viernes, 26 de mayo de 2017

UN POETA JOSÉ VALENTE.


 Ahora no tienes, corazón, el vuelo...

Ahora no tienes, corazón, el vuelo
que te llevaba a las más altas cumbres.

Lates, reptante, entre las hojas secas
del amarillo otoño.

¿Y hasta cuándo en la secreta larva de ti?

¿Volverás a nacer en la mañana,
a respirar la frialdad del aire
donde hay un pájaro?
                                              ¿Lo oyes?

Canta arriba, en las cimas,  como tú, como entonces.

Tú eres sólo latir cobijado en lo oscuro.

Al pájaro que fuiste dedicas este canto.

                                                                                 (El vuelo) 


El adiós

Entró y se inclinó hasta besarla
porque de ella recibía la fuerza.

(La mujer lo miraba sin respuesta.)

Había un espejo humedecido
que imitaba la vida vagamente.
Se apretó la corbata,
el corazón,
sorbió un café desvanecido y turbio,
explicó sus proyectos
para hoy,
sus sueños para ayer y sus deseos
para nunca jamás.

(Ella lo contemplaba silenciosa.)

Habló de nuevo. Recordó la lucha
de tantos días y el amor
pasado. La vida es algo inesperado,
dijo. (Más frágiles que nunca las palabras.
Al fin calló con el silencio de ella,
se acercó hasta sus labios
y lloró simplemente sobre aquellos
labios ya para siempre sin respuesta.

"A modo de esperanza" 1955

José Ángel Valente,  poeta, narrador y ensayista, nació en Orense el 25 de abril del año 1929 y falleció en Ginebra el 18 de julio de 2000.

 Su trayectoria profesional comienza cuando aún es un estudiante que despunta como poeta, formando parte del “Grupo Poético de los 50”, dentro del cual representa a la poesía como una vía del conocimiento. En la década de los 60 su poesía evoluciona siguiendo una corriente llamada "poesía del silencio", desligándose así del movimiento poético de mitad de siglo. En este periodo destacan obras como A modo de esperanza (1954), Premio Adonais en ese año, Poemas de Lázaro (1960), Premio de la Crítica, La memoria y los signos (1966) o Siete presentaciones (1967).

Su poesía presentó una peculiar evolución, partiendo de una coherencia con la Generación del 50, para finalmente girar en torno al misticismo desarraigado de cualquier creencia religiosa. Entre sus más de dos decenas de poemarios publicados, destacan los títulos "A modo de esperanza", "Tres lecciones de tinieblas" y "Fragmentos de un libro futuro". Contamos con una completa selección de sus poemas, donde sobresale "Poeta en tiempo de miseria". A través de su trabajo ensayístico, también abordó temáticas abstractas y le interesó especialmente la pintura. Algunos de sus libros más importantes son "Las palabras de la tribu" y "Hermenéutica y mística".

Valente tuvo una de las carreras más brillantes de la literatura española, y el Premio Adonais o el Nacional de Poesía (el cual obtuvo en dos ocasiones)

 A lo largo de su vida residió en lugares como Madrid, París, Oxford o Ginebra pero, finalmente, no pudo resistirse a Almería, a su “irrenunciable luz”. Aquí llegó para quedarse.

Foto José Valente, (tomada redes sociales)




jueves, 18 de mayo de 2017

CUBA, LA ISLA EN VERSO


Siempre soñé con ir a Cuba. Y después de varias tentativas frustradas, por fin llegó la oportunidad: mezclar literatura y ocio. Y tuve suerte porque nos invitaron al “Sexto Encuentro de la Isla en Verso” en la isla caribeña. Un Congreso de escritores en los que participaron españoles y una decena de países latinoamericanos. El objetivo era interrelacionar la poesía, la cultura, brindar una oportunidad de encuentro y reafirmación de la diversidad.




Kiuder Yero Torres junto con su esposa Yuricel y un grupo de universitarios voluntarios organizaron desde la Habana a Holguín, pasando por Cien fuegos, Las Tunas, Santa Clara, Sierra del Rosario, Pinar del Río y otros lugares... conferencias, presentaciones de libros, recitales poéticos, artistas escénicos, trovadores… la celebración para la música y las artes plásticas con la exposición de fotografías del poeta mexicano Francisco Navarro Ruiz.  

Días pletóricos e intercambio de escritores de una orilla a otra, en las que podría destacar a algunos de ellos, pero ya se sabe que en estos casos siempre se olvida a alguien, así que nombraré solo a un poeta cubano excelente, Roberto Manzano.

Nosotros llegamos unos días antes a Cuba. Yo quería sentir el júbilo, el tintineo, las bandas de música, envolverme en el latido del:

 -Vacilón que rico vacilón Cha cha cha que rico cha cha cha… de la Habana Vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Así que visitamos las calles y las plazas del casco histórico: El Floridita, la Catedral, la Plaza, el convento de San Francisco de Asís. Contemplamos El Coliseo, la iglesia ortodoxa Nuestra Señora de Kaza con sus cúpulas de oro y cobre, el Gran Teatro de La Habana…

Vivimos el flujo y el reflujo de los transeúntes, de vendedores y artistas callejeros, de las tienditas de artesanos, con aspecto soñoliento, que me recordaron a aquellas otras de mi niñez en las que yo solía visitar en busca de un polo de hielo o de un trozo de chocolate. Descubrimos en la Plaza de la Catedral a unas señoras que vestidas a la moda cubana, eran el centro de todas las miradas mientras leían la suerte en la baraja a clientas maduras que quizás al escucharlas pensaban: - ¡Si pudiéramos empezar de nuevo a vivir!

Observamos edificios coloniales derruidos, antiguas casas solariegas, elegantes, con aspecto de haber sufrido un terremoto, habitadas por familias numerosas en las que ondean desde las ventanas ropas y más ropas recién lavadas. Y nos sorprendió ver inmuebles, mansiones y palacetes en vías de reconstrucción, tejiendo un tiempo nuevo, tanto que pensé que en un futuro no tan lejano, la maravillosa Habana no tendrá nada que envidiar a las grandes ciudades europeas.

Y entre mojito y mojito disfruté del placer de la conversación en La Bodeguita del Medio, por donde han pasado visitantes célebres como Ernest Hemingway, Pablo Neruda… Y entendí el sueño de los cubanos de una situación estable con una organización próspera. Nadie parece tener dinero. ¡Qué difícil es ganarse la vida allí, sobrevivir! Sin embargo, se las arreglan, no sé cómo. 
Porque a pesar de que la educación y los servicios de salud son gratuitos, el internet es muy lento, leer prensa libre no está siempre al alcance, los anaqueles de algunos supermercados están vacíos y el único partido político legal en Cuba es el Partido Comunista (PCC). Entonces comprendí el alivio, que podría ejercer en el futuro, para la economía y la apertura de la mente, el incremento anual de visitantes al país.


Entendí el por qué se aferran a la belleza del baile, a la melodía que se mueve como una ola al ritmo alegre de: Guantanamera, guajira guantanamera / Guantanamera, guajira guantanamera, o la candencia triste que glorifica la figura de Che Guevara: Aprendimos a quererte / Desde la histórica altura / Donde el sol de tu bravura / Le puso un cerco a la muerte…

Disfruté de una Habana culta que exporta ingenieros, médicos, maestros, y de la que se comenta que hace bien poco existía cartilla de racionamiento. Una Habana con bicicletas- taxis y coches-taxis pintados de color fucsia, turquesa, blanco, esmeralda… La mayoría modelos americanos de los años cincuenta a los que se les escucha repiquetear los motores con un ritmo frenético. Gozamos también del largo de la costa de la capital, de los ocho kilómetros del Malecón, de ese Malecón que Lezama decía: 
Al pie de las murallas / el aire tartamudo / desliza sus sirenas, / plata mansa sin hoy/ mana sus lunares/ entre lunas cansadas… que se a cercan por allí:

-Qué tal amiga, me dijo uno de ellos casi con un ronroneo acariciante, mientras me guiñaba un ojo.

