miércoles, 7 de noviembre de 2012

Juan Calero, Tercer Premio del XVII edición de las Jornadas de la Viña y el Vino, en La Palma

 “El vino hidrata y suaviza el alma, adormece las preocupaciones,   Sócrates
                                        “…y  alababa el vino que le ponía en las nubes, aunque no se atrevía a dejarle mucho en ellas porque no se aguase.”, Miguel de Cervantes

EL VINO, LA SANGRE DE LA FIESTA

Un par de tradiciones anuncia el cortejo
 viejos ritos del lagar y las pipas en la bodega.
 Ordena el timple desatar las cuerdas.
Sobre el jolgorio se arma la parranda
 todos súbditos del canto alegre
 pámpanos y sarmientos se agregan a la cepa
 y cualquier picoteo es el mejor manjar.
 El vino, el jugo de la vida, la sangre de la fiesta.  
 Fuego de la hoguera, brote del volcán.
 Seduce sonidos, texturas, olores.
 Corre por las gargantas la esencia del día.
 Es vicio, es consuelo, remedio y motivo.
 Pero qué tiene el vino para calentar el invierno
 ya sea espumoso, dulce, blanco, amargo, tinto
 si desde los albores disfrazó al árabe y al persa
 servido en cualquier idioma
 nivela todas las mesas
 desde la aristócrata hasta el más modesto bar
 al cobarde envalentona y al pobre reina.
 Pero cuidado, al vértigo liberado desnuda
 y baila frenético su arrebato con sensual lujuria.
 Es campo fértil, embriagador,
 inexplicable, atrevido.
 En un tiempo que corre más deprisa
 sutil alguien evoca endechas otras historia
antes de que los caminos, los de siempre
 vuelvan a ser rumbos y certezas
 naciente pleamar desde la cumbre hasta la orilla
 mientras la aurora en su túnica blanca
 con su sabio deber cotidiano
 apaga las esquirlas con sus pies florecidos.

Siempre que me hablan de un poeta cubano, me viene a la memoria el gran novelista Guillermo Cabrera Infante, aquel narrador que cuando yo estrenaba adolescencia, él ganó  su primer premio internacional con 'Tres tristes tigres', el Premio Biblioteca Breve, de Seix Barral. Ambientada en La Habana de 1958. Pero hoy no les quería hablar de Cabrera Infante, ni de José Martí, sino de un poeta cubano del siglo XXI que vino desde Cuba a nuestras tierras Canarias.

Un poeta de padre palmero y madre cubana que nace en La Habana, Cuba y que actualmente preside la Agrupación Cultural ARTEnaciente, una agrupación cultural del noreste de La Palma que en menos de cinco años ha realizado 72 eventos de teatro, pintura, escultura, fotografía, cerámica, artesanía, música y literatura, que como otros muchos, trabaja por la cultura en la isla de La Palma.

Ha desarrollado los géneros de poesía, cuento y novela y compone versos casi sin proponérselo. Y aunque él dice que su verdadera vocación es  la pintura, caricatura y el diseño gráfico. Yo creo que él está destinado a la poesía.

Ha obtenido varios premios de poesía tanto en La Habana como en Santa Cruz de Tenerife y ha publicado "Pasajero sin oficio"y  "Palabras del balsero”, unos textos escritos con gran intensidad, en el que palpita el drama, el homenaje a esos emigrantes, a esas pateras, que como luces que se esconden, cruzan nuestro Océano.

Pero este año nuestro poeta ha querido acudir a la cita, participar en La Fiesta de San Martín, con un poema que refleja el evento escénico, el ambiente, el ritmo poético. Con un poema que ha sido seleccionado con el tercer premio. Que nos impregna de una atmósfera repleta de ritual festivo. Un poema que nos ofrece una pequeña visión de una fiesta. Un poeta, llamado Juan Calero, que demuestra el compromiso con el entorno de la isla de La Palma.

Mis felicitaciones para El Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Vinos de “La Palma”, para  Juan Calero, autor de este poema y para todas aquellas personas que hacen posible que las Fiestas de San Martín de la isla de La Palma sigan vivas.
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domingo, 4 de noviembre de 2012

Un pintor, Orlando González. Retrospectiva 20 años


Desde la Atalaya de mi mente/desde allí no se ven las ciudades/desde allí se ve con el corazón/donde reside el viento que me trae tu voz/ desde allí si hablas todo estará en equilibrio.  Orlando González

A pesar que desde muy joven Orlando González tenía una inclinación hacia el dibujo y sacaba unas notas excelentes en sus clases, sus primeros pasos  artísticos comenzaron en 1982 en la Escuela Luján Pérez, con nuestro pintor Felo Monzón. Y al igual que otros pintores, él comienza experimentado en el dibujo y en las técnicas. Realiza composiciones, óleos sobre lienzos con los objetos y la realidad tal como la ve.  Pero muy pronto la pintura adquiere un papel importante en su vida. Dan fe  de ellos los muchos dibujos y lienzos que durante ocho años realizó.

Y llegaron los años noventa cuando nuestro pintor realizaba Bodegones y Paisajes a los que se les puede atribuir un carácter romántico. Vasijas que a pesar de ser uno de los primeros ejercicios reflejan la tibieza de las cosas recién creadas, como el de las lecheras que pertenece a su colección particular, y apunto como dato curioso, que fue pintado en la casa-taller de uno de sus primeros profesores Miró Mainou.

En esa década de los noventa crea una pintura definida, escenas de Paisajes insulares, de su infancia, de su adolescencia. Así se adentra en sus espacios preferidos: montañas, valles, barrancos, un bosque de pinos olvidados. Vistas en que casi siempre insinúa un cielo sedoso que respira, o unas nubes que se ensombrecen, como son los caseríos, creados de una forma que parece casual, con líneas simples y un punto espontáneo, pero que logra una buena conjugación de colores y tonalidades dulcificados. Así podemos ver el pueblo húmedo de S. Mateo o de Temisas realizados con colores verdes. O estirar el cuello para observar las cumbres de Tejeda que miran a Tamadaba. O el Barranco de la Mina con un sentido de soledad o de melancolía profunda y sensible. Obras de las que nuestro pintor se muestra orgulloso.

La mayor parte de los Paisajes de esta década son pinturas descriptivas inspiradas en hechos naturales, aunque previamente seleccionados o buscados en el recuerdo, en esa imagen que perdura en el tiempo, en su memoria. Otras veces recurre al mundo onírico, a lo bucólico, a ese mundo basado en los sueños, tan usado por los surrealistas.

Y se recrea en los detalles del Paisaje tradicional, pero lo manipula e idealiza tanto que a mi me ha hecho recordar a la Campiña neo impresionista “Cercanías de Bolonia” del pintor holandés Koppelaar.   
Paisajes que salpica de árboles que parecen bolitas de lana entre pequeñas casas de colores o montañas coloreadas con una paleta azul. Una pintura alegre, casi naif. Y algunos lienzos de casitas humildes, sin tejas, ni chimeneas. Obras que poseen las líneas de otro de sus profesores, Juan Betancor.   
También de esa década pertenecen las marinas, en donde recrea armonías de color: la arena casi dorada y los verdes casi turquesas, consiguiendo profundidad y luminosidad como en el mar de la isla de Lobos y las Dunas de Maspalomas o el del Paisaje con el Teide al fondo, en las que las tonalidades son magníficas. 

Y ya en la década del 2.000 podemos observar las marinas dedicadas a Pasito Blanco, a la isla de Lobos y a Fuerteventura. Escuchar el equilibrio del silencio y contemplar la vegetación que vaporosa florece sobre la arena, que se defiende de las ráfagas del viento. Descubrir como el mar se va azulando porque Orlando, al igual que el poeta Rubén Darío suelta al aire las alas azules de sus rimas, y capta con sus pinceles la tibieza del color frío.

