viernes, 4 de septiembre de 2015

AFRICA TOCA A TU PUERTA

de José M. Balbuena Castellano

Cuando conozcas África , te enamorarás de ella,
y tendrás seguro grandes sansaciones y emociones.
Un continente del que no sólo te atraerá, su tierra,
sus ríos, desiertos, bosques, sino también sus gentes...

De su gente quiero hablarte, empleando la razón,
porque el negro continente fue siempre expoliado,
y sus humanos seres, esclavizados con obsesión.
Europeos de todos los tiempos los han maltratado,
han despreciado su cultura  y hurtado sus riquezas..
Largos años predominaron como amos y señores,
a los que sólo les preocupaba sus ganancias y rentas.
olvidando del pobre nativo sus sinsabores  y  penas.

Hoy África sigue sufriendo y está conmocionada:
el sida, el hambre, la guerra y la muerte la asolan
y es, por crueles dirigentes corruptos, gobernada,
despreciando a un pueblo cuyos derechos se violan.

Hay miles de refugiados, sin patria y ningún futuro,
que malviven hacinados en insalubres campamentos,
huyendo del horror, la crueldad, tortura y genocidio,
sobreviviendo gracias a las ayudas internacionales.
Descartados sus países, a la Europa rica ellos tocan,
en busca de trabajo, justicia, salud y comprensión,
pero a veces, esa masa africana nada de esto halla
en su paraiso soñado, sufriendo una nueva frustración.

Numerosas naciones africanas están mal organizadas.
Unos, pobres de solemnidad y costumbres muy tribales,
otras, con grandes riquezas, parecen más afortunada,
pero son repartidas entre los dictadores y los golpistas
o generalmente, por las grandes potencias, expoliadas.

Emigrar es necesario, aunque el alma le duela a uno,
pero Europa impone sus reglas y vigila  las entradas.
Señalan que es  mejor si el fenómeno está controlado,
y nadie quedaría fuera de las prestaciones estipuladas.

El mundo civilizado tendría que cambiar de estrategia,
si  de verdad ayudar a paises subdesarrollados quiere.
Y que no se considere la explotación el único referente,
sino inteligentes inversiones y una gran entrega solidaria.

Crear sin cesar infraestructuras útiles para el desarrollo,
colaborar para que políticos honrados entren a gobernar,
intentar un reparto de  recursos y de la riqueza equitativo,
y evitar que dependan de la caridad y aprendan a caminar.

Foto: De las redes internet,Senegal