domingo, 23 de julio de 2017

LA MUJER EN LA NOVELA DE GALDÓS EXPOSICIÓN PICTÓRICA

 Sin mujeres no hay arte; [...] Ellas son el encanto de la vida, el estímulo de las ambiciones grandes y pequeñas; origen son y manantial de donde proceden todas las virtudes. Pérez Galdós en el homenaje a Benavente.

Durante su periodo de creación literario el gran escritor Galdós parece deslumbrado por las mujeres tanto que usa su pluma para dibujar lo más íntimo de ellas, la entereza única que percibía, sus vidas. El alma femenina que tan bien conocía.

Era un gran analista de las personas en aquella España pobre. Mantuvo un análisis pesimista pero valiente sobre los males de España, sobre las mujeres heroicas que sacan sus familias adelante, sobre las mujeres que mantienen la apariencia, las mentiras aparentes de disfrutar palcos en el Teatro Real para ver la ópera aunque no puedan cenar. Mujeres que en “Misericordia” se dedican a mendigar o mujeres como las de  “Fortunata y Jacinta” en la que hace una descripción perfecta de dos tipos de mujer: la aristocrática y la mujer del pueblo llano.


Y hoy con motivo de su 174 aniversario del nacimiento del escritor grancanario, el curador de esta Exposición, Diego Casimiro, ha querido celebrarlo con una colectiva en la que intervienen 22 artistas de varios países: México, Rumanía, Cuba, Colombia, Italia y España. Dentro de esta amplia nómina figuran artistas de Madrid, Tenerife, Gran Canaria y, una participante de la isla de La Palma.
Una exposicion de gran belleza, de deleite estético, y para ello se ha inspirado en los personajes femeninos de sus novelas, en esos seres humanos que dan vida a las obras de Galdós.

Creadoras que han evocado lo visual dentro del escrito. La trascendencia de las protagonistas, la transcendencia de su vivir y los misterios internos de su sinvivir. Los conflictos de los mortales. Ellas han interpretado la mirada, la fantasía y la ilusión, la sensación escondida de encuentros y desencuentros, los deseos pequeños y los miedos grandes. La fragilidad del mundo interior hecho de palabras escritas.
Una exposición de mujeres que recrean a mujeres. Tratadas en algunos casos desde el academicismo, y en otras desde las técnicas pictóricas más actuales, así vemos: la mujer enigmática y a la soñadora, la vitalidad y el sufrimiento, la atmósfera y el drama de la mujer en la España anquilosada del siglo XIX. Nos exponen la mujer rebelde, la que quiere levantar la voz, la que lucha frente a las coacciones nefastas de un clero que las dominaba condenando la carne y la pasión al pecado. Mujeres fantasmales que tratan de escapar de tanta servidumbre.


Descubrimos a través de colores vivos: óleos, pasteles y acrílicos, texturas pintadas con espátula o pinceles con un tratamiento realista, simbolista o vanguardista, la elocuencia de mujeres apenas silueteadas, mujeres imaginarias. Las pasiones reprimidas y los amores no correspondidos. Las anécdotas y los rumores. El toque erótico y la iconografía religiosa, las voces y los silencios, el filo de la nostalgia de esos seres literarios, casi humanos que vive en nuestra conciencia.



Estamos ante una exposición que une dos artes, que recrea el diálogo entre literatura y pintura, entre lo social y lo individual y nos proporciona un cierto impulso romántico.



 Una exposición representada por artistas nacionales y extranjeras, un homenaje a D. Benito Pérez Galdós diversa y con carácter. Una onírica travesía para soñar con la Literatura y apropiarnos de ella. Contemplamos el sufrimiento y el gozo, la rebeldía y la servidumbre de mujeres que son apenas presencias, mujeres imaginarias, mujeres con la audacia y la fuerza que supo retratar Benito Pérez Galdós con tanta certeza.

Una exposición colectiva que podrá ser visitada del 21 al domingo 30 de julio, inclusive,  en el Real Casino Aridane tanto en horario de mañana como de tarde.



martes, 18 de julio de 2017

Un poema y un cuento, Mario Benedetti


Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.


