sábado, 25 de julio de 2015

Eliseo Diego, el poeta del tiempo.


 Testamento

Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;
habiendo llegado a este tiempo;
y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;
habiendo llegado a este tiempo;
y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;
y no poseyendo más que este tiempo;
no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;
no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;
decido hacer mi testamento.
Es este:
les dejo
el tiempo, todo el tiempo.


En lo alto

Un pájaro en lo alto,
en lo más fino
del árbol alto,
un tomeguín
nervioso, breve, tan liviano
como un soplo de luz,
está cantando
su propia levedad,
la maravilla
de su increíble ser
su pura vida
minúscula, perfecta, iluminada.

Eliseo Diego, nacido en La Habana, en 1920, conversaba con un jadeo muy
suyo, que no era más que la dificultad que tenía para respirar, parece que
provocada por algún enfisema pulmonar. Su palabra lenta y casi saboreada
viajaba en un permanente ciclo, de la conversación al poema y viceversa.

Fundador, con Lezama Lima, Pepe Rodríguez Feo, Virgilio Piñera, Cintio y
Fina, entre otros, del grupo Orígenes, de enorme importancia en la cultura
cubana, Eliseo Diego dio muestras, desde sus inicios, de ser dueño y señor
de una manera muy personal de abordar la palabra.
Con “Inventario de asombros” alcanzó el Premio de la Crítica en 1982.
Cuatro años después fue aclamado como Premio Nacional de

Literatura’1986.

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jueves, 23 de julio de 2015

FELIZ CUMPLEAÑOS, ROSARIO


Las manecillas del reloj

voltean en la cara oculta del tiempo

suponen los minutos como

 lunas pasadas

 por un tamiz

no sorprende la grasa que baja

 del hígado del ganso ni el río

 de un scrable que amotina

 el tinte de la noche

 ni ese tic tac

que no trae al cucú

 para torcerle el cuello

 ©Antonio Arroyo Silva. Donde la niebla teje ventanas.

Foto: El día en que cumplí 8 años con mis padres y amigos.

Gracias a tod@s por las felicitaciones, por el recuerdo, por la vida.

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viernes, 17 de julio de 2015

LA PURIFICACIÓN, POEMA,

                                                                             Grito para que la ablación sea solo un mal sueño

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi Purificación
si era un ritual de regocijo, de danzas y cantos donde
                                                germinaba el pasado.

Tatuaron mi cuerpecito de amarga henna,    
 invocaron al espíritu, batieron palmas.

                                               El aire me agarraba de la mano.
Celebraban la llegada de una media hechicera.

No podía entender el color de sus ojos centenarios
                                               o si era amiga o enemiga.

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi Purificación
si inundaron el silencio de risas, tambores y timbales.
El  destino me  trajo chillidos de hiena,
olor a ataúdes.

Me abrió la entrepierna a la sombra de un dátil
y con una vieja hoja de afeitar cortó la raíz de mi deseo.
Águilas y buitres revoloteaban
enloquecidas al olor de la sangre, al  rumor que evoca
                                                la muerte. 

Cerré los ojos e igual que un pájaro en una trampa,
                                               aleteé como una loca, grité, lloré.

-¡Aguanta, aprieta los dientes o nunca encontrarás marido!

Castró mi sexo como a los burros del desierto,              
colocó cerrojos a mis labios vivos.

Convirtió mi sonrisa inocente en una sonrisa macabra.
                                               Desgarró la carne de mi alma.

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi ablación,
que a mis ocho años una de las peores cosas de mi vida
                                               había sucedido, 
                                                                          de mi poemario  “Himno a la vida”

LA ABLACIÓN O MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA
Las escalofriantes cifras dicen que dos millones de niñas son sometidas a esta brutal operación de la circuncisión, ablación, infibulación, mutilación genital femenina, clitoridectomía…, cada  año, lo cual se traduce en 6.000 nuevos casos por día, cinco niñas por minuto menores de 15 años son sometidas a una ablación o amputación del clítoris (suele practicarse a niñas entre 4 y 10 años y entre sus consecuencias físicas inmediatas son las psicológicas que suelen ser: angustia y nerviosismo, sentimientos de degradación, inferioridad y vergüenza, frigidez, miedo a las relaciones sexuales-, se dan hemorragias, que a veces llevan a la muerte, e infecciones diversas.

Y a largo plazo suelen aparecer dolores menstruales, quistes, tumores, esterilidad, aflicciones al orinar y un aumento del riesgo de enfermedades de transmisión sexual, entre las que se engloba el SIDA, sin olvidar que el 90 por ciento de los niños que nacen muertos son hijos de mujeres mutiladas genitalmente y que cada uno de cada cuatro hijos de estas mujeres nace con anomalías.

Alrededor de 137 millones de mujeres en todo el mundo han sido mutiladas genitalmente de esta manera en los últimos 50 años y que  jamás disfrutarán de un derecho placentero concedido al hombre: el sexo.

África no es el único territorio donde se realizan mutilaciones genitales femeninas; también es una práctica común en algunos países de Oriente Medio. Las cifras son escalofriantes. Según Unicef, la ablación es una práctica frecuente en 25 países africanos, algunos de Oriente Medio y Asia: Somalia el 98 por ciento de mujeres sexualmente mutiladas. Egipto con un 97 por ciento (actualmente prohíben la ablación de clítoris e imponen tres años de cárcel para quienes lo practican) o Eritrea, Guinea (60 por ciento) y Etiopía con un 90 por ciento. En Eritrea, Sudán o Sierra Leona la sufren entre el 80 y el 95 por ciento. En Mali el 94 por ciento o en Burkina Faso un 70 por ciento.

Oriente Medio no se queda atrás: Yemén, Omán Bahrein, Pakistan e India se suman a esta larga lista. La ablación femenina se practica entre las comunidades de emigrantes también…
La mutilación genital corre a cargo de la buankisa, fanateca o comadrona, una matrona experimentada a la que su “trabajo” le confiere un alto status social. La “operación” suele llevarse a cabo en pésimas condiciones higiénicas y sin ningún tipo de anestesia, y basta cualquier objeto punzante, un cuchillo, una hoja de afeitar o incluso un cristal.

Por eso, hoy quiero gritar de nuevo por la defensa de los derechos humanos de las mujeres. Derechos que son vulnerados por razones culturales, políticas, religiosas… Y que atentan contra la dignidad y la salud de las mujeres.

