jueves, 10 de septiembre de 2015

DOS POEMAS DE EMILY DICKINSON

Yo tenía una guinea de oro.
Yo tenía una guinea de oro;
La perdí en la arena,
y aunque la suma era simple
y las libras estaban por  tierra,
aún así, tenía tal valor
a  mis ojos, frugal,
que cuando no pude encontrarla
me senté a suspirar.
Yo tenía un petirrojo carmesí,
que cantó muchas veces el día entero.
Pero cuando los bosques fueron pintados,
él también voló lejos.
El tiempo me ha traído otros petirrojos,
sus baladas fueron las mismas.
Sin embargo me falta mi trovador,
Yo mantuve la casa “amarrada”.
Yo tenía una estrella en el cielo,
Pléyade era su nombre.
Y cuando no le estaba prestando atención,
se perdió del mismo.
Y aunque los cielos están llenos de ellas,
y resplandecen toda la noche,
no me importa,
puesto que ninguna de ellas es mía.
Mi historia tiene una moraleja:
Tengo un amigo perdido,
su nombre es Pléyade, y petirrojo,
Y guinea en la arena.
Y cuando esta cancioncilla triste,
acompañada de lágrimas,
se encuentre  el ojo del traidor,
en un país lejos de aquí,
hará que el arrepentimiento solemne
pueda apoderarse de su mente.
Y él ningún consuelo bajo el sol
puede hallar.

I had a guinea golden
HAD a guinea golden;
I lost it in the sand,
And though the sum was simple,
And pounds were in the land,
Still had it such a value
Unto my frugal eye,
That when I could not find it
I sat me down to sigh.

I had a crimson robin
Who sang full many a day,
But when the woods were painted
He, too, did fly away.
Time brought me other robins,–
Their ballads were the same,–
Still for my missing troubadour
I kept the “house at hame.”

I had a star in heaven;
One Pleiad was its name,
And when I was not heeding
It wandered from the same.
And though the skies are crowded,
And all the night ashine,
I do not care about it,
Since none of them are mine.

My story has a moral:
I have a missing friend,–
Pleiad its name, and robin,
And guinea in the sand,–
And when this mournful ditty,
Accompanied with tear,
Shall meet the eye of traitor
In country far from here,
Grant that repentance solemn
May seize upon his mind,
And he no consolation
Beneath the sun may find.
Podría estar más sola:
Podría estar más sola sin la soledad,
estoy tan acostumbrada  a mi destino,
tal vez la otra-  La Paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de Él.
No estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento.
Sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.

It might be lonelier
Without the Loneliness—
I'm so accustomed to my Fate—
Perhaps the Other—Peace—
Would interrupt the Dark—
And crowd the little Room—
Too scant—by Cubits—to contain
The Sacrament—of Him—
I am not used to Hope—
It might intrude upon—
Its sweet parade—blaspheme the place—
Ordained to Suffering—
It might be easier
To fail—with Land in Sight—
Than gain—My Blue Peninsula—
To perish—of Delight— 


Podría estar más sola:
Podría estar más sola sin la soledad,
estoy tan acostumbrada  a mi destino,
tal vez la otra-  La Paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de Él.
No estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento.
Sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
perecer de deleite.

El título del poema Podría estar más sola, extraído del primer verso, responde una inquietante afirmación filosófica:
Podría estar más sola sin la soledad.(It might be lonelier without the loneliness) 

La muerte y la soledad para la poeta siempre fueron compañeras inseparables . De hecho pasó gran parte de su vida recluida en una habitación de la casa de su padre en Amherst y, excepto cinco poemas ( tres de ellos publicados sin su firma y otro sin que la autora lo supiera), su ingente obra permaneció inédita y oculta hasta después de su muerte.

Emily Dickinson (1830- 1886,) Es una especie de isla en las letras norteamericanas, que instaura un lenguaje poético, una manera de concebir la unidad del poema, y un uso de la metáfora , diferente hasta el momento en la tradición poética americana.

En su poesía se observa un constante coqueteo y un gran sentido del juego literario. La poeta es consciente de todo lo que escribe, tanto que se dice que tiene un gusto obsesivo por la palabra. Un poema para ella el presente eternizado.

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