El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehízo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.     Mario Benedetti (Uruguay, 1920-2009)


Entresacada de Narrativa Breve. 

jueves, 13 de julio de 2017

FRIDA KHALO,  CIENTO DIEZ AÑOS DE SU NACIMIENTO , vídeo





https://www.youtube.com/watch?v=i7iq6WF5s0U

Ya sea que estuviera en París, New York o Coyoacán, Frida siempre vistió con el elaborado traje típico tehuano de las indias doncellas. Así como la realidad de su país la fueron modelando y definiendo, igualmente lo hizo su esposo, el muy conocido muralista, Diego Rivera. Si México era para Frida su verdadero progenitor, Rivera, 20 años mayor que ella representaba su "hijo grande"; ella solía llamarlo su pequeño bebe.

Frida conoció a Rivera cuando todavía era una estudiante en el colegio. Un tiempo después, 1929, se convirtió en la tercera esposa de Rivera, un hombre que, abiertamente fue diagnosticado por su médico incapaz para la monogamia. No falta el mencionar que, esta relación fue una unión poco convencional, problemática, sin embargo, apasionada que sobrevivió numerosas infidelidades por ambas partes, separaciones e incluso, un divorcio en 1939 y la consecuente reconciliación, celebrando un segundo matrimonio en 1940. El amor de esta pareja se sometió a duras pruebas pero, como se demuestra en las raíces de la pintura "El abrazo de amor", el amor de Frida por Diego fue tenaz. No obstante, el matrimonio no protegió a Frida de los sufrimientos y padecimientos que caracterizaron su juventud, cuando un horrible accidente en autobús dejó su cuerpo fracturado y debilitado por prácticamente el resto de su adultez. La incorregible actitud mujeriega de Diego, al colmo de relacionarse con la propia hermana menor de Frida, Cristina, sólo contribuían a aumentar su dolor. "Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida", dijo una vez Frida, "uno en el que un autobús me tumbó al suelo… el otro accidente es Diego".

Fue un matrimonio que permaneció sin hijos y esto fue la fuente de muchas de las angustias de Frida, tanto como las infidelidades de Diego. Para Frida Diego era todo: "mi niño, mi amor, mi universo".

Como artistas, la pareja era muy productiva. Cada uno consideraba al otro como el mejor pintor y pintora de México. Frida se refería a Diego como el "arquitecto de la vida". Cada uno asumía con un profundo orgullo la creación del otro, a pesar de haber sido drásticamente diferentes en estilo y forma. 

El trabajo de Frida, algunas veces fantástico otras sangriento, ha sido definido como surrealista, al respecto una vez ella comentó que nunca había pensado en que ella era una surrealista "hasta que Andre Bretón vino a México y me lo dijo". ("El trabajo de Frida Kahlo es la mecha de una bomba" escribió de admiración Bretón). Sin embargo, Frida evadía todo tipo de etiquetas, Diego por su parte, la definía como realista. Su principal biógrafa, Hayden Herrera, parece coincidir con él cuando escribe que, incluso en sus más complejas y enigmáticas pinturas, "Lo que el agua me dio" por ejemplo, "Frida está "con los pies muy sobre la tierra" al representar imágenes reales de la forma más literal y directa". Como es el caso del arte típico mexicano, las pinturas de Frida "hechos y fantasías se entremezclan como si fueran inseparables e igualmente reales", agrega Herrera.

"No sé si mis pinturas son o no surrealistas pero, lo que sí estoy segura es que son la expresión más franca de mi ser", Frida escribió una vez. Como mis temas han sido siempre mis sensaciones, mis estados de ánimo y las reacciones profundas que la vida ha producido en mí, yo lo he llevado objetivamente y plasmado en las figuras que hago de mi misma, que es lo más sincero y real que he podido hacer para expresar lo que yo he sentido dentro y fuera de mí misma".


Información entresacada de la vida y la época de Frida Khalo (Redes sociales) 

domingo, 9 de julio de 2017

AMOR KM. O.

El pasado mes de febrero, en la Bóveda del Albergue de Zaragoza, la literatura, la música y el arte se unieron en la celebración de un nuevo libro. Una Antología de relatos y poemas pertenecientes a la Colección Cupido. Un desafío más. Un libro titulado AMOR KM 0.

Por fin el secreto mejor guardado de esta nueva colección se desveló e hizo presencia el rigor por un lado y la brisa fresca por otra. Relatos relacionados con la ternura y el estremecimiento,  con esas miradas torpes y de reojo que nos hacen sentir mariposas en el estómago. Con abrazos eternos que parecen suspiros y con caminos pequeños que tratan de explicarnos lo inexplicable, de racionalizar lo irracional.