Y observamos unos pocos pescadores que por la mañana tienden a media altura el sedal y esperan y esperan, como si ese fuera su destino, mientras recorren con los ojos a las turistas.

Pero lo mejor en el Malecón es la noche, cuando la luz es opaca y la vida fermenta en gestos y costumbres, y las jóvenes engalanadas con pedrerías y unos tacones de 8 centímetros sacuden el cuerpo al ritmo de guitarras, y se acercan al mar, a ese invento que toma cuerpo y se agita libremente y rompe su oleaje cuando escucha las alegrías y los problemas de las familias, de la gente de la cultura, cuando escucha las cotidianidades.

Pero nosotros habíamos llegado a Cuba con una  pequeña ayuda del programa de Canarias Crea, para participar en el “Sexto Encuentro de la Isla en Verso” y en las actividades que con motivo de las Romerías de Mayo se organizan en Holguín. Encuentros entre generaciones de artistas, intelectuales y promotores culturales de decenas de países. Y que este año recordaban la figura de Fidel y El Ché. Con el lema “De no hay hoy sin ayer.

Y participamos en un cruce de lenguajes entre argentinos, mejicanos, noruegos, alemanes, costarricenses y otros más. De una noche especial en la Casa de Canarias en Holguín en donde se hizo referencia al emigrante isleño como ellos llaman a los canarios y, recordaron a los palmeros, hombres y algunas mujeres que llegaron a Cuba para probar suerte con el deseo de mejorar sus condiciones socioeconómicas. Recordamos que la madre de José Martí era tinerfeña…

Y por la noche hubo encuentros y sonrisas, grupos de bailes folclóricos, cantos canarios, el abrazo y la ternura de la poesía y un recital poético en donde intervinieron Benita López Peñate, Luis León Barreto, Rosario Valcárcel y dos grandes del teatro: Pilar Rey y Antonio Abdo con un poema de Arturo Maccanti: titulado El tiempo y una ciudad

Tantos días pasando por aquí/ triste o alegre con la vida/ pasando por aquí o con la costumbre / de la  vida –es igual- pero pasando/ siempre por esta calle, y esta plaza/ con árboles; y el oro viejo/ del otoño, dorándome la pena

Y el humor de Don Fito que protagonizó un espectáculo divertido ironizando las carencias y los trajines de su país. Y también por qué no decirlo hubo imposiciones y órdenes en espacios acompañados de presentaciones de libros y de encuentros.

Y dos invitados de excepción el curador de arte Diego Casimiro, un profesional en los saberes de la exposición y manejo en las obras de arte que asistió al encuentro con un programa especial. Visitó Galerías, Salas Exposiciones y Centros Culturales todas ellas acompañado de las guías culturales de la Organización. Realizó entrevistas con técnicos, entablaron opiniones y posibilidades de futuras colaboraciones con exposiciones entre Canarias y Cuba. Y la soprano Alma Anduix, que interpretó en el Conservatorio de música de Holguín: Del Barroco al bel canto, con piezas de Vivaldi Haendel, Rossini y Verdi acompañada por dos pianistas del Conservatorio y la participación del joven barítono Nelson Martínez, que con solo 23 años ha sido concursante en el famoso certamen Operalia organizado por Plácido Domingo. Nos obsequió con la interpretación del aria Eri Tu de la ópera italiana “Un ballo in Maschera”.

Y antes de dejar la isla volvimos a las calles, a las cuestas zigzagueantes, y a las grandes y anchas avenidas, a las placitas adoquinadas y a la Plaza de la Revolución en la Habana y nos hicimos fotos en el monumento a José Martí y con Camilo Cienfuegos y el Che Guevara y de nuevo visitamos la Habana Vieja, la Fundación de Alejo Carpentier, los puestos de libros y los museos. Entonces bañados en el aire tibio de la isla tomamos más mojitos y de nuevo tatareamos:

Guantanamera, guajira guantanamera / Guantanamera, guajira guantanamera y la candencia triste que glorifica la figura de Che Guevara: Aprendimos a quererte / Desde la histórica altura / Donde el sol de tu bravura / Le puso un cerco a la muerte…

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miércoles, 17 de mayo de 2017

EL SUICIDA

(cuento)
Al pie de la Biblia abierta –donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo– alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó.
Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno.
¡Estaba tan seguro! Recargó la dosis y bebió otro vaso. Se acostó de nuevo. Otra hora. No moría. Entonces disparó su revólver contra la sien. ¿Qué broma era ésa? Alguien -¿pero quién, cuándo?- alguien le había cambiado el veneno por agua, las balas por cartuchos de fogueo. Disparó contra la sien las otras cuatro balas. Inútil. Cerró la Biblia, recogió las cartas y salió del cuarto en momentos en que el dueño del hotel, mucamos y curiosos acudían alarmados por el estruendo de los cinco estampidos.
Al llegar a su casa se encontró con su mujer envenenada y con sus cinco hijos en el suelo, cada uno con un balazo en la sien.
Tomó el cuchillo de la cocina, se desnudó el vientre y se fue dando cuchilladas. La hoja se hundía en las carnes blandas y luego salía limpia como del agua. Las carnes recobraban su lisitud como el agua después que le pescan el pez.
Se derramó nafta en la ropa y los fósforos se apagaban chirriando.
Corrió hacia el balcón y antes de tirarse pudo ver en la calle el tendal de hombres y mujeres desangrándose por los vientres acuchillados, entre las llamas de la ciudad incendiada.
Enrique Anderson Imbert (Argentina, 1910-2000)
de breves narraciones 

domingo, 14 de mayo de 2017

Se quedan "enganchados" practicando sexo

           Y los llevan por las calles hasta el hospital
  • El personal médico que acudió al hotel donde se alojaba la pareja tuvo que ingeniárselas para poder trasladar a los novios ante la imposibilidad de separarlos.
                                                                                                   Ha pasado en Kenia. Increíble pero cierto. Una pareja, que se encontraba de Luna de Miel, quedó «enganchada» mientras practicaban sexo, pero eso no fue lo peor... La única forma de llevarlos hasta el hospital fue transportarlos en camilla por la calle ante el asombro de los transeúntes que no dudaron en acompañarlos en procesión e incluso grabar vídeos.



Las imágenes de este insólito paseo fueron colgadas en las redes sociales y, como era de esperar, se han convertido en viral.

El hombre, en un acto de caballerosidad, intentaba ocultar la cara de su pareja para protegerla de las miradas de la multitud que los acompañaban entre burlas y risas.

Los hechos ocurrieron en el hotel Explor-Inn, cuando la joven pareja estaba practicando sexo. De repente, la mujer empezó a sentir un fuerte dolor y pidió ayuda a gritos.

El personal médico que acudió al lugar tuvo que ingeniárselas para poder trasladar a los novios ante la imposibilidad de separarlos.


Noticia: La Razón.es

viernes, 28 de abril de 2017

DESDE MI ANSIEDAD, GINES LAO MENDOZA

El personaje que Woody Allen interpreta en sus películas podría ser un buen reflejo de una persona que sufre un trastorno de ansiedad generalizada. Pensar que un leve dolor de estómago es fiel reflejo de un cáncer, que la tercera guerra mundial va a estallar encima de tu cabeza, que tu familia va a morir por un accidente de tráfico o que cualquier terrorista va a poner una bomba en tu oficina, no es algo que le ocurra a todo el mundo sino que son las manifestaciones de un trastorno. El mundo.es



He escuchado a algún escritor comentar: “Escribimos para revelarnos contra nosotros mismos” En el caso de Ginés Lao creo que ha escrito “Desde mi ansiedad” por una necesidad vital  de conocerse a sí mismo, y al mismo tiempo por un empeño de contarnos su experiencia como un hecho solidario hacia los demás.

Un libro original, lleno de confesiones. Un acto de valentía que refleja las emociones, la lucha y las peripecias físicas como psicológicas que tuvo que asumir para vencer una enfermedad que le desequilibró en un momento determinado de su vida.  

