sábado, 2 de septiembre de 2017

LA METÁFORA DEL MALPAÍS EN LA ISLA DE LA PALMA.


Mi patria: un negro malpaís;
mi flor: una retama.
Beber agua de una fuente,
descansar bajo un pino,
tener la mar que me separa
de todo aquello que no quiero
y que me ata, 
Carlos Pinto Grote


Cuando llegas a la isla de La Palma con lo primero que te  tropiezas es con un paisaje engendrado por los fuegos y moldeado por el mar y por la potente naturaleza de su tierra y de sus volcanes.

Te encuentras con su color verde brillante de sus altos pinares que agasajan la neblina, con el milagro de su luminosidad y de su cielo tan hondo y limpio que sientes el deseo de bañarte en él, como escribió Henry Miller en “El coloso de Marusi” hablando de una de las islas griegas que tienen muchas similitudes con Las Canarias.



Sí, porque La Palma con su mar también añil y su paisaje volcánico logra que nos sintamos fundidos en el alma de sus rincones y en la luz carnosa de aquel dios solar que llamaban Abora. Logra que nos sintamos fundidos en la belleza sencilla de sus casas acunadas con puertas y ventanas de madera, con tejados envejecidos por el gozo de la lluvia, la humedad, el vaho y las brumas que se filtran a través de la vegetación, de esas flores rojas, amarillas o violetas que han pintado la historia de la isla.

Una isla en donde podemos pasar de la realidad al ensueño con facilidad, del cielo enrojecido de los atardeceres al silencio inmóvil de millones de estrellas aún desconocidas. Donde podemos pasar del verde al gris, al color de la ceniza, a los territorios inhóspitos del Malpaís en el que tienes la sensación de transitar espacios deshabitados, de pisar las cicatrices del mundo, de pisar piedras labradas por dioses de otros tiempos.

De pisar ojos tocados de una leve luz de tristeza que recuerdan la soledad, la aridez y la pobreza de antaño, de pisar la nada. Pequeños presagios, lavas y pedregales del siglo XV como los del volcán de Tacande o el de San Antonio del siglo XVII, ocurridos ambos en la Cumbre Vieja y colonizados actualmente por arbustos, palmeras y plataneras fascinantes que crecen frondosas entre las huellas de mis abuelos, entre paredes de bancales y matas rosadas de adelfas.

Entre ese himno calorífico que se transforma en lecho rugoso, en fisuras y rocas de texturas y formas diferentes. En lavas del  volcán de San Juan en el que ya contrasta el verdor de los pinos, cactus y hierbas que afloran por las rendijas grises de la erupción solidificada, por las arrugadas piedras del Malpaís y el rojo de la toba volcánica. Un Malpaís que ya cuenta con una interesante flora y fauna en un mundo que como decía Heráclito se originó en el fuego y terminará en el fuego, en un fuego que, el filósofo griego apuntó que se encenderá con mesura y con mesura se apagará.

Ese fuego venerado en todas las culturas, ese fuego que todo lo quema y del que nacen también las cosas. Ese fuego del cielo que según cuenta la historia bíblica abrasó a las dos ciudades de Sodoma y Gomorra por la maldad y perversión de sus habitantes. Ese fuego como lugar y escarnio en la doctrina cristiana a donde tenían que ir las almas después de muertas. Ese fuego que robó Prometeo a los dioses para regalárselo a los hombres. Esa Troya ardiendo que le dio pie a Homero a componer “La Ilíada”, uno de los libros más importantes de la literatura.

Esos volcanes “continuadores de la creación” como el Teneguía, el más reciente en la isla de San Miguel de La Palma que entró en erupción el año 1971 en el pueblo de Fuencaliente, del que recuerdo haberlo visto junto a mi tío Antonio Valcárcel cuando sus fauces mordieron el cielo y su  lava incandescente descendió poco a poco hasta la costa y con su fuerza generadora amplió el territorio isleño.

Amplió la isla y a lo largo de su recorrido sus fogonazos ardientes y el trémulo fluir de esas lenguas de fuego formaron un Malpaís mudo, ciego, de color negro. Aún hoy desprovisto de vegetación y con rocas que parecen esqueletos de la humanidad. Una metáfora en la penumbra. Una metáfora de nuestra propia existencia.

Una naturaleza que se impone y triunfa sobre las vidas efímeras que la compone,  incluido el ser humano. Un Fuego que me recuerda también al poema “Don Heráclito” del poeta mexicano José Emilio Pacheco:

El reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse.
Fuego del aire y soledad del fuego
al incendiar el aire hecho de fuego…   
                    
Un Malpaís que semeja el interior de la tierra. Unos campos de lava que han servido de plató cinematográfico a gran cantidad de cortos y al rodaje de largometrajes de la historia. Un paisaje con profundos barrancos y la Cumbre que cae abruptamente sobre la Caldera. Una costa que te subyuga por la potente resonancia de su mar y por la cantata de las olas. Una isla en la que podemos escuchar los latidos de su corazón, la memoria de sus emociones, la serenidad protectora de su aura.

