martes, 20 de noviembre de 2012

JOSÉ RAFAEL HERNÁNDEZ: SE ME OLVIDÓ TU VOZ Y ELEGÍA EPISTOLAR.

Aún sigo en la playa/ de Las Alcaravaneras , / empapado de alegrías/ e infantiles recuerdos./ Aún permanezco/ en su orilla, levantando/ altas torres y castillos, / para que el mar juguetón/ los derribe luego…/         “Se me olvidó tu voz”, José Rafael Hernández

He querido comenzar con este poema de José Rafael porque él, al  igual que Alberti equipara su niñez al mar  de su infancia, a la playa  y a los juegos. Un poeta que quiere ser  testigo de su propia vida, de su infancia, quizás porque siente la necesidad de rodear el recuerdo. Un recuerdo algunas veces feliz y aislado de dificultades y otras, rodeado de penurias. Y precisamente ello es lo que  forma el yo adulto. Lo que en mi opinión justifica este poemario “Se me olvidó tu voz”

Así recuerda también a través de su palabra poética, a los maestros. Con referencias a las cualidades botánicas 
Maestros: vosotros/ cuidáis los árboles/ desde el verdor primero, / lo regáis con el agua de la sabiduría, / vigiláis atentos su crecimiento, contempláis con orgullo/ como despuntan los brotes por las ramas, /lo podáis para que no se vicien…/

Pero también recuerda en " Se me olvidó tu voz" a Tomás Morales,  a los inmigrantes, al volcán del Hierro, a la madre, a los gatos, a los que ni la vida, ni después de la muerte logró silenciarlos... Evoca a María, herida de Parkinsón. Un poema de profundas sensaciones amorosas, en donde se advierten rasgos del género confesional:

El poeta/ ha tenido/ muchas mujeres/ -a las que llamaba/ sus muñecas-/ a lo largo/ de la vida. / Sin embargo/ existe una, / la más frágil / y desvalida, / que no toca/ por no romperla, / aun amándola/ todavía, / una vieja muñeca/ de grandes ojos/ azules, / rota y descosida.

"Se me olvidó tu voz" es un libro que expresa la anécdota vivida, el amor y  la soledad. El  paso del tiempo, el hombre en el entorno. Versos cortos que evocan las vivencias del alma del poeta: emociones y  sensaciones,  recuerdos,sueños y el presagio de la muerte.

 Y presentamos también “Elegía epistolar", (cartas a poetas memorables). Elegías que al igual que hicieron los griegos  y más tarde los romanos entona cantos líricos, escritos en donde le toca ser testigo de su vida, y de los otros, ser una voz plural. Y lo ha hecho de una forma tan pedagógica que han sido recomendados en los Centros de Enseñanza . En “Elegía epistolar" disfruta y sufre en el recuerdo. Invoca a través de cartas a autores como Alfonsina Storni, Machado, Miguel Hernández Walt Whitman, Charles Baudelaire.  Pero también son destinatarios de su homenaje, Tomás Morales, Saulo Torón, Pedro García Cabrera.

Carta a D. Alonso Quesada
Alonso:
Te imagino en la vieja oficina del Puerto rodeado de libros de contabilidad, asediado de número y operaciones aritméticas, silenciosamente entregado a un trabajo que  no amaba.

Estos cuarenta ingleses esta  noche se juntan/ para hacer un balance porque termina el año. / Y el más viejo de todos, el tenedor primero/ -¡jaranero divino!- a mi entrada alzó el vaso/ y con una postura de orador de Hyde Park/ grita:-¡Brindo, señores por el amigo Byron!-/ Los demás se sonríen –una burla británica- / Yo sigo a mi pupitre y empiezo mi trabajo…

Aquí se ve la misma resignación que en el poema en que haces referencia a la penuria del hogar paterno, y si entonces bendecías las estrecheces, ahora ante la mercantil incomprensión de aquellos ingleses, te limitas a encogerte de hombros, no sin antes rociarlos con una leve llovizna de ironía….

Y a Domingo Rivero
De todos tus poemas, amigo, subyuga por su belleza el titulado “Yo a mi cuerpo”, uno de los sonetos más bellos y sorprendentes de la poesía española, pero escrito aquí en las islas, por un canario, con la carga de olvido y soledad que supone la palabra:

¿Por qué no te he de amar, cuerpo en qué vivo?/ Por  qué con humildad no he de quererte, / si en ti fui niño y joven y en ti arrribo / viejo, a las tristes playas de la muerte?

No maldices tus entrañas. Al contrario que otros, no consideras el cuerpo como un pesado lastre. Lo ves como lo que es. Como nuestro compañero inseparable. En la soledad. En el amor. En el sufrimiento. En la propio muerte deshaciéndose con nuestros sueños…

“Elegía epistolar” (cartas a poetas memorables) y “Se me olvidó tu voz” son títulos editados por la Real Sociedad Económica del País

Nuestro poeta  ha ejercido de abogado pero desde muy joven ha colaborado en periódicos con ese registro social  tan suyo, lleno de coherencia y de visión del mundo y de la vida. Su poesía da fe del mundo sensible que el poeta intelectualiza.

Y ya en el año 1963, publicó una obra lírica titulada “”Desde la sombra”  Más tarde en el 86 publica su primer libro de Sátiras “Poemario del Halcón”  Sátiras que son  encantamiento y magia, sonrisa y  alivio  contra la miseria y el desamparo, contra los tiempos difíciles que estamos viviendo. Actualmente, el poeta,  posee una página de internet: Satirimundi (www.satirimundi.com ) con gran afluencia de  visitas internacionales.

José Rafael Hernández es un ser entrañable, sin artificios, lúcido, repleto de amor.  Es un ser que ha  sabido descubrir el alma del hombre, su consciencia, los finos hilos de la ironía  la singularidad del ser. La soledad.

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com;   www.rosariovalcarcel.com