Y siente nuestro pintor la necesidad de resucitar “El dedo de Dios”. Una marina en la que no plasma la realidad externa sino la naturaleza de sus emociones, como él lo recuerda. Así potencia nuestras sensaciones a través de un colorido brillante, incendiado, casi violento.

Porque nuestro artista necesita transformar su Paisaje, sus caseríos iniciales, las vivencias de una pintura emocional para llegar casi al abstracto. Y habita la invisibilidad de otro profesor Emilio Machado y plasma manchas amarillas, malvas, celestes. Una pintura sin límites definidos, porque la pintura está en el aire entre luces y sombras que huelen a sereno.
Y al igual que el pintor francés, Monet usa la libertad de la expresión pictórica y realiza el “Serialismo” con el Paisaje de la Tierra y del Mar, con esa lucha que han entablado Gea y Poseidón, dioses que personifican las fuerzas del Universo. Así contemplamos una Tierra que emerge de un mar de transparencias como si se tratase de dos islas misteriosas, tan cambiantes, que cada vez que las miramos son diferentes, un panorama de tonalidades y atmósferas que rozan con la abstracción.

Orlando González, nacido en Gran Canaria, es un pintor inteligente y ordenado en su trabajo, fiel a su infancia, a sus recuerdos a los amigos y asimismo. Al que le gusta viajar y en sus viajes visitar museos como el Museo de  Arte Moderno y el Guggenheim de Nueva York. Y compartir la emoción de los artistas: músicos, cantantes, bailarines, acróbatas que están en las calles, en las esquinas, en los metros, en los muelles, en los parques. Y quizás de estas visitas nació el rascacielos de Manhattan.

Un rascacielos que es un poema, repleto de envolturas de cristal, con unos versos azules que se yerguen quizás para elevar plegarias al cielo, para combatir los fríos y las neblinas. Un poema que se encuentra entregado y atado al mundo exterior. Un rascacielos que se humaniza y adquiere plenitud.

Mis felicitaciones  a Orlando González por esta Retrospectiva 20 años, por la visión pictórica de un universo imaginario, el suyo.

Una exposición que pueden ver en: . Doctor Verneau nº 5 bajo (MUSEO CANARIO) de Lunes a Viernes de 17 a 21 h. y hasta el viernes 9.

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viernes, 2 de noviembre de 2012

Garajonay, la esperanza de la vida en la pintura de Natalia Bellis


  Del alto de Garajonay sale una estribación enorme, que al Oeste, se extiende a lo largo del valle de Hermigua y que parece situada allí para esconder la mirada de los envidiosos, este paraíso terrestre.
                    Cinco años de estancia en Canarias, 1981, René Verneau

Sobre este paisaje gomero, repleto de nieblas y un mar de nubes blanquísimas desarrolla Natalia Bellis gran parte de esta exposición. Porque nuestra pintora ha dejado atrás los mundos cotidianos para internarse junto a sus dos perras Kahla y Kyrah en el Parque del Garajonay. Para deambular por  su  bosque animado, por el santuario en donde residen las ninfas de los bosques y presentarnos hoy un interesante recorrido de su pintura.
Y se ha quedado unos días en su floresta brumosa para escuchar el susurro de los  árboles encantados que se balancean y crepitan. Explorar los rincones más pequeños y recónditos plenos de color y de fantasía, de sus colores intensos, alegres y brillantes, de la luz y la atmósfera del Garajonay. Para captar el instante, la luz, la atmósfera. Las esperanzas de la vida.
Para escuchar como sopla la brisa en la lujuria vegetal surcada por laureles y líquenes, brezos y tilos, hayas, helechos, musgos. Y sobre este paisaje desarrollar su nueva obra que yo la definiría casi de onírica. Porque ella sabe plasmar los helechos gigantes, la textura de las hojas, la corteza de los árboles, transmitir las pequeñas manchas de luz que se filtran por entre las hojas, casi inmóviles. Sabe captar la humedad de los musgos colgantes y las hojarascas del suelo.
Natalia Bellis se ha adentrado en el corazón de la laurisilva entre los nacientes que florecen y los árboles entrelazados que sobreviven gracias a que el Garajonay se riega con lágrimas, como dice Joaquín Araujo, naturalista y escritor. Con los vientos alisios. Ha profundizado en el bosque, en sus raíces para fraguar su técnica, su cromatismo de verdes y marrones que se esparcen sobre otras tonalidades de verdes, sobre su universo imaginario. 
Los comienzos de Natalia Bellis fueron con el pintor Rubén Darío Velázquez quien le enseñó la pintura moderna. Después poco a poco ha ido buscando su propia personalidad, sus ensoñaciones y sus fantasías en contacto con los jardines y la flora, con el mundo espiritual, con una naturaleza que ella quiere plasmar como lugar idílico
Así habita la tierra, su alma. Y plasma con fidelidad el detalle, la verde penumbra, el dulzor de las plataneras que beben de la acequia, los árboles que suspiran y se agitan en pautas soñolientas. 
Porque su pintura, que es no es otra cosa que comunicación de ideales y sentimientos, recuerda el olor a las mañanas tibias y las noches frescas, su suave brisa, al aroma de las plantas que le penetra por todos lo poros. Porque ella se empapa de cuanto hay de misterioso, de mágico, de susurrante en las hojas de los árboles, en el verde, en las aguas oscuras. Y entonces le vienen destellos: el sereno, los matices, las formas, el sabor peculiar del fruto, la poesía misteriosa, el color, y como diría Borges el peso del alma.
 Y le da rienda suelta a su fuerza vital, a sus emociones, y pinta escenas insulares: plátanos verdes, muy verdes, la corteza de los árboles, su bellota, sus hojas tiernas o maduras y las flores en los distintos momentos de florescencia, los helechos gigantes Y derrocha pinceladas luminosas con gamas de colores artificiales porque no le gusta reflejar la realidad tal cual la ve, sino aquella que surge de la memoria del olvido, de la fantasía.
Le gusta a Natalia Bellis evocar las sensaciones que emanan de la luz, del color y del juego que desborda con libertad, de una búsqueda constante que se expresa en el recurso emocionado de la memoria, de un color que es sinónimo del paraíso. De la exuberancia de nuestras tierras, perdurables y pasajeras de la vida como ha hecho con la obra dedicada a la isla de la Gomera antes del terrible incendio.
 Y así como nuestro conocido Néstor pintó biombos repletos de flores, loros  y hasta el popular rascacio, Natalia nos ofrece igualmente biombos con decoraciones vegetales, trazos que parecen pintados en el aire con fondos de masas oscuros que reflejan su capacidad decorativa, acentuada por un cromatismo alegre, muy personal. Porque ella al igual que César Manrique está convencida que el arte tendría que resultar útil para la vida, para el bienestar y la felicidad humana.
 Que el arte puede abrirnos la puerta al mundo de los sueños.

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lunes, 29 de octubre de 2012

Halloween, el día de los difuntos.


     flores, flores... para los muertos!
                         "Un tranvía llamado deseo"

El mes de Noviembre es el mes de la nostalgia, del misterio que nos roza, de los recuerdos.
Y cuando llegan épocas de crisis se revive la añoranza, aquellos tiempos en que algunos teníamos sueldos decentes, dinero para despilfarrar. Se revive la nostalgia de pasar las tardes-noches en casa viendo la televisión que nos parecía maravillosa con series como El fugitivo, Embrujada o Los ángeles de Charly. Y tardes de lluvias y de partidos de fútbol y los hombres sentados delante del televisor seguían escuchando la retransmisión a través de un transistor.
Pero la programación estrella de la tele del mes de noviembre era El Tenorio de Zorrilla. 

