miércoles, 27 de julio de 2016

Un poema de Willian Blake, El deshollinador


El deshollinador
Cuando mi madre murió yo era muy joven,
y cuando mi padre me vendió mi boca
apenas podía gemir, gemir, gemir, gemir,
así que limpio chimeneas y duermo en el hollín.
Un día el pequeño Tom Dacre lloró cuando raparon
su cabeza rizada como el lomo de un cordero,
y le dije “¡Calla, Tom! No importa, porque con
la cabeza desnuda el hollín no arruinará tu pelo claro.”
De modo que se calmó, y aquella misma noche,
¡durante el sueño tuvo una visión!
donde miles de deshollinadores, Dick, Joe, Ned y Jack,
estaban todos prisioneros en ataúdes negros.
Y llegó un Ángel que tenía una llave brillante,
abrió los ataúdes y los puso en libertad;
entonces por un verde prado corren brincando y riendo,
y se lavan en un río, y brillan bajo el sol.
Luego desnudos y blancos, abandonadas sus bolsas,
se encaraman a las nubes y juguetean con el viento,
y el ángel le dice a Tom que si se comporta bien,
tendrá a Dios como padre y no carecerá de alegrías.
Tom despertó entonces, y nos levantamos en la oscuridad,
y con nuestras bolsas y cepillos salimos a trabajar.
Si bien la mañana era fría, Tom se sentía feliz y abrigado;
pues quienes cumplen sus deberes nada tienen que temer.

The chimney-sweeper

When my mother died I was very young,
And my father sold me while yet my tongue
Could scarcely cry “Weep! weep! weep! weep!”
So your chimneys I sweep, and in soot I sleep.
There’s little Tom Dacre, who cried when his head,
That curled like a lamb’s back, was shaved; so I said,
“Hush, Tom! never mind it, for, when your head’s bare,
You know that the soot cannot spoil your white hair.”
And so he was quiet, and that very night,
As Tom was a-sleeping, he had such a sight! —
That thousands of sweepers, Dick, Joe, Ned, and Jack,
Were all of them locked up in coffins of black.
And by came an angel, who had a bright key,
And he opened the coffins, and let them all free;
Then down a green plain, leaping, laughing, they run,
And wash in a river, and shine in the sun.
Then naked and white, all their bags left behind,
They rise upon clouds, and sport in the wind;
And the Angel told Tom, if he’d be a good boy,
He’d have God for his father, and never want joy.
And so Tom awoke, and we rose in the dark,
And got with our bags and our brushes to work.
Though the morning was cold, Tom was happy and warm:
So, if all do their duty, they need not fear harm.

William Blake (Londres, 1757-1827), fue Poeta, dibujante, grabador e ilustrador de sus propios libros, además de ganarse una reputación como escritor místico y herético. Aunque permaneció en gran parte desconocido durante el transcurso de su vida, actualmente el trabajo de Blake cuenta con una alta consideración. Por la relación que en su obra tienen la poesía y sus grabados respectivos suele ponerse a Blake como ejemplo del «artista total».
Considerar los logros de Blake en poesía o en las artes visuales por separado sería perjudicial para entender la magnitud de su obra: Blake veía estas dos disciplinas como dos medios de un esfuerzo espiritual unificado, y son inseparables para apreciar correctamente su trabajo. Por esta razón, las ediciones ilustradas de la obra de Blake no habían sido especialmente valoradas en el pasado, hasta que los avances en las técnicas de impresión han permitido una mayor difusión, al hacerse éstas más accesibles.
Para ver un mundo en un grano de arena
y un paraíso en una flor silvestre,
sostén el infinito en la palma de la mano
y la eternidad en una hora.

(Fragmento de Augurios de inocencia),  Wikipedia.