jueves, 27 de febrero de 2014

SIEMPRE CARNAVAL, relato erótico

Desde pequeña me gustaron los desfiles, los aires marciales, las trompetas y los tambores. Me introducían en el misterio de la Semana Santa, cuando la banda de música rompía el silencio con una explosiva vitalidad.

Ahora contemplaba el cortejo de comparsas semidesnudas, sacudían sus cuerpos, se despojaban de las preocupaciones. Sombreros con plumas de colores llegaban volando desde el océano, derramaban gritos y risas. Todas iban vestidas iguales, y seguían el mismo ritmo. Las sentía acercarse, surgían entre el bullicio de las murgas y las canciones de charanga. Se metían conmigo. De repente, en medio del fragor, oí la voz de Raúl. Recorrí con mi mirada los alrededores, casi no lo reconocí bajo la apariencia de príncipe medieval, me gritaba impaciente de una esquina a otra.

Ese año el motivo del carnaval era la ciudad construida sobre las aguas. Sí, era un carnaval veneciano. Mi nombre resonó entre la música del océano, entre las palpitaciones de sus aguas verdes, entre barcas ancladas,  cúpulas y campanarios surgiendo entre los canales. Miles de mascaritas y de disfraces se habían echado a la calle, buscaban los placeres y la provocación.

-¿Qué haces sin disfraz?
Todos querían renunciar al mundo, atraer las miradas. Volví a casa y busqué rápidamente un disfraz.
-¡Estás tan sexy y atractiva!

Eso dijo Raúl cuando me vio, se quedó fascinado con mi atuendo. La transformación lo sedujo. La luz de las farolas ceñía las formas de mi cuerpo, lo incitaban al amor. Mi melena suelta, desordenada, agregaba un aire ingenuo, como si me acabase de despertar. Sin pensárselo se acercó y me beso la mejilla, los dedos y hasta la frente. Me besó como quien besa una estampita de la Virgen. Y sin embargo me miraba con ojos golositos. Mis piernas se quedaron paralizadas mientras él decía:

―Me gustas mucho, estás muy buena.

Siempre carnaval, murmuraban otras por lo bajo y añadían:

―Nunca me he disfrazado. El rollo veneciano de la máscara no me gusta. Lo encuentro tenebroso, funesto. Se amparan en el antifaz para matar a la gente, se comete adulterio. Eso de disfrazarte hoy de Cleopatra y mañana de payaso tampoco tiene gracia. La reina llevaba un vestido titulado “El sueño de un volcán.”
Me gustaba verme a mí misma, con máscaras o a cara descubierta vivíamos una tarde loca. No nos importaban los chismorreos, éramos desenfreno.

Figuras enmascaradas y otras solitarias hacían su paseíllo por la ciudad con sutilezas atrevidas. Se mezclaba la poesía con el drama. Nos reíamos mucho y aplaudíamos muy fuerte a las carrozas. Lo cotidiano no existía. Solo un universo de ilusión. Nos juntamos con los héroes de ficción y con las murgas que desfilaban. 

Corríamos y bailábamos. Me quedé ronca de tanto cantar. Sonaban pitos murgueros y letras de sus canciones ridiculizando al más pintado. Bañados por una ola de multitudes decidimos recorrer las calles, adentrarnos en los laberintos de Vegueta, refinada y exquisita. Respiraba la parsimonia del tiempo detenido. La noche se había tatuado en misterios. El cielo carmesí reflejaba el ambiente festivo. Estaba emocionada. Unos niños se acercaron y nos envolvieron con serpentinas. Nos abrazamos, sabía que la llave del amor no tenía por qué esconderse en la oscuridad.

Me quite “la máscara", me sentía más guapa que nunca, sacudía mi cabello como símbolo de mi poderío. La aventura me apasionaba, por eso me deje conducir por Raúl.

Olvide los rosarios y el miedo al infierno. Cruzamos los rincones con sabor a viejo, convertidas en atrevidas escenografías. Nada estaba muerto. Mansa y confiada deje traspasar mis impulsos. Rompí las redes del pudor y disfruté como una niña cuando compartimos los oscuros secretos de mi cuerpo, cuando me dejé acariciar bajo los pliegues de aquel complicado disfraz.

―Cada día estas más bella, más deseable.

Me ovillaba en su gesto seductor, en su olor. Me gustaba su olor. Me acercaba a su cuello, aspiraba y lo lamía con suavidad. Acariciaba mi boca, me apretaba contra su cuerpo; quería absorberlo. Se agarró como un pulpo, sus manos en mis pechos, en mis muslos delicados, en mi cintura, en mi cuello. Estaba sofocada.
El mundo hervía de deseos. Estaba alborotada, escuchaba el amor a mí alrededor. Lo olía, lo percibía. Fingía que no miraba. El sexo lo controlaba todo. Me reía como una recién nacida, sin control. Feliz, no quería luchar contra las normas. No estaba haciendo nada malo.

Había perdido la noción del tiempo, sin darme cuenta me identifique con la divinidad a la que pertenecía mi máscara. Sabía que era solo un disfraz, pero la noche es una aliada y ella fue cómplice de mi deseo, de mi transformación. Raúl estaba seguro de saber seducirme, de hacerme dichosa.

Encandilada, lo miraba, pero entre más lo miraba más me gustaba las sensaciones que me provocaba.

Descifre sus palabras y casi sin darme cuenta me encontré en sus brazos, que me desnudaban entre las sombras. Me pasaba la punta de la lengua por mis senos, me llenaba la boca de saliva, descendía sus dedos, tapizaba las sedas de mi piel hasta llegar a esa caverna que me une a las profundidades. Entonces me libó con aquellos labios suyos tan masculinos.  Hizo vibrar mi pistilo. Maniobró afanosamente en mi corola, en mi cálida caverna. Desbocada, sentí un fuerte deseo de ascensión cuando nuestros cuerpos se fundieron.

―Me gustas, cariño –me susurraba.

Experimenté una gran conmoción.  Descubrí la calidez de su aliento, el amar y ser amada. La música de fondo me empujaba de la orilla al horizonte y mi corazón latía tan aprisa que vibró hasta mi zona algodonada del bajo vientre. ¡Cómo recuerdo el instante! Temblorosa cuando intentaba sorberme, como si deseara devorarme a pedacitos. Poseía un perfecto dominio de las caricias que se deslizaban sobre mi cuerpo. 

Busque su mirada, me enajenaba. Igual que un niño me daba besos, pero con la destreza de un hombre,  de un hombre que poseía un badajo que logró despertar nuevas emociones, que me volvía loca. Era la primera vez que me amaban de verdad. Entonces comprendí que había llegado a mi mayoría de edad.

Fotos obra de Isabel Echevarría y otras entresacadas de internet.