"Estudio Uno" se constituyó en guardián de la cultura y emitía una serie casi siempre teatral donde afrontaba los misterios del corazón o un Tenorio que intentaba dar una explicación a esas preguntas que sobre la vida y la muerte nos hacemos los humanos con un Don Juan seductor y burlador de mujeres que asesinaba a hombres y deshonraba a los muertos. Un Don Juan que raptaba y seducía a una bellísima Doña Inés.
Y en el teatro como en el cine no puedo olvidar una secuencia inolvidable ¿Quién teme a Virginia Woolf?  El momento en que Edward Albee hace un homenaje a Tenenesse Willians y entra Burton con un ramillete de flores secas repitiendo la famosa frase de "Un tranvía llamado deseo" ¡Flores, flores para los muertos! Y el grito desgarrador de Elizabeth Taylor porque su marido ha roto el pacto y ha asesinado al hijo ficticio.
Lo peor es que cuando llega el día de los difuntos y el de todos los santos me resulta triste pensar en nuestros seres queridos. Y no sé por qué vuelven a flotar esas palabras de la obra de Williams, la temperatura del aire desciende, se respira un intenso frío que va acompañado de recuerdos, de generosidad, de inteligencia, de amor. Por unos días nos contaminamos del efluvio de la muerte y dejamos atrás los egoísmos y los resentimientos. Y en silencio lloramos nuestras pérdidas.

El origen de la noche de Halloween, se remonta a la cultura céltica. Y era la noche en que los espíritus de los difuntos eran libres y vagaban por la Tierra. Creían que las almas benditas regresaban a la tierra, nos visitaban por unas horas. En una ocasión hubo entre esas almas un espíritu malévolo que iba por las casas pidiendo “truco o trato” y la leyenda asegura que lo mejor fue hacer un trato, es decir pactar con el espíritu, para librarse de las posibles maldiciones Y como protección surgió la idea de crear horrendas calabazas y encenderlas por dentro, no para darles luz como hacemos nosstros con nuestras velitas ardiendo sino para espantarlos, para evitar encontrarse de nuevo con el espectro.
  
En la cultura anglicana y en la  luterana también cobraban vida los espíritus tanto que en algunas zonas la gente no dormía en sus camas esa noche para que los difuntos tuvieran un fugaz descanso.

En Méjico el día de los difuntos fue un culto anterior a la llegada de los españoles, ellos conservaban los cráneos como trofeos y los mostraban durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. Aún hoy mantienen la representación de la muerte. Construyen altares en su casas y en espacios públicos, les hacen fiestas en los cementerios, e incluso les depositan sus alimentos preferidos como agua símbolos de la vida, velas, pan de los muertos, frijoles o arroz. La imagen de las calaveras esta presente. Sin embargo, ahora llegan a colocar fotos de sus hijos disfrazados de calabazas o de brujitas.

Y en España combinamos las costumbres tradicionales con otras más pintorescas llegadas del otro lado del Atlántico, así los cementerios se siguen visitando para enflorar y limpiar las tumbas de nuestros seres queridos que cobran vida. Les hablamos de acontecimientos presentes o pasados, de cosas que compartimos juntos. Pero con la muchedumbre los diálogos se entrecruzan y sin querer se crea malentendidos y miradas de extrañeza y de silencio y vagamos de un tema a otro.

En definitiva los que poseemos una ciega fe religiosa rezamos por los que se fueron pero no por el fin de su vida, sino por la continuación de un ciclo. Eso nos da un efecto tranquilizador.

Pero cuando llegamos a una edad respetable entramos en una pesadilla y aturdidos rezamos más por nosotros, les pedimos a los que están más allá y a todos los dioses habidos y por haber para que nos ayuden con una muerte serena, en paz y con rapidez. Todo con la esperanza de que no nos trasladen a una mala residencia de ancianos o evitar ser durante un tiempo enfermos terminales, una pesada carga familiar. Deseamos morir sin molestar a los demás.

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jueves, 25 de octubre de 2012

Pintura al Aire Libre.- Isabel Echevarría


Una vez más Isabel Echevarría ha sido noticia.
Ha ganado el premio que otorga Gran Canaria patronato de Turismo en el XV Concurso de Pintura al Aire Libre, que organiza la Asociación de Empresarios de la Zona Mesa y López.
70 años en guagua en Las Palmas, acrílico y oleo sobre tela, 50 x 100. Ha sido la obra que ha presentado nuestra pintora de origen filipino. Una pintura que compone una crónica de aquellas guaguas de nuestra infancia, a aquellas con carrocería de madera, sin puertas y con unas ventanas particulares porque no tenían cristales. Y si llovía el cobrador, que viajaba de pie y recorría el pasillo para cobrar a sus clientes desenrollaba una lona sobre el marco del tragaluz para que no nos mojáramos.

Isabel Echevarría ha plasmado la visión del recuerdo, a la manera de la historia, con símbolos y personajes. Sugiere vivencias, anécdotas de guaguas, guagüeros y viajeros. Ilustra el recuerdo popular del trasporte en nuestras islas, de las guaguas o jardineras como las llamaban en las islas occidentales.

En esta edición del XV concurso de Pintura al Aire Libre, Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, se inscribieron 286 personas y participaron más de 215 personas, de distintas edades y nacionalidades, procedentes  no sólo de los distintos municipios de la isla de Gran Canaria, sino del resto de las islas y de la Península (Madrid, Granada, Barcelona, Sevilla, Ceuta, Málaga, Cádiz, Murcia, etc) se sintieron atraídos por este evento. En base a sus características de carácter popular y a su dotación económica,  está considerado  el segundo más importante a nivel nacional. La dotación económica del concurso fue de 19.800,00 €, distribuidos en 19 premios. El primer premio, que otorgó la Asociación Mesa y López, fue de 3.000,00 €. El  segundo de 1.500,00 € lo otorgó el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y resto de los premios fueron de 900,00 € cada uno, otorgados por 17 empresas patrocinadoraS.

Esta obra de Isabel Echevarria "70 años en guagua" pertenece a una serie que está trabajando titulada "Tiempos en paralelo"

Los organizadores nos informan que con los cuadros premiados se realizará un catálogo y una exposición en la Sala de Exposiciones de la Fundación Canaria Mapfre Guanarteme c/ Castillo, 6.  Del 12 de noviembre al 10 de diciembre.

Mis felicitaciones a todos los ganadores. A Isabel Echevarría, a los empresarios de la Zona Mesa y López. A tod@s los que han hecho posible este evento. A tod@s los que han participado.




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lunes, 22 de octubre de 2012

Fly poems: Cuadernos de poesía


Los que nos vamos, /en breve/os dejamos/estos árboles/rielantes/de escarcha…/ Wir, die wir abtreten werden/in Kürze/ hinterlassen euch/diese Bäume/ glitzernd... Manifiesto de Isa Guerra

               Una de las cosas que más me gustan cuando estoy de viaje es llegar a un parque, a una cafetería o a un hotel  y encontrarme con un libro. Con cualquier libro sea una biblia, un libro de poesía, una novela o una revista. Ni el idioma, ni el tamaño me importa, porque lo que realmente me gusta es el juego, la seducción del encuentro con el libro. Averiguar su mundo de silencios. El disfrute del lenguaje con ese libro que ha dejado olvidado algún viajero o algún cliente en un parque, en un hotel, en una cafetería o en una de esas cabinas telefónicas llamadas bookcrossing, donde puedes coger libros o intercambiar con alguno tuyo.
Por eso me ha resultado interesante esta iniciativa llevada a cabo por cuatro poetas canarios, cuatro escritores que han creado poemas en unas voces que suenan conjuntas. Una colección traducida al inglés y al alemán editado por ellos mismos.Una presentación que se ha hecho en el museo poeta Domingo Rivero en Las Palmas de Gran Canaria.

