jueves, 23 de mayo de 2013

LAS HUELLAS DEL CAMINO de J.M BALBUENA


  -Soy Antonio García, el viudo del Barranco del Pinar. ¿Cuál de ustedes dos es la que se quiere casar conmigo?–preguntó el bueno de Antoñito.
                De los relatos de  Cho Antoñito el Santo

    “Las huellas del camino” es un libro de cuentos de Ediciones Idea, un título que va a suscitar cierta curiosidad y que yo les puedo asegurar que no nos sentiremos traicionados con él, porque es casi un estudio visual y humano en forma de recuerdos, de historias comunes y cotidianas, de historias contadas con agilidad y llenas de detalles, de anécdotas de la vida que acontecen en las islas Canarias, entre los paisajes y las tradiciones.
     Así, su autor José Manuel Balbuena, desafiando el tiempo nos traslada como si fuese un juego, a la sociedad del siglo diecinueve, al veinte, a aquellos años cincuenta y sesenta cuando empezábamos a oír a Los Bravos y a los Beatles, cuando bailábamos la yenka o nos retorcíamos con el Twist, aún en pleno franquismo.   
    Fotografía nuestro autor, con mucha chispa, las costumbres y las tradiciones de nuestro Macondo particular, nuestro terruño que aún era agrario y que comenzaba a hacerse turístico, y construye de una forma ingeniosa un texto, que nos enlaza perfectamente, con un pasado real, con el suyo y con el nuestro, con la de los vecinos y compañeros.
     Recuerdos de su isla y de la isla de La Palma donde fue trasladado como maestro de enseñanza primaria. Un lugar que aún añora. Y narra en primera persona evocaciones de su vida con un estilo lleno de ternura y de risas, llenas de imaginación. Acontecimientos de una época, la suya.
       Balbuena sabe enlazarnos perfectamente con la realidad, con la memoria, con los amigos y los conocidos, a los que retrata de mil maravilla, sabe sumergirnos en las particularidades de la cultura, de un tiempo no tan lejano, y nos convierte en testigos de sus conversaciones y sus creencias.
      Las huellas del camino es un libro escrito entre la realidad y la fantasía. Un libro rico en referencias, con el que se disfruta desde la primera línea hasta la última. Un texto que se compone de cuatro apartados independientes de relatos.
        En la primera parte nos presenta unos personajes, que se mueven alrededor de La Playa de Las Canteras, de nuestro mar que sube y baja eternamente. Y destaco de él, las parrafadas apasionantes con las que envuelve y atrapa al lector, transportándolo al mundo de la imaginación y de la fantasía, que por momentos se vuelven tan reales como la propia realidad.
        Destaco la capacidad que tiene para detallar la intimidad de los protagonistas, consiguiendo agitar nuestras conciencias como el relato donde describe, la figura de Ilse Dore, una alemana que con ese genio loco de mujer moderna, nos narra ráfagas de dolor: su amor y su  desamor, el desamparo que vivió con su marido que terminó abandonándola. Los temores, los conflictos y las humillaciones que sufrió allá en su Alemania durante la época de Hitler.
      Son relatos donde late el mar de nuestra isla, el vivir de aquella época que era casi medieval. Relatos donde cada pequeño incidente se convierte en una novedad, como el relato de los gatos:
      ... -¡Estos sinvergüenzas se están llevando los gatitos! – ¡Sabe Dios para que los querrán! –¡Uno de ellos tiene un bar! Subrayó Marujita maliciosamente, dando a entender lo que todos pensaban. 
        Aquello era todo un espectáculo nocturno que revolucionó a todo el vecindario. Y empezaron las especulaciones y los juicios paralelos.    
      Uno de los policías, miró hacia las ventanas y balcones, y viendo el cariz que estaban tomando los acontecimientos, con las atribuciones que su autoridad le infería, se dirigió al colectivo expectante:
     -¡Señoras y señores, no pasa nada! Váyanse a sus camas –ordenó con el habitual talante de aquel cuerpo represor de masas…
      En la segunda parte nos conduce al Barranco del Pinar, a los municipios de Guía y Moya, a las precarias condiciones de vida, al viaje de la religión, de las supersticiones y a las enfermedades. A los tiempos que se traían muchos hijos al mundo, a un mundo revestido de un carácter mágico. De misas y procesiones, y lo cuenta con tal naturalidad que le da un gran realismo a los personajes.                             Foto: Pinos de la Cumbrecita; La Palma.
         Ante el asombro de todos, Chó Antonio, al que ya habían atado un paño blanco de la barbilla a la cabeza para que no se abriera la boca, se movió y abrió los ojos. Más de uno de los presentes salió corriendo de la habitación. Otros le ayudaron a incorporarse y a quitarse el paño que le amarraba la mandíbula. Antoñito se sentó en la cama, mirando a uno y otro lado y tocándose el pecho como si comprobase que realmente estaba vivo. No se extrañó mucho de que hubiese tanta concurrencia a su alrededor.
        Y por último la tercera parte del texto se lo dedica a la isla de La Palma, al paisaje que pasa a ser no un tema más, sino la fuerza generadora que utiliza Balbuena para seducirnos y humanizar los horizontes de mi infancia. Así convierte la naturaleza en la protagonista del recorrido.
     …La aventura de la excursión al interior de La Caldera fue una de las mejores experiencias de mi vida. Es algo indescriptible. Se mastica, se saborea la paz, los grandes precipicios que salen desde el borde de esta enorme depresión, el sonido que producen los pinos al ser movidos por una suave brisa…
         Narra acontecimientos, referencias del pasado, relaciones sociales, e intenta resurgir esos matices de la vida y esa profundidad que ya hemos ido olvidando. Todo ello lo envuelve con un halo onírico que nos transporta a la sonrisa y al recuerdo.
          José Manuel Balbuena es profesor, periodista, escritor, articulista y comentarista de radio. Es autor de cientos de reportajes de los más variados temas. Posee diversos galardones y ha escrito libros como: Crónicas e historias macaronésicas, El Indiano Juan Castellano, patriarca de las Medianías. Cultiva también la poesía y es autor de diversos cuentos infantiles.
       Foto La Caldera de Taburiente, 
         Huellas del camino, su último libro lo recomiendo porque es ameno, fácil de leer y derrocha humor e ingenio. Además cada lector puede mezclar su propia experiencia con lo que el libro ofrece. Es un libro de relatos que habla de las vivencias del autor y de las nuestras, de esos sentimientos que nunca cambian.
       Las huellas del camino, es también un canto a la amistad y a los valores que surgen de ella.
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