sábado, 12 de septiembre de 2015

REFUGIADOS, UNA SALIDA GEOPOLÍTICA

Por: Eduardo Sanguinetti, Filósofo Rioplatense
Estados Unidos y sus aliados siguen construyendo un mundo donde el genocidio asume categoría de ley, con la complicidad, devenida en silencio, de todas las naciones del mundo, que se limitan a repudiar los bestiales actos de asesinato contra civiles de las más diversas regiones del planeta, hoy sumándose a dar asilo a refugiados, expulsados de sus tierras natales, por haber sido destruidas, bajo bombardeos permanentes, desde hace años y guerras civiles, como las de Siria programadas en las usinas de inteligencia del imperio.
La fotógrafa turca Nilüfer Demir, quien capturó la imagen del niño Aylan Kurdu en la costa de la península de Bodrum, manifestó, luego de que la foto recorriera el mundo: “Apenas vi al niño de 3  años, Aylan Kurdu, se me heló la sangre. No podía hacer nada por él. Lo único que podía hacer es que su grito fuera escuchado en el mundo, y lo hice con su fotografía”, sobrecogedora la imagen de Aylan muerto, sobre todo si se replica la misma, en miles de niños que mueren en arenas lejanas, desde hace años, sin ser ¿publicitadas? por degradantes corporaciones mediáticas, de las naciones, que han bombardeado Libia, Siria, Irak…
EE.UU., Francia, España, Alemania e Inglaterra, países, que hoy, en actitud ¿humanitaria?, intentan repartirse a los refugiados, migrantes… naciones que luego de invadir los países de estos refugiados… arrasarlos, asfixiarlos, para robarles el petróleo y mantener dictadores bajo el espectáculo de la «geopolítica», pretenden hacernos creer que son solidarios, sensibles y fraternos…. ¡por favor!, ¡basta de farsas!… ¿qué les puede importar?, si de sus sucios negocios, se financian campañas políticas, que mantienen a los peores en gobiernos títeres alrededor del mundo, se negocian armamentos por miles de millones de dólares, para uso en  guerras futuras, ¿cabe alguna duda?
Se escriben miles de artículos, en todos los medios afines al espectáculo mediático, acerca del “drama de la inmigración”, por cierto, algunos fundados en situaciones veraces… gran porcentaje de toda esta “información” alude, en prólogo intentado, decir “algo” ¿sensible? y lastimero, sobre el cadáver del pequeño Aylan… el resto es basura mediática. ¿Por qué digo esto?: pues estos mercenarios medios, cumplen la sucia tarea, de hacer que la comunidad mundial toda, olvide el motivo por lo que esta tragedia ha tenido lugar.
James Bloodworth, en el International Bussiness Times, dijo: “la escalada de la crisis de los refugiados se debe sin duda a la cruel indiferencia hacia la gente más vulnerable por parte de ciertos gobiernos europeos, incluyendo el nuestro. Pero recordemos cuántos de ellos se lamentan hoy a la vista del cadáver del niño y que en 2013 se mostraban felices cuando el parlamento votó a favor del apaciguamiento (“appease”) del dictador brutal del que escapan todos esos desgraciados”.
La familia del niño Aylan Kurdu y cientos de miles de refugiados huyeron de Siria, no por temor a Bassar el Assad, sino a los asesinos yihadistas, apuntalados por los EEUU y el Reino Unido, que convirtieron a ese país de Medio Oriente en otra Libia…  el drama de los refugiados, deviene de la política exterior norteamericana y de sus aliados, creo nadie con memoria, pueda estar en desacuerdo con lo que manifiesto, ¿cómo olvidar los actos de guerra de EEUU y sus cómplices, llevados a cabo, hace apenas un par de años, invadiendo Siria?… no existen terceras posiciones, en este caso.
Una alternativa a toda esta desmesura en acto, sería que las naciones que repudian este acto de vandalismo y genocidio, suspendan relaciones con el imperio, hasta tanto se finalice con los atropellos y violaciones del orden mundial, alterado de manera permanente con la excusa de implementar la democracia al uso imperial… pues, el estado de las cosas, favorece a los plutócratas, que desean enterrarnos en una balcanización multiétnica, a favor de la diferencia y del caos.
El sentido popular, asimilado en sensibilidad y ética, no ignora que una gran parte de la comunidad mundial está envilecida tras el lucro, en cuyas manos se concentra la riqueza y el poder de decidir sobre la vida de comunidades enteras. Lejos de promover la armonía y el bienestar de los hombres y mujeres en educación, salud y conocimiento, solo ha provocado resentimiento, odio y ha despertado los bajos instintos en una aldea global que expulsa a los más dotados y premia el asesinato, la prostitución y la traición… resulta asqueroso, que las comunidades idiotizadas y anestesiadas, crean y presuman, temerosamente, que quienes instalaron el problema nos proporcionen las respuestas, a dicho problema.

Foto: entresacada internet, Aylan Kurdu, niño sirio