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martes, 25 de febrero de 2014

LA CLARINETISTA, CELIA SÁNCHEZ

La clarinetista Celia Sánchez nació en Ingenio, Gran Canaria. Y siendo aún muy pequeña mientras estudiaba en el Colegio Profesor José Sánchez Sánchez, le ofrecieron a ella y a sus compañer@s  la posibilidad de estudiar un instrumento musical. Para ello la educadora escribió en la pizarra una lista de más de media docena de nombres de instrumentos: clarinete, trompeta, flauta, saxofón, percusión, guitarra, piano…


 Celia nunca había visto un clarinete pero, desde que vio esa palabra escrita, se quedó embelesada y sin dudarlo tomó la decisión de que ese era el instrumento que quería estudiar. Al llegar a su casa y contarle a sus padres lo sucedido no se sorprendieron demasiado, solo comentaron que el hecho parecía mágico, que los hilos de la herencia siempre unen, porque daba la casualidad de que Celia es bisnieta de León Sánchez González, primer director de la Banda del Municipio de Ingenio en Gran Canaria, un músico que durante su vida musical tocó el clarinete y dirigió la banda de la Sociedad de Pastos, una institución de carácter social que marcó una etapa importante en la historia de Ingenio.
Así a los diez años comenzó sus estudios de Canto y Lenguaje musical, se sumergió en el aprendizaje técnico y artístico de su clarinete con su primer profesor Juanjo Ortiz. Poco a poco Celia ha ido desarrollando destrezas y gusto por el arte musical, por los sonidos de su clarinete que palpitan como si conociera los secretos de su alma, por el arte de la exploración del mundo y lo compagina con su profesión de analista de laboratorio, el arte de la ciencia que también busca el conocimiento pero de una forma más objetiva.

La labor musical de Celia ha sido forjada en bandas de música aunque se ha interesado por la formación y el estudio de otros estilos. Le gusta la música contemporánea, la moderna, lo nuevo y trabaja en la improvisación libre y en la creatividad. Colabora con recitales poéticos y participa en la Sociedad musical de la Villa de Ingenio.

Escucha Celia Sánchez todo tipo de música, quizás porque toma conciencia de la importancia del papel del músico en la sociedad. Se confiesa fiel defensora de la música hecha en Canarias. Pero Celia es también aficionada a la lectura y a la narración oral y le gusta escribir poesía, refugiarse en la sorpresa de los recuerdos. Tejer y evocar microrrelatos:

La Tarta de Manzana

Prepararé la tarta de manzana fiel a la receta y me dio muchísima satisfacción oír los halagos de mis comensales. Los calmantes hacían su trabajo. Nadie pudo sospechar ni yo entender, mi dedición de triturar la falange izquierda perdida accidentalmente cortando la fruta para la masa del pastel...
Y nos descubre pequeñitas obras de ficción, imágenes que aparecen una tras otra como este fragmento de su relato “Leire”:

En el salón, entre el sofá y la mesa del centro donde aún quedaban restos fehacientes de cocaína, yacía fría e impávida Leire. Al cuello, a modo de boa mortal, los pantis que llevaba puestos y a lo largo de su escuálido cuerpo contusiones múltiples propinadas con ensaño.

Un ejercicio más de sensibilidad de la clarinetista Celia Sánchez, un ejercicio que la hace disfrutar de otras experiencias, que la hace festejar otro lenguaje, el contenido de imágenes, de registros sonoros. La palabra imaginada que concebirá, posiblemente, más tarde en su clarinete.  

Fotos de Celia Sánchez en diferentes eventos.

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sábado, 22 de febrero de 2014

“OTRO UNO, DESCONSUELO” POEMARIO DE AQUILES GARCÍA BRITO Y ADOLFO GARCÍA GARCÍA.

EL VENDEDOR DE CARACOLAS de Aquiles García Brito

Cuando sea mayor
quiero vender caracolas
como mi tatarabuelo
para que la gente sola
y triste pueda escuchar
las palabras de las olas,
imaginó el niño chico.
Pegó el oído a la concha.

El día menos pensado,
un día de estos cualquiera,
quisiera correr al mar,
zambullirme sin más vueltas,
en el fondo abrir los ojos,
y ver cómo la luz entra,
elucubraba el anciano.
Y miró al tataranieto.

SAHARA de Adolfo García Brito

Hembra en el desierto, una esposa,
hija, madre…, muertas a deshoras:
no libres, harto hartas de envolver
cadáveres yertos. ¡Oh, mujer!

Como el Sahara inmenso, tu estoica
pujanza nos enmienda la lógica
paz sólida, inmolan su ser
por hogar. Nos conminas, mujer.

Arenas candentes, dunas rojas
de arterias pintadas, se amontonan
en futuros cuentos a bebés
sobre ti amamantados, mujer.

Las jaimas, en tardecitas próximas,
serán un alarde de victoria
final entre acordes cuando el té
por ti sea bordeado, mujer.   

Para vivir el presente, ser feliz en la vida y celebrar los instantes, tendremos que  aprender a convertir nuestros actos cotidianos en instantes únicos. En momentos como el que pasamos en el Museo Poeta Domingo Rivero, el pasado día 20 de febrero escuchando los poemas de Aquiles García Brito y Adolfo García García.

Algunos poemas los pudimos escuchar en las voces de los autores y otros fueron recitados con gran belleza por José Miguel Junco Ezquerra y Bruno Rodríguez Romero.

OTRO UNO, DESCONSUELO es un libro con un prólogo magnífico de José M. Balbuena Castellano. Un libro en donde Aquiles García a través de treinta y cinco poemas nos muestra el propio movimiento de la memoria, con una muestra de lugares y recuerdos de nuestra isla, de su infancia… Unos poemas relacionados con el pasado, con un pasado cargado de símbolos felices que hace presente y que recupera  a través de los valores humanos.


Y una segunda parte con cuarenta cinco poemas con una técnica que Adolfo García denomina Poepsía y que contiene las siguientes características: Posee métrica y rima. Opta por cuatro estrofas con idénticas propiedades: versos endecasílabos con una serie de características  muy peculiares y recurriendo a la sonoridad de consonantes.  Una poesía con un léxico repleto de términos cultos y populares.
Con una temática muy heterogénea en donde hay asuntos muy diversos. Hay asuntos políticos, morales, amorosos, de paisajes…

Un libro editado por NACE; la Nueva Asociación Canaria para la Edición, que lleva una preciosa portada realizada por Arima Raquel García Santana. Un poemario que  se completa con la grabación de un CD de los poemas, recitados por José Miguel Junco Ezquerra, Bruno Rodríguez Romero, y los dos autores, Adolfo García García y Aquiles García Brito.

OTRO UNO, DESCONSUELO es un libro escrito por Adolfo García y Aquiles García, dos personas que poseen una gran sensibilidad. Un libro cargado de reflexiones sobre los espacios, sobre el mundo, sobre la naturaleza, sobre el amor a la vida, a sus parejas... Un paso adelante de estos dos poetas canarios.

Fotos de Jesús Ruiz Mesa


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jueves, 20 de febrero de 2014

CRISTINA PESTANA FIERRO

(Las dulces vibraciones de tu lira)

Las dulces vibraciones de tu lira
respiran ¡ay, mi amiga! tan dulzor
cual aura de la tarde que suspira
al besar el estambre de la flor.
Blancos y misteriosos sus sonidos
Lleve la brisa en lánguido rumor,
Las auras los esparza en sus quejidos
Y los muestre al sensible trovador.