Una isla, La Palma, que me hace sentir que el tiempo no transcurre y que quizás mi vida podría ser eterna.

facebook/rosariovalcarcel

miércoles, 30 de agosto de 2017

'Despacito' de Luis Fonsi: CON VÍDEO

Está a punto de convertirse en la canción más reproducida de la historia de la plataforma musical y es la primera en español en alcanzar el nº 1 en EEUU desde la 'Macarena'.

https://www.youtube.com/watch?v=kJQP7kiw5Fk


Los 'efectos colaterales' del éxito de 2017

Que levante la mano quien, a estas alturas de la película, no haya escuchado DespacitoA ver... No, ni una sola mano levantada. ¿Raro? Más que eso: extraordinario.



Más allá de que muchos la califiquen como cansina o repetitiva (cosa que no es culpa de la propia canción, obviamente) el tema del puertorriqueño Luis Fonsi —en el que participa Daddy Yankee— se ha convertido en un éxito sin precedentes. No es una frase hecha: está cerca de ser la canción más escuchada de YouTube de todos los tiempos, superando a Gangnam Style y a See you again de Wiz Khalifa. Su videoclip se estrenó el 12 de enero, en dos meses logró 500 millones de reproducciones y en menos de siete roza los 3.000 millones (y cada reproducción implica que se le dé al play durante alrededor de 30 segundos, explican desde esta plataforma).

El tema, según EFE, está a punto de ser el que tiene mayor número de reproducciones en toda la historia de la música en plataformas de audio, como Spotify o Youtube: más de 4.500 millones. En España es disco de diamante por lograr 80 millones de reproducciones en streaming. No hay más que ver cómo han subido las búsquedas de su autor en YouTube entre julio de 2016 y julio de 2017
Además, Despacito ha logrado liderar (durante nada menos que 15 semanas) las listas de éxitos de Estados Unidos, algo histórico que no lograba ninguna canción en español desde agosto de 1996: la Macarena. Antes que ella, solo otra en español había llegado a la cima: La Bamba, cantada por Los Lobos, en agosto de 1987.

El tema del momento fue escrito hace dos años por el propio Fonsi y por la letrista panameña Erika Ender, y ambos la compusieron en el salón de la casa del cantante. La autora, que ha trabajado para Chayanne, Gloria Trevi o Malú y que ha ganado un Grammy, también ha grabado su propia versión.
¡Poder latino!

En una época en que lo latino no vive precisamente su momento de mayor acogida en Estados Unidos, Fonsi y su tropa bailonga han venido a plantarse en las narices de Donald Trump y a colarse 15 semanas en la cima de las listas de éxitos yankis. ¿Veremos al presidente menear las caderas al ritmo de "Tú, tú eres el imán y yo soy el metal"?
El español, universal

¡Sorpresa! Ahora todo el mundo se anima a cantar en español: desde los youtubers más famosos a los BackStreet Boys hasta Justin Bieber (bueno, si consideramos que "Dorito" sea una palabra en español...). ¡Más poder latino!

Puerto Rico, ciudad de vacaciones


"Vamo' a hacerlo en una playa en Puerto Rico", canta Fonsi en una de las frases más laureadas del tema. Además, los primeros acordes no son de una guitarra: salen de un cuatro puertorriqueño, un instrumento clásico de la isla. Daddy Yankee también es natural de allí, como lo es Zuleyka Rivera, exMiss Universo 2006 y protagonista del vídeo, grabado en ese país. Puerto Rico se ha colocado en el centro del mapa gracias al tema.

Información de las redes sociales, "Tendencias"

sábado, 26 de agosto de 2017

EL TAPIZ DEL VIRREY, un relato de Pedro Gómez Valderrama

Cuando el virrey subió a su coche con la virreina, para dirigirse al baile en casa del marqués, el criado mulato se quedó escondido en un rincón del patio, hasta que cesaron todos los ruidos del palacio. Sacó entonces una inmensa llave, y abrió la puerta del salón central. Encendió una antorcha y se situó ante el gran tapiz que adornaba el fondo del salón, y que representaba una hermosa escena de bacantes y caballeros desnudos.


El mulato extendió las manos y acarició el cuerpo de una Diana que se adelantaba sobre el tapiz. Murmuraba en voz baja, hasta que de pronto gritó:
-¡Venid! ¡Danzad!

Los personajes tomaron movimiento y fueron descendiendo al salón. Comenzó la música del sabbat, y la danza de los cuerpos en medio de las antorchas. Ante el mulato, los personajes del tapiz iban cumpliendo el rito de adoración al macho cabrío.

Diana permanecía a su lado, besándole de vez en cuando con golosa codicia.

