sábado, 29 de octubre de 2016

De nuevo el Día de los difuntos, el Día de los muertos.


 flores, flores... para los muertos!
                         "Un tranvía llamado deseo"

El mes de Noviembre es el mes de la nostalgia, del misterio que nos roza, de los recuerdos.

Y cuando llegan épocas de crisis se revive la añoranza. Tiempos en que algunos corríamos por las verdes praderas con sueldos decentes y dinero para despilfarrar. Se revive la nostalgia de pasar las tardes-noches en casa viendo la televisión. Una televisión que nos parecía maravillosa con series como El fugitivo, Embrujada o Los ángeles de Charly. Y tardes de lluvias y de partidos de fútbol y hombres sentados delante del televisor siguiendo el partido al mismo tiempo que lo escuchaban a través de un transistor

Pero la programación estrella de la tele del mes de noviembre era El Tenorio de Zorrilla. "Estudio Uno" se constituyó en guardián de la cultura y emitía una serie casi siempre teatral donde afrontaba los misterios del corazón o un Tenorio que intentaba dar una explicación a esas preguntas que sobre la vida y la muerte nos hacemos los humanos con un Don Juan seductor y burlador de mujeres que asesinaba a hombres y deshonraba a los muertos. Un Don Juan que raptaba y seducía a una bellísima Doña Inés.

Y en el teatro como en el cine no puedo olvidar una secuencia inolvidable ¿Quién teme a Virginia Woolf?  El momento en que Edward Albee hace un homenaje a Tennessee Willians y entra Burton con un ramillete de flores secas repitiendo la famosa frase de "Un tranvía llamado deseo" ¡Flores, flores para los muertos! Y el grito desgarrador de Elizabeth Taylor porque su marido ha roto el pacto y ha asesinado al hijo ficticio.

Lo peor es que cuando llega el Día de los Difuntos y el de Todos los Santos me resulta triste pensar en nuestros seres queridos. Y no sé por qué vuelven a flotar esas palabras de la obra de T. Williams, la temperatura del aire desciende, se respira un intenso frío que va acompañado de recuerdos, de generosidad, de inteligencia, de amor. Por unos días nos contaminamos del efluvio de la muerte y dejamos atrás los egoísmos y los resentimientos. Y en silencio lloramos nuestras pérdidas.

El origen de la noche de Halloween, se remonta a la cultura céltica. Y era la noche en que los espíritus de los difuntos eran libres y vagaban por la Tierra. Creían que las almas benditas regresaban a la tierra, nos visitaban por unas horas. En una ocasión hubo entre esas almas un espíritu malévolo que iba por las casas pidiendo “truco o trato” y la leyenda asegura que lo mejor fue hacer un trato, es decir pactar con el espíritu, para librarse de las posibles maldiciones Y como protección surgió la idea de crear horrendas calabazas y encenderlas por dentro, no para darles luz como hacemos nosotros con nuestras velitas ardiendo, sino todo lo contrario son una velitas que tienen como fin espantarlos. Evitar encontrarse de nuevo con el espectro.

“Los antiguos griegos llevaban a sus muertos
pasteles, leche y vino. Nosotros seducidos
por una ilusión más refinada, sino más sabia,
les ofrecemos flores y libros”

Marcel Proust, Los placeres y los días

En la cultura anglicana y en la  luterana también cobraban vida los espíritus tanto que en algunas zonas la gente no dormía en sus camas esa noche para que los difuntos tuvieran un fugaz descanso.


En Méjico el día de los difuntos fue un culto anterior a la llegada de los españoles, ellos conservaban los cráneos como trofeos y los mostraban durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. 

Aún hoy mantienen la representación de la muerte, les hacen fiestas en los cementerios, elaboran altares en sus casas, e incluso les depositan sus alimentos preferidos. Celebran el Día de los Muertos Chiquitos, de los niños fallecidos, una Festividad que precede al Día de los Difuntos. Elaboran el pan de muertos que simboliza el ciclo de la vida y la muerte, y cocinan frijoles y arroz. Hoy completan la ofrenda colocando fotos de sus hijos disfrazados de calabazas o de brujitas.

En España y en Canarias en particular la familia se reunía y los mayores contaban a los pequeños de la casa los recuerdos de los que se habían ido. Todo alrededor de la mesa en donde siempre había algunos frutos secos, castañas, anís y con suerte vino de la cosecha familiar. Después acudían a los cementerios a limpiar las lápidas, enramar las tumbas y dedicar una oración de recuerdo y respeto a sus finado. Después el día 1 se celebraba el Rancho de Ánimas. Un grupo de personas recorrían las casas. Cantaban y tocaban el timple por los enfermos y por las ánimas de la familia.  

Hoy combinamos las costumbres tradicionales con otras más pintorescas llegadas del otro lado del Atlántico, así los cementerios se siguen visitando para enflorar y limpiar las tumbas de nuestros seres queridos que cobran vida. Les hablamos de acontecimientos presentes o pasados, de cosas que compartimos juntos. Pero con la muchedumbre los diálogos se entrecruzan y sin querer se crea malentendidos y miradas de extrañeza y de silencio y vagamos de un tema a otro.

En definitiva los que poseemos una ciega fe religiosa rezamos por los que se fueron pero no por el fin de su vida, sino por la continuación de un ciclo quizás porque eso nos da un efecto tranquilizador.

Pero cuando llegamos a una edad respetable entramos en una pesadilla y aturdidos rezamos más por nosotros, les pedimos a los que están más allá y a todos los dioses habidos y por haber para que nos ayuden con una muerte serena, en paz y con rapidez. Todo con la esperanza de que no nos trasladen a una mala residencia de ancianos o evitar ser durante un tiempo enfermos terminales, una pesada carga familiar.

En definitiva deseamos morir sin molestar a los demás.