De tu lira esplendente la armonía
¡oh! Mi sueño arrulló con tal amor,
Que me creí aspirar dulce ambrosía
Del hálito divino del Señor.

Yo probé de tu trova melodiosa
El sonido sutil, arrobador,
Cual liba la ver´stil mariposa
El perfumado aroma de la flor.

Oh nunca, nunca el bárbaro destino
Te haga apurar el caliz de amargura;
Vive siempre feliz con tu hermosura,
Rodeénte los goces y el amor…! Santa Cruz de La Palma, 1834, 1860

Cristina nació en Santa Cruz de La Palma. Era hija de José Gabriel Pestana Brito -depositario del Ayuntamiento de la capital palmera- y de María del Rosario Fierro Camacho. Ambos eran naturales y vecinos de esta ciudad.

Su hermana la conocida Leocricia fue una incansable lectora que, desde que era pequeña, había sentido una gran fascinación por la poesía. Sin embargo, sólo componía sus versos en la intimidad de su cuarto, sólo para cubrir una necesidad vital, para su satisfacción

Poema entresacado de un ejemplar titulado “Coro femenino de Poesía Canaria, de Eugenio Padorno. Una iniciativa de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas. Un libro dedicado a las poetisas canarias entre los siglos XVIII y XX.  Un libro del que se hicieron 35.000 ejemplares para regalar con motivo del Día del Libro en el 2.006.

Foto imagen de la isla de La Palma.

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domingo, 16 de febrero de 2014

FANTASÍA SEXUAL

Tómale después entre las manos
el miembro genital recién nacido,
al qual daba loores soberanos
poniéndole contino este apellido:
-¡O padre universal de los humanos
de quien tantas naciones an salido!
¡Tú solo das contento a las mugeres
y en ti se cifran todos sus plazeres!
Furiosamente a todas acometes,
y con mayor ardor a los doncellas,
entre las quales, quando te entremetes,
a la primera buelta triunphas dellas.
Tienes tanto dulçor quando te metes,
que aquel dolor que entonçes sienten ellas,
es puntilla del agro que se añade
al muy dulce manjar porque no enfade.
Entre casadas eres tan contino
que, si discretas son, nunca te dejan,
y aunque tengan hecho ya el camino
por más gustar se duelen y se quejan.
Mas como vienes luego y tomas tino,
y ellas mesmas la entrada te aparejan,
entras muy orgulloso y entonado
y sales muy humilde y despechado.
Viudas como yo, Dios sabe quántas
noches no duermen sin tu compañía,
de aquestas nunca vivo te levantas
por más que traygas brío y osadía.
Mas son sus artes y sus mañas tantas,
según se muestra por la mano mía,
que si cinqüenta veçes te marchitan
cinqüenta mil y más te resucitan.
Pues que quanto tú entras denodado
entre las debotísimas beatas,
donde encuentras un virgo remendado
que de solos tres golpes desbaratas.
Allí eres querido y regalado,
pues nunca das herida, que no matas,
y quando las matases desa suerte
sería darles vida con la muerte.
Tú das también el dote a muchas tristes
que huérfanas sus padres las dejaron,
y a las que están desnudas, tú las vistes
y a muchas das remedio que enfermaron.
Ninguna muger ay que no conquistes
y a las que de tus burlas se pribaron
más hazen con la gana y los deseos
que nosotras con obras y meneos.
Desde la mayor reyna hasta la esclava
ninguna muger ay que te aborrezca,
la ques autora no se muestra brava
y no porque desea que anochezca.
Aquella que mirarte rehusaba,
yo fiador que antes que amanezca
ella te ponga tal, aunqués muy sancta,
que llegues con los pies a la garganta.
¡O parte de quien naçe todo el todo,
herida sin lisión en la cabeça,
perdida por vençer del mismo modo
que vienes a perder la fortaleza!
Quien no te quiere, póngase de lodo
y pugne y vença a su naturaleza.
Sin quien no puedo ser, no quiero vida
ques vida violenta y aburrida,       Fray Melchor de la Serna, en El sueño de la viuda

Día a día, el campo de la sexualidad avanza a pasos gigantescos, tanto que la fantasía y la realidad algunas veces parece no tener límite.

Las fantasías sexuales son representaciones mentales creadas por el inconsciente de forma voluntaria o involuntaria. Comienza con la pubertad y suelen acompañar al ser humano durante toda su existencia. Freud las definió como “representaciones no destinadas a ejecutarse”. Quizás porque si se ejecutaran perderían el efecto estimulante que tienen, la magia. La idealización.  

Pero las tornas se han vuelto y es la mujer la que, contrariamente a lo que se pensaba en el pasado, también tiene fantasías y somete al hombre y de mutuo acuerdo con su pareja controla la fantasía sexual, ocupa su espíritu, convierte el sexo en ficción y al hombre en el objeto de deseo dominado.

La Fantasía de la dominación está a la orden del día en la canción y el videoclip, en la literatura erótica-amorosa y en las películas “normales”. Ya nadie se extraña de que la mujer represente esas invenciones, el misterio, su actitud agresiva y amenazante o que una joven ate a su compañero con unas esposas a las barras de la cama, como hizo Melanie Griffith en Algo Salvaje en el año 1986. 

La figura tradicional de la dominadora se ha vuelto familiar. Pero unos años antes, Franco Brogi Taviani realizó el guión y dirigió una película que sorprendió a la sociedad, una película que en España se llamó Las Perversiones de Wanda y recordemos como el caballero vienés conoce a Wanda y se casa con ella, una ama de casa excelente, todo lo contrario a la dominadora de La Venus de las pieles, producto de su fantasía.

Sin embargo él decide metamorfosear a esta insípida compañera, le hace firmar un contrato, y le exige que sacie la bestia que hay dentro de él, que desgarre su cuerpo con sesiones de humillación y flagelación… En fin, una comedia de un escritor que se obstina en querer satisfacer sus gustos sexuales a través de una mujer mediocre, completamente cerrada a su mundo imaginario.

Al mismo mundo y al mismo tema que ahora nos trae Roman Polanski en La venus de las pieles. Basada en la obra teatral de David Ives, retrata a una actriz Emmanuelle Seigner, que llega tarde a una audición para un director inclinado al masoquismo, Mathieu Amalric, desciende hasta su alma y escucha los placeres que bullen en su cerebro, sus confesiones. Se embarca en una encarnizada batalla de sexos.

Polanski ha vuelto a rodar con su esposa, Emmanuelle Seigner, ha vuelto a  hacer un cine provocador, una comedia, porque según él el mundo sufre un puritanismo cada vez más absurdo.

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martes, 11 de febrero de 2014

EL MACHO PUTIN EN SOCHI

Por: Héctor Abad Faciolince

Hay gente que razona así: el que defiende los derechos de los paralíticos es tullido; el que se opone a la violencia contra la mujer es mujercita; el que lucha por los derechos de los gays, es marica, etc. Pues no.