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lunes, 6 de julio de 2015

LA DANZA DE LOS ENANOS

... de las Fiestas Lustrales de La Palma
Del Mester de Juglaría
guardamos la tradición
verso de la devoción,
trova de la cortesía
que tiene su inspiración,
su razón y su alegría
en la hermosa advocación 
de las Nieves de María.
                        Luis Ortega Abraham.

Mis primeros recuerdos de la infancia están llenos de dioses y de héroes, de gigantes y de enanos.
De fantasías, de palabras y de sueños, del eco de las risas de cuando éramos niños. De aquellos cuentos de Charles Perrault y de Grimm, donde siempre había encantamientos y aparecían unos enanos con barbas largas de color blanco que vivían en los bosques y corrían a toda velocidad con un gorro en la cabeza.
Pero sobre todo lo que más grabado tengo de mi niñez es el misterio, la euforia, el sonsonete de la polca que envuelve la danza de los enanos de mi isla adoptiva, la Palma. Una fiesta que cada cinco años reaparece.
Así que Luis y yo, como mucha gente venida de los rincones más remotos, acudimos a la cita, al Recinto principal que el Ayuntamiento habilita en Santa Cruz de La Palma en los días de grandes fiestas. Nos tuvimos que abrir paso, casi a codazos, entre la avalancha de visitantes y algún vendedor ambulante que ofrecía bocadillos, almendrados, rapaduras... Queríamos reencontrarnos con los colores y la alegría, participar en los Festejos de la Bajada de la Virgen, revivir la emoción del baile de los enanos.
Parecía que todo el mundo estaba allí, y a pesar de que los viejos dicen que las fiestas de hoy ya no son tan bonitas como los de antes, yo capté las mismas vibraciones, las voces chillonas e ingenuas de los niños que despuntaban al anochecer, el mismo nerviosismo en el ambiente, el júbilo. Ese olor de nuestra tierra y ese mar de nubes que a lo lejos surgía avanzando lentamente por el cielo, ellas tampoco quisieron perderse el espectáculo. Era como si la tarde estuviese encantada, tanto que el mar, a nuestros pies, había enmudecido, quizás por respeto a tan bello acontecimiento.
Creo que todos estábamos algo excitados, ansiosos porque aparecieran aquellos seres diminutos. Entonces, de pronto, me asaltó el recuerdo de mi niñez: Se hizo un silencio y una oleada de deseo me atravesó el pecho, Palpitaba. La función estaba a punto de empezar. Sonaron unos acordes y entre destellos deslumbrantes entraron en escena dos hileras de juglares con ropajes azules y carmesíes. ¡Qué emoción, por fin desfilaban ante nosotros! Marchaban con gestos de galantería, regalaban flores al público y durante unos minutos glosaron unos versos al son de las notas de nuestro siempre recordado Luis Cobiella, interpretadas por la Banda de Música San Miguel.
Pero todos esperábamos la transformación, el espejismo, que entraran de nuevo en el castillo, en el mundo de la ensoñación, allí donde el tiempo no llega y se produce el misterio, la sorpresa. El juego, esa proeza magistral que cada lustro se repite. El momento en que se abre de nuevo la puerta de la fortaleza y aparecen los veinticuatro juglares, pero esta vez transformados en enanos de carne y hueso. En unos enanos tan traviesos que agitaron el aire, nos conquistaron. En unos enanos con caras pícaras y bañados por una luz romántica.
En unos enanos que con vestidos de época, peluca blanca y gran sombrero francés, al estilo bicornio, bailaban, alegres con pasos cortos, una polca pegadiza. Brincaban como niños y con un movimiento casi teatral se acercaban a la chiquillería que aplaudía al ritmo de la musiquilla. Unos enanos que con una correspondencia inusitada intercambiaban miraditas y con coquetería hacían guiños, se encogían cada vez más. Conseguían arrancar carcajadas a grandes y a chicos. Danzaban, mientras todos nos preguntamos cómo esa representación se puede hacer tan perfecta.
Poco a poco la música se va acelerando, el ritmo se hace más enérgico, y yo me uní al insólito orfeón. Tatareábamos, aplaudíamos. Aquellos "pequeños" nos abrieron por unos instantes caminos impensados. Nos olvidamos de los desasosiegos y del desánimo, de las preocupaciones del alma humana. Pero con gran pena para los que estábamos allí compartiendo la vitalidad que estallaba casi de una forma desmedida, comprobamos con decepción que la luz nocturna nos empezaba a cubrir y que los "saltarines" iban desapareciendo, volviendo a su castillo secreto para regresar dentro de otros cinco años. Entonces me pareció que el mundo se quedaba vacío.
Y que todo había acabado, cuando de pronto estalló una llama y se oyeron repiques de campanas y más campanas, y del castillo en medio de una neblina surgió nuestra Patrona y el espectáculo, como muy bien dijo María Victoria Hernández, se convirtió en una danza ritual. Algunos lloraron emocionados y otros como yo, añusgada, gritábamos:
-¡Viva la Virgen de Las Nieves! ¡Viva! ¡Viva!
Son unas fiestas en las que podría escribir páginas enteras, unas fiestas en que los enanos lo dominan todo, pero es difícil explicarlo a quienes nunca lo han visto personalmente. Lo que sí puedo decirles es que una celebración como esta, sólo es posible en nuestro paraíso perdido, en nuestra isla bonita, La Palma.
¡Viva la Virgen de Las Nieves! ¡Viva! ¡Viva!
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sábado, 4 de julio de 2015

BOCAZAS

José M. Balbuena Castellano

Bocazas siempre ha habido a lo largo de la historia.  Personajes famosos, políticos, monarcas, intelectuales, periodistas, religiosos y religiosas, etc. han dicho y redicho frases, sentencias, chascarrillos y demás, de los que luego se han tenido que arrepentir o les han pasado factura, especialmente cuando se trata de dirigentes políticos que viven en democracia y esperan el voto de sus seguidores, o del pueblo llano.