Desde pequeños hemos aprendido que, cuando alguien nos dice que está enfermo lo relacionamos con el aspecto físico: una gripe, una mala digestión… Nos olvidamos por completo de que existe otro tipo de enfermedad, una que nos sobrecarga y que puede ser igual de peligrosa; la enfermedad de la mente. Y es curioso porque según la Organización Mundial de la Salud casi trescientos millones de habitantes padecen trastornos de ansiedad. Y la tendencia a sufrir desórdenes mentales va en aumento entre otros motivos porque no queremos salirnos del patrón impuesto de la sociedad, de la cultura de la prisa, las separaciones conyugales. Y si a esto le añadimos la falta de trabajo que produce inseguridad, sufrimiento… El sentirse solo que es muy duro. El vivir en un mundo violento rodeado de agresiones, malos tratos, atentados, crímenes, terrorismo que nos añade una cierta cantidad de miedo ante un nuevo estímulo amenazante.  
Pero el autor no ha pretendido presentar la ansiedad como una maldición, sino como un amplio conjunto de sensaciones de agobio, de miedos, de debilidades… De esos deseos que están en el pasado y de esos sueños que perdimos y reemplazamos por la nostalgia. De ahí la importancia de este libro: “Desde mi ansiedad” que radica en las aportaciones y experiencias de un hombre  Ginés Lao:

Además de asumir la ansiedad, también considero un primer paso, descubrir y conocer cuál es nuestra ansiedad. No olvidemos que todos somos diferentes por lo que nuestras ansiedades también lo son. Por muy parecidas que parezcan, cada una de ellas procede de distintas causas y produce efectos diferentes.

El propósito de este libro no es ofrecer al paciente ni a los familiares ejercicios ni pautas a seguir para eliminar la crisis. Nuestro autor explica de forma sencilla su experiencia personal y las pautas que llevó para eliminar sus crisis de ansiedad. Los ataques de pánico y las crisis de angustia que le impidió llevar una vida normal…Nos relata el autor:

Recuerdo, la verdad que jamás lo olvidaré, que iba conduciendo mi vehículo junto con un compañero… y en una curva sin visibilidad debido a la neblina que había me entró un calor que salía por todo mi cuerpo, como si mi corazón se hubiese convertido en una antorcha y en vez de sangre, corriese fuego por mis venas. Comencé a sudar, una sudoración fría, muy fría… al mismo tiempo que perdí el control de mis piernas; no las sentía… Por último comencé a asfixiarme…

Como vemos a lo largo de su libro “desde mi ansiedad” Ginés Lao, nos  introduce en el tema en las crisis de pánico, problema derivado de la ansiedad, y las repercusiones que ellas tuvieron para luego abordar directamente su particular visión sobre qué es la ansiedad real o irreal, las herramientas para combatirla. Para ello pretende evitar la salida de la recomendación.
De todas formas dicen los especialistas que la ansiedad no es un sentimiento negativo que hay que eliminar, al contrario puede ser muy útil en la vida diaria; que las crisis de pánico nos pueden revelar aspectos personales ocultos; que no son un invento de la psiquiatría ni sólo un problema psicológico, ni sólo causados por las exigencias de la sociedad; que no es sinónimo de debilidad ni un paso hacia la locura o que no tiene cura.

“Desde mi ansiedad” es un  libro editado por Begingbook, mayo 2008. Con una cubierta que representa la foto de Manuel Hernández, realizada por Ginés Lao Mendoza.

Incentivar la lectura de este libro me parece lo menos que podría hacer luego de leer “Desde mi ansiedad”, porque creo en el poder de la palabra, en que quizás su lectura podría ser un gran aporte para todas aquellas personas que se vean reflejadas en casos de ansiedad.  

facebook/rosariovalcarcel

lunes, 24 de abril de 2017

EL FUNERAL

                         Durante un paseo, me uní a un cortejo fúnebre. Siempre anima más que vagar uno solo y sin rumbo. No sabía a quién estaban enterrando, pero ¿qué importaba? Nosotros los humanos, formamos todos, una gran familia.

Además, siempre se puede preguntar. Mi vecino de la izquierda del cortejo tampoco lo sabía.

—Voy a la tintorería a recoger un pantalón. He visto el funeral y, puesto que me pilla de camino, me he unido. Solo hasta la esquina y después tuerzo.
Pregunté, pues, al vecino de la derecha.

—¿Que de quién es el funeral? Y yo qué sé, ¿acaso muere poca gente? El banco no abre hasta las nueve, así que tengo un poco de tiempo todavía.

El tercero, que caminaba unos pasos atrás, tampoco era capaz de informarme.

—Yo no soy de aquí, soy un simple turista. Pero pregunte a esa señora con velo negro, la que camina detrás del féretro. Tiene pinta de ser la viuda y debe saberlo.

En ese momento empezó a llover y abandoné el cortejo. No voy a mojarme por alguien a quien ni siquiera conozco personalmente.

                                          Sławomir Mrożek (Borzęcin29 de junio de 1930 – Niza15 de agosto de 2013) fue un escritor, dibujante, periodista y dramaturgo polaco que exploraba en sus obras el comportamiento humano, la alineación y el abuso de poder de los sistemas totalitarios. Como dibujante de comics alcanzaría también gran popularidad.
    

Slawomir a menudo utiliza el humor surrealista y las situaciones grotescas para revelar las creencias distorsionadas de sus personajes.

Foto Mrozek
 Foto e información wilkipedia.        

miércoles, 19 de abril de 2017

LA POESÍA DE GABRIEL CELAYA, 26 años de su muerte. Vídeo Paco Ibañez

EN EL FONDO DE LA NOCHE TIEMBLAN LAS AGUAS DE PLATA 

(De "Marea de silencio", 1935)

En el fondo de la noche tiemblan las aguas de plata.
La luna es un grito muerto en los ojos delirantes.
Con su nimbo de silencio
pasan los sonámbulos de cabeza de cristal,
pasan como quien suspira,
pasan entre los hielos transparentes y verdes.

Es el momento de las rosas encarnadas y los puñales de acero
sobre los cuerpos blanquísimos del frío.

En el fondo de la noche tiembla el árbol del silencio;
los hombres gritan tan alto que solo se oye la luna.

Es el momento en que los niños se desmayan sobre los pianos,
el momento de las estatuas en el fondo transparente de las aguas,
el momento en que por fin todo parece posible.
En el fondo de la noche tiembla el árbol del silencio.

Decidme lo que habéis visto los que estabais con la cabeza vuelta.
La quietud de esta hora es un silencio que escucha,
el silencio es el sigilo de la muerte que se acerca.
Decidme lo que habéis visto.
En el fondo de la noche
hay un escalofrío de cuerpos ateridos. (Biografía)


NO COJAS LA CUCHARA

Biografía, 
No cojas la cuchara con la mano izquierda.
No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta.
Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece.
¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?
Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero.
Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?
La cultura es un adorno y el negocio es el negocio.
Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas.
Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto.
No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos.
Y descansar: Morir.

Según el propio autor Biografía, es el poema que hubiera descrito mejor su vida.


La poesía es un arma cargada de futuro -Gabriel Celaya- Interprete Paco Ibañez.

Gabriel Celaya es uno de los seudónimos que utilizó un poeta de origen español, siendo los dos restantes Rafael Múgica y Juan de Leceta. Nacido en Hernani en 1911, Gabriel Celaya es de los poetas más significativos de la poesía de posguerra en nuestro país; una poesía social, comprometida con el entorno y sus problemas.

En su etapa universitaria conoció a otros poetas y comprendió que sería la poesía su razón de ser. Escribió entonces Tentativas, un libro que para él supuso comienzo y fin de toda su obra. Un libro que no puede terminar nunca. Su lema es: atrévete a equivocarte. Si algún día dejamos de buscar y acabamos por querer sino lo que ya somos, será señal de que estamos maduros para la muerte.’

