miércoles, 30 de noviembre de 2016

EL COLOR DE SU VOZ”, BLANCA QUESADA


En este mundo acelerado en que vivimos, cada vez se nos hace más necesaria la forma de lectura que exige poco tiempo, textos literarios breves como cuentos, relatos o la novela corta. Textos para leer en una tarde de lluvia o en días soleados.

A través de la literatura siempre ha habido narraciones breves, un registro que se consolidó en el siglo XIX con autores como Chéjov, Wilde, Poe, Kafka, composiciones que no desmerecen de los trabajos de mayor extensión, porque si la obra está bien llevada puede poseer los atributos de lo inmenso como ha ocurrido con Raymond Carver, uno de los mejores escritores de relatos de la segunda mitad del siglo XX, o la escritora Alice Munro, Nobel del 2013, considerada la maestra del cuento contemporáneo.

O convertirse en un placer como la nueva edición de relatos de Blanca Quesada titulada “El color de su voz” Un libro que ya su título hace alusión a los afectos. A la cotidianidad mezclada con momentos ficticios, a ese oleaje continúo que recorremos día a día, al tiempo que nos devora.

Un libro que muestra la mirada a las raíces familiares, las emociones de la adolescencia y la vejez. A esos seres que el mundo contempla. A la muerte, al destino final de los humanos que irremediablemente llega a cumplirse. Temas sobre la vida real en el que la autora no juzga ni interfiere, sino procura difuminarlos, vestirlos de una forma ingenua, tan poética que nos deja un poso de placidez y de luz.

En “El color de su voz” encontramos una decena de relatos cortos para todas las edades, heterogéneos, escritos con una prosa intimista y un hilo común: lo cotidiano. Relatos que son como una fotografía reciente, retratos que hablan de “nuestras vivencias”, escritos que nos envuelven, que rezuman poesía y color.

O composiciones que le da rienda suelta a su imaginación y se nos escapa una sonrisa como en el relato titulado “Las llaves” y escuchamos la voz de la autora:   

…La mujer del bolso era realmente maravillosa. No me acuerdo de su nombre, pero su mirada era de color caramelo y tan tierna… Sentí que en cualquier momento podría desaparecer.
                Me gustan esas personas, son plumas que se escapan de las manos, tiernas, espuma de mar, es como un olor, apenas un poco de aire llega a mí.
                Por supuesto que la ayudé a abrir el bolso y volcamos sobre la mesa lo que había en él: un pájaro muerto, un espejo roto, lentejas que corrían y las llaves…
                Ella necesitaba tirar el espejo al mar, enterrar el pájaro debajo de un árbol y meter las lentejas en una bolsita, la ayudé a hacerlo….

                Blanca Quesada nació en Lanzarote aunque desde los dos años su familia se trasladó a Gran Canaria. Ha vivido largas temporadas en Madrid y en Berlín en donde impartió clases de español y talleres de autoestima para la integración de la mujer latina en Alemania. Ha publicado en revistas catalanas, (hoy desaparecidas) y en el Canarias 7. 

                “El color de su voz” se publicó por vez primera en la Editorial Turquesa 2007 en una versión español-francés. Ahora lo presenta el sello de Cam-PDS Editores SL, 2016 en versión trilingüe con la traducción al francés y al árabe de Patricia Ghobril. Una edición muy cuidada con una atractiva portada. Una pequeña colección de cuentos y relatos, que no es exactamente lo mismo como afirma el prologuista, Ernesto García Cejas.

             Y tiene razón, aunque creo que Blanca combina un poco las formas tradicionales del género, y escribe breves textos de ficción con finales abiertos, inesperados o sorprendentes, repletos de un realismo convincente que ahondan en la esencia misma de la humanidad y nos adentra a los rincones de nuestra imaginación. Un gusto para los amantes de los libros, una tarea de magias y delicias que deseamos a la autora que sean fructíferas.

Una escritora, Blanca Quesada, a la que no hay que perder de vista, y si no tiempo al tiempo.

Fotos del día de la presentación en la Sala de Arte del Centro Comercial "Las Arenas que dirige Diego Casimiro.

facebook./rosariovalcarcel