Después de consumidas las viandas del banquete, vino el momento de la fornicación, hasta que sonó el canto del gallo y los personajes se fueron metiendo uno tras otro en el tejido. Sólo quedaron, trenzados en el suelo, Diana y el mulato, al cual encontraron a la mañana siguiente desnudo y muerto en el suelo con unos desconocidos pámpanos manchados de sangre en la mano. Diana no estaba en el tapiz.

Cuento y foto de Pedro Gómez Valderrama,  (Colombia, 1923-1992) Fo

La Nave de los Locos y otros relatos, Madrid, Alianza, 1984, págs. 127-128.


martes, 22 de agosto de 2017

Un cuento: Hablaba y hablaba.




Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.

Foto y texto Max Aub (París –España, 1903-1972)

jueves, 17 de agosto de 2017

Un poema español-alemán. Viajar: Un libro de recuerdos

                    
Viajar es imaginar palacios encantados,
ceremonias de amor que se contorsionan
entre seducción de corpiños, miriñaques
y estrellas que rozan
                                    la desnudez del agua.

Seguir la pandereta del guía,
la luz de las grietas que busca el jadear
de una vela, la sonrisa de una bestia.
Escuchar los acontecimientos de otras vidas.
Manosear cartas de muertos, sudarios,
harapos, vestidos de boda
                                    de segunda mano.

Atravesar con pies y manos escaleras sin barandas,
el hálito de las pitonisas, las revelaciones de la sangre
coagulada. Flotar con las momias bajo
el vacío de una ola.

Viajar es arrastrar contigo tu jaula,
alejarse, regresar.
Por eso te narcotizas
                                    te crees invulnerable,
como si la muerte no pudiera engullirte
en vacaciones, como si los aviones
viajaran más rápido que su amenaza.

Las antiguas civilizaciones muestran
el proscenio y las bambalinas del cielo,
las ascuas de cadáveres irreconocibles,
los idilios rosas que envuelven
el hechizo de estar vivo
en una Tierra moribunda.

Muestran la paz mezclada con la guerra,
muestran que la Nada es
                                    más fuerte que el Todo.





REISEN: EIN BUCH DER ERINNERUNGEN

Reisen ist, sich verwunschene Paläste auszumalen,
Liebeszeremonien, die sich umschlingen
zwischen den Verführungen der Büstenhalter, Geschmeide
und Sterne, die flüchtig
                                   die Blöße des Wassers streifen.

Der Trommel des Fremdenführers folgen,
das Licht der Ritzen, welches das Hecheln
einer Kerze sucht, das Lächeln einer Bestie.
Die Vorkommnisse anderer Leben hören.
Briefe Verstorbener durchblättern, Leichentücher,
Lumpen, Hochzeitskleider
                                   aus zweiter Hand.

Auf Händen und Füßen geländerlose Treppen übersteigen,
den Dunst der Wahrsagerinnen, die Offenbarungen des geronnenen
Blutes. Mit den Mumien in der Höhle
unter einer Woge schwimmen.

Reisen ist, deinen Käfig mit dir zu schleppen,
sich entfernen, zurückzukehren.
Deshalb betäubst du dich,
                                   glaubst dich unverwundbar,
als ob der Tod dich nicht verschlingen könnte
während der Ferien, als ob die Flugzeuge
schneller fliegen könnten als seine Bedrohungen.

Die alten Zivilisationen zeigen
die Vorbühne und die Himmelskulissen,
die glühenden Reste nicht mehr erkennbarer Kadaver,
die rosaroten Idyllen, die den Zauber
umhüllen, lebendig zu sein
auf einer sterbenden Erde.

Sie zeigen den Frieden mit dem Krieg verquickt,
sie zeigen, dass das Nichts
                                   mächtiger ist als das Ganze.   Rosario Valcárcel


Foto  Himno a la vida español-alemán.

