jueves, 21 de julio de 2022

Recordando a una poeta: Ana Déniz. Santa Brígida

 

Publicado el miércoles, 14 de noviembre de 2012


La cólera vieja/ y sumisa que se agolpa/en mi puño prieto, /rojo, tenso pequeño;/como semilla germina,/revienta y florece diáfana/al roce del rayo blanco… Ana Déniz

Ana Déniz era la bibliotecaria del pueblo de Santa Brígida, y además era una gestora cultural, una persona con poder imaginativo que animaba a músicos, a grupos musicales, a fotógrafos, a escritores: Propiciaba el diálogo cultural.

Pero sobre todo era una poeta intimista, una poeta que amaba el amor y la naturaleza, y tanto describía un amanecer frío como un invierno de su tierra, como un día transparente lleno de luz o un paisaje de palmeras, de árboles. Lugares de su tierra, como de la ficción.

Y pudimos comprobarlo en el homenaje que se le hizo el pasado sábado en la Casa de la Cultura del pueblo que la vio crecer. Un acto que fue amparado por el Ayuntamiento de Santa Brígida y amenizado por la música en vivo de un grupo musical. Y dirigido por Rubén Díaz que lo llevó con entusiasmo pero al mismo tiempo con una emoción contenida y organizado por los  escritores José Miguel Junco y Santiago Gil.  Asistieron al acto, vecinos y amigos gente de la cultura. Y poetas que señalo a continuación porque ellos fueron los que pusieron la voz a unos poemas de Ana pero también leyeron otros dedicados a ella. Un recital repleto de tanta belleza que enseguida se hizo grande, más íntimo.
 
Marcos Alonso, Antonio Arroyo, Aquiles García Brito, Javier Cabrera, Nicolás ángel Díaz, Santiago Gil, Juan Francisco González, Isa Guerra, Pepe Junco, Felipe Landín, Félix Martín Arencibia, Leonilo Molina, Tino Prieto, Ángel Ramos, Purina Santana, Dunia Sánchez, Pedro Socorro y Rosario Valcárcel.
Y estos son algunos de los poemas que se leyeron, que recorrieron la palabra de Ana Déniz, su poesía: 

Cuando pintas los bordes de la silueta/y sigues el camino sinuoso del color;/la mariposa etérea y cristalina del arte/que crece y vive donde gestan a los astros,/guía tu lápiz a través de la perlada hoja…

Hoy,/tus palabras/transeúntes/no jugarán/en las calles/de mi mirada,/ni correrán/extasiadas/por las aceras/de mis ojos,/ni bailarán/en sus pupilas…

Cuando las olas rompan en la orilla de mi corazón,/cuando el mar salado cure mis oscuras heridas,/cuando el agua se filtre en la arena de mi piel… Ana Déniz

Ana Déniz una poeta que escuchaba su corazón y al mundo que le rodeaba. Una poeta que yo la recordaré con un diálogo reposado y una sonrisa tímida. Una poeta que permanecerá en la memoria de todos los que la conocieron.

rosariovalcarcel.blogspot.com

domingo, 17 de julio de 2022

LA FILA

Por Eduardo Sanguinetti




Cada minuto alguien deja este mundo atrás.
Todos estamos en “la fila” sin saberlo.
Nunca sabremos cuántas personas están delante de nosotros.
No podemos movernos al fondo de la fila.
No podemos salirnos de la fila.
No podemos evitar la fila.
Así que mientras esperamos en la fila.
¡Haz que los momentos cuenten!
Haz prioridades.
Haz el tiempo.
Da a conocer tus cualidades.
Haz que la gente se sienta importante.
Haz oír tu voz.
Haz cosas grandes de cosas pequeñas.
Haz sonreír a alguien.
Haz el cambio.
Haz el amor.
Haz La Paz.
Arréglate.
Asegúrate de decirle a tú
gente que las amas.
Asegúrate de no tener arrepentimientos.
Asegúrate de estar listo.
Asegúrate de estar listo.

blog-rosariovalcárcel.blogspot.com

miércoles, 6 de julio de 2022

FELIZ CUMPLEAÑOS FRIDA KAHLO,


El 6 de julio de 1907 nace en México Frida Kahlo. La pintora y poeta se convirtió en un símbolo nacional asociado al feminismo, la auto superación y el talento artístico.