Lágrimas sobre papel/ Danza sobre un suelo de seda/ Caminos por túneles cuya/ luz nos lleva a la conquista de unos labios… Tears on paper/ Dancing on a silk floor/ Paths through tunnels/ its light leads us to the conquest of lips…  Lágrimas sobre papel” de Dunia Sánchez.

Los poetas y el título de sus obras son: Antonio Arroyo Silva con su poemario “Un paseo bajo los flamboyanes”, Berbel (María del Pino Marrero) “Poemas voladores”,  Dunia Sánchez “Y tendré un sueño” y por último, Isa Guerra con su “Manifiesto bilingüe”.

Comentaron los escritores que este trabajo constituye una apuesta decidida por la multiculturalidad con un único objetivo: que la poesía traspase fronteras que los poemas se hagan viajeros y llegue a otros lugares en todas las lenguas posibles, porque como dice el poeta chileno Leo Lobos la diversidad de las lenguas lejos de ser un castigo como supone el mito de Babel, está presente para que nosotros podamos atravesar la prueba de lo extranjero.

Cada noche escaneo las antiguas tristezas/ de renglón a renglón/ Observo que salgan claras las imágenes del tiempo…Every night I scan the old grieves/ Line by line/ I ensure the images of the time are clear… “Cada noche escaneo” de Berbel

Los cuadernos de poesía están también orientados a los colegios y para ello se ha incluido una pequeña guía didáctica, una especie de estrategia de motivación previa a la lectura. Los textos han sido traducidos por el Prof. Donald Riggs (Drexler University of Philadelphia) Por. And poet Neil LeadBeater (Edimburgo, Scotland) y Giovanna Bleyer y Criatiane Grando (Brasil)y  Lery MacKean, Sydney. También Ana Carrión y Daniel Romero y Karl Müller

El cuaderno de Antonio Arroyo lleva una imagen de una obra pictórica de la poeta-pintora Dunia Sánchez Padrón y los otros cuatro los ha ilustrado la también poeta-pintora Berbel.
   
Una iniciativa que ya está en marcha porque a los organizadores del mismo les gustaría continuar enviar al aire palabras poéticas. Editar más cuadernillos con otras voces y otros destinos, que se convierta en un proyecto tan atrayente que nos sobreviva. 
 
La barca del poema ha de saltar/ cataratas del cielo: la barca de papel empujada/ a un abismo de nubes llegará a las llanuras… The boat of the poem has to shoot/ the rapids of the sky: the paper boat has to be launched /into the abyss of clouds to reach the plains“Un paseo bajo los flamboyanes” de Antonio Arroyo.

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viernes, 19 de octubre de 2012

El paraíso azul de Eduardo Luis Garoz

Yo era un niño y era ella una niña junto al mar, 
En el reino prodigioso que os acabo de evocar…    Edgar Allan Poe

Lo que me une a Eduardo, más que la pintura es su atracción hacia el mar, hacia el amanecer como símbolo de comienzo, de la luz y de la magia de la creación.
Una atracción que se extiende a su pintura, al paisaje del mar, al horizonte lejano, a la contemplación del flujo y el reflujo que se troca en unos azules infinitos. En unos azules que trata en un tono sensual, apelando a los sentimientos, a los placeres sencillos, a la necesidad de captar sus sensaciones cromáticas, a la luz de cada instante, a su esencia casi irreal.  Al goce de los sentidos.
Por eso refleja el mundo del mar de una forma desenfadada  y alegre, y  pinta el silencio de unas piedras verdes o malvas, amarillas o grises. Las pinta entre los charcos y el murmullo de sus olas completamente alejado de los problemas cotidianos, con un estilo amable y un colorido brillante, porque él al igual que Sorolla, al que admira desde su juventud, ha encontrado el alma del mar, sus orígenes. Ha descubierto la relación misteriosa que rodea al hombre con la inmensidad azul, esa relación en la que lo natural y lo sobrenatural interactúen juntamente.
 Así, lo mismo que el pintor valenciano, Eduardo Luis Garoz perfila escenas familiares como el retrato de su pareja, Lidia Monzón,  y personajes infantiles femeninos que gozan al aire libre,  alrededor de los baños, en un mar cálido, en la playa con olas o sin ellas. Y podemos ver en uno de sus óleos un homenaje a la infancia: a una niña que penetra en el azul de Maspalomas con su bañador rosa. O una pintura que nos traslada a la costa de su memoria, a San Pedro de Alcántara, en Málaga, en donde con una cierta ternura plasma a dos de sus hijas disfrutando de un día de verano..
Quizás nuestro pintor se inspira en el azul omnipresente del Mediterráneo, cuando se bañaba en la costa de la Malagueta, en su luz profunda y mágica. Pero pinta también el mar de Agaete y el de Maspalomas, y el mar de Playa Blanca donde podemos reconocer como era la ciudad por allá, por los años 80. Contemplar los acantilados y los reflejos de las grúas amarillas que brillan como símbolo de poder.
Porque nuestro pintor sabe captar con sutiles pinceladas el viento y el olor a salitre. Y esa brisa insinuante que  arranca olas y nos deja ver sus fauces espumosas desde donde surgen calles imaginarias que parece que convergen en ese punto en que se funde lo vivo con lo muerto. O ese mar sereno con los matices del centelleo del sol sobre la orilla como el de “Bella mañana en Maspalomas” o el “Océano de Agaete”  rompiendo contra piedras trenzadas de colores y de destinos.
Pinta Eduardo escenas  de amaneceres o de mediodías. Y transita entre olas arrolladoras, en el intermedio entre una vida y otra, cuando  la cresta salpica por los azules apasionados  y  por la espuma blanca, con una obra que da vida al cartel anunciador de esta exposición, una obra con gran movimiento visual sobre el mar de la playa de Las Canteras, en el momento de la Exuberancia. 
Eduardo Luis Garoz ha sido periodista y ex director de Radio Cibelio durante muchos años. Pero tuvo la suerte de tener  a un profesor de EGB llamado Enrique Pérez Almeda,  que era pintor y que logró despertar en él, el entusiasmo por las artes plásticas. Así pronto se sintió tentado y empezó a ejecutar dibujos con lápices con una gran exactitud. Y complacía a sus padres y amigos cuando le pedían que le pintara una casa, un paisaje o un Cristo para su abuela. Pero el fantasma que lleva el artista le ha perseguido. Y no ha dejado de pintar, de capturar el mundo de sus sueños.
Y hoy Eduardo Luis Garoz, igual que Juan Ramón Jiménez, se ha llenado de lirismo y de sencillez para brindarnos su pintura, su mar, sus niñas. El paraíso azul que no es más que ese sueño de abrazar la eternidad de las cosas.

Exposición abierta al público en el Círculo Mercantil desde el 18 de Octubre al 8 de noviembre 2012
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viernes, 5 de octubre de 2012

El origen de la vida y el Cosmos en Francisco Lezcano


     Quería ir a Marte en el cohete, por eso les dijo a gritos a los hombres uniformados que quería ir a Marte. Les dijo que pagaba impuestos, que se llamaba Pritchard y que tenía el derecho de ir a Marte…. Antes que pasaran dos años iba a estallar una gran guerra atómica, y él no quería estar en la Tierra en ese entonces.
 El contribuyente, de Ray Bradbury
                                        
Desde el inicio de sus días, el hombre ha imaginado, ha soñado y ha fantaseado alguna vez con vivir en un mundo bello, igual que en un paraíso perdido. Poder ser felices entre leyes perfectas e infalibles que hagan de nuestra vida una fantasía eterna.

Porque la vida sin sueños no tendría sentido y eso lo sabe Francisco Lezcano, por eso desde que era muy niño, igual que un caballero de la corte, ha salido en busca de la aventura. Se ha fijado en los  habitantes de la edad de Piedra, en aquellos pintores que fueron capaces de plasmar a los animales y a las personas que veían a diario. Ha observado la pintura
rupestre que admira como un arte alegórico porque a través de ella nos permite la comunicación a mundos sobrenaturales. A ese arte que es representativo de toda la pintura que le seguiría.