sábado, 12 de agosto de 2017

Gloria Esther Rodríguez Rodríguez, pintora palmera

La pasión de Gloria Esther Rodríguez, como pintora, ha sido envolvernos en una atmósfera poética, en la Caldera y en los caseríos, en la flora, en los enseres domésticos de su infancia: lecheras, tazones, en el patrimonio cultural, en la bruma y el mar de nubes, en el Paraíso encontrado de la isla de La Palma, que le ha permitido crear una obra armónica y auténtica. Pero en su etapa de madurez repasa su trayectoria artística, y como pintora realista siente la necesidad de aproximarse a la figura humana, casi nunca a seres anónimos sino amigos y familiares.
Así comienza a mirar fotos de sus padres, a entrar en sus corazones, a crear obras de gran formato al óleo con colores llamativos y detallismo, en los que destaco el uso del color rojo o el verde en la indumentaria de su madre y la rosa engarzada en el vestido.
Se recrea en los lazos familiares y los reinterpreta de tal modo que, nos recuerda una instantánea fotográfica, nos evoca recuerdos que no han palidecido, sueños que parecen reales, o una realidad que parece un sueño, como el retrato de sus padres o los de sus tres hijos. Toda una escena familiar, sin artificios, emotiva, pintada con la delicadeza del colorido, casi siempre a base de matices blancos, grises, azules que, a pesar de ser colores fríos, imprimen una gran calidez.
Y como buena observadora centra la atención de los personajes, y representa la ternura y las gracias de los niños, sus poses naturales y los instantes únicos, como cuando una de las niñas chupetea una piruleta.
Porque Gloria Esther sabe transmitir el mundo infantil: el realismo ingenuo. Sabe revelarnos esa predilección por los niños, el amor y la comprensión en las miradas de los mayores. Así podemos ver el retrato del anciano que emerge del fondo semi-oscuro del lienzo con sombrero canario y su pipa de fumar. Una obra en el que la pintora manifiesta la fisonomía y las facciones duras, el pasado irrecuperable. Derrama ella la dureza de su rostro por el trabajo, la vestimenta, dentro de una gran armonía y serenidad. Aunque en pintura nos dice el escritor Manuel Vicent, que existe un principio fundamental: es siempre el espectador el que termina de pintar el cuadro. En este caso el que mira, al ejecutar su retrato paralelo, sin duda podrá añadir sus propios sueños.
Consigue Gloria Esther, la manifestación particular de cada persona, las luces y las sombras arraigadas en el carácter de personas únicas, lo que nos define a cada uno de nosotr@s y a las parejas del mundo cultural que ha plasmado. Recrea también la luz efímera del tiempo y de la memoria, su autobiografía visual, su retrato infantil y su autorretrato actual en el que da rienda suelta a sus rosas, a esas rosas que son aliento de sus vivencias.

A lo largo de su quehacer pictórico, ha desarrollado diferentes temáticas y formas expresivas en su pintura, pero en esta serie de retratos y autorretratos es donde hallamos mejor técnica que muestra, no solo cómo ha sido realizada la obra sino también la personalidad de la imagen creada, la madurez pictórica, la reflexión y el trabajo vocacional cotidiano.
Ésta es una galería de figuras de personas que están con nosotros o que se han ido, de amigos que constituyen parte de la historia de Gloria Esther. Son imágenes líricas que representan un interrogante hacia el pasado y hacia el futuro. Es una lucha por conseguir que el tiempo no sea un concepto filosófico sino una historia de vida. Una historia en busca de la inmortalidad.


Son retratos en los que Gloria Esther ha logrado detener el tiempo. Y el tiempo detenido nos hace inmortales.
Esta Exposición se podrá ver en el Valle de Aridane, en la Real, 21, hasta el día 19 de agosto 2017
Rosario Valcárcel, escritora
Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

lunes, 7 de agosto de 2017

GRAN CANARIA, ISLA DE CINE

El Centro Comercial Las Arenas en Las Palmas de Gran Canaria se ha transformado en un escenario para el Séptimo Arte, con una exposición titulada Gran cine. El cine en Gran Canaria que se exhibe en las plantas baja y primera del centro comercial Las Arenas. Una preciosa muestra comisariada por Luis Roca y Marta de Santa Ana quienes nos ofrecen la oportunidad de conocer más de cien años de historia de la industria cinematográfica en la Isla.



Y como estrella la maqueta de Moby Dick de 1,35 metros traída por los productores ingleses de Moulin Pictures en 1954. No hay que olvidar que ese año fue como si Hollywood desembarcara en nuestra isla, con John Huston como director y Gregory Peck encarnando el papel del capitán Ahab.



La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se revolucionó, movilizó a más de cien personas entre nativos y provenientes de Inglaterra y Estados Unidos, como cuenta el propio John Huston en sus memorias: A libro abierto (Espasa Calpe, Madrid, 1986, tercera edición). En dos meses, con participación decisiva de carpinteros locales, se construyó tanto la réplica de la ballena, de más de 65 metros de largo, como los alargados botes balleneros de dos puntas de mitad del siglo XIX que aparecen en la obra maestra de Melville.



Enseguida, en la primavera del mismo año que se terminó de rodar Moby Dick, tuvo lugar en la isla otro rodaje: el de Tirma, dirigida por Paolo Moffa, con actores de la talla de Marcello Mastroianni,  Gustavo Rojo y como referente erótico la Silvana Pampanini, entre otros.



A partir de ese momento se han sucedido muchos rodajes, lo cual ha dado lugar a toda una historia “casi amorosa” entre Gran Canaria y el cine. Películas como Aliados, Palmeras en la nieve, Los últimos de Filipinas y el actual rodaje del thriller No dormirás dirigido por el uruguayo Gustavo Hernández y protagonizado por Belén Rueda.



El Cabildo de Gran Canaria, a través de la Gran Canaria Film Commission y Espacio Digital, ha aportado piezas del decorado original de diversas producciones, como una tetera, una garita y un caso militar utilizados en Aliados, la gran cruz de madera que aparece en la iglesia y el de la Iglesia de Los últimos de Filipinas, así como los frescos del templo y el uniforme de Luis Tosar, que le valió un Goya a la grancanaria Paola Torres.