AMOR KM 0 es un libro de relatos y poemas en el que se respira amor y desamor, sensualidad. Retazos amorosos, mensajes de amor onlineEscenas eróticas que pasan y se repiten formando mil sombras de libidinosos duendes… Personajes que echan en falta su tacto, su aliento, su calor… que se quedan con lo congoja  de si volverán a verseO se queda desnuda en la cama, como un día sin horas

Personajes que transitan el resurgimiento de los cuerpos, que rozan la desnudez, el torbellino de las mentalidades y nos trasladan a historias de minucias familiares, sobresaltos, corrientes profundas…

Instantes que son fuego, piel abierta a la vida…  Miradas de ternura suma para alcanzar la belleza de la imperfecciónSueños que se cumplen a cualquier edad y bajo cualquier bóvedaHistorias que se esconden tras un valle y tratan de ser olvido.

Historias de jóvenes cincuentones, cuarentones, veinteañeros, de seres sin edad, que se plantean el sentido de la existencia, gozando o reiniciando una nueva relación o aventuras de energías y risas. Haciendo las paces con ellos mismos, y entendiendo que el amor como la vida tiene sus propias normas que genera desigualdad, lazos de dependencia, frustración, conflictos y a veces cargas de infelicidad.  

En AMOR KM 0, unos cincuenta autores rinden culto al imperio de los sentidos, a esas miradas diferentes, amorosas, perversas e inquietantes. Cabalgan a través de la poesía, la prosa, la fotografía y la ilustración para descubrir lo que sienten los cuerpos después de la pasión.  

AMOR KM 0, es una declaración de amor a la vida y una exaltación del sexo como último refugio. 
Autores:

Charo Anadón, Estela Alcay, Joaquín M. Corbalán Indiana, Dersony, Sarilis Montoro, Paula Perella Sáez, Eduardo Comín Diarte, Merche Comín Diarte, Belén Gonzalvo Val, Begoña Fidalgo Domingo, Carlos Adé López, David Garcés Zalaya, Belén Gonzalvo, Ana Larraz Galé, María Pilar García Pueyo, María José Pellejero, María Otal, Teresa Buzo Salas, Rafael Egido, Ana Blasco Durán, Alfredo Lezáun Andreu, Bárbara Fernández Esteban, Mar Blanco, Cristina Aguas Marco, Natividad Gustrán,  Rosario Valcárcel, Rubén Nasville, Marta de la Aldea 

Ilustradores:
Dersony, Javier Tramullas, Lauranne Sorcière, Sepoz, Ramón Faro Cajal, Jesús Benedí, Belén Gonzalvo, Rosi Oliver, Ricardo Sanz Ibáñez, Carmen Yus, Ana Blasco Durán, Mar Blanco, Susana Forcada, Vany, Laura Virumbrales

Fotógrafos:
Vot, Maral Fotografía, Carlos Lalana, María Otal, Rafael Egido, Bárbara Fernández Esteban, Carmen Hernando, Silvia Peña Martínez 

Diseño y edición de portada:
Maral fotografía. Imágenes de portada y contraportada: Sepoz y Javier Tramullas

Frases de cabecera: María Belén Mateos Galán.  Selección de relatos y edición: David Garcés Zelaya, Zarracatalla.


Las Palmas de Gran Canaria, Julio, 2017 

miércoles, 5 de julio de 2017

CUENTO BREVE; UN CUERPO DE MUJER

Ryunosuke Akutagawa (Japón, 1892- 1927)

Una noche de verano un chino llamado Yang despertó de pronto a causa del insoportable calor. Tumbado boca abajo, la cabeza entre las manos, se había entregado a hilvanar fogosas fantasías cuando se percató de que había una pulga avanzando por el borde de la cama. En la penumbra de la habitación la vio arrastrar su diminuto lomo fulgurando como polvo de plata rumbo al hombro de su mujer que dormía a su lado. Desnuda, yacía profundamente dormida, y oyó que respiraba dulcemente, la cabeza y el cuerpo volteados hacia su lado.