El último aspirante a dirigente político que ha resbalado estrepitosamente  a causa de algo que vertió en twitter hace algún tiempo ha sido Guillermo Zapata, concejal de Cultura y Deporte del ayuntamiento de Madrid que lidera  Manuela Carmena. Ambos son de Ahora Madrid y consiguieron la alcaldía con la ayuda de Antonio M. Carmona, del PSOE, que pidió inmediatamente la dimisión de Zapata. Carmen, que me parece una persona seria y consecuente, evitó que Zapata continuara en el puesto para el que había sido elegido. Por bocazas

Carmena tiene tras de si un curriculum excelente: Premio Nacional de Derechos Humanos, Vocal del Consejo General del Poder Judicial, una de las findadores de Jueces para la Democracia, miembro de la Fundación Alternativas, etc. y pretende desarrollar su gestión de forma correcta.

A Zapata que no se le ocurrió otra cosa que hacer chistecitos sobre el holocausto de los judíos, o de Irene Villa, víctima del terrorismo etarra. “Han tenido que cerrar el cementerio de las niñas de Alcásser para que Irene Villa no vaya a por repuestos”, decía. No constitye ningún eximente el que haya realizado tales comentarios, a través de twitter, en  2011, cuando no era aún edil. Pero ha reconocido que siempre la ha gustado el humor negro y cruel. No es una inclinación y disposición mental adecuada para llevar nada menos que dos áreas de sumo interés en una ciudad tan importante como Madrid. Imagínesense que al contemplar alguna actividad realizadas por disminuidos físicos o síquicos se vea tentado de expresar lo que piensa en las redes sociales, tan de moda. O que haga chascarrillos sobre la cultura, ya de por si bastante desprestigiada en este país, donde todavía existen brotes de analfabetismo, al menos relativo, bastante indiferencia o propensión a los continuos cambios en materia educativa y falta de apoyo a lo que constituyen “las bases del progreso”. Y eso no es para tomárselo a broma.

Lo peor de todo  es que todavía se utilizan algunos medios informativos  (que para mí son “deformativos”) para prodigar el insulto, el desprestigio, las insidias  y opiniones carentes de solidez y de trascendencia social o ética.  Es lo que se denomina la tele basura, que también podría aplicarse a radio basura o prensa basura,que tampoco falta. Está muy bien la libertad de expresión para denunciar injusticias o defender la democracia, o cualquier otro valor que merezca la pena, pero hay que poner un límite personal a lo que se puede, o se debe decir, a través de los medios informativos o las llamadas redes sociales. De no ser así, podría convertirse en libertinaje y ser nocivo para colectivos, instituciones o para alguna persona determinada o inductores de acciones llevadas a cabo por fanáticos  e irresponsables. Además, se  emplea con mucha frecuencia toda esa red de comunicación personal  para fines no humanitarios e irrespetuosos. Con el agravante de que muchos menores pueden acceder a contenidos peligrosos, sin que a veces los padres se percaten ni se ocupen de prevenirlos.


Con el móvil, los WhatsApps, Twitters, Facebooks y todas esas aplicaciones de mensajería instantánea, cualquier cosa que se escriba, se diga o se grabe llega inmediatamente al más alejado rincón del mundo. Todo queda luego grabado y es difícil desdecir lo que ya se ha dicho o enviado.De ahí la importancia de calibrar muy bien lo que se pretende emitir para que nadie se sienta aludido u ofendido Un uso responsable de estos medios en siempre aconsejable, y no ser, a través de ellos, un auténtico bocazas.

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miércoles, 24 de junio de 2015

CANARIAS, MARIDAJE DE ARTE Y VINO

En la segunda planta del Centro Comercial "El  Muelle" hasta el día 5 de julio.

…El vino, diabólica tentación de los dioses
 nos rodea con brazos apasionados, 
 nos transporta a regiones soberanas, al fluir
 de las épocas, a emociones irracionales,
  a la embriaguez de Lot…. Del libro de poemas “Himno a la vida
 
Nos dice Mauricio Wiesenthal, escritor y enólogo, que la historia del Vino es la historia del Arte, del campo y de nuestras raíces, de los olores, de la lluvia y el fuego.

El vino forma parte no sólo de la cultura de España sino de la universal. Está unido a las sensaciones descorchadas en torno a la alquimia, al color manoseado por el agua, el aire y la tierra. Al hombre prehistórico que ya elaboraba vinos, a la religión, motivo literario en la Biblia, a los cantos mitológicos. A la historia de la pintura, de la poesía y la danza.

Desde la Edad Media en la literatura española la mujer recolectora es protagonista de coplas en las que el novio o el  pretendiente la distrae de su trabajo para rondarla: "Mocica vendimiadora/ sal de la viña al camino/ porque te viene a rondar/ el que ha de ser tu marido". La cultura del vino ha sabido expresar el candor sensual, la decoración, los accesorios, el diseño en forma de carmesís, púrpuras y escarlatas como regalo de los dioses.

Los creadores plásticos siempre se han dejado llevar por la iconografía vinatera, por sus armonías brillantes y vibrantes, por ese lenguaje de la Tierra donde a través de metáforas podemos percibir como tiembla el arte del paisaje, sus sonidos y sus composiciones, los desfiles dinámicos que hierven cuajados de viñedos, la algarabía de un ciclo vegetativo que germina bajo la surcos y que el hombre desentraña con ese carácter artesanal del oficio.

Temas pictóricos como pedazos de la Creación, o las hojas verdes escalando el viento o los  tallos tratando de encontrar la luz. El racimo de la uva o el tintineo de una copa, o las burbujas y la fragancia de una botella de vino. Sensaciones placenteras. Las nubes y el cielo que describen en el aire  gestos, hojas luminosas como signos de vida, sugerencias de una Naturaleza generosa,  Pueden ver el racimo de la uva o el tintineo de una copa, o las burbujas y la fragancia de una botella de vino. Sensaciones placenteras. Las nubes y el cielo que describen en el aire gestos, hojas luminosas como signos de vida, sugerencias de una Naturaleza generosa. Pinturas que también han sido plasmadas por infinidad de artistas desde el español Francisco de Zurbarán hasta el americano Andy Warhol.

Y hoy Diego Casimiro junto a Beata Pawlowska han creado un espacio de fusión artística, uniendo tres artes: vino, pintura y música en un solo acto de maridaje. Han llegado a un acuerdo con diferentes bodegas de Canarias para acercarnos a sus variadas marcas, al proceso de elaboración de estos deliciosos caldos, a la cata típica, al sabor y al aroma, al sentimiento que fructifica en ese mundo misterioso que nace en el corazón de la Tierra. A la esencia entre la pintura y la enología. Nos ha acercado al inspirador de la locura y el éxtasis, a Dioniso, a aquel dios de la vendimia que animaba a pecar en las bacanales.  