La muestra incluye más de un centenar de objetos, muchos de ellos inéditos como el vestido que lució la protagonista de Palmeras en la nieve en el Gabinete Literario, material de rodaje como un proyector de cine ambulante, lentes y bobinas de películas de los años 80. Fotos y más fotos, testimonio de películas como al rodaje de Mararía en Gran Canaria o la construcción de la ballena Moby Dick.

Un proyecto que se divide en diez aéreas temáticas en las que se rinden homenaje a directores grancanarios como Antonio José Betancor, Félix Sabroso, Dunia Ayaso, Elio Quiroga y María Miró, además de los productores Andrés Santana y Adrián Guerra, o el director y productor vasco Ramón Saldías que realizó buena parte de sus producciones en Gran Canaria.

Pero lo que más me emocionó fue encontrarme con la maqueta de Moby Dick, ya que durante un tiempo me sumergí en el mundo apasionante de los platós, de las aguas del Confital, de nuestras aguas de Las Canteras.  Recorrí los rincones del Puerto de La Luz, los Astilleros, aquella compañía carbonera que pertenecía a la Casa Miller donde se construyó el armazón de la  gran Ballena Blanca Escuché a uno de los operarios, a Juan Socorro, decir el día de la terminación de la maqueta que le parecía de verdad como si fuese de carne y hueso. Disfruté con la llegada  de los artistas al  aeropuerto, con la llegada del hidroavión, con el bautizo de Moby Dick. Escuché anécdotas como las de las gaviotas o el día que se echaron a volar al mar unos dólares en una partida de póker y unos de los canarios que trabaja en el film los recuperó. 

También percibí los ruidos y los silencios de Moby Dick y el bullicio del Juan Pérez y del Hotel Madrid, como se lee en mi novela Moby Dick en Las Canteras Beach.



Además de la caza de la ballena, en las costas Canarias se filmó el epílogo del filme, aquel que muestra al superviviente Ishmael (Richard Basehart) flotando agarrado al ataúd de Queequeg (Friedrich von Ledebur) en alta mar.


La muestra de 120 AÑOS DE HISTORIA Gran cine. El cine en Gran Canaria se completa con fotografías cedidas por Filmoteca Canaria, LA PROVINCIA Y Canariasahora, colaboradores junto a Audiovisuales Canarios de esta muestra del Cabildo y las Arenas.

 La exposición permanecerá abierta hasta el 27 de Agosto 2017.






Felicidades a todos los que lo han hecho posible. 

jueves, 3 de agosto de 2017

LA TRISTEZA, (cuento)


El profe me ha dado una nota para mi madre. La he leído. Dice que necesita hablar con ella porque yo estoy mal. Se la he puesto en la mesilla, debajo del tazón lleno de leche que le dejé por la mañana. He metido en el microondas la tortilla congelada que compré en el supermercado y me he comido la mitad. La otra mitad la puse en un plato en la mesilla, al lado del tazón de leche. Mi madre sigue igual, con los ojos rojos que miran sin ver y el pelo, que ya no brilla, desparramado sobre la almohada. Huele a sudor la habitación, pero cuando abrí la persiana ella me gritó. Dice que si no se ve el sol es como si no corriesen los días, pero eso no es cierto..


Yo sé que los días corren porque la lavadora está llena de ropa sucia y en el lavavajillas no cabe nada más, pero sobre todo lo sé por la tristeza que está encima de los muebles. La tristeza es un polvo blanco que lo llena todo. Al principio es divertida. Se puede escribir sobre ella, “tonto el que lo lea”, pero, al día siguiente, las palabras no se ven porque hay más tristeza sobre ellas. El profesor dice que estoy mal porque en clase me distraigo y es que no puedo dejar de pensar que un día ese polvo blanco cubrirá del todo a mi madre y lo hará conmigo. Y cuando mi padre vuelva, la tristeza habrá borrado el “te quiero” que le escribo cada noche sobre la mesa del comedor.

                                               Rosario Barros Peña (España, 1935) Paz considera que “La tristeza” es un texto explícito y revelador de la honda tragedia cotidiana de tantos seres anónimos; por supuesto, de las mujeres, pero, también y en especial, de nuestros pobres adolescentes”.

Escritora española (Vigo, Pontevedra). Reside en Madrid. Licenciada en filología románica y doctora en hispánica, es profesora de lengua y literatura españolas de enseñanza universitaria. Además de artículos, estudios y otros trabajos, ha editado a Gil y Carrasco, Bécquer y Valle-Inclán, entre otros. Con su marido, Miguel Díez R., es autora de Literatura española. Textos, crítica y relaciones (2 vols., Alhambra, 1981 y 1984), Antología de la poesía española del siglo XX (Istmo, 1993), La memoria de los cuentos. Un viaje por los cuentos populares del mundo (Espasa-Calpe, 1998) y Antología comentada de la poesía lírica española (Cátedra, 2005).

