martes, 16 de diciembre de 2014

RECUERDO A UN POETA, BLAS DE OTERO, musicado Gato Nando

https://www.youtube.com/watch?v=ThuOJ7-PncA

A LA INMENSA MAYORÍA

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos sus versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio


de amor, huyendo sin saber adónde:

a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.

¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Bilbao, a once
de abril, cincuenta y uno.

Blas de Otero fue uno de los principales representantes de la poesía social de los años cincuenta en España, por su lenguaje, ritmo y temática alcanzo pronto popularidad.
Desde muy joven estuvo obsesionado el tema de la muerte le preocupó enormemente debido a las desgracias familiares que le acontecieron. Nacido en Bilbao (1916), estudió Derecho en la Universidad de Zaragoza. Su infancia y adolescencia estuvieron muy marcadas por diversos problemas de carácter familiar y económico, un hecho que sin duda influyó bastante en su poesía inicia.

Siguió un camino muy personal, aunque en él aparecen las tendencias en las que crecen y maduran los nuevos poetas de la posguerra: poesía de tono religioso; poesía de intención anticlasicista y anti formalista. Su primera obra se titula: Canto espiritual. En 1950 gana el premio Boscán de poesía. Y en el 1952 exiliado en París se afilió al Partido Comunista de España. Más tarde visitó la URSS, China, Cuba donde obtuvo el premio Casa de Las Américas. Vivió con Sabina de la Cruz hasta su muerte en Mahadahonda, Madrid, en 1979.

Blas de Otero fue uno de los escritores que más luchó contra el franquismo.
Y si Otero elige palabras y expresiones de la gente común para hacer patente su
“compromiso social” con la mayoría, lo hace porque está convencido de la fuerza
creadora que comportan. Y así lo manifiesta en este otro poema, también
perteneciente a Que trata de España.

Palabra viva y de repente
Me gustan las palabras de la gente.
Parece que se tocan, que se palpan.
Los libros, no; las páginas se mueven
como fantasmas.
Pero mi gente dice cosas formidables,
que hacen temblar a la gramática.
¡Cuánto del cortar la frase,
cuánta de la voz bordada!
Da vergüenza encender una cerilla,
quiero decir un verso en una página,
ante estos hombres de anchas sílabas,
que almuerzan con pedazos de palabras.
Recuerdo que una tarde
 en la estación de Almadén, una anciana
sentenció, despacio: “—Sí, sí; pero el cielo y el infierno
está aquí” Y lo clavó
con esa n que faltaba.

Y como dato curioso, quiero recordar que en el  30 aniversario de la muerte de Blas de Otero, La actriz Tachia Quintanar, amor y musa del poeta en su juventud en París, protagonizó una ofrenda de flores blancas al poeta frente a su busto en la calle Egaña. El acto lo organizó la plataforma ciudadana 29 de Junio. Tachia, junto a Yolanda Pina, primera esposa de Blas de Otero, y Sabina de la Cruz,( su esposa durante más de diez años y quien mantiene el recuerdo de su obra), que tanto compartiera en su última etapa de la vida, leyeron veinticuatro poemas.

Entre sus obras: Ángel fieramente humano 1950, Pido la paz y la palabra 1955, Que trata de España, 1964- 1977, Historias fingidas y verdaderas, 1970, Hojas de Madrid con La galerna, 2010…

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