Foto: Livia Amaya Samper  y foto entresacada de Internet.

miércoles, 26 de octubre de 2016

EL PADRE "THE FATHER”, RAYMOND CARVER



El bebé estaba en una canasta al lado de la cama, y llevaba puesto un pelele y un gorro blanco. La canasta de mimbre estaba recién pintada, acolchada con pequeños edredones azules, y sujeta con cintas de color azul claro. Las tres hermanitas y la madre, que se acababa de levantar de la cama y aún no se había despertado del todo, y la abuela rodeaban todas al bebé y observaban cómo miraba con fijeza y de cuando en cuando se llevaba el puño a la boca. No sonreía ni reía, pero a veces parpadeaba y movía la lengua entre los labios cuando una de las niñas le pasaba la mano por la barbilla. El padre estaba en la cocina y les oía jugar con el bebé. — ¿A quién quieres tú pequeñín? — dijo Phyllis—, y le hizo cosquillas en la barbilla. —Nos quiere a todos — dijo Phyllis—, pero al que quiere de veras es a papá, ¡porque papá también es chico! La abuela se sentó en el borde de la cama y dijo: — ¡Mirad su bracito! Tan gordo. ¡Y esos deditos! Igualitos que los de su madre. — ¿No es una preciosidad? — dijo la madre—. Tan sano, mi niñito. —Se inclinó sobre la cuna, besó al bebé en la frente y tocó la colcha que le tapaba el brazo—. Nosotros también le queremos. — ¿Pero a quién se parece, a quién se parece? —exclamó Alice, y todas ellas se acercaron a la canasta para ver a quién se parecía. —Tiene los ojos bonitos —dijo Carol. —Todos los bebés tienen los ojos bonitos —dijo Phyllis. —Tiene los labios del abuelo —dijo la abuela—. Fijaos en esos labios. —No sé...—dijo la madre—. No sabría decir. — ¡La nariz! ¡La nariz! —gritó Alice. — ¿Qué pasa con su nariz? —preguntó la madre. —En la nariz se parece a alguien —dijo la niña. —No, no sé... —dijo la madre—. No creo. —Esos labios...— dijo entre dientes la abuela—. Esos deditos... — dijo, destapando la mano del bebé y extendiéndole los menudos dedos. — ¿A quién se parece este niño? —No se parece a nadie —dijo Phyllis. Y todas se acercaron aún más a la canasta. — ¡Ya sé! ¡Ya sé! —dijo Carol—. ¡Se parece a papá! —Todas miraron al bebé de muy cerca. — ¿Pero a quién se parece su papá? — preguntó Phyllis. — ¿A quién se parece papá?— repitió Alice, y entonces todas ellas miraron a la vez hacia la cocina, donde el padre estaba en la mesa, de espaldas a ellas. — ¡Vaya, a nadie! —dijo Phyllis, y se puso a lloriquear un poco. —Calla —dijo la abuela, apartando la mirada. Luego volvió a mirar al bebé. —¡Papá no se parece a nadie! —dijo Alice. —Pero tendrá que parecerse a alguien —dijo Phyllis, secándose los ojos con una de las cintas. Y todas salvo la abuela miraron al padre, que seguía sentado en la cocina. Se había dado la vuelta en su silla y tenía la cara pálida y sin expresión.

Foto de Carver, escritor. 

domingo, 23 de octubre de 2016

GAMBIA, LA SONRISA DE LAS AVES


                                                                                              A Cristina y Guillermo Guarini
                                                                                             
Hace más de quince años, mis amigos Mercedes y Federico me hablaron de un viaje maravilloso, de un viaje a Gambia, el país más pequeño de África continental. Pensé que, como suele suceder cuando contamos los viajes, habían magnificado el recuerdo.

El sábado llegamos al aeropuerto de Banjul y nos recibió el calor pegajoso y la sonrisa de Omar, el guía que nos iba a acompañar al hotel en una camionetilla. Nos dio la bienvenida y cruzamos la capital que lucía el aspecto de las viejas poblaciones coloniales. Y tras unos veinte kilómetros de traqueteo llegamos a Kololi.



Por el camino observé una carretera repleta de construcciones de hojalata que parecían palomares, edificaciones abandonadas, mercados de colchones enrollados, máquinas de coser viejas, electrodomésticos, puertas de hierro forjado, incluso había cabras, vacas y ovejas que pastaban cubiertas de lana sucia mientras esperaban por un buen cliente. Todo era un mercado de telas de mil colores. Una actividad que no nace por el deseo de ser creativos sino por la necesidad de sobrevivir. Yo miraba a derecha y a izquierda, parecía una fiesta.

Finalmente Luis y yo llegamos al hotel y pasamos del ambiente pobre al rico, del urbano al turístico. Recorrimos los jardines y nos encontramos con parejas de enamorados, monos, pavos reales y aves multicolores. Y estaba mirando el pájaro azul cuando tropecé con la mirada de Dembo, profunda, con una triste felicidad. Dentro de mí se produjo una emoción sorprendente. 

De nuevo por la noche, cuando paseábamos por la bulliciosa población nos volvimos a encontrar parecía preocupado pero nos sonrío y con un apretón de manos exclamó:

-How are you? Después con instinto protector, afirmó orgulloso:- ¡Gambia, no pasa nada! 

Una frase que todos repiten y que es mucho más que un slogan turístico; es toda una declaración de intenciones. Me maravillaba la alegría con la que viven. Las voces llenas de risas. Dembo, locuaz, habló de su vida cotidiana. Bromeaba y nosotros nos reímos. Después nos contó que estaba alojado en el hotel, trabajando en no sé qué. Hablaba inglés y yo no entendía bien lo que me estaba diciendo.

El lunes siguiente, Zuleimán, otro guía, se ofreció a llevarnos a nosotros y a nuestros amigos Cristina y Guillermo al mercado de Serekunda. Y me sorprendió cómo los gambianos, humildes y con gesto alegre, alfombran aquel laberinto de calles y callejones sin asfaltar, sucios, malolientes que giran y giran como serpientes bajo un calor cegador. ¡Cómo organizan aquella desorganización! Me acordé de los mercados europeos tan limpios, repletos de flores frescas. ¡Qué diferencia y qué belleza a pesar del olor a pobreza!

Por aquellos días los musulmanes celebraban el Año Nuevo y algunas mujeres compraban gallinas vivas, carnes o pescados ahumados. En aquel revoltijo desfilaban transportando sobre sus cabezas barreños con mangos, zapatillas, cacahuetes o verduras repletas de moscas. Otras mujeres se trenzaban el pelo unas a otras. Había tanta gente que, apenas conseguía avanzar sin pisar a los vendedores, que acampados esperan ganarse algunos dalasis para comprar un saco de arroz y sobrevivir.

