viernes, 25 de noviembre de 2016

DOS POEMAS DE PABLO GARCÍA BAENA, ADECUACIÓN DE LA PALABRA Y EL SENTIMIENTO



Noche oscura

                                                                                      San Juan de la Cruz
Porque es de noche y va cayendo el agua
nos abrazamos, solos, en el viejo
regazo del sofá en tanto suena
la voz de Nat King Cole, triste y cálida
rama de broncas ascuas crepitantes
en la garganta humana de los discos.
Aunque es de noche duerme en su litera  de angustia el senescal, ora dormido
el obispo yacente sobre el laude
y en su cama de ruedas duerme el ciego.
Dormido el mundo, tú y yo veíamos
solos sobre la tierra, porque es noche
y el agua vierte pura hondo sueño.
Un humo de durmientes nos acerca
las bocas... Calla tu corazón al miedo
aunque es de noche y está frío el planeta
con nosotros y el bosque de esa música
tupiendo yedras alrededor nuestro.
Llamas somos de un sueño largo y torpe
que los tendidos sueñan silenciosos
desde el catre postrero de la tierra.
Sólo es real el vaso rebosante
de mi sed, aunque el agua está manando
y es de noche para siempre, noche oscura.

Elegía

Me envuelvo en tu recuerdo
como en nieblas secretas que me apartan del mundo.
En la calle sonrío al amigo que pasa,
y nadie,
nunca nadie
adivinó mi muerte bajo aquella sonrisa
ni el frío sin consuelo de mis ojos que ciegan
pidiendo de los tuyos más desdén,
más veneno.
Ahora que la tarde se derrumba en las sombras,
y que el libro de versos resbala por mis manos,
ahora que la lluvia llora por los cristales
de mi ventana,
y llanto va a caer de mis ojos,
antes de que una mano encienda la dorada
llama de mi quinqué,
dime si tú no sueñas en tu balcón, ahora
que la lluvia nos une a los dos con sus lágrimas,
o si sobre el teclado de tu piano oscuro
agoniza Chopin
bajo tus manos trémulas.
Nunca sabrás el loco deseo que me tortura
de cautivar tus labios bajo mi boca ávida,
y sentir el latido de tu sien en mi mano
aprisionada como un pájaro aterido.
Pero no sabrás nunca nada de mi deseo.
Nada de cuando pienso desgarrar con mis dientes
los azules canales de tus venas
y juntos
morirnos desangrados, confundidas las sangres.
Pero estamos ajenos.
Yo sigo en mi ventana,
y tú soñando en otro mientras Chopin suspira,
ahora que aún no arde en mi quinqué la luz
y que a los dos nos une la lluvia con sus lágrimas.


BIOGRAFÍA
Pablo García Baena nació en Córdoba el 29 de junio de 1923. Asistió al colegio Hermanos López Diéguez y cursó el bachillerato en el colegio Francés, con los Maristas y en el colegio de la Asunción. Estudió pintura e historia del arte en la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba.

Publicó sus primeros poemas y dibujos en la prensa local, en Caracola, en El Español y en La Estafeta Literaria. En 1942 estrenó en Córdoba una versión teatral de cuatro poemas de San Juan de la Cruz. Su primer libro de poemas, Rumor oculto, apareció en la revista Fantasía en enero de 1946. Junto con los poetas Juan Bernier, Julio Aumente y Mario López y los pintores Miguel del Moral y Ginés Liébana formaron el grupo Cántico y editaron una revista (Córdoba, 1947-1949 y 1954-1957), que se convertiría en una de las más importantes de la Posguerra española.

La poesía barroca, exaltada y vitalista de Baena influyó entre las generaciones más jóvenes e hizo de puente entre los Novísimos y la Generación del 27.

Desde 1965 hasta el 2004 residió primero en Torremolinos y finalmente en Benalmádena (Málaga), donde trabajó como anticuario. Es colaborador de distintos diarios nacionales y realiza lecturas y conferencias en los centros culturales españoles.

Fue declarado Hijo Predilecto de Andalucía en 1988, y. Recibió la Medalla de Oro de la Ciudad de Córdoba en 1984, y de la Provincia de Málaga en 2004. Actualmente es miembro de la Comisión Asesora del Centro Andaluz de las Letras del que es director.

Obtuvo el Premio Ha recibido muchos premios entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Letras Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca.

La "perfecta adecuación de la palabra y el sentimiento" es una de las cualidades de la obra del autor cordobés, que encarna "la poesía del detalle y del instante, del tiempo y de la fugacidad" a través de temas universales como el amor, el desengaño, la muerte y la soledad

Foto Pablo García Baena.