que generaba otras situaciones. Curioso vimos un gran parchís en el suelo de un gran patio y nos dijo el guía que con él jugaban las concubinas para escoger quien pasaba la noche con el rey.




Descubrimos la tierra de Maharajás, almorzamos en sus palacios. Nos encontramos con niños que no asisten a la escuela para dedicarse a la venta de souvenirs. No hay que olvidar que la pobreza extrema afecta al 30% de la infancia en India. O adultos que te venden lo que sea: un viaje, alfombras o saris, todos tienen un primo que vende calidad. Te sonríen, te hablan y en forma casi confidencial te preguntan mientras andan al lado tuyo:

 “Where are you from, my friend? My friend your name, my friend, My friend!…”


Viajamos en tuk, tuks, en rickshaw, autobús, en metro, en jeep, en guagua, en tren, y a lomos de elefantes subimos al palacio fortificado de Amber, desde donde vimos el lago Maotha y las montañas y murallas que lo rodean. Una experiencia que encierra la suficiente emoción para no ser tomado como un simple paseo. Deseo no haberle causado sufrimiento a esos bellos animales. No faltaron las fotos y, después los fotógrafos nos persiguieron para vendernos varios álbumes. Los compramos.

En la próxima entrega continuaremos el viaje por el Taj Mahal y los templos eróticos de Khajuraho, juntos visitaremos Varanasi y el Ganges. Nada de lo que he visitado se ha desplazado de su sitio, pero en el caos diario apenas son visibles, están como disfrazados con la piel, con los problemas y el guirigay diurno. Por eso en el siguiente capítulo nos acercaremos a estos espacios sagrados con una nueva preparación espiritual. Nos acercaremos al anochecer, que creo que es el mejor momento para las confidencias.  

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com




miércoles, 2 de octubre de 2019

Himno a la vida, libro de poemas, Rosario Valcárcel


Artículo de Dunia Sánchez Padrón




“…Escarbaba en las tumbas podridas,
Buscaba más adentro de mi corazón.
Escuchaba los augurios del cielo,
La superstición del eclipse…”

Himno a la vida, la despedida de todo aquel ayer reflejo en la memoria como sombra para pastar en el canto, en la alegría, es como un exorcismo por el mañana, por el presente donde todo se mueve al compás de la poeta con lo que desea, con lo que ama. Rosario Valcárcel se adentra en un adiós de ella del pasado para dar la bienvenida a un hoy robusto en vida, en una existencia que se mueve bajo la mirada de cada amanecer, de cada impulso medido de acuerdo con sus pasos. 
Sus poemas reflejan conocimiento, un conocimiento aventurero donde la lucha por lo verdadero y lo deseable nos envuelve en una atmósfera sosegada. Como no, himno a la vida tiene un retoque erótico

 Déjame con los ojos cerrados/tantear la raíz de tu lengua,/ besar tu carne que asciende…” como la autora  se despliega de prejuicios que hoy en día continua. 
 Para terminar solo decir, himno a la vida representa la madurez , el despliegue libre y pacífico de unas alas que se
alzan en verticalidad, en la verticalidad de la vida.
Foto: portadas de las dos ediciones.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Quinto elemento, Exposición pictórica


"El Quinto elemento" comenzó como un viaje de ida y vuelta entre las aguas del Atlántico y del Báltico, entre Canarias y Polonia, un país al que la vida le ha pasado por encima como una rueda pero que posee una de las ciudades más bonitas de Europa: El casco antiguo de Cracovia. Un país en el que los artistas Osvaldo Cipriani, Oliwia Hildebrant, Roberto Maciejski y Luz Sosa participaron con sus discursos plásticos y ahora comparten espacio en Canarias, junto a otra artista, Virginia Palacios.

La muestra rinde tributo a ese ciclo de creación y de memoria de esos cuatro elementos del que ya los pensadores griegos afirmaban que la Tierra estaba formada, aunque Aristóteles añadió que el cielo se constituía de un quinto elemento al que llamó éter.


Osvaldo Cipriani nació en Argentina aunque se considera cosmopolita. La primera vez que lo presenté dije, entre otras cosas, que es un creador que se asoma al mundo y lo interpreta a través de su cámara. Un fotógrafo al que le gusta cortejar el alma de la poesía, la creación cargada de alegorías y referencias mitológicas. Un artista que crea imágenes surrealistas, sensuales, oníricas y hoy ha integrado en esta exposición la aproximación entre las artes.