Han convertido el arte del vino en arte plástico, en un pretexto del acto musical-lírico con la actuación del Ballet de Las Palmas de Gran Canaria Gelu Barbu representando una coreografía de sus Directores Miguel Montañez  y Wendy Artiles sobre la conocida opereta "La viuda alegre" con música de Franz Lehár.

Han creado un espacio artístico con todas esas emociones que sugiere el alcohol, y en donde una treintena de pintores nos introducen a través de sus lienzos en la esencia de los viñedos: Las formas de cultivo, la cosecha, el fruto, la recolección y los lagares. 

 En definitiva el paso a paso para reflejar a través de una paleta de color la modulación de la luz centelleante, los valores de antaño, las emociones. Plasman los artistas una mirada panorámica y extensa de lo que representa la Naturaleza a pesar del deterioro y la destrucción del planeta. Una mirada poética del color a través de la perspectiva insular que equivale la mayoría de las veces a soledad pero también a belleza, a la fuerza telúrica del paisaje. A la vid: la carnosidad de los racimos de uvas, las hojas de las viñas, algunos conseguidos con gran detallismo y otros a través de planos generales. Imágenes que representan más imágenes.
Un espacio artístico repleto de símbolos y elementos, de viñedos como fuga de colores, de litros envasados en seductoras botellas. Una exposición en la que hay que estar dispuesto a brindar con una copa llena, porque  su razón de ser es la celebración del placer, de la vida.



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martes, 23 de junio de 2015

DESDE LA GOMERA, UN POEMA DEDICADO A TOD@S LOS JUANES Y JUANITAS

 De Rafael Zamora

De una manera especial,
cumplimos con las Juanitas.
Grandiosa felicidad
y, a disfrutar de verdad,
porque todas, son bonitas.

A los Juanes, no olvidamos

que, se encuentren celebrando.
También les felicitamos
y, un alirón, entonamos,
para que sigan gozando.

Por no callar las verdades,
al Bautista, le mataron
y, entre arpegios musicales,
en bandeja de vestales,
con lujuriosos puñales,
la cabeza, le cortaron.

Danza de "Los Siete Velos",
en manos de Salomé
Cómo lloraron los cielos,
conteniendo sus desvelos,
por no tener los consuelos
de interrumpirle los pies.

El voluptuoso rey, Herodes,
impuso su crueldad,
aceptando los horrores,
de unos carnales favores,
que no tuvieron piedad.
Hermigua, bien se engalana,
con incansable proyecto
viva su gracia serrana
que, a tarde, noche y mañana,
bien merece un monumento.

En fecha tan señalada,
las clases, quedan zanjadas
y, la alegre muchachada,
ya sueña con la llegada
de las notas conquistadas!

En solemne procesión,
el santo, bendecirá
y, entre cantos y emoción,
la música será mejor,
en floreciente hermandad.
¡Vivan los alcaldes buenos,
que saben cómo atinar
la bendición de los cielos,
por desplegar sus empeños,
en próspera vecindad.
Jarana en las Cabezadas,
con bailes en La Montañeta.
a olvidarse de pilladas
que, en tales tierras sembradas,
ya no hacen falta macetas.

Que vivan las comisiones,
ocupadas en festejos,
son, auténticos campeones
y muy fieles servidores,
con todos los forasteros.

Venga el buen trago de vino,
despertando la conciencia
que, unidos con el vecino,
obsequiemos al destino,
con rebosante presencia.
                                                                                          
En la noche de San Juan,
se encenderán las hogueras.
las llamas, vienen o van
y, en el alma quedarán,
como promesas de altar,
el tormento de las penas.
En "GomeraActualidad",
celebremos la tal fecha.

No nos dejemos quemar,
que,tenemos que brindar,
por la abundante cosecha.

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jueves, 18 de junio de 2015

TRES POEMAS DE LUIS ALBERTO DE CUENCA


ELOGIO DE LA POESÍA

La vida es prosa más o menos aburrida,
pero no siempre ha sido tan tediosa y prosaica.
En el alba imprecisa de nuestro origen hubo,
primero, una voz recia que evocaba las gestas
del caudillo del clan; luego, otra voz más íntima
y dulce que, al compás de la lira, cantaba
el amor, subrayando su plenitud, o el odio
que inspira la traición, o el cruel desengaño.
Y esas voces traían a la vida promesas
de olvido y deshacían los hielos del invierno
al ritmo del bastón de mando del chamán
en los fuegos de campamento de la tribu.
Y esas voces fundaban un jardín de palabras
hermosas en el centro del desierto silente
del mundo, una floresta de color y belleza
que, como un cáncer, iba destruyendo, implacable,
el bosque sin memoria de nuestra soledad,
haciéndonos más libres, más hondos y más sabios.




LA VENUS DE WILLENDORF
Entre las chicas norteamericanas
que estudian español en la academia
de enfrente de tu casa, hay una gorda
que es igual que la Venus de tus sueños.
Bajo una camiseta de elefante
que pone «University of Indiana
(Jones)» y unos pantalones de hipopótamo,
se mueve por el mundo con el arte
que le da su ascendencia mitológica.
Hace ya varios días que vigilo
desde el balcón su cuádruple barbilla
y el sol dorado de su cabellera.
Hace ya varios días que le envío,
cuando se pone a tiro de mis ojos,
dardos de amor y flechas de deseo.
Pero no llegan nunca a su destino

  LA HERIDA
Nada, ni el sordo horror, ni la ruidosa
verdad, ni el rostro amargo de la duda,
ni este incendio en la selva de mi cuerpo
que amenaza con no extinguirse nunca,
ni la terrible imagen que golpea
mis ojos y tortura mi cerebro,
ni el juego cruel, ni el fuego que destruye
esa otra imagen de armonía y fuerza,
ni tus palabras, ni tus movimientos,
ni ese lado salvaje de tu calle,
impedirán que encienda en tu costado
la luz que da la vida y da la muerte:
tarde o temprano sangrará tu herida,
y no será momento de hacer frases.