Observando el avance indolente de la pulga, Yang reflexionó sobre la realidad de aquellas criaturas. Una pulga necesita una hora para llegar a un sitio que está a dos o tres pasos nuestros, aparte de que todo su espacio se reduce a una cama. “Muy tediosa sería mi vida de haber nacido pulga…”

Dominado por estos pensamientos, su conciencia se empezó a oscurecer lentamente y sin darse cuenta, acabó hundiéndose en el profundo abismo de un extraño trance que no era ni sueño ni realidad. Imperceptiblemente, justo cuando se sintió despierto, vio, asombrado, que en su alma había penetrado el cuerpo de la pulga que durante todo aquel tiempo avanzaba sin prisa por la cama, guiada por un acre olor a sudor. Aquello, en cambio, no era lo único que lo confundía, pese a ser una situación tan misteriosa que no conseguía salir de su asombro.

En el camino se alzaba una encumbrada montaña cuya forma más o menos redondeada aparecía suspendida de su cima como una estalactita, alzándose más allá de la vista y descendiendo hacia la cama donde se encontraba. La base medio redonda de la montaña, contigua a la cama, tenía el aspecto de una granada tan encendida que daba la impresión de contener fuego almacenado en su seno. Salvo esta base, el resto de la armoniosa montaña era blancuzco, compuesto de la masa nívea de una sustancia grasa, tierna y pulida. La vasta superficie de la montaña bañada en luz despedía un lustre ligeramente ambarino que se curvaba hacia el cielo como un arco de belleza exquisita, a la par que su ladera oscura refulgía como una nieve azulada bajo la luz de la luna.

Los ojos abiertos de par en par, Yang fijó la mirada atónita en aquella montaña de inusitada belleza. Pero cuál no sería su asombro al comprobar que la montaña era uno de los pechos de su mujer. Poniendo a un lado el amor, el odio y el deseo carnal, Yang contempló aquel pecho enorme que parecía una montaña de marfil. En el colmo de la admiración permaneció un largo rato petrificado y como aturdido ante aquella imagen irresistible, ajeno por completo al acre olor a sudor. No se había dado cuenta, hasta volverse una pulga, de la belleza aparente de su mujer. Tampoco se puede limitar un hombre de temperamento artístico a la belleza aparente de una mujer y contemplarla azorado como hizo la pulga.

“Nyotai”, 1917

Akutagawa es uno de los autores más problemáticos, inquietantes y discutidos del siglo XX, no sólo muy conocido en Japón, sino también en Occidente. Escribió más de cien relatos, además de ensayos críticos, crónicas de viajes y páginas de diario, mediante las cuales es posible reconstruir su compleja personalidad, tanto de hombre como de escritor. En su último año de universidad publicó su cuento más célebre, Rashomon (1915). Su frágil salud y sus nervios se resintieron muy pronto y comenzó a padecer crisis nerviosas, angustia y alucinaciones visuales y a atormentarse con el fantasma de la locura; desde ese momento su escritura adquirió un tono más desesperanzado e irónico, aunque sin abandonar los imperativos de claridad y lucidez que se había impuesto desde el principio; como escribió Borges, «la extravagancia y el horror están en sus páginas, pero no en el estilo, que siempre es límpido». Antes de suicidarse, a los 35 años de edad, dejó, a modo de explicación, una carta a un amigo titulada Apuntes para un viejo amigo, que termina con estas palabras: «Nosotros los humanos, siendo animales humanos, tenemos un miedo animal a la muerte, la así llamada vitalidad no es otra cosa que fuerza animal. Yo mismo soy uno de esos animales humanos. Mi sistema parece gradualmente haberse liberado de esa fuerza animal, teniendo en cuenta el poco interés que me queda por el alimento y las mujeres. El mundo en el que estoy ahora es uno de enfermedades nerviosas, lúcido y frío. La muerte voluntaria debe darnos paz, si no felicidad. Ahora que estoy listo, aunque suene paradójico, encuentro la naturaleza más hermosa que nunca. Yo he visto y entendido más que otros y, en esto tengo cierto grado de satisfacción, a pesar de todo el dolor que hasta aquí he soportado.»

M.D.R,    Entresacados de cuentos breves recomendados (Internet)


sábado, 1 de julio de 2017

62 ESCRITORAS CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA



Sí, perdone que no me calle, que alce la voz los 365 del año, porque son muchas las agresiones que seguimos sufriendo, porque son múltiples las formas de violencia que se llevan a cabo contra nuestros cuerpos y nuestras almas.

