viernes, 30 de enero de 2015

Antonio Gamoneda, poeta. La muerte en la visión de la esperanza

Con vídeo http://youtu.be/z8EAslXaj0U

La vida es un extraño accidente, ir de la inexistencia a la inexistencia, parece que no tiene mucho sentido; sin embargo se producen cosas como el amor y la amistad… Antonio Gamoneda

El otoño se expresa en pájaros invisibles. ¿Qué harías tú si tu
memoria estuviera llena de olvido, qué harías tú en un país al
que no querías llegar?
Pesan las máscaras de la pureza, pesan los paños sobre
las formas de la patria.
La vergüenza es la paz. Yo acudiré con mi vergüenza.
Pasan los cuerpos hacia la tortura y otros son ágiles
en las posturas
del amor, pero la sabiduría aumenta en cálices
más profundos.
¿Qué harías tú si tu memoria estuviera llena de olvido? Todas
las cosas son transparentes: cesan las escrituras y cae lluvia
dentro de los ojos.
Nuestros labios envejecieron en palabras incomprensibles.
                                                                                      Descripción de la mentira
El tema de la muerte está presente en su obra desde el principio y probablemente se trata de un elemento esencial en su visión de la esperanza. De una vida desprovista de esperanza en la que la vergüenza garantiza una relación “pacífica” con el mundo.

Bajé los ojos
ante el mundo. Cubrí con una sombra
mi vergüenza y mi pena. Me dispuse
a una fraternidad sin esperanza

Se diría que la muerte es el horizonte sobre el que va construyendo una obra poética entre cuyos componentes está la esperanza -o su ausencia. Y la imagen de la madre como refugio frente a las vicisitudes de la vida

Caigo sobre unas manos
Cuando no sabía
aún que yo vivía en unas manos,
ellas pasaban sobre mi rostro y mi corazón.
Yo sentía que la noche era dulce
como una leche silenciosa. Y grande.
Mucho más grande que mi vida.
Madre:
era tus manos y la noche juntas.
Por eso aquella oscuridad me amaba.
No lo recuerdo pero está conmigo.
Donde yo existo más, en lo olvidado,
están las manos y la noche.
A veces,
cuando mi cabeza cuelga sobre la tierra
y ya no puedo más y está vacío
el mundo, alguna vez, sube el olvido
aún al corazón.
Y me arrodillo
a respirar sobre tus manos.
Bajo
y tú escondes mi rostro; y soy pequeño:
y tus manos son grandes; y la noche
viene otra vez, viene otra vez.
Descanso
de ser hombre, descanso de ser hombre.

Blues del nacimiento

Nació mi hija con el rostro ensangrentado
y no me la dejaron ver despacio.
Nació mi hija con el rostro ensangrentado
pero me la quitaron de las manos.
Mi hija ahora ya va a hacer tres años
y habla conmigo y ella ve mi rostro.
Mi hija ahora ya va a hacer tres años
y canta y piensa pero ve mi rostro.
Yo ahora ya no me pregunto
por qué se ama a un rostro ensangrentado.

Antonio Gamoneda nació en Oviedo en mayo 1931. Vivió la pobreza, la censura, el sufrimiento, la opresión, el consumismo cultural, el rescate de un lenguaje empobrecido.  La búsqueda del pensamiento. La música del lenguaje. Está casado y tiene tres hijas. 
En 1985 le fue otorgado el Premio Castilla y León de las letras.
De “Edad”, publicado por Cátedra. Col. Letras Hispánicas. Edición de Miguel Casado.

Obra poética: Sublevación inmóvil. 1960, Descripción de la mentira 1977. Blues castellano, 1982. Lápidas 1987. Libro del frío, 1992. Arden las pérdidas, 2003. Cecilia, 2004. Esta luz. Poesía reunida, 2004.Premio Cervantes, 2006.  

Foto: Anelio Rdguez Concepción, Antonio Gamoneda y Facundo Fierro.

"La poesía es antes sensible que inteligible, con las palabras se dice lo indecible”.
“El poema empieza en un apunte lleno de interrogaciones y de una manera horrorosa, y después hay que ir superando esos interrogantes...la actividad creadora lleva consigo un cúmulo de tensiones”, 
Palabras que compartió Gamonedanen en la isla de La Palma. En un ciclo de tertulias que se celebraron en el marco de la exposición antológica ¿Es La Palma? del artista Facundo Fierro. 

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