martes, 25 de agosto de 2015

REQUIEM PARA EL VUELO JK 5022


                       En memoria: A todos los pasajeros del vuelo y a Atteneri, Alejandro Dieppa y Aridane


Colgado de robles y encinas,
contemplo las alas rotas del avión,
botellas, papeles, colillas, maletas rotas.
El palpito de catacumbas
que entonaban una
canción de despedida,
mientras el ángelus dormita.

Presa de premoniciones sostengo
en mis brazos gritos y llantos,
manos que se yerguen
hacia el techo del cielo.
Y sobre los pies mudos el derrumbe nos arrastra
al verso interminable de la vida.

Seres que fluían en una
pleamar ensangrentada,
en el sepelio de las tempestades.
Padres, madres, niños, novias, 
el feto que se esconde en el cántico
silencioso de un Réquiem.

De mi libro "Himno a la vida".

facebook/rosariovalcarcel/ escritora