 “Perdone que no me calle” es un libro en el que 62 mujeres unidas manifiestan el palpitar de la violencia que se ejerce contra el pensamiento, contra  vidas menospreciadas, ninguneadas, desfavorecidas, arruinadas, desvalorizadas. La actitud real de sociedades en donde los códigos de comportamiento son una herramienta en contra niñas y niños, emigrantes, lesbianas, transexuales, bisexuales, intersexuales, contra las mujeres que ejercen la prostitución… ¡Contra las mujeres!

Un libro transparente que hace que nos preguntemos es: ¿Realidad o ficción? Un documento de la degradación de la conducta humana, de placeres degenerados…que puede servir como denuncia contra la indefensión física y cultural de quienes la padecen.

Escuchemos las voces de las participantes de “Perdone que no me calle”

…El ataúd de S.O. pesaba lo mismo que pesa un ataúd de alguien que lleva cien años muerto… Acerina Cruz

Su cuerpo intacto escondía una autoestima apaleada que moría día, Belén Lorenzo Francisco

. Allí estaba el hombre que había dicho alguna vez que la amaba, que no podría vivir sin ella, que si alguna vez lo dejaba la mataría, que era para él o no era para nadie. Ella se reía. Le parecía un sueño… Elsa López

…Lo descubrió en el momento en que la cogió por el cuello en la estación de metro, solitario a aquellas horas…Gladys de Armas

… ¡Ay mi madre tirándose de los pelos con las piernas separadas como si me estuviera  pariendo muerta, más que muerta… M Candelaria Pérez Galván

Inmediatamente llamé a la policía, a ella no, por supuesto, la muy zorra… Elena Villamandos

Y si pego el oído al grito y el temblor al sonido de tus llaves… Ana Vidal Pérez de la Ossa

…cuando te marchas, te oigo decir que fue culpa mía. Que llevaba minifalda… Nadina Rivero Bethencourt

Hacía frío y decidí enterrarlo todo bajo un suéter de cuello alto gris… Mase

El hombre de mirada hiriente y huidiza no se detuvo, ni miró hacia atrás, pero dejó a su paso una estela que encendió en ella emociones  dormidas… Teca Barreiro

Él es tu pintor tu artista y tú su lienzo en blanco…  María Maite García Díaz

Se sentía la mujer más afortunada del mundo por haber encontrado a Francisco… Inma Flores

ya estás vieja y gorda como una foca, ya no sirves ni para limpiar… Juana María Ruíz Suárez

Tenía dos años cuando la sacaron de casa de sus padres… Rafaela RV

…Siempre gestos, palabras, golpes y errores; y siempre terrores… Iballa Rodríguez Herrera

…Por qué no La escuché… Cande Rodríguez

…Comprendió que le aguardaba el miedo, la despedida de la infancia, que pronto sería un desecho de carne y hueso. Pero no podía huir más que en él… Rosario Valcárcel

He pescado al vampiro que devoraba a su propia sangre, y le clavé la estaca en el corazón para romper el de mi madre… Maribel Díaz

Cuando él llegó y me preguntó que dónde había estado entre las once treinta y las doce y no supe que contestar… Purificación Santana

De un bolsillo de la muerta la policía sacó una foto de un niño, de pocos años… Berbel

Le repetiría cuánto la quería y ella contendría de nuevo las arcadas… M. del Carmen Martín Mendoza

El niño se agarraba con fuerzas a sus piernas temblorosas… Rosario Villalba de León

Sus catorce años se han alzado en ayuda de madre y sabe… Camila Rodríguez Aguiar

…Se refugió en la pintura y entre pinceles dibujó emociones… Yolanda Díaz.

La muerte es una grieta profunda, no hay salida… Andrea Abreu López

…¡Qué atrás quedan los días en que me llevabas a la mano con orgullo… Maruja Salgado

…¿Y ahora? ¿Qué hago yo sin ti, mamá? Judit Febles Benítez

Las manos de su hermana que cubrían sus infantiles pupilas… Erminda Pérez Gil

Me acuerdo de su olor a vino y a tabaco. De su aliento pegado a mi boca…Asunción Cívicos Juárez

Y el cuervo del suicidio te ronda incesante empujándote al abismo… Irma Ariola Medina C.

