martes, 16 de abril de 2013

MOBY DICK EN LAS CANTERAS BEACH , DE ROSARIO VALCÁRCEL


Artículo enviado por Luis León Barreto

Cuando escribe, esta mujer tiene un estilo cálido, fresco, cercano. Con seis libros publicados, y traducidos varios de sus relatos eróticos al alemán, continúa avanzando en su obra, ahora lleva a Madrid su novela sobre el rodaje de la película Moby Dick. En las Navidades de 1954-55 Hollywood desembarcó en Gran Canaria. Una pena que el ayuntamiento todavía no haya colocado ningún recordatorio de la presencia en la isla de John Huston y Gregory Peck, con una simple placa en el espacio donde estuvo el restaurante Juan Pérez (ahora La Oliva) o en cualquier lugar de la playa de Las Canteras o de El Confital ya sería bastante para empezar, pero solo interesa el populismo carnavalero.


El célebre director Huston vino a la isla acompañado por el actor Gregory Peck y otros artistas de relevancia mundial para filmar las últimas escenas de la película Moby Dick en el mar grancanario. Valcárcel, pionera de la narrativa erótica en las islas, ha escrito la novela Moby Dick en Las Canteras Beach, de Ediciones Anroart. Ella cuenta el valor de la amistad, la iniciación de la vida de la joven protagonista que aparece como testigo de aquellos acontecimientos, cómo fue el rodaje con muchos extras de aquí y los personajes que intervinieron en el proceso.

               

La gran ballena blanca fue fabricada en los astilleros que la actual calle Albareda, y la autora avanza con su estilo diáfano, su lenguaje claro, dúctil y espontáneo.

Lo dice Jorge Rodríguez Padrón: esa forma de contar, tan directa, tan sin rodeos, creo que tiene espontaneidad, y por eso mismo verdad. Pero sucede que, a menudo que leemos, nos llevas hasta el otro lado de la cosa, la novela de Melville, cuyos fragmentos dialogan con las situaciones que cuentas en un intercambio muy interesante. Tú has sabido darle vida y verdad al imaginario de la isla.

 Luis Roca Arencibia señaló que Valcárcel es una ciudadana ejemplar que, con arte firme pero cariñoso, se encarama sobre la multitud para describirnos un lugar que, como los grandes, absorbe como una esponja las señales que le llegan de fuera. Un espacio vital, sin complejos, muy generoso, que ha perdido mucho tiempo -más del que pudiéramos considerar normal- para zafarse de las cuerdas que le impiden desarrollarse en toda su plenitud.

 También Juan Francisco González-Díaz,  Leandro Pinto, Aquiles García,  Antonio Cabrera Perera, Antonio Arroyo Silva, entre otros, han elogiado la obra.

Fotos de Fran Quintero

facebook/rosariovalcarcel/ escritora;  www.rosariovalcarcel.com