No sólo las mujeres defienden los derechos de las mujeres ni sólo los pobres se oponen a las humillaciones a los pobres. Si algo ha logrado la cultura (las novelas, por ejemplo, pero también las canciones, las pinturas, los periódicos) es desarrollar nuestra capacidad de salirnos de nosotros mismos para tratar de experimentar en la imaginación lo que sentiríamos si fuéramos algo distinto a lo que somos: paralíticos sin rampas para la silla de ruedas, homosexuales encarcelados o golpeados por su condición, o mujeres abusadas por machos prepotentes. La cultura fomenta la empatía y la empatía es un motor para el progreso moral del mundo.
Este viernes, con ocasión de la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno en el balneario ruso de Sochi, pudimos asistir a una magnífica movilización mundial contra varias leyes oscurantistas aprobadas en Rusia en junio del año pasado. Según esas leyes homofóbicas, queda prohibido cualquier tipo de propaganda a favor de “relaciones sexuales no tradicionales”. Uno podría alegar que las relaciones homosexuales tienen una tradición tan antigua que se remonta a la Grecia clásica, como mínimo, por lo que la ley no podría ser contra ellas, pero en otros apartes la ley es más explícita. Nadie puede discutir en público los derechos de los gays; los homosexuales no pueden cogerse de la mano ni besarse en público; profesores y jueces pueden ser multados y encarcelados si defienden las relaciones homosexuales. Cualquier extranjero sospechoso de ser gay, o lesbiana, o que defienda los derechos de la comunidad LGBT, o que diga que ser homosexual es tan normal como ser zurdo, podrá ser arrestado hasta por 15 días y multado con sumas exorbitantes.

Precisamente a este rasgo homofóbico y xenófobo de la ley se debió la movilización del viernes, que incluyó una buena entrevista del presidente Obama, una elegante campaña de Google, y millones de tuits, videos y artículos en el mundo entero, tanto de celebridades como de gentes del común.

Sin mencionarlo, Obama le recordaba a Putin que en la delegación de deportistas de Estados Unidos había, y a mucho honor, varios atletas gays, que él enviaba como portaestandartes del deporte y de sus derechos personales. Un Putin a la defensiva —al ver que en Sochi habría muchos deportistas, entrenadores y delegados abiertamente homosexuales— tuvo que declarar que estos no serían perseguidos “siempre y cuando se mantuvieran lejos de los niños”. La advertencia es ridícula y se basa en la misma creencia absurda y acientífica en que la ley se funda: pensar que un niño o joven se puede “contagiar” de homosexualismo. En ese sentido la mejor respuesta la ha dado una aguerrida Lady Gaga con su canción, prohibida en Rusia, Born this way, Nacido así: http://bit.ly/1ccmoty

Lo exaltante es que en estos días hubo mucha gente moviéndose a favor de la libertad y contra las tinieblas. El garabato (doodle) de Google en su página de búsqueda, este viernes, recogía los colores de la bandera gay arcoíris, y ese solo ícono hace más por los derechos de los gays y las lesbianas que mil discursos. Aquí pueden verlo, en el museo virtual de los garabatos de Google, con el del 7 de febrero entre los últimos: http://bit.ly/1mpby8c. Al mismo tiempo Human Rights Watch publicó una serie de videos donde se ve a gays rusos golpeados y maltratados por neonazis. La aprobación de estas leyes abominables ha disparado los ataques homofóbicos en Rusia y HRW los denuncia aquí: http://bit.ly/1fVwJwX. En tres días el video ha sido visto por dos millones y medio de personas.

Contra el vodka ruso, contra las hamburguesas de McDonald’s que patrocinan el evento, contra el macho Putin que envenena a los disidentes con polonio radiactivo, ¡ha ondeado la bandera del arcoíris!

Foto del escritor y periodista: Héctor Abad Faciolince
Foto  de Putin.


jueves, 6 de febrero de 2014

LA PALABRA "PUTA"

 SONETO A NICE

No te quejes, oh Nice, de tu estado
porque te llamen puta a boca llena,
pues puta ha sido mucha gente buena
y millones de putas han reinado.

Dido fue puta de un audaz soldado,
a ser puta Cleopatra se condena,
y el nombre lucrecial, que tanto suena,
no es tan honesto como se ha pensado.

Esa de Rusia emperatriz famosa
que fue de los carajos centinela,
entre más de dos mil murió orgullosa;

y pues ya lo dan todas sin cautela,
haz tú lo mismo, Nice vergonzosa,
que esto de honra y virgo es bagatela, Samaniego.
 

El vocablo de puta, en el sentido de prostituta tiene su origen en las fiestas en honor a la semidiosa romana Puta, diosa menor de la agricultura quien presidía la poda de los árboles= putare.

Comenzó siendo una ceremonia sagrada de solicitud de embarazo. Y el séquito de Dionisio compuesto por ménades y sátiros, cobrando sus honorarios, incitaba a los invitados a azotar a las mujeres, que podaban los árboles, con las mismas ramas, a participar del gozo, de orgías sexuales. Las sacerdotisas finalmente terminaban celebrando una bacanal, ejerciendo la prostitución sagrada en su honor, así el nombre de la Diosa Puta, comenzó a ser vinculada al dinero y al sexo. Y la costumbre se expandió por toda Grecia y fue adoptada por los romanos que hablaban latín.

Asimismo, dada la juventud de las participantes, la palabra italiana putta significó muchacha. Por lo que la semidiosa Puta comenzó a ser vinculada con las orgías sexuales y el dinero. Por lo que no es una casualidad que se les llame rameras o putas.

Hay un proverbio popular que dice:      Mujer que menea el anca
                                                                               O es puta o es manca.

Otro refrán campesino del siglo XVII: “En su cama es una bella mujer, en cama ajena es una puta.” “En la Virgen y en el pez la mitad lo mejor es.” “Toma al buey por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por la falda”.

Quevedo las llamaba “hermanitas de pecar” es decir mujeres de la vida alegre, bayaderas, cucas, bergantes, baratas o estrechas, palomas torcaces, brujas, izas, perras, pupilas, rabizas, carreristas, cartagas, colipoterras, copetineras, golfas, pájaras, patinadoras. En Bolivia pelanduzcas, fulanas, furcias, maturrangas, azafata, colmas, daifa, hetaira, labara, lechuza, meretriz, pendón, perdida, pingo, portuguesa, putanga, ramera, retozona. En Méjico, gacelas perdidas, topa, tica, zorra, alajuelas, carreristas, aves nocturnas, tías Marías, marcolfa, guarichas, mesalinas, ovejas, coima, mantenidas, pampairunas, trompeteras, trotonas, robonas, pupilas, traviatas, china. En Venezuela charolas, cortesanas, pisonas, prostitutas, troperas, juanas, trolas, turras, zaranas, ganado bravo…

Así que una vez visto este largo recorrido, Es mejor seguir el consejo del escritor Mauro Gago:
“nunca llames “puta” a una mujer… mejor decile “diosa”…

Foto Las señoritas de la calle de Aviñón, Picasso


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martes, 4 de febrero de 2014

JORGE CARRERA ANDRADE, y su poemario Mensaje a África.