Así Lezcano nos muestra figuras humanas en paisajes telúricos, sus huellas, que están ahí para afirmar la presencia de seres en nuestro planeta y en otras esferas. Y nos recuerda el lugar que ocupan en la cadena de la vida. Figuras sencillas que plasman el misterio de la existencia, creadas con una gran fuerza y sutileza.
Porque nuestro artista transita universos imaginarios y reales, se plantea los problemas de la civilización moderna: despiadada y vacía, el poder amenazador de los agujeros negros, de la difusión de la conciencia de las masas, y, sobre todo, ese fantasma del poder esclavizador y destructor que es el hombre-máquina, creado para organizar y controlar.

Escarba nuestro poeta en los mundos de espacios infinitos, futuristas, desconocidos, inhóspitos, en espacios míticos, lleno de magia y de lírica, en donde al igual que en “Un mundo feliz de Aldous Huxley, en el que sacrificaron a sus habitantes para crear nuevas formas de vida, nuestro pintor,  también como un viajero intergaláctico, se anticipa en su pintura como ha hecho siempre en su literatura, y nos conduce como si estuviésemos dentro de un mundo de ciencia ficción a esas tierras de ultramundos, donde la tierra no es el único sitio en el que habita el ser humano porque éste último sale a la conquista de otros universos, para juntos alcanzar las estrellas.
Y lo hace quizás como medida de salvación o de evasión de un mundo desprovisto de sorpresas.  Sale a la conquista de otros universos, a viajar de Saturno a Júpiter y  de Júpiter a Ganímides, a una nueva civilización fantástica. Nos traslada a ese misterio repleto de hechizos y sueños del inconsciente. Nos introduce a eso que podríamos llamar la Plenitud.

Y logra preservar el misterio de la vida, a través de su técnica mixta con la que hace una simbiosis, una amalgama usando procedimientos tradicionales, re-descubiertos por él y otros reinventados logra espacios de la imaginación, que embriagan por su fuerza cromática. Y consigue el viaje de arriba, el viaje al Cosmos.

Y crea lienzos que adquieren una dimensión edénica, repleta de rumores y temblorosas olas, donde podemos escuchar el hervor de las arenas del desierto o el ruido del viento o de un mar placentero. Donde podemos observar  varios soles, desmedidos, donde las montañas como el mar sirven de nexo de unión con el mundo. La vida de otros seres, algunos híbridos. Elementos cargados del valor sensorial como fuente de goce.

Así en esta exposición contemplamos visiones planetarias, los vapores del cielo rojo de Marte, tierras extrañas, recónditas, en donde los picos de los volcanes tocan el cielo. Macizos, chimeneas encendidas, plantas y criaturas que nacen de las profundidades, cactus gigantes. Y hongos: una constante en su obra. Grandes pájaros mudos, y mariposas que anidan huevos, como símbolo de vida y reencarnación del alma.

Francisco Lezcano nos muestra en esta exposición simbolista, un trabajo lleno de poesía y de color, de experiencia estética. Un Universo extraordinario, que nos impulsa a descubrir el devenir misterioso de la humanidad, sus secretos, a recorrerlos en una búsqueda casi espiritual.

Una exposición que ha nacido de la necesidad de celebrar la vida, de evocar o de descubrir cosas a través de un estado del alma, a través de soñar mundos de belleza en los que refugiarse de la mediocridad.

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domingo, 30 de septiembre de 2012

SOLOS EN CASA.


  ¡Ábreme la puerta! Ábreme la puerta o soplaré y soplaré y tu casa tiraré.

              Del cuento Los tres cerditos.                   

                                                                                               A todas las abuel@s 

                     En casi todas las casas en donde habitan niños el despertar se transforma en un sobresalto, en un correr de un lado a otro con los mismos movimientos, repitiendo las mismas cosas, el mismo cantar. Todo debe funcionar correctamente para que los quehaceres cotidianos y las demandas culturales y sociales puedan ser atendidos. 
    La vida cada día transcurre como en un acto circense: las madres y padres caminan sobre una cuerda floja, corren, se ven agobiados por la multiplicidad de sus vidas, pero no les importa porque la educación física e intelectual de sus hijos es lo primero.
    Pero lo que más desborda a las parejas es el llevar y traer a los niños a sus colegios, el compaginar los horarios de clases con los de los trabajos de la familia, el qué hacer con los niños cuando se han acostado sanos y se levantan con fiebre o simplemente quien va a buscarlos a la escuela cuando finalizan sus clases. Este es otro cantar.
      Ahora bien casi siete millones de niños al regresar del colegio llegan a una casa vacía, llena de sonidos, de cosas, están solos para desvelar el tiempo, un tiempo indefinido que ahora se le llama no estructurado. Están solos para indagar y resolver el manejo de un hogar con sus miles de peligros: la cocina, el fuego, personas desconocidas, el acceso a Internet…
      Cuando yo era pequeña las ocupaciones de las mujeres eran digamos más creativas o contemplativas. No teníamos nunca suficiente dinero y vivíamos trincados pero creíamos tener todo lo que deseábamos, vivíamos para el hogar, para saborear el parloteo ya que no existía la televisión.
    Y cuando llegabas del colegio las madres estaban en casa, esperándonos con una sonrisa humana. Sí, la mayoría siempre estaban en casa, estaban en todo momento. Momentos que con el paso del tiempo los recordamos con cierto romanticismo.
     Más tarde esa labor de las madres fueron sustituidas por l@s maravillos@s abuel@s, pero el mundo ha cambiado, afortunadamente para ellas. Así las que pertenecen al siglo XXI son muy, muy diferentes de aquellas que conocimos, tienen intereses y deberes, son personas dinámicas, activas, necesitan un tiempo de tranquilidad, de lectura y en algunos casos de estudio. Se lanzan a reconquistar el tiempo perdido, a viajar, a descubrir. No pueden ocuparse de la crianza ni del acompañamiento de sus nietos. 
     Por lo que llegamos a la conclusión que aquella generación que enriqueció la infancia y los sueños de los niños, esa generación de abuel@s que desató la imaginación de sus nietos y los llenó de ensueños ya no volverá del mismo modo.
    Porque hoy los niños pasan su infancia encerrados en casa delante del televisor, del ordenador. No salen a jugar solos, libres. Ya no se ven corriendo por las calles, ni saltando al teje, ni montando en bici. A algunos se les llama “niños de la llave” porque llevan una llave colgada al cuello para abrir un mundo lleno de lobos, un mundo de miedos, de soledades. De ausencias.
    Ahora parece que la solución es que haya colegios abiertos, centros de convivencia, más guarderías. De momento los padres y las madres hablan con sus hijos les enseñan con gran sutileza a enfrentarse a los peligros y amenazas, planes de emergencias. Les enseñan cómo jugar y soñar en las largas esperas, cómo sentirse a salvo.
   Confían en la aventura de existir y les procuran herramientas imprescindibles para su seguridad.

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jueves, 27 de septiembre de 2012

Una poeta, Teca Barreiro

Hace ya unos años que conocí a Teca Barreiro Llorente. Pero la primera vez que la oí recitar un poema fue con motivo de la presentación del número II de la revista de la Asociación Canaria de Escritores, Insularia,  aquel día, ella leyó el poema “Encuentro con el pasado” Y debo confesar que me impactó su forma de leer poesía, el timbre de su voz, español- portugués, la expresión, el tono con el que pronunciaba cada palabra, el entusiasmo, la atmósfera. Cómo era capaz de crear el fenómeno poético, parecía que estaba enamorada de la poesía.