A Celaya se le recuerda por su poesía social pero no solo escribe poesía social, sino que encarna también una gran síntesis de todas las preocupaciones y estilos que forman la poesía del siglo XX.  De hecho, el propio Celaya dijo en su momento que existe una tendencia a reducir la obra del escritor al tópico:


La desgracia de un escritor consiste en que se le suele encasillar muy pronto, y diga lo que diga o escriba lo que escriba, a partir de ese momento, sólo se le ve según una leyenda o según un esquema simplista.

Entre los premios que recibió por su importante trabajo literario, encontramos el de la Crítica, por "De claro en claro", y el Nacional de las Letras Españolas, otorgado por el Ministerio de Cultura. Con un título que dice mucho y con versos intensos y llenos de colores, es de digna lectura su poema “La poesía es un arma cargada de futuro”

Falleció el  18 de abril de 1991 en Madrid y sus cenizas fueron esparcidas en su Hernani natal.


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sábado, 15 de abril de 2017

MALTRATO ANIMAL

La primera vez que vi a Maiden, supe que no era el gato con botas que yo había conocido en mi niñez, ni el de Shrek y mucho menos el negro de Allan Poe. La primera vez que la vi me provocó la misma impresión de aquellas historias literarias de animales humanizados que, inventados por seres humanos, me desataban pánico. Miedo, el mismo que me originaba aquellos cuentos de ogros y brujerías de mi infancia, tanto que lo recuerdo como la única cosa que parecía proporcionarme desasosiego.





Pero afortunadamente todo eso cambió con los años, y entre la gata y yo se fue creando un vínculo, que yo me atrevería a decir, amoroso. Maiden se dejaba acariciar, se acurrucaba junto a mis pies, se subía a mi falda, ronroneaba cuando yo le acariciaba con la yema de los dedos: el cuello, el lomo, la barriga. ¡Cuánto le gustaba! 

Me seguía por todos los rincones de la casa. Remilgada y caprichosa, apuraba el paso, se escondía y con sus garras hacía miles de diabluras. Pero poco a poco como un hada convertida en gatita nos fue conquistando. Se ganó el corazón de la familia. Y yo entendí el por qué en la antigüedad los adoraban como a dioses.  

De vez en cuando recuerdo cómo la conocí. Fue aquel día que al entrar en casa me encontré a la familia sentada en el cuarto de la tele, y entre ellos a una gata pequeñita, siamesa, mezcla con callejera, de pelaje blanco y negro y ojos azules. La mimaban mientras ella quería zafarse de los brazos de uno de mis hijos, ahora no recuerdo quién la sujetaba. Lo que si recuerdo es que el nombre se lo puso mi hijo Roberto. Y sin la menor compasión dije:

-¡Saquen esta gata fuera de casa! ¡Aquí no la quiero!

-Pero alguien dijo: -¡Si la echamos se convertirá en felpudo del asfalto! La encontramos en la calle, abandonada, asustada. -¿Por qué no la dejamos hasta mañana? gritaron todos alarmados.  
   
Esa fue la excusa que me dieron para aplazar la despedida, y a mí al ver su mirada triste de animal asustado, me invadió un sentimiento de ternura y pena. Fue un error creer que al día siguiente ya no estaría con nosotros. No la quería entonces, pero cuanto la quise después. Con su andar suave y sus piruetas para cazar moscas, pájaros o cualquier cosa que se moviera, aportaba un aire entrañable a la casa. ¡Cuánto me gustaba!

Pronto un repentino sentimiento nos unió, se convirtió en un miembro más de la familia con sus alegrías y sus tristezas, con su mirada velada por una lágrima que siempre le afloraba. El veterinario nos dijo que era un defecto de nacimiento. Con Maiden entendí ese amor que los ingleses sienten por las mascotas, entendí el respeto y la adoración de los egipcios por los gatos y perros. Por la figura de Anubis.

Estos días los medios de comunicación han dado noticias espeluznantes sobre el maltrato animal, sobre peleas de perros, de gallos… Alarmante es el incremento de la violencia hacia los animales en nuestra sociedad, quizás porque en el hombre se dan cita los peores rasgos de la especie y cometen atrocidades que puede ser intencionada, maliciosa o irresponsable, me da igual, la definición. Lo único que es cierto es que el hombre es el único animal que ha alcanzado la fase suprema de la crueldad.

El problema es que el maltrato no deja de crecer. Sólo el Seprona realizó en 2016 más de 12.400 actuaciones, de situaciones de abandono, desnutrición, asesinato. Solo el hombre parece sentir gusto en maltratar, aniquilar, arrancar el alma a un ser vivo, sin más razón que el divertimento y la destrucción. Por eso, desde la más tierna infancia debemos transmitir a los niños educación y respeto. Entender que no son un juguete y que cuando llegan unas vacaciones no debemos abandonarlos. Concienciarnos  todos de que los animales son seres vivos, y no sólo los domésticos, también los salvajes que en otras épocas fueron libres.

Afirma Erich Fromm que es difícil que una persona que es cruel hacia los animales, difícilmente cambie de actitud, seguirá siendo cruel con sus semejantes también. Por eso los pacifistas, animalistas debemos seguir luchando por la verdadera justicia.

Foto, Mi nieta Livia con Maiden

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martes, 11 de abril de 2017

UN POEMA, FRANCISCO LEZCANO LEZCANO



Semana Santa,
Semana Muerta:
Una cicatriz de miles de kilómetros
quiebra el milagro albino
del Polo Norte...

Un industrial coronado
con laca y spray  zanahoria,
bombardea sin cálculo de consecuencias,
ni olvidar su partida de golf...

Fanáticos de otra fe,
como los de ayer,
vuelven a acuchillar
poniendo a su dios como testigo...

El hambre sesga medio planeta.
Miles de seres aterrorizados huyen de su patria,
creyendo en los olivos y palomas blancas
de otras fronteras,
pero pierden sus hijos en el frío,
aun antes de alcanzarlas...

Semana Santa,
Semana Muerta:
¿Dónde está el grito de Dios?

Cientos de mujeres violadas...

Semana Santa.
Semana Muerta:
¿Dónde están vuestras vírgenes
madres de todos los milagros?

Cientos de niños guerreros
no saben por qué matan,
ni por qué les regalan coca.

Plañideras emotivas de la Semana Santa,
caballeros leales y dignos
¿Cuántas lágrimas habéis vertido
por los degollados del mundo,
por tantos inocentes gaseados
como ratas apestadas,
por los flajelados de la Tierra,
los crucificados sin posibilidad de resurrección...
En abril, lluvias mil.
¡Ha empezado a llover!
Al menos el cielo llora...
¿Mañana será otro día?

                                   Francisco Lezcano-Abril 2017

Francisco Lezcano Lezcano, nació en Barcelona en enero 1934 aunque afincado en Canarias desde su infancia. Ha cultivado la pintura, el dibujo, la poesía, la ciencia-ficcion, la escultura, el mural la actuación. Y fue pionero de la fotografía submarina.  

Foto Francisco Lezcano junto a Rosario Valcàrcel
Foto de la Exposición "El origen de la vida y el Cosmos" Presentada por Rosario Valcárcel en La Caldereta, S. Mateo.
Y en la foto inferior,  Francisco Lezcano saliendo del mar después de realizar fotografía submarina.  

viernes, 7 de abril de 2017

DE NUEVO, SEMANA SANTA


 Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó y preguntaban: ¿Quién es éste? Y la muchedumbre respondía: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.

   
         A medida que el tiempo pasa, me doy cuenta de que el mundo ha cambiado totalmente y que por supuesto han cambiado nuestras vidas, nuestras formas de enfrentarnos a cualquier acontecimiento.
        Por eso al llegar la Semana Santa me entra añoranza y me acuerdo de aquellos ejercicios espirituales, de la lectura de los libros ejemplares, de películas sobre la Biblia, Benhur o Los Diez Mandamientos… Era el símbolo del amor y los reencuentros, de las familias. Eran tiempos de ver a nuestros abuelos asomados a las ventanas para contemplar las procesiones, la gloria de las imágenes, las señoras ataviadas con mantillas negras y con nuestras mantillas blancas. Y la saeta que alguien lanza desde un balcón
Quién me presta una escalera /para subir al madero, / para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?