 Poema XVI

Te amé mujer de manos laboriosas
creadoras del mundo de mis sueños.
Me trajiste la sal, la luz de las naranjas
un tiempo más dorado que un domingo sin nubes.
tus manos construyeron palacios en la niebla
terrestres paraísos amueblados
con espejos de cielo, armarios de tesoros.
Tus manos me ofrendaron las viandas y los frutos
del país de la dicha.
Tu amor fue más alado que el rocío
sobre un jardín del trópico.
Te amé, te amé mujer, mi dios doméstico
y te amaré hasta el día
en que se apague el fuego
y los últimos pájaros emigren para siempre,

Un poema amoroso de Carrera Andrade que nos habla del júbilo y la exaltación del poeta ante el cuerpo de la amada. Un poema entresacado del libro bilingüe: Mensaje a África/ Message a
 L´afrique.

Je t’ai aimée femme aux mains laborieuses
créatrices du monde de mes rêves.
Tu m’apportas le sel, la lumière et les oranges
un temps plus doré qu’un dimanche sans nuages.
Tes mains construisirent des palais dans la brume
de terrestres paradis meublés
de miroirs de ciel, d’armoires emplies de trésors.
Tes mains m’offrirent les mets et les fruits
du pays du bonheur.
Ton amour fut plus ailé que la rosée

sur un jardin des tropiques.
Je t’ai aimée, je t’ai aimée femme, mon dieu domestique
et je t’aimerai jusqu’au jour
où s’éteindra le feu
et les derniers oiseaux émigreront à jamais,

   MENSAJE A ÁFRICA
Inmensa hermana, escucho el palpitar terrestre
de tu gran corazón oculto en los tambores
hablando en un lenguaje aprendido de las rocas.
Sol, baobab, león: son signos protectores
de tu pueblo de polvo y de raíces
tu pueblo hecho de flores….


Sœur immense, j’écoute la palpitation terrestre
de ton grand cœur caché dans les tam-tams
parlant un langage appris dans les rochers.
Soleil, baobab, lion : signes protecteurs
De ton peuple de poussière et de racines
Ton peuple fait de fleurs…

Junto a esta necesidad por hablar desde lugares, también se hallaba aquella por dar a conocer esos espacios…

Jorge Carrera Andrade. Fue el “Neruda ecuatoriano” cuya obra se considera la superación del modernismo y la iniciación de las vanguardias en su país. Cosmopolita en su formación, trascendió ampliamente las fronteras locales y ejerció la traducción, el ensayo y la diplomacia. Estudió en la Facultad de Jurisprudencia de Quito, en la de Filosofía y Letras de Barcelona (España) y en la de Aix (Francia). Político y diplomático, fue secretario general del partido socialista ecuatoriano (1927-1928), secretario del Senado y del Congreso, cónsul de su país en Paita (Perú), El Havre (Francia), Yokohama (Japón) y San Francisco (EE. UU.); secretario de Embajada en Venezuela, ministro plenipotenciario en Gran Bretaña y delegado en la U.N.E.S.C.O.

Aunque desde los comienzos de su actividad literaria asimiló la estética de los movimientos vanguardistas de la época, nunca dejó de tomar como inspiración el espíritu y el paisaje de su tierra ecuatoriana ciudad natal Quito, a la que alguna vez la calificó como “capital de las nubes”... Su poesía está dotada del lirismo que nace del mestizaje entre dos mundos. Se embriaga de los detalles mínimos, de las cosas pequeñas, de lo auténtico.

En 1930 escribió Boletines de mar y tierra. El poema que da título al libro insiste en esta línea de impresiones metafóricas ligadas a la tierra.

En 1940 escribió Microgramas : miniaturas poéticas, en la cual adaptó el estilo de la poesía Haikú al español, el sentido trascendental, la vibración de la vida, la grandiosidad del mensaje de las cosas pequeñas. Usa como temática, la fauna, flora y folclore ecuatoriano, donde se demuestra una gran influencia del poeta Haikú Matsuo Basho.

GAVIOTA:
Ceja de espuma
de la ola del silencio.
Pañuelo de los naufragios.
Jeroglífico del cielo.

En 1945 apareció la recopilación de lo más destacado de su creación con el título de Registro del mundo, obra considerada como una de las más bellas muestras de la lírica hispanoamericana.
En 1955 abordó el campo histórico con la publicación de La Tierra Siempre es Verde, que trata sobre los 300 años que los españoles dominaron los territorios andinos del Ecuador actual.
Siempre estuvo agradecido a Francia y al preguntarle sobre “París no existe” Carrera confesó:

 Tendría que evocar la ciudad de París para señalar mis mejores momentos de plenitud. Allí encontré comprensión artística y editores para mis libros poéticos. Ejercité mis posibilidades de creación, publiqué muchas colaboraciones en revistas francesas y fundé un hogar…

En los años 1957 y 1959 publicó Hombre planetario, obra clave para entender la maduración de su palabra poética. La obra poética de Carrera Andrade expresa una estética de la percepción del mundo que va de lo grande a lo pequeño o del ser a las cosas.. Y en 1976, la Academia de La Lengua de Ecuador propone su candidatura al Nobel. Ese mismo año, el poeta publicó su Obra poética completa. Fue homenajeado oficialmente en 1977 cuando recibió el Premio Eugenio Espejo, galardón que le permitió disfrutar de la pública admiración de sus compatriotas.

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viernes, 31 de enero de 2014

Llega el ‘femicrime’: las mujeres reclaman su sitio en la novela negra, Carles Geli, artículo el País.

 de CARLES GELI Barcelona  31 de Ene.

La presencia de las mujeres en el género negro, como autoras y como personajes de ficción (detectives o asesinas), aumenta
Es uno de los temas de BC Negra que acaba de empezar

 Desde los albores grises del género, cuando la novela enigma, las mujeres han estado presentes, como autoras (Agatha Christie, Dorothy Sayers…) y también como protagonistas, antes incluso que el fundacional Sherlock Holmes: ahí está Mrs. Gladden, primera detective profesional de las letras británicas, creada en 1864 por Andrew Forrester, seudónimo de James Dredding War. Le dio vida con grandes dotes deductivas y un fuerte coraje en The female detective, algo visionario cuando la figura de la mujer policía no existía en la vida real. Pero sin duda, las mujeres nunca habían escrito tanta novela negra como hasta hoy y, sobre todo, la habían protagonizado, ya fuera como detectives o como asesinas. Y así hasta se habla ya en el mundo anglosajón de una variante del género: el femicrime.