A partir de aquel día, entablamos una amistad tanto con ella como con su marido Noel Olivares, poeta también, y de quien puedo decir, buen amigo. Una amistad  basada principalmente en la literatura. .Compartíamos de vez en cuando los mismos espacios y poco a poco comprendí que Teca también es un ser especial. Me contó que había nacido en Salvador de Bahía y que desde los años ochenta residía en Gran Canaria. Licenciada en psicología ejercía como terapeuta. También me reveló que para ella la poesía es comunicación, gestos cotidianos, contar acontecimientos, vivirlos y por qué no soñarlos.

Pero un día, la vida le presentó un aviso y tuvo que suspender su actividad profesional, dedicarse a acciones de tipo contemplativo. Y suele decir que “desde que corre menos siente que llega más lejos”. Oyéndola me hizo recordar a ese ese refrán que dice -que no hay mal que por bien no venga-,  porque este imprevisto le ha dado la oportunidad de realizar encuentros literarios, así como impartir talleres de escrituras a grupos de mujeres. Y tan a gusto se siente que se ha convertido en su actividad principal. 
Ha participado en proyectos literarios colectivos, tanto de relatos como de poesía, y ha colaborado en revistas con sus poemas. En la actualidad está gestionando la publicación de un poemario bilingüe: español-portugués.

 “Encuentro con el pasado”  Un poema de la nostalgia, del paso del tiempo, de la memoria.  
Porque Teca sabe recrear el estado poético almacenado en su memoria. Lo recuerda porque ella, como tod@s los poetas,  tiene una memoria capaz de albergar aquellos detalles que pasaron desapercibidos para otro. Y cuando lo recuerda, no evoca la vivencia en sí,  sino la conciencia soñadora, el paisaje interior y externo del recuerdo, que durante un tiempo ha permanecido en su memoria. Y con ese sentimiento ahonda en él y habita en su conocimiento, en el encuentro.  
Encuentro con el pasado

las raíces del ser se ocultan
tras la ventana rota
la vieja cortina
eclipsa la silueta del paisaje

Ir hasta el fondo del pasillo
de esquinas oscuras
sentir el miedo frío
en la carne distante
la herrumbre en las verjas
de los sueños olvidados
la niña tiembla de duda:
huir con los ojos cerrados
o sonreír a los fantasmas sin rostro.

El pasado es un circo
con payasos dormidos
y sin público
un sunami que inunda
la playa de algas secas
y viejas caracolas
nidos de mar petrificados
por la salitre del tiempo.

No hay vuelta atrás.

Encontro com o passado
As raízes do ser escóndem-se/ detrás de janela quebrada/ a velha cortina/ opaca silueta da paisagem/  
Ir até o fundo do corredor/ de esquinas escuras/ sentir o mêdo frío/ na carne distante/ a ferrugem nas grades/ dos sonhos esquecidos/ a menina treme de dúvida:/ fugir com olhos fechados/ ou sorrir aos fantasmas sem rosto/
O pasado é um circo/ com palhaços adormecidos/ e platéia vazía/ um sunami que inunda/ a praia de algas sêcas/  e caracóis envelhecidos/ ninhos de mar petrificados/ pela salitre do tempo/
nâo há volta a tras.           Salvador –Bahía-Brasil, mayo/2005

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sábado, 22 de septiembre de 2012

EROS EN LA POESÍA

Mis piernas palpitan/ prisioneras, pugnan por abrirse/ 
Quiero alzarme sobre el mar que hierve,/ emerger en tu humo de fuego,/ explorar los abismos de tu lecho./
Quiero la vibración de tu aliento, fundirme en tu fragua, moldearme en tu oleaje./
Mis piernas palpitan,/ palpitan en otro cuerpo sin sosiego,/ enajenan mi razón, gritan de escalofríos./
Ansiosa quiero vivir con el huracán,/ romper con las manías de Satanás.
                                                       Rosario Valcárcel

Este ha sido el título de una de las actividades programadas por Juan Francisco González-Díaz dentro de los actos concebidos por el Segundo Festival Atlántico de Poesía “Canarias al mundo”
Y de nuevo un recital poético, una actividad que se desarrolló en El café arte “El Gallinero” Y del que podemos decir que fue un encuentro especial. Un acto dirigido al erotismo. Una noche donde estuvimos con buenos amigos para hablar de la poesía, para rencontrarnos con lo Absoluto, para disfrutar de diferentes visiones sobre la experiencia poética de treinta escritores que con el registro de Eros no han hecho más que reflexionar sobre el disfrute del amor, la pasión, la expresión del deseo. La poesía.
Presentó el acto Juana Olivia Falcón y lo dirigió Teca Barreiros que con ese timbre de voz tan peculiar: español-brasileño, de la que ella hace gala, llenó la sala de musicalidad y sensualidad. De un ritual que podríamos decir que fue casi mágico.  Y comenzó su presentación diciendo:
  
Hoy 21 de septiembre, último día del verano, la estación del año donde más sensualidad se respira.
                Los cuerpos se muestran de forma más generosa, la piel tostada es una invitación a las miradas. Las curvas hacen derrapar el deseo, libre para volar hacia los espacios más inverosímiles, donde un universo de fantasías y fetiches adornan el imaginario erótico de cada  persona.
                El erotismo, la sensualidad ese maravilloso impulso que todo ser VIVO posee y que ha estado envuelto en tabúes en diferentes culturas, no es un terreno acotado a determinada etapa de la vida donde las carnes prietas rezuman el fuego de la juventud. Ni pertenece únicamente a los cuerpos estereotipos de belleza estándar. Sino que es una manifestación de toda persona que vive en conexión consigo, que se sabe dueña del espacio  que ocupa y del magnetismo natural de ser ella misma.
                Canarias es una tierra llena de poesía y erotismo: el mar, el sol, los barrancos abruptos, la belleza de sus gentes…
                Esta noche vamos a homenajear a Eros, la deidad que personifica lo erótico,   con los poemas,  el rojo,  el fuego de nuestras presencias…
              Después habló de la trayectoria literaria de Rosario Valcárcel de sus libros en prosa erótica y de sus poemarios.
                Rosario es un icono en la literatura erótica insular. Lo avalan sus publicaciones en el mencionado género:
                 3 libros de relatos:   “DEL AMOR Y LAS PASIONES”  (2007) “EL SÉPTIMO CIELO”  (2007)  “SEXO, CORAZÓN Y VIDA”  (2010) EL POEMARIO  “LAS MÁSCARAS DE AFRODITA”  (2009)  
             Rosario consigue con sus palabras despertarnos la capacidad de placer, el potencial gozoso a veces adormecido. El miedo al placer es en suma el miedo a la libertad de ser uno mismo. Y Rosario en eso es una maestra: se permite ser ella misma. 
                Por ello trasluce sensualidad en sus escritos y en su persona, con una mezcla muy personal de frescura e ingenuidad de la niña que lleva dentro y la picardía de la mujer que es.

Después Teca fue presentando a los treinta poetas que fueron:
Antonio Arroyo, Dunia Sánchez, Isabel Guerra, Octavio Arroyo, Javier Cabrera, Yolanda Diaz, Irma Ariola, Montse Fillol, Noel Olivares, Teresa Delgado Duque, Juana Olivia Falcón, Juan Francisco González, Julia Gil, Berbel, Helio Ayala, Desiré Jiménez, Mari Carmen Cruz Santana, Leonilo Molina, María Jesús Lozano Cáceres, Moisés Morón, Maruca Vega, Agustín Delgado, Ana Cendrero, Octavio Macías, Teresa García Miranda, Patricia Roberts, Orlando Bravo de Laguna, Aquiles García, Ana Chaceta y Rosario Valcárcel.
Todo un despliegue de la palabra poética, de poemas, de voces y sensibilidades, en  un espacio repleto de un  público que quizás entiende la poesía como una de las claves para entender al mundo.  
Finalmente me hubiese gustado poder subir todos los poemas pero como eso no es posible les dejo con el poema “No se puede borrar” de Antonio Arroyo.
No se puede borrar /el magnetismo que/la tierra deja en la/ piel o acaso en el alma/

tampoco se puede/borrar la huella de/tus pies sobre la tierra/el sudor de tus manos/ en el liquen del muro

 ni un beso para ti/ en la salada roca.   

