jueves, 22 de mayo de 2014

MANUEL PADORNO, DOCE AÑOS DESPUÉS


 

Manuel Padorno Navarro.  Nació en Santa Cruz de Tenerife un 30 de septiembre y murió un 22 de mayo del 2002 en  Madrid, un día antes de cuando tenía que ofrecer el recital de sus últimos poemas.



Atlántica pirámide de luz

Delante del Paseo Las Canteras
atlántica montaña, pueden verse
(hermoso Theyde elado) sus laderas
en llamear azul, subir, arderse
hasta volcar, volcánicas esferas
las llamaradas blancas, rehacerse
por arriba del cielo, en las afueras
de la celeste bóveda perderse.
En ti trabajo, fuego, desde el alba,
llama siempre atendida cada día,
edificada claridad al trasluz.
Oh construcción de la mañana, salva
tu permanencia y tu rigor vigía
invisible pirámide de luz.
Efigie canaria, 1994


Padorno fue una figura relevante  en las islas y fuera de ellas. Junto a Elvireta Escobio, Manolo Millares, Martín Chirino y José María Benítez  formó el grupo de artistas y escritores vanguardistas de Las Palmas. Y quizás uno de los mejores poetas en español del siglo XX. Con su esposa Josefina Betancor se instala a principios de los sesenta en Lanzarote, donde escribió 'A la sombra del mar', libro de gran influencia en la poesía española. Posteriormente se traslada a Madrid y desde 1965 dirigió, con Luis Feria, la colección 'Poesía para todos', núcleo aglutinador de poetas y pintores de la Generación del 50.


Padorno fue un poeta canario, atlántico y eso le encuadra en la tradición de la literatura canaria desde Cairasco hasta Morales, pasando por Viana. Además, fue un poeta avanzado, incluido en la generación española de los 50 en cuanto a motivaciones estéticas. Un gran vitalista que se conocía tan bien a sí mismo, a sus derroteros íntimos que supo moverse,  entrar y salir del mundo con ese dominio del lenguaje que lo caracterizo tanto como persona como poeta.

Su pasión era la luz de su tierra, y volvió a vivir con ella cuando regresó en los años noventa a Las Palmas de Gran Canaria. En los noventa, ya instalado en su casa junto al mar de Las Canteras continuó escribiendo intensamente, además de seguir con su habitual actividad cultural, con lecturas, conferencias y varios viajes dentro y fuera de España.

También produjo una extensa obra pictórica en la que se distinguen varias etapas y nueve carpetas de obra gráfica realizadas entre 1970 y 2001
"El motivo principal tanto de mi pintura como de mi poesía, desde siempre, es desvelar el mundo exterior, ir penetrando y fijando una nueva lectura del mundo, lo que yo llamo el "afuera" fundamentado principalmente en el tema de la luz y el mar."

Accesit del Premio Adonais de Poesía en 1962, Premio Canarias de literatura en 1990 y en 1993 Premio Nacional Pablo Iglesias de Letras y Pensamientos. Ganó el primer premio Poesía Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.  Los últimos años de su vida residió en Punta Brava en Las Playa de Las Canteras.
En cada uno de los poemas de Manuel Padorno se manifiesta la personalidad artística del poeta. Poemas en donde define con presición el mar, su playa de Las Canteras. Poemas que cautivan. Pero es en la luz en donde Manuel Padorno condensa toda su poesía.

La nube rosa

Aquel color encima la entretiene
deslizada en el mar, la nube rosa,
palo de batear, cabezas tiene;
en sus extremos vuela despaciosa.

Rosada nube sobre el mar (conviene
no perderla de vista), vaporosa
podría desguazarse, si retiene
su calado La Barra sigilosa.

Encima de la playa como barca
fondea alrededor, su sombra llega
tirada por un hilo de mi mano.

La nube rosa sideral abarca
el espacio, la sombra que me anega:
su figura paseo sombreado,
                                                Efigie canaria, 1994

facebook/rosariovalcarcel/escritora