Luis Alberto de Cuenca es un escritor oriundo de España, nacido en Madrid el 29 de diciembre del año 1950. Filólogo, poeta, traductor, ensayista, columnista, crítico, editor literario e investigador español. Es también académico de número de la Real Academia de la Historia, desde 2010 y académico correspondiente en Madrid por la de Buenas Letras de Granada. Obtuvo en 2013 el prestigioso Premio “Julián Marías” de Investigación en Humanidades. Profesor de Investigación en el Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del CSIC.

Como poeta, ha publicado, entre otros libros, Elsinore (Madrid,). Ha sido director de la Biblioteca Nacional (1996-2000) y secretario de Estado de Cultura (2000-2004) Y es también el promotor de la fusión entre las artes cultas y populares, compartiendo trabajos con artistas como Loquillo y José Luis Garci.

Su poesía combina lo urbano, los elementos cinematográficos y el comic, así como una erótica suspicaz y tierna a la vez. Una poesía cuajada de realidad a través de un humor refinado. Un poeta reflexivo.

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domingo, 14 de junio de 2015

UN MONARCA QUE RECONOCE VALORES REPUBLICANOS


por José M. Balbuena Castellano

No deja de ser significativo y hasta ejemplarizante, que el rey Felipe VI de España haya ido a Francia nada menos que homenajear a los soldados republicanos españoles que en 1944 participaron en la liberación de París. Es un reconocimiento a unos héroes, aunque éstos fueran antimonárquicos, que lucharon por una buena causa y contra un régimen totalitario que quería someter a toda Europa.   No le importó a Felipe que aquellos combatientes formaran parte del conjunto de compatriotas que contribuyeron a instaurar la segunda república y a que su abuelo, Alfonso XIII, tuviera que exiliarse en 1931. Este reciente acontecimiento parisino, en una ciudad regida por una descendientes de españoles, Anne Hidalgo, culminó con un  un discurso en francés en la Asamblea Nacional que entusiasmó a los asistentes. En Francia resonó el himno de España, sin que nadie mostrase pancartas en contra o se le pitase, como sucedió en el partido del Barça y el Bilbao, donde unos “patriotas” ofrecieron una muestra de su mala educación y falta de respeto.

Yo no soy monarquico, pero si lo expreso busco los cauces adecuados para decirlo sin perder nunca las formas, que es lo que suele suceder  a muchos cuando se convierten en el descalificador término de “plebe”. Antes que yo otros han dicho que si la república fracasó fue porque actuaron grupos incontrolados, irrespetuosos, intolerantes, fanáticos y llenos de odio, agrupados en un frente popular y criminal que permitió aquellas barrabasadas y dinamitaron las buenas intenciones republicanas, que lo que buscaban eran equidad, oportunidades para todos,  justicia y libertad y no venganzas,  resentimientos, violencia y crímenes.

Podría añadirse a toda aquella tragedia que terminó en una guerra civil,  que existía también un alto nivel de analfabetismo que alejaba a las masas populares de las élites intelectuales, de las clases dominantes, de los poderes fácticos. Que existía una gran  irresponsabilidad y una enorme falta de experiencia democrática. Todavía hay quienes creen que ser demócrata consiste en hacer lo que a uno le plazca, sin atenerse a principios básicos, a unas reglas de juego, a unas leyes. Esta forma de pensar es fatal para un régimen democrático y los socava y denigra, pero aún es peor si quienes la practican son dirigentes políticos y ostentan puestos de responsabilidad y mando. ¿Dónde está la ética de los políticos corruptos, los que se llevan dinero público, los que permiten que haya injusticias o una ley de dependencia que permita a incapacitados o a los que no tienen nada sobrevivir?

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miércoles, 10 de junio de 2015

Himno a la vida en Los LLanos de Aridane, La Palma

El próximo viernes, 12 de junio a las 20.15, Rosario Valcárcel presentará en La Real, 21, de Los Llanos de Aridane, La Palma, su último libro de poemas Himno a la vida.

Un libro militante: no solo constituye un canto apasionado en pro de la libertad y la alegría de vivir sino que toma partido por la mujer, en la medida en que ha sido la parte sumisa y dominada de la humanidad. La autora denuncia las discriminaciones, las injusticias, la falta de libertad de las mujeres a lo largo de las civilizaciones, la mujer que padece todavía la ablación de la conciencia femenina, cuerpo maltratado.
Un libro de poemas dividido en tres apartados y compuesto por 33 poemas. Un libro de poemas que nació en la isla de La Palma, ya que ganó hace dos años el premio Domingo Acosta Pérez de la isla de La Palma, por lo que está dedicado a su isla, como ella dice, adoptiva.
Según Antonio Arroyo, autor del prólogo, Rosario Valcárcel cree a pie firme que el amor es una continua rotación entre Eros y Thanatos, el amor como una pequeña muerte, la muerte como la culminación del amor: no una suerte de transcendencia, como preconizaba Quevedo, sino como una inmanencia que desemboca casi en una mística de lo carnal (como la de San Juan y Santa Teresa), tal como se parecía en fragmentos de una gran intensidad poética:
Desenvaino, la espada y con su luz atravesó
El pespunte de mis labios rojos, el hervidero
De los líquenes, la pelambre de Baudalaire.
E igual que árboles abatidos por una tormenta,
Nos precipitamos el uno en el otro.
Himno a la vida es un libro que muestra la esencialidad femenina, su capacidad de engendrar amor por las pequeñas cosas, su deseo de pertenecer y dialogar con el mundo, con los seres, paisajes, árboles, casas... El deseo de trascendencia a través de la belleza, de temas eróticos, sensuales, del mundo de los gestos y la seducción. También constituye una reflexión sobre lo efímero de la vida que identifica el destino de los humanos y el anhelo de permanecer en el cuerpo del otro. En Himno a la vidaasistimos a la evocación de la memoria, la agitación ardiente de los deseos, la celebración de esos instantes de plenitud que acontece a lo largo de la existencia con una escritura directa, bella, repleta de elegancia y carga emocional."