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jueves, 20 de septiembre de 2012

COQUETEOS CON LOS YANQUIS


 Artículo enviado por José M. Balbuena 

Yo no se a ustedes, pero personalmente no me hace ninguna gracia que anden merodeando últimamente por estas islas la US Navy y esas fundaciones u organizaciones norteamericanas cuyo objetivo “es la ayuda humanitaria”a los países del Sahel, la  eliminación del yihadismo,  o  atender, desde el punto de vista alimenticio o sanitario al  continente africano, en general.
Y no me gusta porque conocemos las tácticas de esta nación para introducirse, para expoliar, para invadir, para reirse de los derechos humanos y de todo lo que suene a racional.
Los gobiernos de la derecha de este país son muy proclives a coquetear con el Imperio, y ya tenemos suficientes pruebas para pensar que es así: la invasión de Irak y el apoyo de Aznar; las andanzas y triquiñuelas de agentes de la CIA, llevando prisioneros a la base de Guantánamo, pasando sus aviones por aeropuertos canarios; las intrigan de estos individuos, verdaderas armas letales al servicio de una de las naciones más poderosas de la tierra, que no suelen brillar precisamente por sus escrúpulos y buenos sentimientos. Solo les interesa “la seguridad nacional”, sin importarles los medios que tengan que utilizar para justificar sus acciones y conseguir sus objetivo.
Aquí, en Canarias, algunos empresarios y políticos consideran que la llegada de los norteamericanos, como un nuevo Plan Marshall, es la panacea para solucionar los problemas económicos de estas islas.
No piensan en lo que hay detrás, en cuales son las verdaderas intenciones de los yanquis. Yo no me olvido de lo que han hecho  los norteamericanos en contra de los intereses de España y de los españoles. Su intromisión en las guerras de liberación de Cuba, de Puerto Rico o Filipinas, que aunque tenían derecho a liberarse, Estados Unidos se metió por medio en asuntos que bien incrementaban su territorio, o fijaban su influencia en el resto del continente, que para ellos está habitado por “gente de condición inferior”, por no anglosajones. Así, invadieron México, robaron parte de su territorio, se mezclaron en otras aventuras en Centro América, apoyaron dictaduras en los países latinoamericanos y, en lo que respecta a España, apoyaron la dictadura del general Franco, porque a cambio obtuvieron bases militares en el territorio español, que hoy, por desgracia aún persisten. Ni siquiera Rodríguez Zapatero, fue capaz de pararle los pies a Estados Unidos y echarlos de sus bases en España.
Ahora lean la prensa isleña. Ahí verán ustedes la proclamación de Gran Canaria “como base logística” para Estados Unidos y sus aliados para intervenir en el Sahel. No debemos olvidar que tienen la justificación de que España forma parte de la OTAN, aunque Canarias se mostró contraria a la integración en esa organización. ¿Qué esperan que ocurra? Pues en primer lugar, controlar los recursos mineros (principalmente el petróleo) o forestales que existen en algunas de estas zonas sobre todo  en África occidental y ecuatorial estas zonas.(en peligro de extinción).  En segundo lugar, impedir el desarrollo de democracias y que persistan dictaduras que no se ocupan de sus pueblos, ni de su bienestar, ni modernizar las estructuras e infraestructuras de esas “naciones”( por llamarles algo) y que son unos auténticos “vendepatrias”. Y  en tercer lugar, reavivar las guerras, las guerrillas, las masacres, el negocio de las armas y de la muerte. O sea, ocurrirán los mismos fracasos que en Irak, en Afganistán, en Somalia, en Vietnam, en Corea, donde han tenido siempre que marcharse con el “rabo entre las patas”. Ahora les toca África entera. Y como ya sabemos, también intentan “colonizar” Marte para, si fuese posible,  contribuir a arrasarlo, como han hecho con la Tierra, tanto ellos como sus múltiples cómplices, insensibles ante la necesidad de conservar el mundo en que vivimos y hacerlo sostenible.
¿Por qué Estados Unidos no se ofrece a erradicar, con la ayuda de Francia y de España, el tráfico de estupefacientes, de seres humanos, de armas, que se desarrolla en determinados países de África? ¿Es que forma parte del “negocio” que se desarrolla en esas zonas y que beneficia, tanto a Europa como a los delincuentes que lo llevan a cabo? Las reacciones que existen en buena parte del globo contra los norteamericanos no son solamente producto del fanatismo religioso o  ideológico, que también, ni de la envidia cochina que puede haber contra ellos, sino por sus actuaciones en numerosos países del mundo que han concitado el odio y el desprecio de una inmensa parte de la humanidad.¿Y por qué no se ayuda al desarrollo integral de Canarias, a su agricultura, su pesca, sus nuevas industrias, su mejora del turismo, la conservación de su naturaleza, etc. etc.? ¿O es que nosotros no tenemos derechos también a vivir mejor?
Ya nos amenazan en Canarias que la base de Gando y el Arsenal de Las Palmas (que ya tendría que haber desaparecido del centro de una ciudad como Las Palmas) son enclaves estratégicos para la operación militar O sea, que ahora ya no nos amenaza el petróleo que el ministro español, señor Soria, y Repsol quieren extraer de las cercanías de Canarias (les recuerdo los vertidos de golfo de México, los del Exxon Valdez, los del Prestige-Chapapote, , etc. etc.) sino que  ahora  caerá sobre nosotros otro peligro más: la acción descontrolada de terroristas, talibanes, o desquiciados, tanto contra nuestra población como contra las instalaciones militares.

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sábado, 15 de septiembre de 2012

POEMAS AL MAR: homenaje a Néstor Martín-Fernández de la Torre

Exposición de 36 pintor@s en el Museo Poeta Domingo Rivero, Torres, 10
 (del 14 al 28 septiembre 2012 de lunes a viernes de 16.30 a 20.00)

   El mar tiene un encanto, para mí único y fuerte;
su voz es como el eco de cien ecos remotos
donde flotar pudiera, más fuerte que la muerte,
el alma inenarrable de los grandes pilotos…  
Tomás Morales
               