Al anochecer disfrutamos de los tambores, sonaban atronadores, alegres. Todos queríamos bailar. Parecía un ritual.

Aquella noche apenas pude conciliar el sueño. Medité sobre las desigualdades de este mundo, la falta de Sanidad y la Educación que allí es obligatoria y gratuita solo hasta los doce años, en el trabajo infantil y en la mortalidad. Pero de pronto me llegó el recuerdo de Dembo, en cómo me piropeó, en cómo cogió entre sus brazos a una extranjera para bailar, en cómo riéndose decía:

-¡Es una chica bonita!

Y al recordarlo sentí una inquietud alegre. Se me escapó un suspiro.

Al día siguiente cambiamos el paisaje. Navegamos en pequeñas canoas por las mágicas aguas del río Gambia y, sigilosos transitamos entre las raíces del manglar que nos observaban mientras bebían aguas dulces y saladas, mientras palpitaban con el revoloteo de las diminutas mariposas amarillas y el sonido acompasado de la garza y el pelícano que al vernos levantaban el vuelo.

Después, en Brikama, regateamos y compramos collares, bolsos, objetos de madera. Yo me llevé dos pulseras de recuerdo, una para Dembo y otra para Luis. Observamos la negritud del ébano y el rojizo de la caoba, cómo barnizaban y abrillantaban aquellos pequeños troncos y cortezas por las que seguían desfilando hormigas como si el árbol aún fuera árbol.  

Y por encima del graznido de las aves entre caminos de tierra, senderos y atajos se entremezclaban los poblados y las aldeas aún mojadas por la estación húmeda, los curanderos que leían la mano, las niñas pequeñas cargando cubos de agua en sus cabezas. Y lo más hermoso los saludos de los niños que gesticulaban, alzaban sus bracitos, corrían, algunos descalzos, detrás del vehículo para alcanzarnos y gritaban:

-Tubab, tubab, tuba  (adiós, gente blanca).

Asocié esa imagen con aquellos niños canarios que hace muchos años también corrían detrás de los primeros ingleses que llegaron a Canarias. Corrían esperando que les regalaran unos peniques. Y reflexioné sobre el matrimonio precoz y, en si a las hijas de Dembo le habrían practicado la ablación. 
Fuera un búho gritó y un aliento de muerte recorrió mi alma.

El jueves llegamos a otro mercado multitudinario, a la playa de Tanji. Al pisar la arena sentí el fuerte olor a los arenques ahumándose, el olor al pescado y al marisco fresco, el olor a las aguas fecales que corrían hacía el mar. Todo era un alborozo,  hombres y mujeres con baldes en las manos y otros seleccionando el pescado que había llegado en las barcas pintadas. Y pensé en las pateras que se rompen, en los barcos fantasmas y las sombras de seres carnales a la deriva. Pensé en la capacidad de aquellos hombres y mujeres para retar a la naturaleza y vencerla.

Según avanzaba, diseminado por la arena, nos tropezábamos con tripas de pescado repletas de moscas, cientos de neveras oxidadas, ventas ambulantes, latas vacías, zapatos y redes esparcidas, cebas y conchas. Y en el cielo gaviotas y más gaviotas revoloteando, graznando, al acecho para devorar cualquier resto de pescado o marisco que los pescadores tiren por la borda. Y de pronto escuché la llamada a la oración de la tarde. 

Han pasado algunos días pero si me concentro lo suficiente en el recuerdo, puedo engañarme y ver la belleza de sus mercados, la mirada de Dembo, profunda, con una triste felicidad, puedo escuchar el silencio del griterío de los mercados. Puedo ver la sonrisa de las aves alargar la mano y acariciarlas.

facebook/rosariovalcarcel

                               

miércoles, 19 de octubre de 2016

POEMA DE LA ETERNA INFINITUD, LUIS ÁNGEL MARÍN


                                               A mis amigos Luis León Barreto y Rosario Valcárcel

                                  Hay días que no estoy en el Mundo
                                 me convierto en Poema y desciendo
                                 hasta la última estrella.

                                 La palabra se hace sombra
                                 y la sombra un Don Quijote embistiendo
                                 a los molinos aún por llegar.

                                 La Soledad no es una clepsidra
                                 con los brazos extendidos
                                 también tiene su llanura
                                 y sus montañas de luz
                                 donde lo arcano semeja una adolescencia.

                                 Diríase que es un tío-vivo
                                 con lenguaje veronal
                                 pulsando los gestos
                                 en la profecía del Silencio.

                                 Cuando el poeta toca
                                 el santo y seña extiende su mantel.

                                 En el epicentro de la umbría
                                 hay una señal de la cruz
                                 que da claror a los pasos del delirio.

                                 Y no hace falta salir de la gruta
                                 para encontrar lo desconocido
                                 el Absoluto está en todas partes
                                 ser desnudez de uno mismo
                                 es la metáfora redonda
                                 y el huracán que envuelve la existencia.


Luis Ángel Marín es un poeta zaragozano que reside en la isla de La Palma desde 1987. Aunque lo cierto es que lo conocimos en el Ateneo de Madrid, repleto de público, mientras recitaba unos poemas de sus primeros libros.

Su lírica aporta al lector nuevos caminos de reflexión, nuevas formas de plantear la vida, los recuerdos. La libertad  de creación porque él escribe sobre la irrealidad, sobre esa poesía que según sus propias palabras está por llegar. 

Todo es génesis. Todo es principio, afirma Luis Ángel Marín, un escritor que rompe con el lenguaje y nos lleva al desasosiego. Y para ello, en cada uno de  sus poemas, procesa la realidad, la investiga, busca la plenitud a través de sus emociones y del intelecto, y convence. Convence por su dominio técnico, su metalenguaje y su forma de captar y plasmar esa realidad.

Pero sobre todo convence porque sabe sorprender, porque es un poeta audaz que evita los moldes pasados y une la poesía con la filosofía como conciencia. Y al  igual que el poeta chileno Vicente Huidobro trabaja el creacionismo. Crea el poema tomando a la vida sus motivos y transformándolos para darles una vida nueva, sin elementos anecdóticos ni descriptivos. Para Luis Ángel Marín el creacionismo es el fundamento de su universo vital. 

