lunes, 10 de diciembre de 2012

Tentar al destino




     Tentar el destino es la primera novela de Elena Villares y comienza con tres citas de amor, por lo que nos hace presagiar que aparentemente el enamoramiento o la pasión lo va a envolver todo. Pero en seguida descubrimos que también nos va a circundar el lado oscuro de la sociedad, esos sucesos que leemos o escuchamos con frecuencia en los medios de comunicación, esa literatura que podríamos decir que pertenece al género de novela negra, al género que forma parte de nuestras vidas, aunque ni siquiera nos percatemos de ello.

 Un género que en España emergió con fuerza a raíz de la muerte de Franco, cuando Montalbán irrumpió en el panorama literario. Quizás se debió a que la novela policiaca puede actuar de forma catártica para liberarnos del fantasma de la violencia, de la vida cotidiana y hasta del valor de la vida humana. 
  
       Pero nuestras  islas al mismo tiempo que en el resto del territorio español no se quedaron atrás, ensayaron formas más lúdicas: policiaca, novela intimista a veces rosa, erótica… Novela negra y prueba de ello es que hace más de dos décadas algunos escritores ya habían picoteado en esta búsqueda como León Barreto con “Los días del paraíso” Orígenes 1988 y Carlos Álvarez, con “Negra hora menos”, Premio Ciudad de Santa Cruz de Tenerife 1991. Y hoy brilla por aquí con todo su esplendor, con autores como José Luis Correa, Alexis Ravelo, Mariano Gambín y otros.

       Lo cierto es que en las últimas décadas la novela negra se ha puesto de moda y el cine lo ha reivindicado como algo que nos pertenece. Una de las primeras películas americanas basadas en este género fue “El halcón maltés”, de John Huston, versión cinematográfica de la novela de Hammett. Y poco a poco la violencia tomada del género policíaco, paulatinamente, va siendo sustituida por escenarios más tranquilos, más urbanos y en algunos casos, como la obra de la que hablamos hoy, menos violenta. Predomina más el carácter social, el hombre corriente ante las dificultades, ante la catástrofe, ante el vacío quizás sea porque en esta exploración hay algo más, como dice el novelista escocés Peter May: La novela negra es una exploración de la condición humana. 
       Tentar al destino cuenta con tres personajes vitales: Casandra, una mujer del mundo de hoy, abogada y con una mirada muy femenina, que se hace narradora y nos presenta a Alejandro, un juez al que conoció hacía unos meses en unas jornadas sobre Derecho Penal y con el que compartirá cursos. Y un alemán colega Jörg que se conocieron en las charlas de la Universidad de Colonia. Los tres se unen a inspectores buenos y malos, españoles y alemanes, honrados y deshonestos. Y juntos intentan esclarecer el secuestro de la sobrina de Alejandro, Sofía. 

        Y desde ese momento da comienzo una sucesión de aventuras que se basa en las casualidades, en las anécdotas y en el misterio. Una intriga de increíbles sucesos relacionados con asesinatos de mujeres, con oscuras conspiraciones comerciales de esa nueva forma de explotación del hombre por el hombre, del tráfico de órganos

        Elena Villares demuestra su habilidad para transmitir el efecto siniestro y estremecedor de la trama y se basa en sus propias deducciones o en las conclusiones extraídas de los datos forenses. Aunque la mayor parte de las veces se decanta por el estudio psicológico de los personajes, por ese sexto sentido que tenemos las mujeres. 

        Una ficción llena de aventuras, de sentimientos encontrados, de viajes a través de Alemania, evocaciones de Gran Canaria y de sus raíces gallegas. Nos describe los bares con un lenguaje coloquial, lleno de picardía pero cargado de diálogos, incluso en lengua germana. Nos recrea las calles, las plazas por donde pasea, como si fuesen los escenarios de un gran lienzo en el que se desarrollan infinidad de sucesos. E infinidad de conversaciones:
        —Buenos días, me llamo Íñigo, ustedes dirán. ¿En qué
         puedo ayudarlos?
        —Verá —comenzó relatando Alejandro—, mi sobrina
       desapareció en Colonia y, por varias circunstancias, hemos
       llegado a Berlín buscándola pero…
      —Si se evaporó en Colonia, ¿Qué hacen en Berlín?...
     —Un momento —cortó el inspector—. Vamos a ver si
     lo he entendido. ¿Han estado jugando a policías?

       “Tentar al destino” es una novela actual de lances amorosos, de celos, de peripecias. Una historia bien tramada con raíz romántica y realismo, una historia del thriller que te atrae por el lado oscuro y la adicción de la intriga. Una novela de situaciones y encuentros insospechados, de momentos difíciles y de escenas basadas en las casualidades. Y aunque la autora sigue los cánones de la novela negra se sale, y bebe de las fuentes de la carrera de Derecho, que actualmente cursa, y utiliza los conocimientos de la medicina forense como un laboratorio de experimentación.

        Recomiendo “Tentar al destino”, la primera novela de Elena Villares porque ha sabido aproximarnos a las relaciones humanas, a los celos, al amor y a la amistad sin renunciar a descubrir los entresijos de una realidad social. La recomiendo porque sin renunciar a entretener ha creado una novela evocadora y sugestiva.

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