El mundo parecía que se paraba, los sentimientos se manifestaban en las calles. Eran tiempos memorables para lo religioso, las imágenes, los imagineros como nuestro José Lujan Pérez, un grancanario que culminó la fachada neoclásica de la catedral de Las Palmas.
        A mí la Procesión que más me gustaba era la del domingo de Ramos, la del Paso de la Burrita. Al llegar ese día, por fin estrenaba mi vestido nuevo, así que vestida de guapa, entre ciento de niños y niñas, esperaba con las manos en alto agitando las palmas y aplaudiendo. Yo abría y cerraba los ojos asombrada al ver al Señor con su carita tan sonriente. No parecía el dueño del mundo.
       Esa mañana el Sol siempre nos acompañaba y los bombos y platillos sonaban a alegría. ¡Cómo me gustaba escuchar los sonidos de cornetas y redobles de tambores!  Desfilar al lado de la banda de música y contemplar a aquellos primeros turistas, espectadores asombrados, haciendo fotografías. 
        Después mi padre me subía en los cochitos que instalaban en el Parque de San Telmo: en los caballitos que subían y bajaban, en la ambulancia o en la caldera que daba vueltas y vueltas. 
        Y al llegar a mi casa, mi madre nos sorprendía con algún postre. Esa semana preparaba sus torrijas y la casa olía a canela y a limón.
       Todos los días de la semana había una procesión y de las iglesias salían filas de devotos. No recuerdo bien las imágenes que sacaban el lunes pero sí que era el día de los seminaristas. ¡Qué serios avanzaban en procesión detrás de los tronos! Envueltos en sus capas rojas. Aunque el día más conmovedor era el día que trasladaban a la Virgen para que viera a su Hijo, llagado, subido en una peana. Era el día del Santo Encuentro y coincidía con el miércoles. Algunas mujeres lloraban.
      Así las imágenes recorrían casi a diario el casco histórico, menos el jueves que visitábamos las iglesias, los Monumentos. Me llamaba la atención la fuerza de aquellos santuarios, las velas que ardían erguidas en la penumbra como custodiando las imágenes de los santos que estaban cubiertos con telas de color malva. Y en un altar, bajo una luz tenue, se explayaban enormes cestas de rosas, azucenas, claveles, gladiolos…, entre una platería reluciente y bellos jarrones repletos de flores y más flores.
      Entonces nos arrodillábamos y musitábamos oraciones.
      En esos días se escuchaban lamentaciones y cantos de sufrimiento y el tiempo cada día se empeoraba más y más, como una señal de dolor. Incluso algunas veces llovía y en las casas se hacía un silencio. No se podía cantar, ni manifestar alegrías, las ropas se oscurecían. Se hacían Vía Crucis y se cantaban Misereres. Las calles olían a incienso y las radios sólo emitían música sacra, marchas fúnebres y las Siete Palabras que duraban una eternidad.
        Después  silencios, muchos silencios. Yo cerraba los ojos y sólo veía curas ataviados con sus sotanas negras, lanzas, coronas de espinas, cruces y clavos. Sentía miedo. Menos mal que Dios es compasivo y hacía que llegara el sábado. Entonces se escuchaban el repicar de las campanas. Resucitaba el tiempo.     
        Hoy se habla de las vacaciones de primavera, de que las zonas de acampadas están repletas, que se han cubierto las plazas hoteleras, que el lleno se repite en las zonas costeras. Se habla del arranque de la Semana Santa, de los muertos de la operación de tráfico, de que la gasolina sube en esos días. De actividades y cursillos para que los niños no se aburran en su tiempo libre. 
      Y algunos siguen creyendo que el paraíso terrenal está en estas manifestaciones, en la fuerza que emanan, en el rito al sufrimiento, otros piensan que los niños actuales desconocen esas historias, desconocen la Biblia, los personajes y los misterios.
     Niños que cuando ven la procesión de La Burrita se preguntan ¿Quién es éste?

domingo, 2 de abril de 2017

POESÍA Y NARRATIVA, BALBINA RIVERO

Conocí a Balbina Rivero, hace ya bastantes años cuando el azar nos sorprendió en Santa Cruz de Tenerife. Ella se nos acercó y muy animada nos habló de algunos libros que había publicado y de sus proyectos literarios, del hecho de escribir. Así fue como empezó nuestra amistad. No la conocíamos, pero a partir de aquel día nos tropezamos con mucha frecuencia con un nuevo libro que tanto puede ser para niños como para adultos o nos envía su último libro de poemas, como el que presentamos hoy  “Poemas al viento”


Un libro de poesía publicado en el 2014 por la editorial “Escritura entre las nubes” que tiene el aroma de la sencillez y la espontaneidad, la actitud creativa del conocimiento y la estética que, comparte con el lector en sus poemas sobre las despedidas, la religión, la muerte, las letanías y las plegarias con una dosis de espiritualidad. Comparte también la amistad, el amor o el erotismo como podemos escuchar en el poema “Queja a Afrodita” en el que Balbina invoca las deidades del sueño, los seres inmemoriales:

¡Ay, Afrodita! Tu hijo, ese inquieto y caprichoso niño,
el que tiene las alas llenas de vino y las flechas oxidadas,
corrígele y que no me torture, no quiero sufrir más
este desasosiego nocturno ni sufrir impaciente los días.
Me prometió un  tálamo para compartir con mi otra mitad
que de celos sufre por mí y retenido lo tiene, alejado.
No creas que solo él sufre por Psique.
...Sabes bien que el corazón no sabe, no ve, no comprende…
La voluptuosidad me embarga y espero bajo el manzano,
ansiosa, la llegada de mi amado
espero sus caricias tantas veces degustadas.
Mi perfume le señalará el camino hasta llegar a mí

Un poema que fue premiado con un accésit en el certamen de Poesía erótica. Canarias 2013 coordinado por Juan Francisco González Díaz y Aquiles García Brito y que tuve el placer de formar parte del Jurado y realizar el prólogo del libro titulado Poesía Erótica Canaria, que publica Ediciones Ciudad Galdós.

“Poemas al viento” tiene el aroma de esa poesía de la cotidianidad, de la experiencia en la que la autora incide con intención de transformarla. Tiene el aroma de la poesía de las relaciones entre las palabras y los seres que la rodean, de los lugares comunes, del mundo. Por lo que podemos decir que es una poeta inquieta y soñadora en medio de las realidades humanas y de su circunstancia. Una poeta siempre en constante experimentación, capaz de entusiasmar a un público amplio.

Una escritora que alterna poesía y narrativa. En este último género recrea la figura de Beneharo y se incorpora al tratamiento novelesco de los mitos canarios; cada isla tiene su personaje. Doramas en Gran Canaria o Tanausú en La Palma. En el caso de Beneharo, mencey de Anaga, se trata de un héroe que según la tradición prefiere el suicidio frente al sometimiento a los conquistadores castellanos. De este modo practica el mismo ritual que Tanausú o que los últimos resistentes en Gran Canaria, que al grito de ¡Atis Tirma! Se arrojan al vacío.

Beneharo es, según Balbina Rivero, “un valiente que no se dejó doblegar por el conquistador”, y con la conquista lucha consigo mismo para aceptar propuestas de los conquistadores que van en contra de su voluntad. Era un “hombre sensible, amante de la tierra y del contacto con la naturaleza, con la que vive en una especie de simbiosis, y presiente que algo va a acaecer.” Y nos añade la escritora que el mencey fue bautizado como Fernando de Anaga, desterrado en Arguinenín, y enterrado en Gran Canaria.

Sin embargo, popularmente, se ha creído que Beneharo se despeñó para no caer cautivo cuando el adelantado Alonso Fernández de Lugo invadió Tenerife, pero este error parte de la recreación literaria que hizo el poeta Antonio de Viana, poema que inspiró a autores posteriores como Viera y Clavijo, y Ramón Gil Roldán, que sirvió de base a la Cantata del Mencey Loco, de los Sabandeños.