¿Femicrime? No lo había oído, pero el fenómeno está, si bien me parece más un tema de mercado editorial: la irrupción, más que de las mujeres en general, de autoras del género nórdicas, sin discernir mucho la calidad, por cierto”, lanza Anna Maria Villalonga, profesora especialista del teatro del XVIII en la Universidad de Barcelona pero también estudiosa de la novela negra, con blog (A l’ombra del crim) y coordinadora (y autora) de los 13 relatos escritos por mujeres que conforman Elles també maten (Llibres del delicte) que acaba de aparecer. “Esa presencia ha ido a más: tras las damas británicas del crimen tipo Ruth Rendell y P.D. James, que empezaron a incorporar un poco más de sexo y traumas personales a rebufo de Freud tras la Segunda Guerra Mundial, en los 80 llegan ya autoras como Sue Grafton y Sara Paretsky, que convierten a mujeres en detectives protagonistas”, fija cronológicamente Paco Camarasa, librero de referencia con su tienda Negra y Criminal y comisario del encuentroBCNegra que acaba de arrancar en Barcelona con presencia de un sinfín de mujeres: Sophie Hannah (con la novedad La cuna vacía, en Duomo), Ben Pastor (Cielo de plomo, en Alianza), Dolores Redondo(Legado en los huesos, en Destino / Columna), Teresa Solana (La casa de les papallones, en RBA-La Magrana), Alicia Giménez Bartlett, la propia Villalonga…

En BCNegra estarán presentes escritoras como Sophie Hannah, Ben Pastor, Dolores Redondo, Teresa Solana y Anna María Villalonga…

Por ese mapa mental tan claro, Camarasa es el primero en asegurar que las mujeres investigan –y matan— distinto que los hombres, como mínimo en la ficción. “En las obras de mujeres hay muchísima menos sangre y entrañas en el crimen en sí y, en cambio, sus detectives están más atentos a los detalles de la cotidianeidad”, apunta el comisario literario. “Usan más la mirada que las armas y los crímenes no son tan sanguinarios, a excepción de los casos que ve la comisaria foral Amaia Salazar de Redondo, pero que se dan en un contexto rural, donde el crimen es más salvaje al ser pueblos, ollas a presión social”.
“En la literatura negra de mujeres hay crímenes de todo tipo, como los casos con que topa la forense Scarpetta de Patricia Cornwell o en los de Sue Grafton, pero en general a las mujeres les interesa más el mecanismo que lleva a alguien a matar o a ser las víctimas, saber el por qué se produce esa violencia y no tanto el detalle de cómo; se busca más el factor psicológico y humano y la reina de eso es Patricia Highsmith, con sus novelas de atmósfera y personajes tan retorcidos como Ripley”, opina Villalonga. En consecuencia, cree que, amén de que “las detectives son extremadamente más observadoras, ahí está la Cornelia Weber-Tejedor de Rosa Ribas,”, la gran diferencia entre sexos está “en el móvil del crimen: o matan para defenderse ellas mismas o a su familia o por venganza por sufrimientos anteriores: una violación, malos tratos de infancia…”.

A las mujeres les interesa más el mecanismo que lleva a alguien a matar o a ser las víctimas, saber el por qué se produce esa violencia y no tanto el detalle de cómo; se busca más el factor psicológico y humano
“A los hombres les subyuga la violencia; no es que las mujeres sean menos crueles pero sin duda son menos brutas y sanguinarias, su mal es más sutil; las motivaciones, para las mujeres negrocriminales, son cruciales; ahí está Rendell: el 80% es puro análisis psicológico”, ejemplifica Giménez Bartlett, que con su policía Petra Delicado fue en 1996 de las pioneras en España y en Europa en dar protagonismo a una mujer. “Hasta entonces solían ser ayudantes de fiscal, o forenses, a lo sumo; había poquísimas mujeres policía en la vida real en España; pero mi opción fue estilística: me pareció más verosímil que fuera un relato en primera persona y eso me llevó a una mujer”.

Petra es una rara avis porque suele beber y “pega algún que otro mamporro”, dice su madre. “Es anómalo porque las mujeres detectives no tienen esa carga alcohólica, fumadora y de autodestrucción que tienen los hombres”, apunta Camarasa. “Siempre me han recriminado que Petra tenga esos vicios masculinos; el problema es que las feministas toman estos personajes como verdaderos prototipos idealizados de mujer”, dice Giménez Bartlett. Las cosas van cambiando, lentamente: Amaia, la inspectora de Redondo, se lía a puñetazos con uno de sus policías y consigue que la admire y obedezca. La Norma Forrester, de Solana, fue expedientada por atizarle a fondo a un detenido, eso sí, pedófilo.

Para Villalonga, tiene lógica y un punto de modernidad esa ausencia de clichés: “Los arquetipos de los detectives de Hammet o Chandler se van rompiendo porque el protagonismo ha pasado hoy, en aras de la verosimilitud, del detective clásico de agencia a los cuerpos de seguridad y es poco creíble que sean borrachos perdidos o drogadictos; ahora bien, códigos y convenciones se pueden romper hasta cierto punto porque el lector espera unos mínimos del género”.

Los arquetipos de los detectives de Hammet o Chandler se van rompiendo porque el protagonismo ha pasado hoy, en aras de la verosimilitud, del detective clásico de agencia a los cuerpos de seguridad
Solana, de las autoras del género más consolidadas en Cataluña y la primera española nominada a los premios Edgar Allan Poe de relatos policiales en EE UU, tiene en su Norma Forrester las rupturas justas: “No está divorciada pero tiene un amante y su familia no es muy clásica: su hija ha sido concebida con su cuñado; es nieta de brigadista inglés que participó en la guerra civil española, antropóloga…”. Tendría, pues, alguna de las señas de identidad de las últimas tendencias de femicrime: la singularidad del personaje. “A veces viene dado por su origen étnico o por su comportamiento sexual, pero ahora la último es que sean cada vez más especiales”, fija Camarasa.

Lo excesivamente exótico en las trayectorias de los personajes femeninos tiene, para Solana, un peligro, que cree haber detectado ya en televisión. “En series como Homeland o Bones se fuerza el carácter psicopático de las protagonistas, hay un exceso de paranoias que me preocupa que puedan llegar al género negro literario”. Una excepción de libro es la ya mítica Lisbeth Salander creada por Stieg Larsson. El elogio y el beneficio de su existencia para el género es unánime: “Siendo una víctima se niega a serlo y acaba manejando su propia vida”, piensa Solana. “Es fuerte y con agallas y joven, por lo que influirá en que se creen chicas detectives menores de 40 años, así renovaremos el negro femenino, ahora algo vetusto”, ataca Giménez Bartlett. “Su potentísima dualidad de violencia extrema y víctima total ha hecho un favor al género”, cree Villalonga.

