viernes, 19 de julio de 2013

LOS ALTARES DE EROS DE LUIS ÁNGEL MARÍN

     LATIFUNDIO 
Nuestros cuerpos eran la medida exacta
                               -del placer-
Dos regios cirios esperando la visita
                               -de la noche-
La arcilla modelada por las estrellas
destinada al incansable jubileo del sosiego.

Cada sesgo semejaba un arroyo naciente
en busca de las gimientes catedrales
donde los silencios se unían a las palabras
y el alba apenas podía respirar.

Los sierpes hacían madurar los claroscuros
irisando las cantigas inventadas
y las cortinas miraban sin pudor
desprendiendo sonrisas de incunables.

Te tomaba como si fueses el último
                               -incendio-
Al igual que esa luna recostada
                               -en la almohada-
Que no se cansa de ser poema
y signo a signo se muestra adolescente.
                              
SONIDOS NEGROS
               I
Un cénit con las manos izadas
socava el advenimiento de los incendios

Inmenso capitel y lirio enloquecido

                II
En los metales bullen las estatuas
Al sollozar el satén entre los dedos

Los epitafios gritan y el mar se deshoja... Los altares de Eros de Luis Ángel Marín

En Los Altares de Eros Luis Ángel Marín vuelve a demostrar su arte, su trayectoria poética que
junto con su lenguaje vital nos conduce a un discurso elaborado y  meticuloso.
Un poemario que recorre ese mundo que es natural en los humanos: el sexual y el sensorial.
Así el prologuista Alejandro Lattapiat afirmó que hay que ser antes consumido por su
fuego. Conocer la flor invisible que habita en el corazón del poema, haber sido herido por su
fugacidad, porque sólo lo eterno dura un momento único que la poesía puede conservar. El
 amante pide ser amado sólo un instante, pero que aquel instante sea la eternidad.
Los Altares de Eros, es una llamada a la vida al mundo onírico, al amor,
 a ese instante de la pequeña muerte, al universo sagrado de  los sentidos,  
 Luis Ángel Marín nació en Zaragoza, se licenció en Filosofía y Letras y es poeta por vocación.
 Comenzó a escribir en 1998,  con una gran acogida. Ha obtenido numerosos premios como el de poesía
 “Platero”  de la Organización de Naciones  Unidas 2006, al libro español, con el poemario Fragmentos
 de una mar que no es azul, Premio Association Internationale “La Porte des Poétes” de París. Y otros
 premios en Argentina y en Buenos Aires.

facebook/rosariovalcarcel/escritora;  www.rosariovalcarcel.com