ORÁCULO

Tengo la sensación de no estar.
Es tanta la oquedad que vaga entre
las manos
                                es tanta la noche que murmura en
las paredes.     
Cada lienzo me llevo a la soledad
                                               Insepulta
y allí penetro en lo sordo.
Los colores me persiguen con puñados
                                de música que buscan en mi lápiz
su verdad.
La luz siempre será mi testamento.“El oficio de las pirámides”

Con su juego dialéctico y su tono existencial analiza la condición humana, la cotidianidad y la convierte en verso libre. Se enfrenta a una poesía como vida.

Recientemente ha publicado junto con la poeta Rosa Amor del Olmo un nuevo libro “El Oficio de Las Pirámides” Precioso título. Un bello libro de poemas en el que ambos se nutren, de la luz, del abismo, de la plenitud de la conciencia.

La poesía de Luis Ángel Marín es una lucha entre el Ser y el No Ser donde la razón, el ensueño y el dominio van cogidos de la mano en un estilo que él denomina Integracionismo. Tiene trece poemarios publicados. Ha sido traducido a varios idiomas y ha ganado varios premios nacionales e internacionales.

Por eso en estos tiempos en que todo vale, en estos tiempos de desánimo y desaliento cultural, su poesía nos envuelve en sus mundos interiores, en sus palabras que son la complejidad del hecho de vivir, el naufragio de la vida, en definitiva en los ecos de todos nosotros. Por lo que estoy convencida de que la poesía de Luis Ángel Marín ha de quedar.


 Foto Luis Ángel Marín, eldiario.es

martes, 18 de octubre de 2016

LA MUJER EN LA NOVELA DE GALDÓS.

EXPOSICIÓN PICTÓRICA EN EL CENTRO COMERCIAL LAS ARENAS 

Sin mujeres no hay arte; [...] Ellas son el encanto de la vida, el estímulo de las ambiciones grandes y pequeñas; origen son y manantial de donde proceden todas las virtudes. Pérez Galdós en el homenaje a Benavente.



Durante su periodo de creación literario el gran escritor Galdós parece deslumbrado por las mujeres tanto que usa su pluma para dibujar lo más íntimo de ellas, la entereza única que percibía, sus vidas. El alma femenina que tan bien conocía.

Era un gran analista de las personas en aquella España pobre. Mantuvo un análisis pesimista pero valiente sobre los males de España, sobre las mujeres heroicas que sacan sus familias adelante, sobre las mujeres que mantienen la apariencia, las mentiras aparentes de  disfrutar palcos en el Teatro Real para ver la ópera aunque no puedan cenar, mujeres que en “Misericordia” se dedican a mendigar o mujeres como las de  “Fortunata y Jacinta” en la que hace una descripción perfecta de dos tipos de mujer: la aristocrática y la mujer del pueblo llano.

Y hoy con motivo de su 173 aniversario del nacimiento del escritor grancanario, el curador de esta Exposición, Diego Casimiro, ha querido celebrarlo con una colectiva de gran belleza, de deleite estético, y para ello se ha inspirado en los personajes femeninos de sus novelas, en esos seres humanos que dan vida a las obras de Galdós.

Ha  invitado a una treintena de creadoras que han evocado lo visual dentro del escrito. La trascendencia de las protagonistas, la trascendencia de su vivir y los misterios internos de su sinvivir. Los conflictos de los mortales.

Han interpretado la mirada, la fantasía y la ilusión, la sensación escondida de encuentros y desencuentros. Los deseos pequeños y los miedos grandes. La fragilidad del mundo interior hecho de palabras escritas.                                    
Una exposición de mujeres que recrean a mujeres. Tratadas en algunos casos desde el academicismo, y en otras desde las técnicas pictóricas más actuales, a la mujer enigmática y a la soñadora, la vitalidad y el sufrimiento, la atmósfera y el drama de la mujer en  la España anquilosada del siglo XIX.

Nos exponen la mujer rebelde, la que quiere levantar la voz, la que lucha frente a las coacciones nefastas de un clero que las dominaba condenando la carne y la pasión al pecado. Mujeres fantasmales que tratan de escapar de tanta servidumbre.
Descubrimos a través de óleos y pasteles, esmaltes, acrílicos, texturas y pan de oro, a través de espátula o pinceles con un tratamiento realista, simbolista o vanguardista, la elocuencia de mujeres apenas siluetadas, mujeres imaginarias.

Las pasiones reprimidas y los amores no correspondidos. El toque erótico y la iconografía religiosa, las voces y los silencios, el filo de la nostalgia de esos seres literarios, casi humanos que vive en nuestra conciencia.

Estamos ante una exposición que une dos artes, que recrea el diálogo entre la literatura y pintura, entre lo social y lo individual y nos proporciona un cierto impulso romántico.

Una exposición representada por artistas nacionales y extranjeras, un homenaje a D. Benito Pérez Galdós diversa y con carácter. Contemplamos el sufrimiento y el gozo, la rebeldía y la servidumbre de mujeres que son apenas presencias, mujeres imaginarias, mujeres con la audacia y la fuerza que supo retratar Benito Pérez Galdós con tanta certeza.

Una exposición colectiva que podrán ver EN EL CENTRO COMERCIAL LAS ARENAS HASTA EL DÍA 31 DE OCTUBRE. 

sábado, 15 de octubre de 2016

Bob Dylan, Nobel de literatura 2016

Por Eduardo Sanguinetti @soluterionte, Filósofo y poeta.

Bob Dylan, un talentoso poeta popular, gana el Premio Nobel de Literatura 2016. 
Las letras de sus canciones y el sonido de su música, accionó cual alarido de una
 generación (la del /50 y /60), indignada y harta de guerras, de segregación racial, del hambre en el mundo, de educación caduca, de depredación de la naturaleza, de justicia para pocos y de las desigualdades siempre.