Portada e ilustraciones interiores de Arsenio Morales. 
En la presentación del libro participará con la guitarra Jorge Guerra, del Trio Zapatista y la voz de ImaGalguén. Leeran: Ángeles Guerra, Carlos Catana y Rosario Valcárcel  
facebook/rosariovalcarcel/escritora

miércoles, 3 de junio de 2015

Siempre, Carlos Pinto Grote, con entrevista.

 poeta, escritor y médico canario ha fallecido este miércoles. Nacido en San Cristóbal de La Laguna en 1923, era hijo del poeta Pedro Pinto de la Rosa.

 https://www.youtube.com/watch?t=18&v=2W_hZqf7Lac

Llamarme Guanche, precioso poema patriótico al que puso música el grupo Los Sabandeños

Llamarme guanche.
Hijo de los volcanes y las lavas.
Llevar la frente alta.
Tener el corazón hecho de libertades.
Llamarme guanche, nada más.
Mi patria: un negro malpaís;
mi flor: una retama.
Beber agua de una fuente,
descansar bajo un pino,
tener la mar que me separa
de todo aquello que no quiero
y que me ata.
Llamarme guanche.
Labrar puntas de lanza,
darle vueltas al barro
y que el gánigo nazca.
Caminar sin caminos,
subir a la montaña,
mirar entre las nubes.
San Borondón lejana...
Tallar con la tabona
en una añepa larga.
En cada beñesmén
recoger de la tierra
yrichen, yayo, tano,
beber ahof de hara.
Dar gracias a Achamán.
Labrar una obsidiana
para mirar mi rostro
de hombre libre
cuando nace Magec, cada mañana.
Llamarme guanche.
Enterrar a mis muertos en paz.
No saber nada.
Que el mundo se limite
al norte en un volcán;
alrededor de la playa.
Llamarme guanche.
Hundir a los navíos y a las barcas
que abrieron en la mar
caminos a la Isla,
para robar su calma...
Estarme solo.
Ésta es mi tierra humilde,
ésta es mi humilde patria.
Tener el corazón hecho de libertades.
Llevar la frente alta.
Llamarme
guanche,
hijo
de los volcanes
y de las lavas.


"Así comenzábamos la muerte
-unos se sonreían-.
Así comenzábamos el camino
-otros lloraban desesperados
y llamaban a sus madres-.
Así, casi siempre así,
yéndosenos la sangre hacia la tierra
comenzábamos la muerte."

"Conocías el límite del campo
-se llamaba campo también, como la pradera-
en el que, como potros prisioneros,
devorábamos la hierba de la rabia,
pero no llegabas al horizonte." 

"Esta noche será la de la muerte.
Y he de morir.
¿No, no quiero hacerlo!.
¿Por qué me imponen este trabajo?
¡Tengo Miedo!.
Estas eran tus palabras.
¡Qué razón tenías!.
Así se mueren los héroes, llenos de miedo y diciendo ¡no!.
¡Qué muerte tan tuya!....

- Murió sereno en la cama,
lleno de entereza-.

Conté tu aliento .
¡Qué rápido era!.
Apenas notaba tu pulso.
Y fuiste poniéndote blanco.
Y me dijiste adiós,
y tu boca se abrió
desmesuradamente.
Y los ojos se te quedaron fijos
en la ventana.
Y ya no eras más, amigo mío."
  "Elegía para un hombre muerto en un campo de concentración":

Licenciado en Medicina en la Universidad de Cádiz, se especializó en Psiquiatría, llegando a ser miembro y fundador de la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación, así como Académico y Presidente de la Real Academia de Medicina de Canarias y de la Real Academia Nacional de Medicina y la Real Academia de Ciencias Médicas de Barcelona. 

De Carlos Pinto Grote dijo Alberto Pizarro en Poética Insular, que fue por generación un niño de la guerra civil y un joven de la postguerra. Y que ambos acontecimientos le marcaron profundamente. Fue un pensador laico, un filósofo estoico y de un bon vivant inglés, cosa difícil de mantener para los tiempos que corrían. Ya en la temprana poesía de Grote, añade Pizarro , el  mundo  la imaginación se nos muestra como infinitamente delicioso, seductor: como algo que nos apasiona, que nos vuelve ebrios…


Autor de más de veinte libros de poema y un conjunto de trabajos en prosa en el que destaca, entre otros, la novela Los papeles de Abilio Santos, un retrato de un político caído en desgracia no por la política sino por su propia personalidad, la poesía fue sin embargo la gran pasión literaria de toda su vida.

Publica sus poemas en la revista Mensaje, que dirigía su padre, y desarrolla una extensa labor literaria durante prácticamente toda su vida. En 1991 obtiene el Premio Canarias de Literatura.

Facebook/rosariovalcarcel/escritora 

martes, 2 de junio de 2015

Poetas del Mundo, Julia Gil

 Celebraciones

Si una mujer negra,
traída desde el África Subsahariana
a un prostíbulo en Marsella,
se siente con los mismos cromosomas
que una mujer blanca y vestida,
esa negra merece el galardón
de Poeta del Mundo.

Si un hombre amarillento y campesino
es enviado largas horas
a un comercio barato en Alcalá
y, aún así, se siente con las mismas neuronas
que sus clientes blancos y elegantes,
ese hombre asiático recibe el premio
de Poeta del Mundo.

Si una mujer y madre latinoamericana
cruza el Atlántico en avión
por trabajar la tierra en Almería
y se siente con la misma tensión arterial
que la Diosa Miss Mundo
en la revista del Domingo,
esa luchadora indígena
celebra el nombramiento que le otorgan
de Poeta del Mundo.

Si un muchacho Papúa
que trabaja en Sidney
en una empresa de la construcción
se siente y sabe a ciencia cierta
que su sistema genital
funciona igual exactamente
que los de sus patrones,
ese joven migrante exhibe hoy
el reconocimiento
de Poeta del Mundo.

Si una chiquilla marroquí,
incluso con pañuelo
en la escuela francesa,
sabe que su familia
no quiso mutilarle el sexo
y ella se acepta y lucha
por los mismos derechos que sus compañeros,
hoy recoge la beca,
por seguir estudiando,
de Poetas del Mundo.

Y nosotras que nos llamamos
los Poetas del Mundo,
creceremos y nos abrazaremos
como la verde laurisilva.

