jueves, 8 de enero de 2015

CONTINÚAN MURIENDO PERIODISTAS

Hace unos días leí esta noticia en la Prensa y ayer cuando escuché al presidente francés Holande diciendo: no hay duda de que se trata de una atentado terrorista contra periodistas que "defendían sus ideas", he buscado el artículo para volverlo a leer. 

Para reflexionar sobre la muerte de periodistas en el 2014. Un año sangriento, guerras, catástrofes, muertes innecesarias de niños, de seres indefensos y también de periodistas que ejercían el trabajo de informar. 

Prensa (PEC).

Israel ha sido el país donde se ha producido el mayor número de víctimas, con un total de 16 periodistas asesinados durante la ofensiva militar en Gaza.

Ginebra. Un total de 128 periodistas fueron asesinados en 32 países durante 2014, según indica el informe anual de la Campaña Emblema de Prensa (PEC) publicado este lunes.

"El año que finalizó ha sido terrible para los periodistas. Un nuevo conflicto mortífero para los trabajadores de los medios se ha abierto en Ucrania, la ofensiva israelí lanzada este verano en Gaza ha causado numerosas víctimas, mientras que en Siria el terror ha alcanzado niveles extraordinarios con la decapitación de periodistas en público", declaró el secretario general de la PEC, Blaise Lempen.

Israel ha sido el país donde se ha producido el mayor número de víctimas, con un total de 16 periodistas asesinados durante la ofensiva militar en Gaza.

Siria se sitúa en segundo lugar por el número de víctimas, con 13 periodistas asesinados.
Pakistán está en tercera posición, con 12 periodistas asesinados, la mayoría de ellos en las zonas tribales próximas a Afganistán.

La cuarta posición entre los países con mayor peligrosidad la ocupa Irak, donde 10 periodistas fueron asesinados, muchos de ellos como consecuencia de la ofensiva del grupo yihadista Estado Islámico.

Ucrania se sitúa en el quinto lugar, con 9 periodistas asesinados.
En el sexto lugar se encuentra México (8 periodistas asesinados), por delante de Afganistán (6), Honduras (5) y Somalia (5 asesinados).

Dos países, la República Centroafricana y Brasil, comparten el décimo lugar, con un registro de 4 asesinados en cada uno.

Tres periodistas resultaron asesinados en cada uno de los siguientes países: Camboya, Guinea Conakri, Paraguay y Filipinas.

Dos periodistas fueron asesinados en Bangladesh, en Colombia, en la India, en Libia, en Perú, en Turquía y en Yemen.

Finalmente, un periodista fue asesinado en los diez países siguientes: Arabia Saudí, Birmania, Egipto, Líbano, Nigeria, Panamá, República Democrática del Congo, República Dominicana, Rusia, y El Salvador.

Por regiones, Oriente Medio es la región más violenta, con 46 periodistas asesinados, por delante de Asia (31), América Latina (27), África subsahariana (14) y Europa (10).
El pasado año, 129 periodistas fueron asesinados.

Desde que la PEC inició el registro de periodistas asesinados en 2006, 1.038 periodistas han sido asesinados.

En el transcurso de los últimos cinco años, de 2010 a 2014, en total 614 periodistas fueron asesinados, o sea 123 por año, lo que es igual a una media de 2,4 por semana.

Los cinco países de mayor peligrosidad en el curso de los últimos cinco años han sido Siria, con 69 asesinados; Pakistán, con 63; México, con 50; Irak, con 44, y Somalia, con 39 asesinados.
En orden decreciente les siguen Brasil (31 asesinados), Honduras (30), Filipinas (29), la India (21) y los territorios palestinos ocupados (21).

"Estos saldos tan elevados están claramente vinculados a los conflictos armados violentos que perduran y que no encuentran una solución política", subrayó Lempen.

Ante esta realidad, la PEC reclama un instrumento internacional que supla los déficit de justicia en la mayoría de los países donde suceden los mencionados asesinados.

"Los problemas de acceso a las zonas de conflicto siguen siendo agudos. Muchos medios renuncian a enviar periodistas ya que los riesgos son muy grandes. Pero, de hecho, la cobertura de los conflictos disminuye en los medios, y con ello la presión de la opinión pública para resolver y financiar la indispensable ayuda humanitaria", concluyó Lempen.

Foto: Periodista James Foley, instantes previos antes de ser decapitado por el estado islámico.

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