De nuevo estamos ante un nuevo proyecto de Diego Casimiro, esta vez en el marco del Segundo Festival Atlántico de Poesía Las Palmas de Gran Canaria, de “Canarias al mundo” y como todo lo que él programa, se ha convertido en algo mágico, en algo que ya es un éxito.
Porque nos ha invitado al mar, a su representación pictórica, al principio de los tiempos, al origen de la vida, a la memoria. Al mar que nos lleva a las Hespérides. Al misterio y a las Iniciaciones en la obra del pintor Néstor Martín Fernández de La Torre. Al mar como principio y fin de la vida.  
A los poemas del mar y de la tierra, a ese paisaje luminoso, edénico de nuestras islas, que nuestro pintor refleja en la flora y en la fauna, en los caseríos blanqueados por la cal, en las casas campesinas que trepan hacia los riscos, en sus pueblos marineros. En la globalidad del paisaje insular.
A ese mar que nos aleja y nos acerca, que nos une y nos separa, a ese mar de la esperanza y del aislamiento, benéfico y maléfico. Al mar del viaje y de la aventura, al mar como claustro materno y generador de la poesía. Al mar de Tomás Morales, de Alonso Quesada, de Saulo Torón, de Pedro García Cabrera, de Domingo Rivero.
A unos paisajes creados por treinta y seis pintor@s. A la interpretación de una realidad precisa, fantástica y simbolista. Trabajadas con técnicas mixtas: acrílico, óleo, collage. Fantasmas de colores como diría el poeta francés Jean Cocteau.
Así con alma de pintor podemos apreciar un mar surrealista, el chapoteo de una luna amarilla. La calma. O una marina que se fusiona en acordes de color, en bucles rojos entre luminiscencias. O al reflujo de las aguas, a los charcos y a las piedra que brotan entre el alba de la espuma. Esas piedras que Neruda define como estrellas rotas.
Óleos que compiten con la Naturaleza como el resurgir de las Afortunadas. Barcas que como signos de vida se bambolean, o la imagen espectral de la proa de un pecio que irrumpe en la oscuridad. Una isla mordida por el inmenso añil y las fauces de un cono volcánico, y otra imaginada que parece ascender como si quisiera llegar al Paraíso.
Y el paisaje Atlántico de mares interactivos que se sumergen en el curso sinuoso de sus olas. Y conchas, y caracolas que si nos las pusiésemos al oído podríamos escuchar el rumor del mar o las últimas palabras de un ahogado. Rompientes que se convierten en celajes turbulentos, plenos de color. Orillas que descubren un naufragio, restos de botellas que reflejan los colores del arco iris y que quizás contengan un mensaje como en el relato de Stevenson para hacer realidad nuestros sueños.
Borrascas en donde el mar se derrama formando remolinos agitados en las bocas de una tormenta. Un gran pez de color azul nos devuelve la mirada y otro que igual que el dios sol atraviesa el horizonte para advertirnos ante cualquier peligro. Seres representativos del agua: grandes, pequeños y multicolores que se besan o que nadan. Vuelan y bailan un vals por los largos caminos del océano. Destellos de un mar juguetón que enfoca a niños, a medusas, a pulpos y quizás a salemas o gueldes. A caballitos de mar. Morenas que espían entre las rocas y las sebas. Fulas que parece que emiten sonidos, que ronronean en el gran azul.
Alegorías marinas cargadas de unos niños que surcan las aguas sobre rascacios o que flotan a través de la luz de un mar en reposo. Secretos y pinceladas tenues que desvelan la dialéctica atlántica. Barquitos de papel y el cortejo de Poseidón donde Tritones y poderosas Nereidas atraían a los navegantes bajo la atenta mirada de un Merman.
Conducen nuestr@s pintor@s sus fantasías más allá de lo imaginable. Y comparten con nosotr@s sus ensoñaciones eróticas con personajes enigmáticos de piel morena y labios sensuales. Abrazos amorosos que se retuercen por el deseo y el arrebato de la pasión. Pero también les surge a nuestros artistas el deseo de incorporar las voces de las olas al chocar con la línea del Castillo cuando rebotan en su fortín redondo y sus antiguos almenares.  Y plasman nuestros caseríos escalando por Riscos multicolores, que crecen sobre barrancos tapizados de una pequeña vegetación, y que son como espíritus inmortales.     
Treinta y seis obras inolvidables que ustedes guardarán a buen seguro en sus retinas durante mucho, mucho tiempo.   
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viernes, 14 de septiembre de 2012

El embajador estadounidense en Libia fue violado sexualmente antes de ser asesinado, la prensa norteamericana no lo ha dicho todavía.


Noticia que nos llega a través del feis de Zoe Valdés
Impresionada copio una noticia que está circulando a través del feacebook. No subo ninguna foto porque realmente daña la sensibilidad.

La noticia ha saltado en algunos blogs libaneses de ultra izquierda. Los autores de la masacre en la embajada estadounidense en Libia torturaron salvajemente al embajador norteamericano, Chris Stevens, violándolo sexualmente, antes de asesinarlo. Luego emprendieron una danza festiva y macabra, trajinando el cadáver de un lado a otro

http://zoevaldes.net/2012/09/14/el-embajador-estadounidense-en-libia-fue-violado-sexualmente-en-libia-antes-de-ser-asesinado-la-prensa-norteamericana-no-lo-ha-dicho-todavia/ 

martes, 11 de septiembre de 2012

La tía Carmen Nieves se muda a la residencia de pensionistas (Una historia verdadera)


 La tristeza no dura más que un momento
Y cuando estamos despiertos,
La felicidad no ha sido más que un sueño  Junichiro Tanizaki

Cuando la tía Carmen Nieves cumplió los noventa años estaba fantástica, vivía sola, a trancas y barrancas se preparaba su comidita, enjuagaba los vasos y los platos, se lavaba su ropa íntima, regaba sus plantas y hasta salía al portal a coger unos rayitos de sol, pero sin saber cómo se le presentó una infección pulmonar. Los médicos le quitaban importancia, decían que eran cosas de la edad, que quizás experimentaría alguna mejoría. Pero a los pocos días notamos que casi no oía, que cuando hablaba arrastraba las palabras y que era incapaz de dar un paso por ella misma.  
Teniendo en cuenta su estado de salud y que la tía era una persona difícil de las que no quieren vivir con nadie, tuvimos que tomar una decisión. La trasladamos a un lugar para personas de edad avanzada, donde hay mucha demanda para entrar. Un Centro en el que pudieran atender todas sus necesidades, hacer actividades en grupo, rehabilitación, juegos. Un lugar donde su salud quizás no mejoraría, ni el ambiente iba a ser como en su casa, pero podría ir tirando una temporada más y llevar una vida más digna entre otros seres que se encuentran en situaciones parecidas. 
El primer día que fui a verla me encontré a la tía sentadita en su silla de ruedas, en un pabellón amplio, controlado por alguna enfermera que entraba y salía. Acompañada por una treintena de compañer@s que estában en la misma situación. Un lugar sencillo y limpio que olía a medicinas. Eché una ojeada y creo que pensé más o menos lo mismo que ustedes hubiesen pensado.
Tod@s miraban un televisor. Al verme casi no me miró, se limitó a sollozar mientras apretaba mis manos, las besaba. A mi se me rompió el alma. Demostraba así su agradecimiento. Estaba desorientada. Me preguntaba por su casa, por sus parientes, se quejaba de esto y de lo otro. Su ánimo había decaído mucho y hablaba sin levantar la cabeza. Evitaba las miradas de sus compañeras. No quería estar allí. 
No le gustaba la tele, aunque se resignaba a mirarla de vez en cuando. Así juntas compartimos la retrasmisión de la procesión de la Virgen del Pino. Y embargada por la emoción se santiguaba una y otra vez al mismo tiempo que miraba por la ventana al cielo. Después bajamos a un patio con flores le di una vuelta, hablamos del sol y de las flores. Mas tarde mientras nos tomábamos un helado expresó con una mirada vacía:
-¡Señor, llévame ya! Pero enseguida recapacitó, y resignada añadió que sabía que aún le quedaba lo peor por sufrir, que aun no había cumplido su cuota de sufrimiento.
Por los pasillos nos encontramos a otros seres que aún podían caminar o que se movían con sus sillas de ruedas, con su andador, que todavía ejercían algún control sobre sus destinos.  
Cuando llego el final de la visita, tuve que dejarla de nuevo en el pabellón, en la enfermería en donde la había encontrado. Entonces rompió a llorar y con frenética desesperación grito:
-¡No me dejes aquí!
Al escucharla no supe qué hacer ni que decir, me tembló el cuerpo del dolor. Me sentí como una delincuente.
Hoy al recordar de nuevo a la tía Carmen Nieves, a nuestros ancianos, abuelos, tíos, padres que no oyen, que apenas nos reconocen, que no se les entiende, que bostezan, gritan, gesticulan. O que quizás no quieren decir nada porque sus bocas son ya como tumbas vacías, que hablan consigo mismo o quizás hablan con sus muertos. Se me rompe el alma.

cuadro: anciana Van Gogh
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