Para el doctor Alvarez  Delgado, quien fuera catedrático de Latín en la Universidad de La Laguna, historiador y humanista, Beneharo fue una invención del poeta Viana, del mismo modo que el vocablo Tamarán para designar a la isla de Gran Canaria fue también una creación literaria del siglo XIX, una invención de Manuel de Osuna Saviñón recogida en 1844. Lo cierto es que a  través de la historia de la literatura canaria se estructura un tipo de creaciones basadas en tópicos y contradicciones, leyendas tejidas a los largo de los siglos sobre la historia de Canarias.

Ahora Balbina Rivero nos plantea en “Beneharo, mencey de Anaga. Fin del mito”, temas como creencias, costumbres, a veces se adentra en la fantasía otras se ajusta a la realidad. En un relato que divide en una veintena de capítulos cortos en el que nos va narrando desde las costumbres de un pueblo, a los preparativos para la batalla o la muerte de Bencomo. Una novela corta que tiene como eje central a Beneharo. En definitiva un libro que con polémica o sin ella Balbina Rivero rescata al heróe, al mencey de Anaga.


Un libro que nos permite fomentar la lectura y el aprecio por uno de los mitos de Canarias. Beneharo, mencey de Anaga

Foto Balbina Rivero con Rosario Valcárcel en el Museo Domingo Rivero

facebook/rosariovalcarcel


miércoles, 29 de marzo de 2017

DOS POEMAS DE FRANCISCA AGUIRRE


                DESDE FUERA
¿Quién sería el extraño que quisiera
conocer un paisaje como éste?
Desde fuera, la isla es infinita:
una vida resultaría escasa
para cubrir su territorio.

Desde fuera.

Pero Ítaca está dentro, o no se alcanza.
¿Y quién querría descender al fondo
de un silencio más vasto que el océano?
Silencio son sus habitantes, silencio y ojos hacia el mar.

Desde fuera
las aguas son caminos
—desde la playa son sólo frontera—.
¿Y quién sería el torpe navegante
que entraría en un puerto sin faro?

Desde fuera, los dioses nos contemplan.

Desde aquí, no hay un pecho
capaz de cobijarlos:
los dioses son palabras; con el silencio, mueren.
¿Alguna vez la isla fue distinta?

Quién lo puede saber desde el aturdimiento.
Sin palabras, sin dioses, Ítaca es sólo el mar.




Aventura
El compañero de mi vida lee un libro sobre Kafka.
Al cruzar el pasillo yo lo miro de refilón:
tiene su rostro la expresión de un niño,
ese gesto que teníamos cuando leíamos tebeos,
lee como si el libro fuera un libro de aventuras.
Y algo en mí rie para adentro,
algo se pone alegre, muy alegre.
Me bebo un vaso de agua
y brindo por la dicha que me espera.

Francisca Aguirre poeta y narradora nació en Alicante en 1930. Es hija del pintor Lorenzo Aguirre, a quien le dedicó el poemario “Trescientos escalones”, y que fue condenado a muerte por el régimen dictatorial franquista. Estuvo casada con el poeta Félix Grande (1937-2014) y es madre de la también poeta Guadalupe Grande. Francisca Aguirre.

Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y valenciano. Su primer poemario, premio de poesía Leopoldo Panero 1971, fue Ítaca, publicado cuando la autora contaba con 42 años. Desde entonces, y con la excepción de la década de los 80, la autora ha continuado publicando su obra de manera ininterrumpida.


Gana el Premio Nacional de Poesía en 2011 con su poemario Historia de una anatomía (2010), libro con el que ya ganó el premio Miguel Hernández 2010. (Alicante, 1930), esposa del 

Actualmente se la considera una voz ineludible de nuestra época, y es invitada a participar en numerosos espectáculos. En lo que respecta a su manera de hacer poesía, dice que se identifica absolutamente con el pensamiento de Antonio Machado con respecto a la creación literaria. El mismo pensaba que el arte de escribir es demasiado extenso y poco significativo, y lo que realmente debe preocuparnos es la propia existencia.

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domingo, 26 de marzo de 2017

Se cumplen cinco años del Museo Domingo Rivero

No sé si en algún lugar del mundo un poeta ha tenido un nieto como el periodista José Rivero. Un hombre de corazón grande y generoso quien comprendió que debía cultivar la memoria humana y literaria de su abuelo, Domingo Rivero, que su obra debía ser publicada, leída y conocida. Porque él no podía permitir que se apagara la voz del poeta, que cayera en el olvido o la desmemoria.

Y para ello rehabilitó un piso en la calle Torres junto al precioso barrio arquitectónico de Triana. Una calle que sigue siendo la misma que cuando el escritor deambulaba por ella. Un piso que está construido sobre la casa que habitó el poeta hasta su fallecimiento en 1929. Un escenario para recitales liricos, teatro, cine y exposiciones de pintores, fotógrafos, escultores, unos en plena madurez artística, y otros que se inician con dignidad.


José Rivero se encontraba dispuesto a todo, quería crear una atmósfera para la reflexión, el debate y la utopía; para examinar la cultura. Un espacio para la investigación y conservación en el que la poesía de Domingo Rivero no permanezca paralizada. Un Museo auténtico, capaz de unificar arte y vida, un punto de encuentro para un público amplio, para todos.

Durante algunos años, Luis y yo nos tropezábamos con José Rivero, nos confió el proyecto del Museo que, tanto él como su esposa, María Luisa Estévez, trabajaban con firmeza día a día, centímetro a centímetro. Hablábamos de lo que hacíamos o pensábamos hacer cada uno de nosotros. Mientras, él se negaba a los problemas que aparecían, a la tristeza de su frágil salud. La procesión iba por dentro. Otras veces lo veía como avanzaba pensativo como si las ideas se hubiesen apoderado de él o quizás reflexionaba en aquella frase de Borges: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”.

Y lo consiguieron. Hoy el Museo Domingo Rivero cumple cinco años y da cabida al legado integrado por la biblioteca del escritor y de su esposa María de las Nieves del Castillo Olivares y Fierro, a los recuerdos y objetos personales, al olor de libros nuevos y viejos en una pequeña exposición donde la poesía del poeta dialoga con las obras que se presentan en el abarrotado salón de actos de este periodo de vida del Museo. Un periodo corto pero fructífero.

Se cumplen cinco años del Museo Domingo Rivero, una edad apreciable en el esfuerzo y el propósito de la diversidad y la acogida. En el que gracias a la labor que realiza José Rivero junto con Elisa Quintana han llevado a cabo un Taller de escritura creativa que lleva el nombre del poeta, así como una exposición de caricaturas sobre el poeta. La exposición por el Centenario de Shakespeare y Cervantes en colaboración con el Grupo Filatélico en la que se mostraron libros de la biblioteca personal del poeta, el sello de Domingo Rivero; la traducción al inglés de una selección de poemas realizada por María de Mar Santana, y la presentación de "De una poética de la escisión", por Antonio Puente. Así como la presentación de "Tú, a tu cuerpo", de Victoria Oramas. Una obra basada en el maravilloso soneto: “Yo, a mi cuerpo”.

¿Por qué no te he de amar, cuerpo en que vivo?/ ¿Por qué con humildad no he de quererte, /si en ti fui niño y joven, y en ti arribo, / viejo, a las tristes playas de la muerte?

Un poema que afirma Eugenio Padorno que está considerado como una de las cimas líricas de la Poesía Canaria. Y comienza Victoria Oramas a navegar por los mundos interiores de Domingo Rivero, en el oleaje de la fatalidad que le inundó la muerte de su hijo, Juan, precisamente cuando se disponía a trabajar en la posibilidad de publicar una selección de poemas que nunca llevo a cabo. La muerte roe mi cuerpo con dentelladas finas, las cicatrices son frescas... Pero he vivido, he vivido... y amo este cuerpo viejo…

Se cumplen cinco años del Museo Domingo Rivero, un proyecto encomiable de Pepe Rivero junto con Elisa Quintana. Una labor que el periodista, ajeno a los elogios y aplausos personales, lo ha llenado de satisfacción y lo ha unido a su abuelo por el que sentía una profunda admiración y con el que siempre se ha encontrado plenamente identificado en lo político, personal y en lo poético.