Julia Gil nació en Santa Cruz de Tenerife. Estudió Filología Románica en la Universidad de La Laguna. Hacia los 24 años entró como profesora interina en el Instituto de Santa Cruz de Tenerife. En 1963 ganó la oposición de Agregada de Lengua y Literatura Española en Jaén y en 1967 obtuvo la cátedra para Santa Cruz de La Palma. En 1964 retornó definitivamente a Tenerife. En 1999 vio la luz su primer libro de poemas: Tiempo de pasión. Tiempo de destrucción. Otros de sus poemarios son Grabados en mi infancia (2000); Vuelo, posada, remanso (2003), De olvidos y de existencias (2004) y Ciudad de Espumas (2007). Con Ediciones Idea ha publicado la novela Como tú eres así (2006), el libro de relatos Once trapecios al trasluz (2010) y los poemarios Ruta de las setas (2009)

Y Remando travesía hacia la paz (2011) Un libro Un libro que muestra su indignación ante la represión y la guerra y clama solidaridad y concordia.


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domingo, 31 de mayo de 2015

Premio Canarias, discurso Cecilia Domínguez

Publicado el  por cecilia


JUEGO LIMPIO
 Nota previa:
En este breve discurso pretendo recordar y homenajear a todos los Premios Canarias de Literatura, utilizando pequeñas frases o versos suyos, en un intento de demostrar que la cultura no puede ser individualista, sino una unión de diferentes voces, de hombres y mujeres, que tienen como objetivo la libertad y la unión de los pueblos.
 Vivimos tiempos difíciles. Todo se tambalea y aún nos preguntamos de qué lugar del tiempo nos llegó el abandono, este no reconocernos en el otro, el sálvese quien pueda. De dónde ese “aquí vale todo” que ya forma parte de nuestro diario transcurrir.
Algunos resistimos, utópicos tal vez. Y así Totoyo Millares trenza el alma de su tierra en las cuerdas del timple y todo adquiere un aire emocionado, de rito. Y Antonio Ramos no ceja en su lucha por reivindicar un juego limpio, sin trampas ni engaños.
Juego limpio. Tal vez ahí radique uno de nuestros males. Ese pasar por alto tantas cosas nos está convirtiendo en meros espectadores, cuando no en dóciles fichas de un juego donde el tramposo parece tener las de ganar. Y seguimos impávidos porque, mientras no nos toque…
Las tragedias humanas nos conmueven, es cierto, pero solo unos días, los que dure la noticia en los medios de comunicación. Luego olvidamos, por indolencia o cobardía, o para salvar nuestra pequeña parcela de supuesto bienestar.
Sí, todo se tambalea, se deshumaniza, se rompe. ¿Y la cultura? ¿Qué ocurre con ese cultivo de los conocimientos humanos cuyo objetivo es hacer más libre al pueblo que la posea?
Llevamos unos cuantos años asistiendo a su trivialización. Vivimos la cultura de lo superfluo, de lo banal, donde solo se valora aquello que es útil económica o políticamente. La reflexión, el pensamiento, se ha visto relegado a un segundo término, por esa necesidad de lo inmediato y de lo efímero.
Sí, se nos llena la boca al hablar de cultura, pero ¿de qué estamos hablando realmente? Porque una cosa es la cultura y otra muy distinta lo que algunos quieren ofrecer como tal, a una sociedad, la canaria, donde la educación sigue siendo una de sus asignaturas pendientes. Y no hay que olvidar que cultura y educación están íntimamente unidas, o deberían estarlo.
Para empezar, debemos reconocer que los deseos de construir una sociedad más justa, libre y solidaria, chocan con una realidad que nos ofrece, cada día, injusticias, barbarie y mentiras o, lo que es peor, verdades a medias. Una realidad en la que aparecen, a veces soterradamente y otras sin el menor reparo, formas de limitaciones de la libertad, no solo de acción y/o de expresión, sino incluso de pensamiento.
Por otro lado, en lo que concierne a nuestra responsabilidad individual, nos hemos convertido en unos ciudadanos cómodos, encerrados en nuestras, más o menos, confortables viviendas, frente al televisor o el ordenador; pretendidamente seguros y tranquilos en nuestra vida privada y sin tiempo- esa es nuestra excusa más frecuente- para nada.
Así pues, cultivemos la charanga, copiemos cualquier ritmo danzón que nos aturda, sumerjámonos en mezquinas batallas por el “yo primero”, vivamos en, para y por las pequeñas y grandes pantallas. Seamos mediáticos, seamos virtuales y olvidemos.
Todo antes que aceptar que somos los responsables de una situación que nos vuelve cada día más incapaces, más individualistas.
Nadie parece acordarse de que nos ha tocado en suerte/ de tierra, solo un puño/ de cielo, todo el cielo; que las cumbres azuladas, añiles y marrones que nos encontramos delante, nada más levantar la cabeza, pueden tornarse en sombras oprimentes. Que para evitarlo, desde esos ocho puñados de tierra  que son las islas, tenemos que encender el corazón, reconocernos insulares, tomar conciencia de las islas en que estamos y de las islas en que somos, y mirar más allá. Es decir, levantarnos de nuestro propio paisaje para abarcar y hacer nuestro ese universo al que pertenecemos.
Si no tenemos clara esa idea, si nos extasiamos-tal vez  como una forma más de huida- en nuestro entorno, y lo convertimos en una especie de tótem alrededor del cual damos vueltas y vueltas sin sentido, podemos terminar convertidos en inútiles Narcisos que solo han cultivado la flor de su propia imagen. Y llenaremos nuestra maleta de papeles viejos y hojarasca, y lo gris seguirá saliéndose con la suya.
Porque si deseamos construir un humanismo nuevo, no habremos de ahondar únicamente en nosotros mismos, con menosprecio de los restantes. En otras palabras: La humanización o sea, la cultura, es imposible sin una creciente igualdad democrática. Una sociedad igualitaria donde la imprescindible presencia de la mujer contribuya a su consolidación.
Por otro lado no hay que olvidar que un pueblo sin una base educativa y cultural sólida, es una presa fácil para el engaño, para que se le venda gato por liebre, al hacerle creer que cultura es aquello que lo constriñe en una exaltación desmedida y falaz de lo propio, idealizando estereotipos  y una imagen vertida sobre sí misma que falsea y embrutece aún más a la población indefensa.
De ahí la necesidad de una cultura independiente, sin ponerse al servicio de nada ni de nadie,  pues es esta una de las condiciones que le conceden validez y autoridad, pero también, una cultura comprometida con su tiempo y no ceñida a un limitado territorio, sino, como dije antes, aspirando, desde él, a la universalidad. Una cultura hecha entre todos y para todos. Y si abogo por una cultura comprometida es porque no  olvido que la palabra compromiso  lleva implícita la necesidad de una respuesta en el otro.
Pero  parece que hemos olvidado que nuestros actos, sentimientos, deseos, lo que es nuestra vida, nacen de los demás, y de esta forma abandonamos la idea de unir nuestras espaldas/ ese  lugar donde germina el ala.
Acaecen tormentas. Nadie pregunta nada, instalados como estamos en una comodidad estéril, sin exigencia alguna que pueda poner en peligro nuestro estatus. Y, si alguien lo hace ¿quién o qué responde? Una mudez que aniquila la sed de preguntar, o el aturdimiento de lo inmediato  que nos desarma y nos hace correr hacia ninguna parte.
Así, vamos acumulando derrotas hasta que un día descubrimos  que está arrumbado todo en una vieja estancia cuya puerta cerramos para hacer más patente el abandono. De esta forma, la amenaza del olvido se acumula, a pesar de que todos sabemos que somos el resultado de nuestra propia memoria, y de la memoria de los otros, a las que, de un tiempo a esta parte, estamos dejando de analizar y preguntar. Por eso, al ser la memoria algo fundamental para conocer y reconocer la medida de nuestra historia, somos también,  aunque nos pese, el resultado de su ausencia.
Sin embargo quiero pensar que, a pesar de todo, los que aún continuamos en la lucha, los que creemos que la literatura, la música, las artes, el deporte, el juego limpio, en definitiva, la cultura, puede salvarnos, seguimos atesorando la memoria de los días indelebles, de ese ayer en que quisimos encontrar la luz a la sombra del mar. Y así, desde esa memoria del ayer, recuperar lo antes posible esa idea de la cultura como compromiso. Un compromiso con la integridad, con la honradez,  con el otro y los otros, porque simplemente queremos que libertad no sea solo una bella palabra.
Ya es hora. No es tarde ni temprano, porque todos sabemos que a veces es posible alzar la mano y detener el cielo. Porque no es verdad que el momento no tenga una salida. Si nos unimos para alcanzar un horizonte común, podremos llegar a ser caminos/ de esperanza hasta amanecer de nuevo/ con el llanto/ y la respiración /compartidos.
 Con la mano en la mar, así lo espero.
Cecilia Domínguez Luis
30 mayo 2015