 Ya sea que estuviera en París, New York o Coyoacán, Frida siempre vistió con el elaborado traje típico tehuano de las indias doncellas. Así como la realidad de su país la fueron modelando y definiendo, igualmente lo hizo su esposo, el muy conocido muralista, Diego Rivera. Si México era para Frida su verdadero progenitor, Rivera, 20 años mayor que ella representaba su hijo grande; ella solía llamarlo su pequeño bebe. Frida conoció a Rivera cuando todavía era una estudiante en el colegio. Un tiempo después, 1929, se convirtió en la tercera esposa de Rivera, un hombre que, abiertamente, fue diagnosticado por su médico incapaz para la monogamia. No falta el mencionar que, esta relación fue una unión poco convencional, problemática, sin embargo, apasionada , hubo infidelidades por ambas partes, separaciones e incluso, un divorcio en 1939 y la consecuente reconciliación, celebrando un segundo matrimonio en 1940. El amor de esta pareja se sometió a duras pruebas, pero como se demuestra en las raíces de la pintura El abrazo de amor, el amor de Frida por Diego fue tenaz. No obstante, el matrimonio no la protegió de los sufrimientos y padecimientos que caracterizaron su juventud, cuando un horrible accidente en autobús dejó su cuerpo fracturado y debilitado, prácticamente el resto de su adultez. La incorregible actitud mujeriega de Diego, llegó al colmo cuando se  relacionó con la propia hermana menor de Frida, Cristina. Ese hecho contribuyó a aumentar su dolor. 

-Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida, dijo una vez Frida, uno en el que un autobús me tumbó al suelo… el otro accidente es Diego. 


Fue un matrimonio que permaneció sin hijos y esto fue la fuente de muchas de las angustias de Frida, tanto como las infidelidades de Diego. Para Frida Diego era todo: mi niño, mi amor, mi universo.

Como artistas, la pareja era muy productiva. Cada uno consideraba al otro como el mejor pintor y pintora de México. Frida se refería a Diego como el arquitecto de la vida. Cada uno asumía con un profundo orgullo la creación del otro, a pesar de haber sido drásticamente diferentes en estilo y forma. 

El trabajo de Frida, algunas veces fantástico otras sangriento, ha sido definido como surrealista, al respecto una vez ella comentó que nunca había pensado en que ella era una surrealista hasta que Andre Bretón vino a México y me lo dijo. (El trabajo de Frida Kahlo es la mecha de una bomba escribió de admiración Bretón). Sin embargo, Frida evadía todo tipo de etiquetas, Diego por su parte, la definía como realista. Su principal biógrafa, Hayden Herrera, parece coincidir con él cuando escribe que, incluso en sus más complejas y enigmáticas pinturas, Lo que el agua me dio por ejemplo, Frida está con los pies muy sobre la tierra al representar imágenes reales de la forma más literal y directa. Como es el caso del arte típico mexicano, las pinturas de Frida hechos y fantasías se entremezclan como si fueran inseparables e igualmente reales, agrega Herrera. 

No sé si mis pinturas son o no surrealistas pero, lo que sí estoy segura es que son la expresión más franca de mi ser.

Frida escribió una vez: Como mis temas han sido siempre mis sensaciones, mis estados de ánimo y las reacciones profundas que la vida ha producido en mí, yo lo he llevado objetivamente y plasmado en las figuras que hago de mi misma, que es lo más sincero y real que he podido hacer para expresar lo que yo he sentido dentro y fuera de mí misma.

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Inf. redes sociales. 

viernes, 1 de julio de 2022

EL DIA QUE VIAJE A LAKE DISTRICT

  Por Pedro J. Valcárcel

 “Nada hay más molesto para el hombre que seguir el camino que le conduce a sí mismo”, decía Hermann Hesse en su novela, Demian. Sucede en muchas ocasiones, sobre todo cuando las heridas de la vida enfrentan la corrección con tu proyecto vital, mientras, el horizonte que marca el crepúsculo de los años venideros -ese incierto futuro a expensas de los designios del destino-, inclina la balanza, reafirmando los principios y acelerando las decisiones. De modo que con el único soporte de la ilusión, rescaté, una vez más, el impulso vivencial de la adolescencia, esa etapa en la que vivíamos felices ajenos a los posibles peligros que podían acecharnos, y sin más preámbulos, mes y medio más tarde, me reencontré con uno de mis sueños, paseando por Windermere, pequeño y pintoresco pueblo inglés, ubicado en la región de los lagos, distanciado de Manchester a 135 kilómetros, al noroeste de Inglaterra, tras cuatro horas de avión y casi dos horas y media de tren.