 Ha publicado los poemarios Voces tomadas (1990), El fuego oscuro (1991 y 1993), El curso de la sombra (1994 y 1997), Rumor de vida (1996), Lucerna (1998) y Caída libre (2003).


Da conferencias de vez en cuando, charlas literarias lunes alternos y clases todos los martes. No ve nunca la televisión y apenas oye la radio. Le gusta contemplar el verdor del paisaje, mirar al mar, nadar, oír música, bordar a punto de cruz, charlar con sus amigos, tomar una copita de buen vino y, sobre todo, leer, escribir, estudiar, recitar, vivir LA POESÍA

sábado, 29 de julio de 2017

2 POEMAS DE DARIELA TORRES Y VÍDEO





Los siete golpes
 El dolor causa un sabor inusitado,
Mis palabras cayendo siete centímetros por segundo
Los siete golpes de mi madre antes de dormir
La ausencia de mi padre antes de dormir
Conozco muy bien el fondo de esta triste ciudad y ya no tengo miedo.

Altercados con el tiempo
despertar otra vez,
levantarme de la muerte
abrir los ojos para encontrar las flores
abrir los ojos para quemar mi sombra.

Quise abrazar el mundo pero  los abrazos
me parecen pequeñas cárceles donde habitan fantasmas
en el tiempo de mi infancia no tenía demonios, ahora sí.

Quiero despertar otra vez y que las últimas flores sean mías. 


https://www.youtube.com/watch?v=RW971hfqNVA


El Corazón Arde
 Estos días se han vuelto humo, llamas, mis pies se queman
el camino parece un hondo pesar de soledades lúgubres.
 Existe un dolor intensamente ardió que mata la esperanza de las horas
la soledad inunda los metros de esta casa, intento sostener las paredes 
Pero mis manos se queman
La habitación  se vuelve pequeña
Me desangro.
Todo es dolor,
completamente dolor,
absolutamente dolor.
Mi corazón ardiendo a paso lento se detiene                                                               
te busco en mis memorias tal como mi instinto de supervivencia intenta obtener un último suspiro.
Memorias vueltas cenizas, el amor quemado y mi inocencia rota.
Las palabras se incendian  una a una se pierden                                     
recuerdo una despedida amarga y un jardín que a cada paso hacia adelante se aleja.

Dariela Torres es una de las jóvenes voces poéticas de Honduras que comienzan a poblar nuestro imaginario literario con  enorme potencia en el primer paso. Nació el 30 de octubre de 1995 en Tegucigalpa, Honduras. Estudia Letras, con orientación en Literatura, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). La calidad de su trabajo, profundamente reflexivo y lírico, no se reduce a la narración de la vivencia personal, señala otros espacios, otros ámbitos donde el dolor se afinca y amenaza con devorarlo todo.

Foto, Dariela Torres


domingo, 23 de julio de 2017

LA MUJER EN LA NOVELA DE GALDÓS EXPOSICIÓN PICTÓRICA

 Sin mujeres no hay arte; [...] Ellas son el encanto de la vida, el estímulo de las ambiciones grandes y pequeñas; origen son y manantial de donde proceden todas las virtudes. Pérez Galdós en el homenaje a Benavente.

Durante su periodo de creación literario el gran escritor Galdós parece deslumbrado por las mujeres tanto que usa su pluma para dibujar lo más íntimo de ellas, la entereza única que percibía, sus vidas. El alma femenina que tan bien conocía.

Era un gran analista de las personas en aquella España pobre. Mantuvo un análisis pesimista pero valiente sobre los males de España, sobre las mujeres heroicas que sacan sus familias adelante, sobre las mujeres que mantienen la apariencia, las mentiras aparentes de disfrutar palcos en el Teatro Real para ver la ópera aunque no puedan cenar. Mujeres que en “Misericordia” se dedican a mendigar o mujeres como las de  “Fortunata y Jacinta” en la que hace una descripción perfecta de dos tipos de mujer: la aristocrática y la mujer del pueblo llano.


Y hoy con motivo de su 174 aniversario del nacimiento del escritor grancanario, el curador de esta Exposición, Diego Casimiro, ha querido celebrarlo con una colectiva en la que intervienen 22 artistas de varios países: México, Rumanía, Cuba, Colombia, Italia y España. Dentro de esta amplia nómina figuran artistas de Madrid, Tenerife, Gran Canaria y, una participante de la isla de La Palma.
Una exposicion de gran belleza, de deleite estético, y para ello se ha inspirado en los personajes femeninos de sus novelas, en esos seres humanos que dan vida a las obras de Galdós.