El Nobel, otorgado, a un poeta de la Generación Beatnik: Bob Dylan, fundador de memorias, que interpreta su poesía bajo la forma de canciones, tal como hacían los antiguos griegos, que solían acompañar sus obras con música.
Toda creación poética es histórica; todo poema es apetito por negar la sucesión y fundar un reino perdurable. Si el hombre es trascendencia, ir más allá de sí, el poema es el signo más puro de ese continuo trascenderse, de ser permanente imaginarse. El poeta es imagen porque se trasciende, tal el caso de Dylan.
La poesía nace en silencio, en el no poder decir, pero aspira irresistiblemente a recuperar el lenguaje como realidad total. El poeta vuelve palabra todo lo que toca, sin excluir al silencio y a los blancos del texto. El poema acoge al grito, al giro de vocablo, a la palabra infectada, al murmullo, al ruido y al sin sentido: no a la in-significancia.
En una época en la que el sentido de las palabras se ha desvanecido, estas actividades no son diversas a las de un ejército que ametrallase cadáveres.
Dejo un fragmento de una poesía devenida en canción de Dylan, lo dice todo para los “Nadie” que gobiernan en este mundo y sus acólitos escribas, con perfil de intelectuales del podio del neoliberalismo:
“…No puedo evitar avergonzarme
de vivir en un país
Donde la justicia es un juego.
Ahora todos los criminales
con sus trajes y corbatas
Están libres para beber martinis
y mirar el amanecer…”
Bob Dylan (Hurrricane, 1976)
Mientras tanto la vida, en Argentina y el mundo, sigue su derrotero de domesticidades intrascendentes. La Reina Máxima de Holanda, nacida en Argentina, devenida en ciudadana holandesa, pasó por Buenos Aires, como asesora especial del secretario general de la ONU, Ban ki-Moon, en Inclusión Financiera para el Desarrollo y lanzó frases altisonantes en una conferencia de prensa en la Quinta de Olivos. Frases inaplicables hoy a la “realidad argentina”. A un pueblo hambreado y reprimido, es absurdo hablarle de “ahorro”, cuando no llegan con el magro sustento, percibido mes a mes, a pagar su techo… si es que lo tienen. Dylan le dedicaría un poema mínimo a la reina Máxima.
Macri en tanto, manifesta su intención de ir por la reeleción en 2019. Parece que la mentira, la incompetencia, la frivolidad, la represión y la libertad de expresión ausente, son un condimento perfecto para perpetuarse en el poder, ¿sobrevuela el Síndrome de Estocolmo por Argentina?… ¿habrá escuchado y leído a Dylan este financista offshore?
Como hombre dotado de mis elementos constitutivos, dueño de mí mismo aún, elevado más allá de la cotidianeidad y del pasajero sentimiento de cosa archivada, como integrante de la Generación Beatnik, denunció este sistema neoliberal en su cenit. Me sirvo de la justiciera arma de la idea y del ideal, en Tiempo de Poesía, contra la bestialidad de un sistema manipulador y con graves patologías, que está llevando a cabo un holocausto en las sombras, al pueblo argentino, que obedece ciegamente los mandatos de quienes dictan y rigen sobre sus existencias anestesiadas y en ausencia de sentido vital.
A quienes opinen sobre lo que sea, debemos exigirles respeto, al que he definido en mi ensayo Alter Ego (1984, Ed. Corregidor), como “el sentimiento de la libertad de los otros, de la dignidad de los otros, la aceptación sin ilusiones, pero también sin la menor agresión o la menor hostilidad y desdén por un ser tal como es”… la libertad de una comunidad para expresarse es un derecho inalienable, hoy eliminado, para protegerse de las arbitrarias y violentas acciones represivas de gobiernos mentirosos, agoreros del síntoma, esclavos de la metáfora en que han convertido este tiempo y sus pasajeros… al margen del Rock and Roll y su clave revolucionaria original.
Miles viven hoy aún en un mundo de cuentos y fábulas, donde el mañana está lejos, pero lo hacen en un mundo muerto, con cobardía para enfrentar este mundo nuevo, con circunstancias absolutamente nuevas, que precisan actitudes absolutamente diferentes a las utilizadas para existir en un mundo que ya no existe, salvo en la memoria de los que no se habitúan a este incierto presente que transitamos.
Hemos vivido enfrentamientos armados y de ideas, censuras, exilios… Hemos visto morir a miles luchando por ideales que jamás se cristalizaron… Todo ha continuado, en la realidad, todo ha cambiado, en la realidad, todo ha cambiado en verdad… El dolor por el absurdo nos atraviesa.
Basta todo un aparato de publicidad montado, apuntalado por las corporaciones económico mediáticas, para que casuales Don Nadie, lleguen a puestos en el pasado considerados de trascendencia… y remitirse a ser un Selfie o una gigantografía al borde de alguna autopista, mostrando sus sonrientes y espantosos rostros siliconados y coquetos, con frase asimilada, breve, vacua y un tanto estúpida, como: “cambiemos”, para desatar el clamor de una comunidad que los votará, coronando su mediocridad en estos gobernantes, enemigos de lo popular, que Dylan, en su obra, representa de manera concreta y absoluta.
El Nobel de Literatura, ganado por un poeta popular como lo es Bob Dylan, conduce a un enfoque coherente, una concepción dinámica de la ideología de la cultura, y de su significado para aquellos de nosotros que, a nuestra manera, creemos en el rock ‘n’ roll como el movimiento cultural y popular más importante del siglo XX, y puede ser descrito en términos de cohesión sólo si se trata de algo más que un mero entretenimiento de consumo y travestismo.
En su origen, fue marginal el “movimiento Beatnik”, al que se asimiló Bob Dylan. Se enfrentaron con su poesía al sistema capitalista y sus víctimas: los invisibles. Sus detractores fueron el poder político, religioso y burgués, asesinos de la vida.
Todo está presente en el futuro que aguarda concretar el deseo de vivir en poesía, cualquiera sea el rol que elegimos para transitar esta existencia.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Lili Marleen - Marlene Dietrich, Historia de una canción

https://www.youtube.com/watch?v=wkGdRwECjN0

Marlene Dietrich, fue una actriz  alemana que adoptó la nacionalidad estadounidense. Considerada como uno de los más eminentes mitos del Séptimo Arte, fue una de las primeras estrellas en recaudar bonos de guerra y de entretener a las tropas de Estados Unidos en el frente de guerra.

Lili Marleen, una canción que representa el espíritu de una época. Una canción inmortal. 
.
¿Cómo nació esta canción? Se cuenta que el soldado alemán Hans Leip tras ser trasladado durante la Primera Guerra Mundial al frente ruso compuso una poesía en la que recordaba a su novia Lilí y en la que narraba como se despedían ambos en el portalón del cuartel. Aunque uno dicen que fue su novia otros que era una enfermera amiga.