…Una agente en Igualdad de Género que había sido alumna mía nos derivó… Julia Gil

Ese día descubrió que toda su vida cabía en un pequeño bolso de viaje… Josefa Molina

Solo los más ladinos pudieron contemplar como desplegaba sus alas… Gloria de la Soledad López Perera

Mauro la encerró, despojándola de móvil y portátil, como castigo por no complacerle… Albertine Orleans.

Decías que si tuvieras valor la matarías y le destrozarías la cara a ella y a todas las mujeres…Inmaculada Díaz Suárez

…¿Por qué el mirlo le había traído veneno en su vuelo?... Virginia Hernández González

Mírame la piel tiene el color del fango, mírame la piel y dime su valor… Julia Toledo Gómez

…Aquella gota de agua, le había enseñado, o más bien recordado, quien era en realidad… Eva López.

Señora, no hay ninguna persona en la casa, sólo una hiena que dice ser su marido… Ana B. Navarro Morales.

…Aquella tierna princesa con la que dormitaba, de nuevo se había transformado en el lagarto que realmente era…  Claudia Ponce

…Llegó a mi país, enamorada de un hombre que le ofreció una vida de ensueño en Santa Cruz…Amalia Quiroz Pedrazas

De regreso al hogar nos despedimos fundiéndonos en un abrazo con la trabajadora social… Conchi Miranda Galván.

…Nadie debe tener derecho a contar cuentos de sapos convertidos en príncipes,  de espejos mágicos, de hadas madrinas con calabazas… Kalola Quintero González

Mí pecado siempre es el mismo: olvidar que sabe y vale mucho más que yo… Montserrat Cano

Canta con la voz ronca, áspera como la piedra en la que se sienta cada tarde delante de la bodega…Lucía Rosa González

…Resurgió de las cenizas en las que había sepultado un marido maltratador… Balbina Rivero Pimienta

…Y no supe qué decirle pensó que no estaba bien festejar la muerte de un hombre… Lola Suárez

Morirse fue lo único que recibí de mi cónyuge, después de que “accidentalmente” le mordiera tan peligrosa mascota… Nieves Rodríguez Rivero 

Tiene de todo, hasta un marido que la quiere… Elena Herrera.

Aprendió que sólo existía el amor distorsionado, manipulado y desvinculado… Mariana Rodríguez Rivero

Cuando despertó el dinosaurio, ella…. Maiki Martín Francisco

…Mi madre citaba a menudo a Mateo 7, 3-5. ¿Se pondrá bien?... Teresa Delgado Duque

Imposible olvidar aquella noche de música y luces en su discoteca… Rosa M. Ramos Chinea

Se quitó los tacones y deseo flotar, ser invisible, pero él estaba allí, en el salón, esperando, escrutándola… Elena de la Torre

Alardea de su hombría, de sus alegrías, de su mujer y sus hijas… Estela García López

Las ramas muertas son arrastradas río abajo. Muchas no lucharon por permanecer en el árbol… Graciliana Montelongo

Odiaba su cuerpo y odiaba a aquel hombre, se odiaba por pensar que era su culpa… Silvia Rodríguez

Llegó el momento de liberarse del viajo legado de sumisión… Mónica Buaiz

Aquella noche, un simple cuchillo de rebanar pan le bastó… Irene Fernández

…Cómplices, huyeron, como ratas del nido anegado, cuando comenzaron las pesquisas policías… María Gutierrez

En las habitaciones de la planta alta, ocupadas por mujeres rotas, Artemisa sana sus pieles quemadas por el ácido…Carmen de la Rosa

Ya solo falta Candelaria, madre soltera, expulsada de la empresa injustamente, por su maternidad… M. del Rosario Guimerá Ravina.

...¿Quién se atreverá contra el Mundo?.... dijo, esbozando una sonrisa… P.G.D.


“Perdone que no me calle” es una cuidada edición del Centro de la Cultura Popular Canaria, recopilada por María Gutierrez, con preciosas ilustraciones en el interior de Candelaria Luque y diseño de cubierta de Borja Blas Díaz Díaz.  Un libro sin ánimo de lucro publicado por el mecanismo de micromecenazgo.  

face/Rosario Valcárcel