Un Museo que la memoria de Domingo Rivero merecía.

facebook/rosariovalcarcel

sábado, 25 de marzo de 2017

Sofiel del Pino, músico, cantautor,


Un referente de la música latina. Se mueve en varios estilos a la hora de componer, que van desde el roxk y el bluies hasta el mismo son cubano de sus raíces.

Hace de la música su hobbie, su pasión, su forma de vida, su filosofía...


https://www.youtube.com/watch?v=SkF5WHsYDvw

lunes, 20 de marzo de 2017

EL CÁNCER, ASESINO VORAZ

A  veces se llega demasiado pronto a una cita, a un cine, a un teatro o a ese lugar donde habitan los muertos, a ese lugar tenebroso que nadie quiere ir. A esa cita con una enfermedad llamada cáncer que disfrazada de parca nos persigue, nos atemoriza, nos anuncia una posible muerte.

Y lo peor es que no respeta ni a niños ni a mayores. En el caso del cáncer infantil, la Sociedad de Hemato-Oncología Pediátrica informa que es la primera causa de muerte en España entre menores de 18 años, que cada año se diagnostican alrededor de 1.400 nuevos casos. Una enfermedad que lleva a muchos padres a cruzar la tristeza, a compartir el sueño y la vigilia, las risas y los llantos de sus hijos con devoción y ternura. A perseguir el sueño de alargarles la vida. Y aunque es cierto que unos consiguen arrinconar la enfermedad, otros se sumergen  en el recuerdo, en lo felices que fueron
juntos.  


El cáncer nos enseña a morir cada día, a luchar en soledad, a buscar el camino de regreso, a pensar en los poderes de Dios. Nos enseña el dolor y las despedidas como las de Pedro Santiago García, Clara Isabel Hernández o Pepe Rivero Gómez.

Pepe Rivero fue un hombre de corazón grande y generoso que comprendió que debía cultivar la memoria humana y literaria de su abuelo, Domingo Rivero por el que sentía verdadera devoción. Estaba convencido que la obra del poeta debía ser publicada, leída y conocida. Durante algunos años, nos tropezábamos en la calle Triana. Nos confió el proyecto del Museo que , tanto él como su esposa, María Luisa Estévez, trabajaban con firmeza día a día. Hablábamos de lo que hacíamos o pensábamos hacer cada uno de nosotros. Mientras, él se negaba a los problemas que aparecían, a la tristeza de su frágil salud. La procesión iba por dentro. Hoy el Museo Domingo Rivero es una realidad, y aunque Pepe se ha marchado sus pensamientos  seguirán vagando libres, cordiales, entrañables en ese espacio común que él creó.

Pedro Santiago fue también un hombre discreto  y como gerente en “Quesos de Valsequillo” colaboró en proyectos artísticos-culturales que organiza el curador Diego Casimiro. A los tres el  cáncer acabó minando las fuerzas, a pesar de que lucharon y lucharon a brazo partido con la enfermedad, no lograron escapar de ella. Solo les quedó dulcificar la vida, dulcificar la muerte.

Clara Isabel vital, estaba convencida que la palabra y el sueño podía engañar a su terrible enfermedad. Y se puso a escribir. La literatura le alargó la vida, le brindó la oportunidad de sondear en sus emociones. Nos dejó tres libros publicados y una obra poética inédita.

Algunos investigadores creen que estamos más cerca de lograr terapias más eficaces y con menos efectos secundarios, de descubrir nuevos tratamientos que, aplicados a medida para cada caso, podrían acabar con las células malignas en constante mutación, lograr que no sea la tercera causa de muerte en los humanos.

¿Pero cuando lo veremos?  Si España se resiste a hacer reformas claves contra la escasa inversión en innovación y cultura científica, si no es capaz de apostar por la investigación, si permite que los científicos españoles tengan que exiliarse, si  leemos que es el país de OCD que más recortes ha hecho al presupuesto excepto Grecia.

¿Qué nos queda a los enfermos, luchar y luchar en vano? No  sería más útil como dice el escritor, Eduardo Sanguinetti que lucháramos nosotros por ellos y por nosotros, por todos, y que dejáramos de votar opciones políticas que recortan de manera homicida en investigación científica y en el sistema público de salud. Porque nadie sale a flote de ninguna cuestión importante de la vida luchando en soledad ni aplicando un libro de citas célebres de Paulo Coelho.


Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

domingo, 19 de marzo de 2017

Ha fallecido el director del Museo Domingo Rivero

En el día de hoy ha fallecido el director de nuestro Museo, don José A. Rivero Gómez.
                                    A partir de las 13: 00 horas estará en el Tanatorio San Miguel  en la sala 109.
                                                                                    El entierro tendrá lugar mañana lunes 20 de marzo a las 15.00 horas en el Cementerio de Las Palmas.

En estos días en los que celebramos el V aniversario de un Museo dedicado por y para la cultura. Un proyecto vital al que tantos años dedicó junto a Luisa Estévez, su esposa y sus hijos, Domingo y Ana a los que les ha inculcado su pasión por la cultura y las artes. Un espacio que el 19 de marzo de 2012 abrió sus puertas a la ciudadanía y por el que siempre apostó. Era su ilusión, así como que el legado de Domingo Rivero se diera a conocer y que se continuara investigando en generaciones venideras.
LO HERMOSO DEL VIAJE ES LA GENEROSIDAD DE LA VIDA, PEPE RIVERO, LO SABÍA.

viernes, 17 de marzo de 2017

Ángela Molina, presenta en el Domingo Rivero, su poemario, "Gula"


CONFLUYO EN TI
El poema se desliza por tus muslos
por el abismo de tus nalgas
sube montes escarpados
ruge como una tempestad

No hay distancia aunque parezca
que unos pocos centímetros se extienden
en medio de los ojos con los que nos miramos

Muero en ti, si la muerte es dejar de ser una
escapar de las fronteras marcadas por la piel

Muero en ti, en la concavidad de tu obsidiana
si la muerte es abolir el pensamiento y el tiempo

No hay deseos ni cimas conquistadas
ni ansias de poseer ni propio aliento
sólo ojos para meterme en ti

 Soy tus pies que se mueven
soy tu pecho que exhala
soy esa gota de ambrosía que tu sexo me ofrenda
quiero morirme en ti
aprender el aroma  fundirme en tu calor  y desaparecer

RETRATO DE MUJER QUE MIRA AL MAR

Es el mismo este mar mirado desde aquí
Desde la lontananza de esta tarde de junio
desde la algarabía de esta noche de abril

Es el mismo este mar ajeno y siempre otro
Este mar con todos sus caminos por andar




Antonio Arroyo acompaña a la autora y entren otras cosas dijo: Entre el horror y el placer, entre el infierno y el paraíso, nuestra poeta venezolana Ángela Molina nos presenta un poemario breve titulado Gula; pero de una intensidad que a mi entender le proporciona muchísima eficacia al conjunto. Y esta concentración, por tanto, produce un estallido poético que demostraremos más adelante.

No en vano abro este comentario con la preposición entre, que no solo caracteriza a la obra sino a la poeta, por su condición de hija de emigrante canario en Venezuela, tema ya tratado en su poemario anterior, Aclaratoria. Esto le da a la poeta una doble condición fronteriza en cuanto a la cosmovisión y en tanto a la expresión poética, no solo como venezolana sino como mujer. Y estas circunstancias son el motor que impulsan a Ángela Molina a un alejamiento crítico necesario para observar la realidad por encima de los determinismos y clichés poéticos e, incluso, socioculturales. Doy fe de que nuestra autora cuenta con las herramientas sociales, culturales y afectivas y de que es capaz de lograr esa bendita química del error que el que escribe llama poesía [...]

Después se hizo una lectura-recital de una selección de poemas en la que intervinieron Rosario Valcárcel, Manuel Díaz Martínez, Ruben Mettini y Juan Francisco Santana. 

