lunes, 1 de abril de 2013

ILEGALIDAD EN LAS PROSPECCIONES


                                 Artículo enviado por José M. Balbuena Castellano

Canarias tiene cada vez más importancia desde la perspectiva geo-estratégica, dada su situación en la parte noroccidental del continente africano. Pero también como lugar donde en estos momentos tienen puesta su vista las multinacionales del petróleo y los que se dedican al negocio de la guerra (OTAN y otras organizaciones belicistas) o a defender los intereses de grandes potencias. No crean ustedes que las concesiones a Repsol en aguas que no están bien definidas internacionalmente, viene de ahora. Ya en diciembre del año 2.000, el gobierno del PP, realizó nada menos que nueve concesiones en una zona de 600 kilómetros cuadrados a la multinacional Repsol. Así que, como vemos, son viejos amigos. El fin de esos permisos era la investigación y prospección de recursos hidráulicos y su viabilidad económica en el espacio marítimo comprendido entre las islas de Lanzarote y Fuerteventura y la costa occidental de África, donde también merodea Marruecos y su voluntario e interesado conflicto delque se ha apoderado sin más, ante la pasividad de la ONU y de casi todo el mundo. Todo ello proviene del desmesurado afán expansivo del reino alauita, que no deja de ser una dictadura coronada y organizativamente anclada en la Edad Media, aunque aparentemente presuma de avances y de gestos democráticos. Ahí está también, en medio de ese conflicto, la reivindicación de su soberanía por parte del pueblo saharaui y la República Árabe Saharaui Democrática.

A juicio de los analistas políticos y económicos las concesiones implicaban “la arriesgada y prepotente decisión del gobierno español de decidir por primera vez la delimitación del espacio marítimo entre España y Marruecos, fijando la llamada “frontera marítima” en esta zona del Atlántico, mediante la aplicación de facto del criterio de la equidistancia o meridiana, sin tener en cuenta la solución de equidad, que se reconoce en el Convenio 1982, art. 83”.

Pero Marruecos también ha concedido unilateralmente concesiones desde 1990 hasta nuestros días, a empresas norteamericanas y francesas, en el espacio marítimo que comparten Marruecos y España, que permitirán las perforaciones a 50 millas de Lanzarote y Fuerteventura, fuera de las 12 millas de estas dos islas.

Tanto Marruecos como España han hecho caso omiso a las  leyes internacionales, tanto en la delimitación  y el reparto del territorio marítimo, como en otros aspectos que tienen que ver con el rico banco pesquero canario-sahariano, donde Marruecos decide, sin tener derecho a hacerlo, o en la ocupación del antiguo Sahara Occidental,  o la explotación ilegal de sus recursos.
Pero existe algo más que deberían tener en cuenta ambos países y el resto de las naciones.  Me refiero al hecho de que todo el espacio al que nos estamos refiriendo es una Zona de Protección Oficial,  designada por la Organización Marítima Internacional.  Hace unos días oí que comentaba este hecho Pedro Anatael Meneses, muy  versado en estos temas.

La OMI  impide las prospecciones petrolíferas y es vinculante. Existen argumentos suficientes para impedirlo: las explotaciones pesqueras existentes (defensa de la flora y fauna) ;  por estar dentro de una de las grandes rutas marítimas   y, por tanto, impediría el “libre tránsito” de buques. Por si esto fuera poco, pone en peligro uno de los pocos recursos económicos que le quedan a las Islas Canarias: el turismo
No importa que hayan esgrimido que se realizaran las prospecciones con todas las garantías de seguridad. No existen garantías en estas perforaciones. No importa que hayan dicho que Canarias se beneficiará. No es cierto que sea así. Recibirá las migajas de las multinacionales que hagan la explotación. No tenemos competencias ni siquiera para gravarles impuestos, o exigir algún tipo de beneficios. Aplaudimos pues, las protestas y esfuerzos de los habitantes de Lanzarote y Fuerteventura y de otros colectivos con una conciencia más ecológica y menos especulativa, para impedir que se realicen esas prospecciones. Aunque deberían ser todas las islas quienes se opongan, porque a todas les va a afectar.

Como vemos, Marruecos y España se saltan las leyes internacionales, y esas poderosas multinacionales harán lo posible para conseguir sus objetivos. Además, tienen el apoyo de un gobierno que entiende la democracia solamente cuando beneficia a sus intereses y no actúa con transparencia. Están por encima de las leyes y de los sentimientos de las personas. Que no sean demagogos, que no nos vendan humo y que no nos vengan con cantos de sirena.  Si nos quedamos sin turismo. ¿Qué nos queda?

facebook/rosariovalcarcel/escritora;  www.rosariovalcarcel.com