sábado, 19 de julio de 2014

La casa de las mil estancias, Carmen Marina Rodríguez Santana

La estancia o estanza en poesía es un tipo de estrofa que surgió con fuerza en el Renacimiento, pero las "estancias" de Carmen Marina no tienen ninguna relación con esas estrofas sino que pertenecen al espacio privado de la poeta, a los laberintos íntimos, al de su poesía y sus relatos. Pertenece a las estancias en donde ella convive con el verbo que siempre es mágico, con la fórmula del lenguaje evocador y revelador, con esas esencias que la hacen soñar. Con un lenguaje en el que ella se adentra como testimonio de vida.

Y nos presenta La Casa de las mil estancias.
Un libro de poemas dividido en ocho estancias en donde como una adolescente evoca a la vida, y  espera desde su casa sin ventanas, mientras la golpean las palabras:

Soy brote de hoja de otoño sobre lava candente
que busca morir en las desgastadas arenas de la noche,
atrapada en el resplandor de la aurora.
Un mascarón de proa que acuchilla las baladas de sirenas.
y conquista otros mundos y otras lenguas,
para volver a encontrar su tesoro de paz
allí donde los sueños se empapan de lluvia.
De lluvia horizontal que fecunda mi vientre
pariendo versos que germinan
 y enraízan en mi tiempo.
Soy mirada de gente antigua que me cubre
con un manto de sabiduría templada
Y me aúpan en volandas para palpar
los aromas desprendidos de mis ojos.
Me vuelvo piel del aire y me abarcas
con los brazos de la madre protectora
y surco tus coladas como ángel de los senderos
con alma verde dormida,
Isla mía.

La Casa de las Mil estancias está concebida con el propio movimiento de la memoria. Sí, porque ella realiza un sondeo en la intimidad de sus estancias, quizás con la intención de poner en orden sus vivencias para aplicarlas a la vida cotidiana y lo hace con un discurso que con frecuencia alcanzan la narrativa, el relato corto como en:

LA   CITA

Llovía a cántaros. Así que, no sabía si anular la cita que tenía programada hacía semanas en su apretada agenda. Finalmente, decidió ir. Se vistió con su mejor traje, estrenó corbata y calzó sus Ferragano. Llevaba una carísima botella de vino de regalo. Tocó repetidamente la puerta y esperó. Rodeó la casa. Y, por fin, cuando ya pensaba que se tendría que marchar, abrió la puerta desde dentro y se dio la bienvenida, invitándose a pasar para no empaparse.

Y también nos trae Carmen Marina unos haikus en donde nos expone lo que está sucediendo en este lugar, en este momento como lo definía el maestro Basho.

HAIKUS DE INVIERNO

Nubes azules
Blanquecinos volcanes
Sobre los campos.

El sol se esconde
Temeroso del viento
Bravo del norte.

En mi camino
Hacia el este, las nubes
Van al oeste.

La temática del libro es muy variada: hay asuntos amorosos, sociales, esbozos de recuerdos, de personajes, descripciones de paisajes…  La Casa de las mil estancias es una estancia múltiple y bella y, a la vez, un hermoso viaje literario, como lo definió Emilio Porta en la contraportada del libro:

Carmen Marina Rodríguez Santana nació en Santa Cruz de Tenerife. Sus grandes pasiones han sido la lectura y la escritura. Actualmente imparte clases por vocación y escribe por adicción. Ha recibido numerosos premios literarios tanto en el registro de poesía como en relatos. Sus dos últimos libros editados por Ediciones Aguere e Idea son:  La Casa de las mil estancias Y Hari Maguada. 

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