Creadoras que han evocado lo visual dentro del escrito. La trascendencia de las protagonistas, la transcendencia de su vivir y los misterios internos de su sinvivir. Los conflictos de los mortales. Ellas han interpretado la mirada, la fantasía y la ilusión, la sensación escondida de encuentros y desencuentros, los deseos pequeños y los miedos grandes. La fragilidad del mundo interior hecho de palabras escritas.
Una exposición de mujeres que recrean a mujeres. Tratadas en algunos casos desde el academicismo, y en otras desde las técnicas pictóricas más actuales, así vemos: la mujer enigmática y a la soñadora, la vitalidad y el sufrimiento, la atmósfera y el drama de la mujer en la España anquilosada del siglo XIX. Nos exponen la mujer rebelde, la que quiere levantar la voz, la que lucha frente a las coacciones nefastas de un clero que las dominaba condenando la carne y la pasión al pecado. Mujeres fantasmales que tratan de escapar de tanta servidumbre.


Descubrimos a través de colores vivos: óleos, pasteles y acrílicos, texturas pintadas con espátula o pinceles con un tratamiento realista, simbolista o vanguardista, la elocuencia de mujeres apenas silueteadas, mujeres imaginarias. Las pasiones reprimidas y los amores no correspondidos. Las anécdotas y los rumores. El toque erótico y la iconografía religiosa, las voces y los silencios, el filo de la nostalgia de esos seres literarios, casi humanos que vive en nuestra conciencia.



Estamos ante una exposición que une dos artes, que recrea el diálogo entre literatura y pintura, entre lo social y lo individual y nos proporciona un cierto impulso romántico.



 Una exposición representada por artistas nacionales y extranjeras, un homenaje a D. Benito Pérez Galdós diversa y con carácter. Una onírica travesía para soñar con la Literatura y apropiarnos de ella. Contemplamos el sufrimiento y el gozo, la rebeldía y la servidumbre de mujeres que son apenas presencias, mujeres imaginarias, mujeres con la audacia y la fuerza que supo retratar Benito Pérez Galdós con tanta certeza.

Una exposición colectiva que podrá ser visitada del 21 al domingo 30 de julio, inclusive,  en el Real Casino Aridane tanto en horario de mañana como de tarde.



martes, 18 de julio de 2017

Un poema y un cuento, Mario Benedetti


Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.


El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehízo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.     Mario Benedetti (Uruguay, 1920-2009)


Entresacada de Narrativa Breve. 

jueves, 13 de julio de 2017

FRIDA KHALO,  CIENTO DIEZ AÑOS DE SU NACIMIENTO , vídeo





https://www.youtube.com/watch?v=i7iq6WF5s0U

Ya sea que estuviera en París, New York o Coyoacán, Frida siempre vistió con el elaborado traje típico tehuano de las indias doncellas. Así como la realidad de su país la fueron modelando y definiendo, igualmente lo hizo su esposo, el muy conocido muralista, Diego Rivera. Si México era para Frida su verdadero progenitor, Rivera, 20 años mayor que ella representaba su "hijo grande"; ella solía llamarlo su pequeño bebe.

Frida conoció a Rivera cuando todavía era una estudiante en el colegio. Un tiempo después, 1929, se convirtió en la tercera esposa de Rivera, un hombre que, abiertamente fue diagnosticado por su médico incapaz para la monogamia. No falta el mencionar que, esta relación fue una unión poco convencional, problemática, sin embargo, apasionada que sobrevivió numerosas infidelidades por ambas partes, separaciones e incluso, un divorcio en 1939 y la consecuente reconciliación, celebrando un segundo matrimonio en 1940. El amor de esta pareja se sometió a duras pruebas pero, como se demuestra en las raíces de la pintura "El abrazo de amor", el amor de Frida por Diego fue tenaz. No obstante, el matrimonio no protegió a Frida de los sufrimientos y padecimientos que caracterizaron su juventud, cuando un horrible accidente en autobús dejó su cuerpo fracturado y debilitado por prácticamente el resto de su adultez. La incorregible actitud mujeriega de Diego, al colmo de relacionarse con la propia hermana menor de Frida, Cristina, sólo contribuían a aumentar su dolor. "Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida", dijo una vez Frida, "uno en el que un autobús me tumbó al suelo… el otro accidente es Diego".

Fue un matrimonio que permaneció sin hijos y esto fue la fuente de muchas de las angustias de Frida, tanto como las infidelidades de Diego. Para Frida Diego era todo: "mi niño, mi amor, mi universo".

Como artistas, la pareja era muy productiva. Cada uno consideraba al otro como el mejor pintor y pintora de México. Frida se refería a Diego como el "arquitecto de la vida". Cada uno asumía con un profundo orgullo la creación del otro, a pesar de haber sido drásticamente diferentes en estilo y forma. 

El trabajo de Frida, algunas veces fantástico otras sangriento, ha sido definido como surrealista, al respecto una vez ella comentó que nunca había pensado en que ella era una surrealista "hasta que Andre Bretón vino a México y me lo dijo". ("El trabajo de Frida Kahlo es la mecha de una bomba" escribió de admiración Bretón). Sin embargo, Frida evadía todo tipo de etiquetas, Diego por su parte, la definía como realista. Su principal biógrafa, Hayden Herrera, parece coincidir con él cuando escribe que, incluso en sus más complejas y enigmáticas pinturas, "Lo que el agua me dio" por ejemplo, "Frida está "con los pies muy sobre la tierra" al representar imágenes reales de la forma más literal y directa". Como es el caso del arte típico mexicano, las pinturas de Frida "hechos y fantasías se entremezclan como si fueran inseparables e igualmente reales", agrega Herrera.