“No sé si la Salander generará tanto clones detectivescos pero sí que dará pie a la proliferación de hackers y programadores informáticos”, piensa Camarasa. De esa pericia tecnológica ya se beneficia María Ruiz, la comisaria de Berna González Harbour, que estrena segunda aventura: Margen de error (RBA)."Para María, tener cobertura y batería es más importante casi que acertar con la bala", expone su creadora. La presencia tecnológica es consecuencia del discurso que ha llevado en buena parte a la periodista González Harbour al género. "Esa tecnología es el universo actual, Holmes hoy probablemente sería hacker... Esa literatura debe reflejar la nueva situación social, por eso me puse a escribir novela negra: porque la que leía no era mi mundo, me harté de hombres misóginos o solitarios que babeaban ante mujeres sinuosas de pechos abultados", resume. Por ello, los crímenes que aborda son "más de tipo social, de nuestro alrededor inmediato, intento recoger lo social y denunciarlo de algún modo; por algo el género es justiciero", dice en una muestra más de la empatía con otras vidas que se deja entrever en las autoras del femicrime.  

"Quiero pensar que es un bello signo de normalización: creen que esos personajes femeninos les pueden dar más matices literarios", asegura la estudiosa Anna Maria Villalonga
El librero y experto Camarasa está preocupado, a pesar de la eclosión, por la aún escasez de autoras del género en todo el arco mediterráneo. “En Grecia, ni hay casi; en Italia, unas pocas, y aquí algo más, que comparadas con la Francia que lideraFred Vargas, por ejemplo, o las nórdicas, es irrisorio”. ¿Alguna pista? “Quizá influya el tema de la religión católica”. Villalonga apuesta por lo histórico –“hay menos tradición literaria porque son áreas con inestable tradición democrática: con dictaduras hay poco género negro y menos descansando en las fuerzas policiales, identificadas con la represión, como también ocurre en Sudamérica; aquí la cosa estalló tras la Transición”—y Giménez Bartlett, por lo cultural: “Durante años no se tradujo novela negra y han faltado referentes para crear tradición: P.D. James tardó siglos en llegar aquí”. La británica Kate Atkinson, toda una revelación, da pasos de gigante en comparación con sus ilustres colegas predecesoras como James o Rendell.

En paradójico contraste, pocos países occidentales tienen tantos escritores con detectives femeninas protagonistas. Carlos Quílez creó aPatricia Bucana; José María Guelbenzu, a Mariana de Marco; Juan Bolea, a Martina de Santo… “Quiero pensar que es un bello signo de normalización: creen que esos personajes femeninos les pueden dar más matices literarios”, opina Villalonga, que detecta un curioso matiz cuando uno se fija en autores nórdicos que manejan mujeres: “Ellas suelen formar parte de un equipo, como hace Arnaldur Indridason; o el mismo Henning Mankell, donde una es incluso la jefe del grupo”. "María avanza en equipo y delegando; no se me ocurre de otra manera", sostiene González Harbour sobre su comisaria. Sin querer dar nombres, Giménez Bartlett cree que “la mayoría de las mujeres protagonistas, especialmente las españolas, son vampiresas o inteligentísimas, totalmente arquetípicas. ¿Una mujer policía ha de ser siempre fuerte y bella?”.

Cuando el policía que escriben las mujeres es barón, hay unanimidad: “Suele ser menos violentos, de modos menos agresivos; ahí está Adam Dalgliesh, el protagonista a menudo de P.D. James, o el Brunetti de Donna Leon”, dice la creadora de Petra Delicado. Pero sólo hay una característica planetaria común, dice Villalonga: “Me fijé en los nórdicos, donde hay mucho maltrato a pesar de ser sociedades supuestamente modélicas: sean hombres o mujeres los autores o los protagonistas, las mujeres -y los niños de rebote- son siempre aún las grandes víctimas”. Un caso todavía abierto.

Ilustración de Fernando Vicente, Foto de Caarles Geli, periodista
 http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/30/actualidad/1391112276_886956.html

miércoles, 29 de enero de 2014

LA FANTASIA DEL “BONDAGE”

Esclavitud o dolor placentero.
El amor nos desgarra, Ian Curtis, cantautor británico.  

Cogió a Jane a cuestas y la arrastró hasta la pared. Entonces ella descubrió que había unas anillas incrustadas. El hombre le levantó los brazos y la ató por las muñecas. De debajo de la túnica se sacó una cadena más larga que sujetó también a una de las anillas del collar de hierro que Jane llevaba al cuello“Historia de O” Escrita por la francesa Pauline Réage, seudónimo Dominique Aury

Bondage esclavitud en inglés; forma de “placentero dolor” Consiste en atar a la mujer o al hombre y realizar diversas prácticas eróticas estimulantes con el fin de ir retrasando el orgasmo, mientras disfrutamos del aire enrarecido, del olor fascinante de los efluvios, de la excitación del cuerpo y del espíritu, del gozo. También es una denominación aplicada a los encordamientos eróticos ejecutados sobre una persona vestida o desnuda. Los atamientos pueden hacerse sobre una parte o sobre la totalidad del cuerpo, utilizando generalmente cuerdas, cintas, telas, cadenas…

El bondage procede del shibari inventado en Japón, como una forma de tortura y apresamiento de prisioneros, solo podía ser ejecutado por un guerrero samurái. Aunque el arte del shibari no implica forzosamente la inmovilización sino una estética de la sumisión, del plano triangular formado por el maestro, la persona atada y el espectador. Como práctica de relación sexual es muy refinada porque tiene en cuenta el efecto energético –negativo o positivo- sobre ciertos puntos del cuerpo de la persona entregada al maestro.

Pero en este tipo de prácticas, en donde se desafía el cielo y la tierra, requiere un largo aprendizaje, ciertas reglas de seguridad que deben respetarse, como no pasar las cuerdas alrededor del cuello, no dejar nunca sola a una persona atada y no realizar nudos corredizos. La idea es que estas prácticas resulten positivas para los participantes, que alimenten los deseos; ese gusano misterioso que da vida a la locura erótica. Y no olvidar que la persona que ata debe estar, igual que una sombra, atento a las necesidades de su acompañante, darle una confianza incondicional, tiene que saber cómo hacer volar a su pareja, tiene que estar a su lado como en aquella vieja melodía escocesa que decía: - Si tienes miedo o estás herido estaré a tu lado.

Todas las acciones se deben realizar con el consentimiento de ambos.

El término de bondage-dominación puede abarcar asimismo insultos y castigos corporales, ligeros como azotes o de encadenamiento y sujeción. Elementos de fantasías sobre esclavitud o sexo carcelario. Un buen amante tiene que estar, ante todo, igual que un cazador atento a las reacciones de su pareja, a la adrenalina que genera el peligro simbólico, atento a la presa deseada, para disfrutar de las sensaciones físicas de él o ella, de la presión de la cuerda sobre la piel, de la imposibilidad de moverse, del roce o incluso la abrasión producida por los vendajes o la fibra al desplazarse sobre la carne prieta y rosada.

A lo largo de su historia, los franceses, han sido maestros en las tendencias amatorias así como en las prácticas del sexo. Ellos han sido motivo de inspiración en la literatura y el cine.

Así el Marqués de Sade llevó una vida de excesos y su gusto por las relaciones de dominación y flagelación fueron conocidas en la sociedad francesa del siglo XVIII. Acusado y encarcelado varias veces, le surgieron en sus detenciones obras llenas de historias y personajes que gozaban al flagelar o infligir dolor a otra persona, teniendo la búsqueda del placer personal como principio más elevado, sin el freno de la ética, la religión o las leyes.