¿Sigue la vida aunque nos la arrebaten? se pregunta Ángela Molina en Gula. Y sus poemas van dando respuesta a esta interrogante a través de un viaje hacia sí misma, cuyo punto de partida es lo colectivo para llegar a la esencia de lo íntimo individual.

El libro de poemas Gula (Editorial Eclepsidra, 2016), Un poemario que nos introduce en el horror cotidiano de una sociedad fracturada para luego tomar como puerta el océano Atlántico y descubrir otro destino, uno signado de antemano, en los parajes propios del padre ya ausente, para hallar la identidad en los pasos de los ancestros y saberse perdida en el azul inmenso que separa Venezuela de Canarias. Dos patrias, dos tierras de acogidas el diario de un viaje íntimo hacia el erotismo que arriba finalmente, a la herida fundamental vinculada a la poesía.


Ángela Molina, autora venezolana de origen canario, es Licenciada en Comunicación Social y Abogado por la Universidad Central de Venezuela. Ha publicado dos poemarios anteriores:Aclaratoria (Editorial Bid&Co, 2013) e Imprudencias (Editorial Diosa Blanca, 2015) 

face/rosariovalcarcel

martes, 14 de marzo de 2017

La poesía confesional de Anne Sexton

DESEANDO MORIR

Ya que lo preguntan, la mayor parte de los días no me acuerdo.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Después, casi innombrable, vuelve la lujuria.

Incluso en ese instante, no tengo nada en contra de la vida. Conozco bien las hojas que mencionan,
los muebles que sacaron al sol.

Pero los suicidas tienen un idioma propio.
Como los carpinteros, quieren saber con qué herramientas.
Nunca preguntan por qué construir.

Dos veces me pronuncié tan claramente,
poseí al enemigo, me comí al enemigo
le arrebaté su oficio, su magia.

Así, grave y pensativa,
más tibia que el agua o el aceite,
descansé, babeando por el agujero de la boca.

No pensaba en mi cuerpo ante la punta de la aguja.
Ni siquiera había córnea o restos de orina.
Los suicidas ya traicionaron al cuerpo.

Nacieron muertos, aunque no siempre se mueran,
y, deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que hasta un chico podría mirarla y sonreír.

¡Meterse toda esa vida debajo de la lengua!—
eso, en sí mismo, se vuelve una pasión.
Dirán que la muerte es un hueso triste y golpeado,

con todo, año tras año me espera,
para deshacer con delicadeza una vieja herida,
para soltar mi aliento de su prisión insana.

Compensados así, los suicidas se encuentran a veces
furiosos con el fruto, una luna inflada,
dejan el pan que confundieron con un beso,

dejan la página del libro abierta por descuido,
algo sin decir, el teléfono sin colgar
y el amor, fuera lo que fuese, como una infección.




CUANDO EL HOMBRE PENETRA A LA MUJER

Cuando el hombre
penetra a la mujer,
como oleaje que rompe en la orilla,
una y otra vez,
y la mujer abre la boca de placer
y sus dientes relucen
como el abecedario,
aparece Logos ordeñando una estrella,
y el hombre
dentro de la mujer
hace un nudo
para que nunca
vuelvan a separarse
y la mujer
trepa a una flor
y se traga el tallo
y aparece Logos
a liberar sus ríos.
Este hombre,
esta mujer
con su hambre duplicada,
trataron de atravesar
la cortina de Dios
y por un instante lo lograron,
aunque Dios
en Su perversidad
desate el nudo.


Anne Sexton. La poesía confesional de Anne Sexton, al español La estadounidense Anne Sexton, una de las poetas más subyugantes y trasgresoras del siglo XX, abrió su vida en canal y construyó un universo creativo con su cuerpo y alma como material poético, al que puso punto final quitándose la vida. Ahora se publica por primera vez en castellano su poesía completa. 

Anne Sexton (Massachusetts, 1928-Boston, 1974) caminó toda su vida entre la pasión y el hundimiento hasta que, como ya hiciera su amiga la poeta Sylvia Plath, decidió suicidarse con todo un ritual y después de beberse dos vodkas, tomando un tercero en la mano y vestida con el abrigo de piel de su madre, se encerró en el garaje y se sentó al volante de su Cougar rojo. Entonces puso en marcha el motor y encendió la radio...

 Así se acabó con una de las vidas poéticas más ricas, más laureadas y admiradas y comenzó la historia de un mito, al que José Luis Reina Palazó, poeta y traductor de toda la obra de Sexton, compara con la de Lorca, “por su grandeza metafórica y ritual con la muerte”. “Se podría decir -explica José Luis Reina- que Anne Sexton en Estados Unidos es tan grande, tan simbólica y tan admirada como Lorca en España, por ese acercamiento a la muerte constantemente en su obra, por el uso de metáforas y ricas imágenes y porque se trata de una poesía del alma que enseña todo lo que ella sufre, al tiempo que hace que la gente se acerque a ella como un imán", subraya. Así es que la edición, por primera vez en castellano, de toda la poesía de Sexton en un solo volumen, de casi mil páginas, publicado por la editorial Linteo, dirigida por Antonio Colinas, que ya sacó a la luz un poemario de la estadounidense, “Poema de amor”, es todo un acontecimiento, una oportunidad para acercarse a esta creadora representante de la poesía confesional. 

En opinión de Reina, Sexton realiza el deseo de Kafka sobre los libros que necesitamos: “Han de ser como el hacha que rompe el alma helada en nosotros”. “Ya en sus tres primeros libros, ‘Al manicomio y casi de vuelta’ (1960), ‘Todos mis seres queridos’ (1962) y ‘Vive o muere’ (1966) el hacha de su poesía rompe el hielo del alma acostumbrada a la rutina cotidiana de lo convencional y la exigencia de rendimiento social”, escribe Reina Palazón en la introducción del libro. Este volumen incluye además de la introducción y notas del traductor, un prólogo de Maxine Kumine, escritora y amiga de Sexton, en el que dice: “Ningún otro poeta americano de nuestro tiempo ha gritado públicamente en voz alta tantos detalles privados”. Anne Gray Harvey (Anne Sexton) nació el 9 de noviembre de 1928 y era la menor de tres hijas de una familia burguesa. Pasó la mayor parte de su vida en diversos barrios ricos de Boston. Hija de próspero fabricante de lana, dejó la universidad y se casó. Pero con el nacimiento de su primera hija (tuvo dos) ya sintió el contacto con el abismo por una depresión posparto. Desde ese momento comenzó una intensa vida al límite del desplome que solo encontró alivio con el torrente de la palabra poética, con la creación. Con su primer libro “Al manicomio y casi de vuelta” (1960) se hizo rápidamente famosa; en él describía ya su sufrimiento y su estancia en la clínica de nervios, la terapia y su confrontación con los traumas del pasado. Y desde aquí se inicia, como indica Reina Palazón, lo que caracteriza toda su lírica: “La utilización descarnada del material autobiográfico y su precisa transformación en forma poética”. En los diez libros siguientes escribirá de forma descarnada de la contradicción del amor y odio en la maternidad, del alcohol, las drogas, la labilidad psíquica, el delirio, el aborto, la masturbación, el incesto, el adulterio, el suicidio, o el éxtasis sexual destructor. 

Algunos de sus libros fueron nominados para el National Book Award. Entró en la Royal of Literature. Recibió beca tras beca para escribir y viajar. Fue profesora en la Universidad de Boston, y en 1967 recibió el Premio Pulitzer y el Shelley Award de la Poetry Society of America. Recibió, además, cuatro Honoris Causa por diferentes universidades. Formó parte del jurado del Pulitzer. Y leyó poemas viajando por todo el país. Delgada, alta, morena de ojos azules, seductora, feminista, Anne Sexton desmontó el modo de vida burgués americano con palabras desnudas y sangrantes; certeras, carnosas y viscerales, pero sobre todo de una belleza infinita.

Publicado en  www.eltelegrafo.com.ec