martes, 22 de marzo de 2016

EL MITO DE PERSÉFONE Y LA PRIMAVERA

Perséfone es hija de Zeus y Deméter (hija de Cronos y Rea, hermana de Zeus, y diosa de la fertilidad y el trigo). Su tío Hades (hermano de Zeus y dios de los Infiernos), se enamoró de ella y un día la raptó.

La joven se encontraba recogiendo flores en compañía de sus amigas las ninfas y hermanas de padre, Atenea y Artemisa, y en el momento en que va a tomar un lirio, (según otras versiones un narciso), la tierra se abre y por la grieta Hades la toma y se la lleva.

De esta manera, Perséfone se convirtió en la diosa de los Infiernos, en la reina de las sombras.

Al tiempo, Zeus se arrepintió y ordenó a Hades que devolviera a Perséfone, pero esto ya no era posible pues la muchacha había comido un grano de granada, mientras estuvo en el Infierno, no se sabe si por voluntad propia o tentada por Hades. El problema era que un bocado de cualquier producto del Tártaro implicaba quedar encadenado a él para siempre.

Para suavizar la situación, Zeus dispuso que Perséfone pasara parte del año en los confines de la Tierra, junto a Hades, y la otra parte sobre la tierra con su madre, mientras Deméter prometiera cumplir su función germinadora y volviera al Olimpo.

Perséfone es conocida como Proserpina por los latinos.

La leyenda cuenta que el origen de la Primavera radica precisamente en este rapto, pues cuando Perséfone es llevada a los Infiernos, las flores se entristecieron y murieron, pero cuando regresa, las flores renacen por la alegría que les causa el retorno de la joven. Como la presencia de Perséfone en la tierra se vuelve cíclica, así el nacimiento de las flores también lo hace.

Por otra parte, durante el tiempo en que Perséfone se mantiene alejada de su madre, Deméter y confinada a él Tártaro, o mundo subterráneo, como la esposa de Hades, la tierra se vuelve estéril y sobreviene la triste estación del Invierno

El rapto según la Enciclopedia Británica.

La versión del mito que aparece en la edición de 1911 de la Enciclopedia Británica es la siguiente:
Mientras estaba recogiendo flores con sus compañeras en un prado, la tierra se abrió y Hades, dios de los muertos, apareció y se la llevó para que fuese su reina en el inframundo. [...] Antorcha en mano, su afligida madre la buscó por todo el mundo, y al no encontrarla prohibió a la tierra seguir creciendo. Así todo aquel año no creció una sola brizna de hierba, y los hombres habrían muerto de hambre si Zeus no hubiese persuadido a Hades de que dejase marchar a Proserpina. Pero antes de permitirle marchar Hades le hizo comer la semilla de una granada, y que así no pudiese permanecer alejada para siempre. Por esto fue acordado que pasaría dos tercios (según autores posteriores, un tercio) de cada año con su madre y los dioses del cielo, y el resto del año con Hades bajo la tierra. [...] Como esposa de Hades mandaba a espectro, gobernaba a los fantasmas y llevaba a cabo las maldiciones de los hombres.

Cuando Perséfone vuelve con su marido al infierno es cuando las hojas se caen y cuando no da frutos es cuando Démeter se desespera, el otoño, y cuando Perséfone vuelve a la tierra en Primavera es cuando las flores florecen y la tierra se vuelve fértil de nuevo, dado a la alegría de su madre, Démeter.

En la imagen del mosaico puede verse a un Hades con barba y corona de laurel conduciendo un carro tirado por dos caballos y llevando consigo a una pelirroja Perséfgone que mira con nostalgía hacia atrás. Delante del caballo está Hermes, el mensajero de los dioses, con una capa roja.


Textos entresacados de la enciclopedia, Wilkipedia y National Geographic.