Lo cierto fue que los poemas fueron publicados en una colección en el año 1937 y le llamaron la atención del compositor Norbert Schultzer, reconocido autor, cuyas composiciones habían tenido una gran acogida por parte de la crítica y el público alemán.

El poema de Liep se titulaba “Das Lied eines jungen Soldaten auf der wacht” (La canción de un joven soldado de guardia)  Schultzer le puso música ese mismo año con el nombre de “La chica bajo la farola” y no con el que ha pasado a la historia. En aquel momento la popularizó la cantante Lale Anderson. En 1945, la actriz y cantante Marlene Dietrich también grabó una versión en inglés.

Ya comenzada la Segunda Guerra Mundial, un suboficial alemán que tenía el disco lo dejó oír en una reunión en el Cuartel. Y gustó tanto a sus compañeros que fue adoptada como canción de la compañía. El grupo fue enviado en 1941 al norte de África. Y uno de los oficiales que había sido destinado a Belgrado se llevó el disco y desde allí emitió la canción por primera vez el 18 d agosto d 1941 dedicándola a sus compañeros que se encontraban en el desierto norteafricano. A Rommel le gustó mucho la composición y pidió que se incluyera habitualmente en las emisiones radio.

Comenzó a tener un gran éxito y desde todos los frentes llegaron peticiones para que se emitiera. Y así se hizo, durante un largo tiempo, como cierre de la emisión.

Se tradujo a otros idiomas y fue interpretado por diversos cantantes; hombres y mujeres. Marlene Dietrich grabó una famosa versión de Lilí Marleen. Su característica voz fue luego satirizada. De ese modo se transformó, según los países en marcha militar, canción deportiva militar o simplemente cántico de cuartel. 

Es la canción de guerra más popular hasta hoy conocida.

No hay que olvidar que la música, la pintura y las letras en general tuvieron gran importancia durante la Segunda Guerra Mundial, quizás porque era la única salida ante la crueldad con la que se enfrentaban.

Fotos: Escultura de homenaje a Lili Marleen y Lale Andersen en Langeoog, Alemania y la actriz  Marlene Dietrich 


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jueves, 29 de septiembre de 2016

“VIAJE A LA NADA”, Elsa López

Sobre mis hombros colocaron dos alas de metal.
Dos alas de metal blanco.
debajo un valle de cemento
Y el sol por el oeste al declinar el día.
                                                16 de febrero de 2012 a las 17.40

Hay un baile en la pista de hielo
cuando se cruzan los aviones por el aire.
Hay una danza parecida a otras danzas
cuando el timón de dirección se mueve en el encuentro
como si fueran tiburones en un deslizamiento macabro.
Sobre la pista sus aletas van y vienen,
se entrecruzan y deslizan.
Como si el mar fuera una imagen errónea
de una verdad suprema, incuestionable.
Viernes 17 febrero. Aeropuerto de Oslo

Al pasar por delante del espejo
se vio el perfil, caídos los pechos,
la barriga hinchada, la cara
enrojecida, enrojecida la frente y
las mejillas, los ojos enrojecidos
más aún que la frente o la barbilla.
Y se odió a sí misma. O no.
No lo supo muy bien.



El pasado 22 de Septiembre se presentó en el Museo Poeta Domingo Rivero, Las Palmas de Gran Canaria, el último libro de poemas de Elsa López “Viaje a la nada”     

Y la poeta, Elsa, con ese gesto tan suyo, tan dulce, nos cuenta que su libro se gestó en su viaje a los territorios helados de Noruega, que transforma en una experiencia existencial que conduce a la vida, lo sensual, lo etéreo, lo efímero y a lo peor, al frío. En “Estas tierras vacías para nadie / Para nadie tanto resplandor/ Tanta luz para nadie. /

La luz y el sonido, el blanco y el silencio, la soledad y la nada, siempre la nada y la soledad sosegada, casi bondadosa es lo que siente, de modo especial, Elsa López cada vez que se enfrenta al poema. En “Viaje a la nada” los poemas están escritos con un lenguaje que revela no sólo lo buscado, sino también lo no sabido nos revela: La grandeza de la eternidad y el simbolismo de la muerte.

“Viaje a la nada” surge de la visión interiorizada y el acercamiento al mundo del paisaje, del viaje, de los aeropuertos, barcos, hoteles… Una treintena de poemas escritos a modo de diario en el que traza el origen y el acontecer, la verdadera naturaleza del ser humano.

                “Viaje a la nada” Es un libro de poemas publicado por ediciones Hiperión que lleva unas preciosas ilustraciones de Irma Álvarez – Laviada. La magnífica presentación del libro la hicieron los escritores José M. Junco y Elisa Rodríguez Court.

Ha ganado Elsa López numerosos premios literarios nacionales e internacionales y sus poemas han sido traducidos a varios idiomas.

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com


domingo, 25 de septiembre de 2016

“Final en forma ordenada”


Por Eduardo Sanguinetti, filósofo

Quizás estimados lectores les agradaría que no haya escrito este Editorial a modo de Réquiem o tal vez coincidan en sus términos, pero no puedo dejar de hacer mención del poder de las bestias, de la justicia criminal, de la avidez burguesa, de la cobardía de los pueblos, de la hipocresía e inutilidad de organismos internacionales que sarcásticamente “bregan por la paz” y “la igualdad de derechos de los hombres”, de la genuflexión de las corporaciones periodísticas del mundo y de los intelectuales esclavos, que impulsan y justifican el estado de guerra concreto y virtual permanente, instalado en este pobre planeta globalizado y caótico.

Quisiera agregar además que la humanidad se está cocinando un porvenir con los miembros paralizados, los nervios destrozados y la cabeza congelada.

Hago mención también de la ley utilizada por los poderes cual corteza que legitima delitos, las neuralgias sociopolíticas. ¡Ah! y no olvido a los distribuidores de premios, en nombre de la simulada hermandad de todos los hombres: academias escleróticas instaladas para justificar la ubicuidad de ausencia de sentido vital en este mundo que ya no se comprende.