Un escritor que expresa una predilección especial por las fantasías sadomasoquistas fue Alain Robbe-Grillet, una figura con letras mayúsculas que falleció en 2008. Rehabilitó a través de una escritura depurada, los clichés de la literatura y del arte popular. Realizó en los años sesenta una serie de películas sobre los juegos de la dominación, la sumisión y los signos fetichistas. De mujeres encadenadas y maniatadas que tenían que llegar hasta el final, sin hacer preguntas, obedeciendo a todo lo que se les ordenaba. Supo extraer maliciosamente y con un humor fino y socarrón la quintaesencia de su perversidad.

Sus películas no se estrenaron comercialmente en España. Únicamente se estrenó en las salas españolas su película Glissements Progressifs du Plaisir (Deslizamientos progresivos del placer, 1973).
Y aunque todo esto visto con los ojos de hoy puede parecer inocente, años atrás fue considerado el sumun de lo lujurioso. 

Tanto que la escenografía del bondage invadió todos los medios de comunicación, de la literatura de vanguardia a los comics, de las fotonovelas baratas a las películas de gran éxito, de la pintura a la publicidad y pudimos ver dos películas de Pedro Almodóvar: Matador y Átame, que se inscribían en estas prácticas, así como "Nymphomaniac", la última película del danés Lars Von Trier, que pretende mostrarnos el punto de vista psicoanalítico. La esperanza o el desaliento, las prácticas sadomasoquistas.

 La fantasía del bondage.

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lunes, 27 de enero de 2014

JUSTO JORGE PADRÓN, LOS CÍRCULOS DEL INFIERNO

 EL LLANTO

Porque no hay más que llanto,
sólo llanto en el mundo,
vértigo de dolor, pérdida, decadencia,
y llanto, muchedumbres condenadas,
vacío y llanto, rostros de impávida amargura,
desolados, perdidos sin saber,
y el estremecimiento que crece como un fondo del abismo,
llanto, llanto llenando el mundo, trenes,
bodegas, llanto, cárceles,
cementerios y llanto, ruinas, llanto,
igual que una invasión constante y ciega,
como una plaga incontenible el llanto,
siempre el llanto en la playa solitaria,
tras el silencio turbio de la tarde,
tras cristales mojados, desconchadas paredes,
en coches negros, siempre el llanto, el llanto,
monótono, terrible, inconsolable, hermético,
el llanto, letanías, hospitales,
órdenes, llanto, botas y fusiles,
llanto, miseria, llanto,
llanto por las aceras,
en las casas cerradas
llanto, entre uñas y dedos y cabellos,
mojando el pecho, trasminando el mundo,
ahogando al hombre, sólo el llanto, el llanto, “Los círculos del infierno”. 1976)


NINGÚN RUIDO,
NINGÚN SILENCIO

Y de pronto cortando vertiginoso el aire,
oscuro frío en mi cerrado cuerpo.
Un golpe atroz estalla. Con cortantes añicos
me violenta la espuma, mi mudo cuerpo insomne
sumergiéndose insomne, sumergiéndose
como un tren sin rieles y sin faros,
reducidos a burbujas en el mar de los hielos.
Ya soy este espesor que nunca se ha de abrir,
hundiéndome en lo negro inextinguible,
hundiéndome, hundiéndome.
Como la lluvia o los torrentes caen,
van cayendo los muertos desde ríos y tumbas,
desde noches y crímenes y siglos olvidados,
girantes torres de ojos, rostros rígidos
como columnas, gélido museo
de gestos, vaho turbio entre venas de piedra,
toda la eternidad encerrada en el agua,
pálidas ondas casi vidrio,
oscilante torpeza de inertes manos,
bocas abiertas, máscaras fueron
vejez y dolor y este humo inmóvil
que ya todo lo ocupa.
Huecos y sombras que laceran
desaparecen en lo oscuro, sueños
entrevistos y fríos remolinos
de un círculo de olvido y desamparo,
apariciones, súbito centellear de huesos
en lomos de corceles invisibles,
rompiéndose entre sí, disgregándose, sordas
explosiones, naufragios y cráneos que descienden
y maromas sonámbulas y pelos
extensos cortando témpanos, ocultando
inmensos bosques, fósiles, espejos de lo exangüe,
larguísimos descensos de la muerte,
atravesando corredores, angostas galerías,
sumideros, sentinas, cavernas, desplomándose
a los abismos, órbitas y racimos de manos,
cadenas macilentas de las que emergen dedos
que los relámpagos encienden,
mas ningún ruido, ningún signo,
ninguna voz, ningún silencio.
Busco el grito en mi corazón,
lo estoy buscando en  vano, Los círculos del infiernos”. 1976)

Justo Jorge Padrón es Poeta, ensayista y traductor español nació en Las Palmas de Gran Canaria y a pesar de su universalidad nunca  rompe ni se aísla totalmente del contexto canario. Es una figura importante de la generación poética del setenta. Padrón se forma entre los máximos representantes de la generación del 27, en particular Alexandre. Lee mucho a Neruda y a Rilke, uno de los poetas más importante de la literatura universal. Lee, también entre otros muchos, a los surrealistas.

Publicó su primer libro de versos en 1969, «Escrito en el agua», con el que quedó finalista del premio Adonais. La Real Academia Española le otorgó con «Los círculos del infierno» el premio Fastenrath al mejor libro de poesía publicado entre 1972 y 1975. Traductor de importantes autores escandinavos, ha merecido importantes premios, entre los que se destacan: 



Premio Boscán,  Premio Canarias de LiteraturaPremio Europa de Literatura en 1986, Gran Premio Internacional  de Literatura de Sofía, Bulgaria, en 1988; Premio Orfeo de Bulgaria en 1992; Premio Internacional de la Academia Sueca en 1972, Premio de la Asociación de Escritores Suecos, al mejor libro de poesía europea de 1976 por «Los Círculos del Infierno»,  Medalla de Oro de la Cultura China en 1983; Medalla de oro de Bruselas en 1981; Corona de Oro del Festival Internacional de Struga, en 1990, Premio Blaise Cendrars de los encuentros Internacionales de Suiza en 1994; en 1996 el Gran Premio  Internacional Nichita Stanescu de Rumania y el Gran Premio de Poesía Senghor, otorgado en África en 2003.

Los “Círculos de Infierno” es una obra que conmueve a argentinos (Borges), mejicanos (Paz), españoles (Alexaindre), suecos (Lundkvist), franceses ( Bosquet), rusos (Voznesenki), yugoslavos, suizos, japoneses, norteamericanos, cubanos... Ha sido nominado varias veces al premio Nobel. 

Muy pronto se cumplirán los cuarenta años de la primera publicación de “Los Círculos del Infierno que coincidirá, según su autor, con las cuarenta traducciones de la obra a cuarenta  lenguas diferentes.  


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