Se trata de una muestra titulada “Sobre poetas” formada por cinco poemas y cinco fotografías. Montajes fotográficos, composiciones repletas de tonalidades y dramatismo. Ha sido atraído por la lírica de Pino Ojeda, Torrejonero, Domingo Rivero y Rosario Valcárcel.

O el ritmo de los poemas de Shakespeare. Cipriani se inspira en el primer acto de Macbeth cuando las hermanas fatídicas, las brujas, gritan: Lo bello es feo y lo feo es bello/ flota en bruma y aire espeso/. Una manifestación en el que está presente la emoción y la hondura sobre lo humano, la certeza de la fugacidad de la vida y la reflexión.

Oliwia Hildebrant, polaca, artista y pedagoga, doctora por el Instituto de Bellas Artes en la Universidad Jan Kochanowski in Kielce, practica la creatividad en el arte de la pintura, en los gráficos, el dibujo y los campos mixtos.

Le atrae la metáfora de la cotidianidad, dialoga con la naturaleza y se sumerge en el inconsciente. Entonces amparada en el celaje de la noche, mece destellos de planetas sinfónicos en el Universo con una fosforescencia submarina, densa, intensa. Y me revela:

-El día a día me lleva a los extremos: similitudes y contrastes grabados en el tiempo. No me centro en una sola disciplina y técnica. Estoy construyendo mi propio alfabeto artístico. Busco combinaciones de colores originales, analizo formas, juego con el detalle. Y es esa esencia mi búsqueda formal.

Recientemente Oliwia busca arquetipos femeninos en la cultura, el fenómeno de la complejidad de ellos en la de la naturaleza y los patrones que la civilización moderna nos impone. El mundo interior, emociones, procesos y relaciones son el sujeto de sus  consideraciones pictóricas. Las imagina en el contexto de los elementos, sustancias de las cuales nuestras vidas están hechas. Agua, fuego tierra aire, pero también madera, metal. Son diferentes en su esencia. Luchan porque se necesitan. Llevan asociaciones diferentes. Símbolos sentimientos. En definitiva, la esencia de su pintura es la transferencia de emociones, pensamientos pero también la evocación que les produce.  

Roberto Maciejski nació en Polonia pero lleva más de una década residiendo en Gran Canaria. Nos presenta dos obras realizadas con técnicas mixtas. Y lo primero que le viene a la memoria cuando le pregunto el por qué ese toque simbolista, me confiesa:

-Me gusta centrarme en sueños, en emociones y fantasías. Me apasiona la naturaleza como principio para generar mis obras. Creo que vivimos en una sociedad enferma que necesita cambios. Cambios que yo día a día experimento en mi vida personal y profesional.


Y quizás, por eso o porque se identifica con el elemento aire, Robert titula una obra “Mirando dentro”, dos máscaras estructuradas con alambres con apariencia de bronce que lo arman, y que se reflejan sutilmente en un espejo central. Hay otro trabajo suyo en el que nos muestra la figura de un ángel construido con pasta de papel, un ángel atrapado entre tablas, un ángel que quiere escapar de un destino ciego, mientras Robert, en esa doble faz del mundo progresa en el encuentro con lo inesperado.

Viriginia Palacios: Es venezolana de nacionalidad española. Hija de emigrantes castellano-gallegos. Reside desde el 2002 en la isla de Tenerife.


Nos ofrece un tributo a la Naturaleza con una abstracción al paisaje como protagonista. Un trabajo onírico en la que la artista refleja esa esperanza de volver al origen, a la naturaleza no dominada, salvaje y extraña a la intromisión humana y a la corrupción. Virginia me manifiesta:

-Ha sido un trabajo netamente intuitivo, me suelo inspirar en el paisaje telúrico de la isla de Tenerife, del paisaje de los acantilados de Los Gigantes, Masca, en la isla picuda. Aunque para este trabajo me he dejado guiar involuntariamente por las emociones que emergen en este momento en mi vida actual.

Una muestra que la autora titula “Ensoñaciones entre realidad e imaginación”. Un trabajo en el que nos presenta ráfagas, calimas, transparencias, espacios de silencio y vacío. La atmósfera y la luz que forman el lenguaje artístico. Virginia sueña con imágenes y lo plasma en sus lienzos, quizás con la intención de que se conviertan en realidad.