¿O bien debo hacer una apología de mesías inversos? O dedicar unas palabras a presidentes offshore, a los mercaderes de armamentos y de drogas, a las top models como mercadería de intercambio de la imagen de la actualidad, a los notorios periodistas negociables que llegan a la noticia cuando todo ha pasado o simplemente la inventan, a los empresarios que se legitiman en la estafa, a la irreflexión y la bajeza, a la vejez como horror ejemplar, al suicidio de los pueblos.

No hago más que arrojar algunas palabras: aislamiento, genocidio, degeneración, vulgaridad, prostitución… Hago hincapié en el espectáculo de la existencia que un día en un solo instante, en el instante decisivo, arrojará al hombre al espejo que ya no reflejará su imagen.

No deseo hablar de imperios en putrefacción, ni de religiones, ni de repúblicas estúpidas, ni de tratados entre naciones, ni de amor a la patria, ni de abyecta neutralidad, pero no puedo evitar sonreír ante quienes gobiernan este mundo o los poderosos de turno.

¡Horror!: una humanidad cómplice y cobarde, hombres que consumen toda la basura que se les ofrece, mandarines y mandaderos, con la pobreza de sus necesidades.

Criaturas de la degradación, criaturas de la agonía, todo es claro, nada comprenden.

La resurrección de dioses y demonios crece cuanto crece la incertidumbre. En ella afloran al mismo ritmo todo tipo de creencias y descreencias, que crecen en su propio ocultamiento, del mismo modo que los desastres ecológicos, la extensión de un apocalipsis, se sustenta en siglos y siglos de valores que contemplan y predestinan holocaustos cotidianos, frente a los que la indolencia de esta civilización, que descree lo que supone superado, convirtiéndose en cómplice de los delitos que se perpetran minuto a minuto, en nombre del entendimiento y el ensimismamiento de la diferencia en relación.

Una situación de bajas defensas perfecta para el advenimiento de todo tipo de nostalgias de disciplina o de obsesión de diferencia: abierto el estado de cosas a fundamentalismos, racismos, academicismos y mesianismos camuflados de progreso… de huidas hacia atrás o hacia delante, en naturaleza, cultura y vida.

Así pasan los días y las horas se convierten en asuntos negociables, todo tiene valor en moneda. El mercantilismo impuso su sustancia, sentenciada la calle por el prostíbulo político que promueve a sus “héroes” en la pantalla chica… o tal vez en las denominadas redes sociales.

Hay demasiados muertos sin vigencia y la vida guiña su ojo económico donde la mesa de enlace nunca consigue desenlace.

En medio del drama hay numerosos premios. La gente dice estupideces en 3D: un imbécil, un candidato, una clave… qué importa, adoran la justicia cuando está de su mano.

Previsible final a todo celuloide, donde las campañas políticas las impulsan dobles prestigiosos de un circo mediático de consecuencias imprevisibles para la salud mental de un pueblo que baja la cabeza. La verdad fue violada en toda su evidencia, ¿no es razón suficiente?

La realidad se transformó en sujeto del destino, mientras el sujeto es apenas su objeto: absoluta crisis de lo absoluto.


Paralizados en la anarquía de la página, el origen cierra sus puertas, y la tierra de nadie recoge el desperdicio de restos humanos, que respiraron la atmósfera podrida de este tercer milenio.

martes, 20 de septiembre de 2016

1 poema de Dylan Thomas. Bilingüe con video

La vida y la muerte constituyen desde sus primeros poemas el tema central.

https://www.youtube.com/watch?v=1mRec3VbH3w

No entres dócilmente en esa noche quieta
No entres dócilmente en esa noche quieta.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.
Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.
Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.
Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.


Do not go gentle into that good night
Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.
Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.
Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.
Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.
Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.
And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.

Dylan Thomas, Poeta galés nacido en Swansea, en octubre de 1914- 1953
Heredó de su padre, un profesor y frustrado poeta inglés, la capacidad intelectual y literaria.
Poco tiempo después de terminar estudios básicos se casó,  y con el fin de sostener su familia, alternó la actividad literaria con trabajos diversos como actor, reportero, guionista y periodista.
Nos dejó una amplia obra con 600 páginas de guiones para radio y televisión, veinte relatos cortos y 450 poemas, "treinta de ellos de los mejores de su tiempo", en opinión de John Goodby, profesor del departamento de Lengua Inglesa de la Universidad galesa de Swansea

Su primera colección poética "Dieciocho poemas", data de 1934. Siguieron luego, "Veinticinco poemas" en 1936, y "Mapa de amor" en 1939. Después de la Segunda Guerra mundial se dio a conocer  como brillante poeta y dramaturgo, mientras ocupaba una plaza  en la BBC de Londres. A partir de 1950 realizó varias giras de recitales poéticos por los Estados Unidos."Muertes y entradas" en 1946, "En el sueño campestre" en 1951 y "Bajo el bosque lácteo", publicada después de su muerte, constituyen la parte más importante de su obra.

Imagen: El poeta y narrador Dylan Thomas, durante una de sus grabaciones de radio.




domingo, 18 de septiembre de 2016

Algunas aclaraciones sobre el Burkini, Nazarín Armanian

¿Cómo se bañaban las musulmanas hasta el invento del burkini en 2003?

Para empezar, es preciso hacer algunas aclaraciones:

.Los musulmanes pueden ser practicantes en diferentes grados, laicos o ateos. El dios del dinero y el individualismo del capitalismo han ganado terreno a la espiritualidad, la tolerancia y la solidaridad.
.El islam comparte posición con el judaísmo y el cristianismo sobre el lugar de la creación para que sirvan a la “quietud del hombre” (Corán, 30:21), o para que “Adán no esté solo” (Génesis II: 18 y 22).

.El islamismo es un movimiento político de la extrema derecha sunita y chiita del Islam,  -como lo son el nacionalcatolicismo y el sionismo-, y utiliza los conceptos defamiliamujer y comunidad para llevar adelante una agenda política al servicio de las clases privilegiadas.


.El velo –prenda que cubre el pelo, la cabeza y el cuello de la mujer-, es la bandera política de dicha fuerza, independiente de la conciencia de sus portadoras.

.La prenda que llevan sobre su cabeza millones de mujeres, como las kurdas, tayikas, paquistaníes o senegalesas, complementan su indumentaria: son un signo de identidad étnica (como el sari o el tul de las ghashghaei) o una señal exterior de la subordinación de la mujer al hombre (Biblia-Corintios 11:1-10).