"No sé si mis pinturas son o no surrealistas pero, lo que sí estoy segura es que son la expresión más franca de mi ser", Frida escribió una vez. Como mis temas han sido siempre mis sensaciones, mis estados de ánimo y las reacciones profundas que la vida ha producido en mí, yo lo he llevado objetivamente y plasmado en las figuras que hago de mi misma, que es lo más sincero y real que he podido hacer para expresar lo que yo he sentido dentro y fuera de mí misma".


Información entresacada de la vida y la época de Frida Khalo (Redes sociales) 

domingo, 9 de julio de 2017

AMOR KM. O.

El pasado mes de febrero, en la Bóveda del Albergue de Zaragoza, la literatura, la música y el arte se unieron en la celebración de un nuevo libro. Una Antología de relatos y poemas pertenecientes a la Colección Cupido. Un desafío más. Un libro titulado AMOR KM 0.

Por fin el secreto mejor guardado de esta nueva colección se desveló e hizo presencia el rigor por un lado y la brisa fresca por otra. Relatos relacionados con la ternura y el estremecimiento,  con esas miradas torpes y de reojo que nos hacen sentir mariposas en el estómago. Con abrazos eternos que parecen suspiros y con caminos pequeños que tratan de explicarnos lo inexplicable, de racionalizar lo irracional.


AMOR KM 0 es un libro de relatos y poemas en el que se respira amor y desamor, sensualidad. Retazos amorosos, mensajes de amor onlineEscenas eróticas que pasan y se repiten formando mil sombras de libidinosos duendes… Personajes que echan en falta su tacto, su aliento, su calor… que se quedan con lo congoja  de si volverán a verseO se queda desnuda en la cama, como un día sin horas

Personajes que transitan el resurgimiento de los cuerpos, que rozan la desnudez, el torbellino de las mentalidades y nos trasladan a historias de minucias familiares, sobresaltos, corrientes profundas…

Instantes que son fuego, piel abierta a la vida…  Miradas de ternura suma para alcanzar la belleza de la imperfecciónSueños que se cumplen a cualquier edad y bajo cualquier bóvedaHistorias que se esconden tras un valle y tratan de ser olvido.

Historias de jóvenes cincuentones, cuarentones, veinteañeros, de seres sin edad, que se plantean el sentido de la existencia, gozando o reiniciando una nueva relación o aventuras de energías y risas. Haciendo las paces con ellos mismos, y entendiendo que el amor como la vida tiene sus propias normas que genera desigualdad, lazos de dependencia, frustración, conflictos y a veces cargas de infelicidad.  

En AMOR KM 0, unos cincuenta autores rinden culto al imperio de los sentidos, a esas miradas diferentes, amorosas, perversas e inquietantes. Cabalgan a través de la poesía, la prosa, la fotografía y la ilustración para descubrir lo que sienten los cuerpos después de la pasión.  

AMOR KM 0, es una declaración de amor a la vida y una exaltación del sexo como último refugio. 
Autores:

Charo Anadón, Estela Alcay, Joaquín M. Corbalán Indiana, Dersony, Sarilis Montoro, Paula Perella Sáez, Eduardo Comín Diarte, Merche Comín Diarte, Belén Gonzalvo Val, Begoña Fidalgo Domingo, Carlos Adé López, David Garcés Zalaya, Belén Gonzalvo, Ana Larraz Galé, María Pilar García Pueyo, María José Pellejero, María Otal, Teresa Buzo Salas, Rafael Egido, Ana Blasco Durán, Alfredo Lezáun Andreu, Bárbara Fernández Esteban, Mar Blanco, Cristina Aguas Marco, Natividad Gustrán,  Rosario Valcárcel, Rubén Nasville, Marta de la Aldea 

Ilustradores:
Dersony, Javier Tramullas, Lauranne Sorcière, Sepoz, Ramón Faro Cajal, Jesús Benedí, Belén Gonzalvo, Rosi Oliver, Ricardo Sanz Ibáñez, Carmen Yus, Ana Blasco Durán, Mar Blanco, Susana Forcada, Vany, Laura Virumbrales

Fotógrafos:
Vot, Maral Fotografía, Carlos Lalana, María Otal, Rafael Egido, Bárbara Fernández Esteban, Carmen Hernando, Silvia Peña Martínez 

Diseño y edición de portada:
Maral fotografía. Imágenes de portada y contraportada: Sepoz y Javier Tramullas

Frases de cabecera: María Belén Mateos Galán.  Selección de relatos y edición: David Garcés Zelaya, Zarracatalla.


Las Palmas de Gran Canaria, Julio, 2017