viernes, 29 de mayo de 2015

CONVERSATORIO CON ESTELA ALCAY, escritora

El pasado jueves, 28 de mayo Junio. En la Sala de exposiciones del Centro Comercial "El Muelle" segunda planta que dirigen Rogelio Vida y Diego Casimiro. tuvo lugar el PRIMER CONVERSATORIO  con la escritora Estela Alcay. Presentó Rosario Valcárcel
.   En un ambiente muy agradable hablamos de los libros publicados de Estela Alcay: "Estelas al amanecer" "Mujeres de trapo" "Rabia entre los dientes"De los sentimientos y de las emociones. De 
las relaciones.
De las relaciones de pareja se asocian a idilios de amor, fantasías, sexo, verdad y belleza. Pero desgraciadamente la realidad suele ser bien distinta porque muy pronto el cariño, la ternura, la fantasía y hasta el gozo en las relaciones de pareja se metamorfosean. Y aquello que en un principio se llamaba amor, se tambalea, se atormenta por vivencias de encuentros y desencuentros, por vivencias de odio y de dominio que con demasiada frecuencia van acompañada de falta de respeto, de rencor e incomprensión, por ese camino sin fin que nos lleva a la violencia. A la locura.
En relaciones de pareja que se convierten en enemigos irreconciliables, en una relación dañada, en una relación que ni la pasión ni los afectos son capaces de solucionar, de emerger del problema de vivir en paz. De saber perdonar.
     Porque a pesar de que hoy en día, la de pareja es un estadio también de “poder” y cada parte integrante intentará usar el suyo. En el caso de la mujer (y en algún caso en el hombre) se ve sometida a la vida de la otra persona, sigue estando controlada por su pareja.

Sigue siendo vista como objeto desechable, como una “muñeca de trapo” por la que “el otro” aún tiene que decidir, incluso prohibirle cosas. Y es esa violencia de pareja, familiar, social, la mayoría de las veces, silenciosa, en la que se centra los relatos de Estela Alcay en su libro:

 Mujeres de trapo” expresa sentimientos, episodios reales o ficticios. Diecisiete relatos en la que escritora explora sobre el alma humana, intentando desvelar los misterios que se esconden detrás de nuestro comportamiento. En donde sus protagonistas nos muestran la pasión, el dolor, la educación que nos une y nos divide a los seres humanos.

Atrás, a solo unas horas de distancia, había dejado a su familia. ¿Su familia? Sabía la respuesta. Realmente ése era su hogar: un esposo cuarentón, dominante. Con un carácter muy distinto en el trabajo…

Dos hijos de quince y diecisiete años a quienes, más que vivir en familia, usaban la vivienda…  Y también estaba Most, su perro. Aquel chucho callejero al que todos quisieron adoptar cuando le encontraron abandonado en la gasolinera, al que todos prometieron cuidar y sacar… fragmento del relato “El ocaso”.

La literatura de Estela Alcay resulta emotiva, quizás porque sabe mirar la vida de una forma real, con temas como el sexo, el amor y el odio, el dinero y el trabajo. La inhumanidad. Con imágenes de muecas infelices, que se clavan a fuego en la mente del lector y con finales que aunque esperados tiene la habilidad de conseguir el giro inesperado, el saber sorprendernos.

Y junto con su autora Estela Alcay hablaremos también sobre otros títulos publicados por Alcay, como “Estelas al Amanecer” y la novela “Rabia entre los Dientes”, esta última escrita por Estela Alcay y por Belén Gonzalvo, también zaragozana. Una novela donde la avaricia, la ambición, el asesinato y la propia historia ruedan al hilo de una fotografía, llevando a los protagonistas a la duda, la desconfianza y finalmente al amor.

 Estela Alcay nació en Gallur y actualmente reside en Zaragoza. Su seudónimo corresponde a los apellidos de su progenitora. En 2006 ganó el primer premio del II Certamen Literario Los Incrédulos de Casablanca, con el relato Vivaldi. Colabora en revistas y periódicos así como en tertulias literarias.



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