.El Corán (24, 59), desvincula el velo de la fe y reza: “Las mujeres que han llegado a la menopausia no cometen falta al no ponerse sus velos siendo ya adultas…”

.Poner el velo a las niñas a partir de los siete u ocho años significa que ya pueden contraer matrimonio, puesto que ya son mujeres. En cuanto a las obligaciones, que no los derechos: por naturaleza, ‘padecen’ enfermedades mentales incurables y, aunque sean doctoras en física nuclear, son tratadas por ley como menores de por vida, necesitan la tutela y el permiso de un varón para trabajar, estudiar, viajar, ingresar en un hospital, casarse, etc. Incluso, no tienen derecho a ser tutoras de sus propios hijos. Eso sí, los códigos penales religiosos les aplican la ley como personas adultas. La niña con el velo, tendrá que dejar de jugar, saltar, escalar, bailar o soltar una carcajada en público. Para los fundamentalistas, si una chica se quita el tul, se convierte en una cualquiera, en una mujer pública.

.¿Sería Sadiq Khan alcalde de Londres si los musulmanes estuvieran obligados a llevar el velo?
.Una vez que los integristas destruyeron las conquistas feministas allá donde gobernaron, las mujeres reaccionaron e introdujeron cambios en el velo integral para no perder el espacio público. Por ejemplo, le añadieron mangas para poder trabajar, conducir, estudiar, etc. El burkini es una innovación en el marco de la segregación que rompe la prohibición de bañarse enseñando la carne. Esta prensa está más cerca del bikini que del burka, pues las mujeres y los hombres recatados deben llevar ropa ancha para disimular sus curvas.

.El hecho de que la mujer con burkini de la playa de Niza, tras ser acosada por la policía, decidiera quitarse la prenda y mostrar sus brazos “desnudos” a cambio de permanecer en la playa, manifiesta la paranoia de las autoridades del país. Desconocen, además, el significado de los hechos religiosos y sociales de este grupo de ciudadanos. ¿Se hubiera atrevido la policía a arrancar el thobe al jeque qatarí Hamad Al Thani, dueño de Al Jazeera (el canal portavoz de Bin Laden y ahora del Estado Islámico), y de varias instituciones deportivas y bancos?

.El burkini sigue vinculando el atuendo con la sexualización del cuerpo de la mujer. La fuerza del alineamiento que reflejan las palabras de su inventora, Aheda Zanetti, así lo muestran: “Me gusta caminar e ir detrás de mi marido, porque yo soy el motor y he elegido serlo. Quiero que él se lleve todos los méritos porque yo soy una triunfadora silenciosa.” Estas son las palabras de una libanesa que vive en Australia.

.El hábito de las monjas es el uniforme de una peculiar tropa espiritual  -que no de todas las mujeres cristianas- del imperio religioso dirigido por el Papa. Millones de niñas y mujeres musulmanas están forzadas por las autoridades del Estado o de la familia a llevar el velo como muestra de su obediencia a las normas en cuya redacción nunca les han dejado participar.
El abrazo de oso de las fuerzas progresistas

.El principal y el error más grave del veterano movimiento feminista iraní en 1979 fue justamente pensar que el tema de la imposición del velo carecía de importancia, mientras que la batalla tendría que centrarse en defender la patria de una agresión militar de EEUU. Los defensores españoles del velo (que no se visten como sus abuelas y abuelos) deberían leer la historia del feminismo de Oriente Próximo y dejar de hablar de la inexistente mujer musulmana desubicada en el espacio y en el tiempo. ¿Saben que Irán, un país musulmán, contaba en 1923 con un ministro comunista y activas organizaciones feministas? ¿Saben que en 1968 la doctora Farrojru Parsa dirigía la cartera de Enseñanza y Educación? O, quizás, ¿saben que en 1974 hubo un Ministerio para los Asuntos de la Mujer, décadas antes que en España?

.El ‘fuerte abrazo del oso’ de los islamólogos-laicos-progresistas-europeos a las musulmanas que, desde su esquizofrenia ideológica, el desconocimiento o el afán de mantener sus puestos de expertos en los centros de poder, identifican a cientos de millones de ciudadanos de los países musulmanes con ésta temible minoría de derecha extrema fanática y oscurantista.

.La libertad de elección no tiene en cuenta los complejos mecanismos de dominio y coacción, reflejados en el libro Mi marido me pega, lo normal. Las mujeres que no pueden casarse sin la firma de su tutor varón, ¿qué libertad de elección pueden tener? Algunas feministas defienden el burka, prenda obscena, peligrosa y humillante que convierte a la mujer en un bulto sin identidad, además de provocarle numerosas enfermedades capilares y de visión, ya que la prenda“disimula las actividades prohibidas de las activistas”.

.“La talla 34 asfixia como el velo” afirman, queriendo denunciar la tiranía de la moda, como si en los países musulmanes no existiera la moda, o lo que es peor, la cirugía estética plástica. En ninguna parte del planeta se ha flagelado, multado o encarcelado a ninguna mujer por no llevar la talla 34, pero sí a aquella que se ha negado a cubrirse con el velo. La sudanesa Lubna fue condenada a 40 latigazos, no por ponerse bikini, sino por llevar pantalones.

.Dicen: “Obligar a las mujeres a quitarse el velo viene a ser lo mismo que obligarlas a llevarlo”. En ningún país del mundo sucede lo primero.

.Se despolitiza la ausencia de muchos derechos de las mujeres musulmanas, vinculándolas con estériles debates sobre su cultura y religión.

.Los estados intervienen en el modo de vestir de los ciudadanos. En Barcelona se multa a los hombres que andan con el dorso desnudo y en Alemania a quienes se ponen determinados uniformes.
.¿Prohibirlo? Paralelo a otras medidas económicas, sociales y educativas, sí que habría que prohibir actos como la pedofilia, que incluye casar y violar a niñas-esposas de diez u once años; el maltrato a las personas y animales; o que unos padres puedan dejar morir a un hijo porque “la transfusión de sangre es un pecado”.

-El velo debería estar prohibido en los colegios primarios y autorizado en los institutos siempre que vaya acompañado por debates abiertos dirigidos por el personal instruido.

En esta tremenda guerra sobre el cuerpo de la mujer, no hay oportunismo que valga

Tomado del periódico Público.es