Luz Sosa, pintora grancanaria. Estudió Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones en la Universidad de Las Palmas y Grado de Diseño y Multimedia en la UOC, Barcelona. Comenzó a pintar en el 2003.
Nos presenta cinco retratos, óleos de rostros femeninos. Rostros modernos que emergen como catalizadores de emociones espontáneas, como detonante de conquistas y de derrotas, rostros que expresan hedonismo e inocencia, misterio, ejecutados con pinceladas rápidas, sueltas, inquietantes y lúcidas. Así logra una composición visual de gran belleza y cromatismo. Su quinto elemento en esta muestra es la luz y me explica:

-Cada rostro que he pintado cuanta una historia a través de la luz. La luz hace que imaginemos quien habita en mi piel. La luz es todo.

Luz Sosa, fiel a su nombre capta en los contrastes y las sombras la condición humana a través de la iluminación y los colores. Los llena de viveza y gracia y también de sentimientos con la claridad que introduce en la acción. Una muestra de cinco retratos llenos de personalidad y una sensual vitalidad impregnadas de un halo poético.

Una exposición íntimamente relacionada con el simbolismo de cada artista, así como con los elementos que conformaron la Tierra. Una muestra que podrán ver en el Club La Provincia desde el 20 de septiembre hasta el 8 de Octubre.




sábado, 24 de agosto de 2019

Un poema en español-alemán de Rosario Valcárcel




LAS ÁNIMAS DANZAN

Quiero olvidar,
arrojar el camisón nupcial
al calendario de los sótanos. Y soñar,
soñar que estoy sujeta a la infancia
                                               de alma inmortal.

Pero me despierta el temblor del silencio,
el crujido de unos pasos en el zaguán,
la canción de cuna de una araña.
Retumban las letanías del mar.

Las alas de una mariposa dormida
tembletean como si soñaran con volar.
Quieta, no toso ni respiro,
un frío helado me invade.
Mi corazón late con desorden.
                               Me santiguo.

A mi alrededor las ánimas danzan,
flotan los ojos de los muertos,
las voces de las campanitas,
el espejismo de un gato negro.
Las cosas malas.

Quiero olvidar,
resurgir de los entierros
que atraviesan la casa.
Olvidar los pájaros mudos
y la convulsión de los tambores.

Quiero emerger del son de la flauta
que corrompe los sueños,
del amasijo de la reconciliación:
                               aborto fugaz.



DIE GEISTER TANZEN
 

Ich möchte vergessen,
das Brauthemd wegschmeißen
in den Kellerkalender. Und träumen,
träumen, dass ich gefesselt bin an die Kindheit
                                               mit unsterblicher Seele.

Aber es weckt mich das Beben der Stille,
das Knarren von Schritten im Hausflur,
das Wiegenlied einer Spinne.
Dumpf donnern die Litaneien des Meers.

Die Flügel eines schlafenden Schmetterlings
zittern, als ob sie vom Fliegen träumten.
Regungslos, weder atme noch huste ich,
dringt eine eisige Kälte in mich ein.
Mein Herz klopft ohne Takt.
Ich bekreuzige mich.

Um mich herum tanzen die Geister,
schweben die Augen der Toten,
die Stimmen der Glöckchen,
die Chimäre einer schwarzen Katze.
Die bösen Dinge.

Ich möchte vergessen,
auferstehen aus den Beerdigungen,
die durch das Haus ziehen.
Die stummen Vögel vergessen
und die Spasmen der Trommeln.
Ich möchte aufsteigen aus dem Ton der Flöte,
der die Träume zersetzt,
aus dem Geklüngel der Versöhnung:
                                                Hastige Abtreibung.

La primera versión del poemario Himno a la Vida tiene una portada e ilustraciones del pintor palmero Arsenio Morales. La versión en alemán fue elaborada desde Colonia por Karl Müller. Editado por Words for World, la edición tiene una portada minimalista de gran belleza, así como un trabajo explicativo de la obra de la escritora, que lleva por título Rosario Valcárcel für ihre deutschen leserinnen und leser

Este poemario recoge los trabajos premiados en el concurso Domingo Acosta Pérez, de Santa Cruz de La Palma, junto con otros poemas más recientes que han sido muy reconocidos en los recitales de la autora, así La purificación, que es un grito contra la práctica de la ablación; Cada vez que te pienso, Salinetas y Luis Natera, El amor en el Caribe, Réquiem por el vuelo 5022, Inch alláh (sobre la muerte de los inmigrantes en pateras)

Y este poema en particular ha sido motivo de inspiración en un trabajo fotográfico realizado por el artista Osvaldo Cipriani y que podemos ver en la parte inferior del texto.