 A pesar de que en Junio los días se hacen más largos, allí los atardeceres, bajo un cielo generalmente cubierto de nubes, se tornan oscuros, los escasos clientes de las terrazas ubicadas en High St iniciaron el regreso a casa, a sus hoteles, o a las guest houses, abundantes en la zona, la calle desierta, mientras algo más abajo se podía divisar a la gente saliendo del supermercado, Sainsbury´s. Tocaba reponer fuerzas y descansar; la mañana siguiente abordábamos un tour que nos llevaría a lo largo de diez de los lagos más representativos en Lake District.



Tras el desayuno de rigor, me dispuse a dar una vuelta por el entorno, para aliviar la espera. El microbús nos recogería a escasos metros del hotel. Amaneció con tiempo desapacible, nuboso y con una ligera llovizna. Encaminé mis pasos hacia Mountain Goat, la agencia organizadora de los tours; tras una breve charla con una compañera de viaje procedente de Birmingham, el guía llegó con puntualidad británica, hizo una comprobación del número de viajeros, explicó los pormenores del día junto con algunas instrucciones útiles, y emprendimos la marcha. La carretera serpenteaba en medio de su estrechez, en franca armonía con el verdor del monte, como señalaba desde lo alto del castillo donde permanecía cautiva, Ana, la joven esposa de Barba Azúl, siguiendo el relato de Perrault, mientras el paisaje, sugería un regalo para los ojos. El guía apuraba su comentario acerca de las batallas que se libraron en la zona, en la época del emperador Hadrian, salpicado con algunas anécdotas trágicas relacionadas con los lagos, como el fatal accidente sufrido por un   intrépido navegante a los mandos de su lancha motora, tras haber batido el record de velocidad, y el infortunado accidente de dos jóvenes, en las heladas aguas de otro de los lagos. Historias reconvertidas en leyendas, que ayudan a entender la idiosincrasia de los habitantes de un área que en un tiempo no tan remoto fue industrial, y que actualmente vive del turismo.

Detrás, fuimos dejando a través de nuestra ruta, Windermere, Grassmere, Ambleside, con el intervalo de algunas paradas para tomarnos un café, disfrutar de un scone con mantequilla, u obtener algunas fotos con nuestro móvil. Entretanto, el sol nos obsequió una jornada tan agradable como, a decir del guía, inusual. Nos detuvimos en una mina donde se extraía la piedra que constituía el sustrato de los valles y montañas teñidas de verde, en simbiosis con la orilla del agua. El almuerzo en Keswick, celebrando su mercadillo semanal, marcó la penúltima parada. Poco después, abordamos el monumento neolítico de Castleringg Stone Circle, para finalmente desde allí, iniciar el regreso hasta Windermere.

Con la proximidad de la noche, el pueblo que durante la jornada previa pareció adormecido, recobró su viveza, las sillas y mesas de las terrazas, de pronto aparecieron ocupadas de gente joven y menos joven, la vida cobró vigor bajo un cielo plomizo, indiferente para los contertulios, un take away de un restaurante chino próximo a mí alojamiento, facilitó la cena.

Al día siguiente nos acercamos a la estación de trenes, en las afueras del pueblo. En su interior se hacía visible un letrero anunciando huelga, con los consiguientes cambios de horario. Si bien no supuso mayor contratiempo salvo una hora de retraso y dos cambios de trenes a lo largo del trayecto, antes de llegar a nuestra estación de Oxford Road en Manchester.

Manchester represent


ó el inicio de la Revolución Industrial. Fue la primera ciudad industrializada del mundo. De allí partió el primer tren que poco después portaría el algodón procedente de Liverpool. Y un siglo después, colmó sus fábricas de emigrantes italianos e irlandeses. No es pues extraño, que el símbolo que representa a la ciudad sea una abeja obrera, visible en Saint Peters Square, frente a la John Rylands Library. Desde allí se divisa uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Ayuntamiento, cuya planta baja alberga un hotel de lujo; siguiendo el camino hacia abajo, la ciudad universitaria, en la lejanía más próxima, la estela de enormes y modernos edificios, y si caminamos en el sentido opuesto, alcanzaremos Piccadilly Gardens, centro neurálgico de la ciudad. No es el epítome de una urbe hermosa y monumental, si exceptuamos algunos monumentos, como en el que se nos aparece Albert Fleming, nacido en esa ciudad.

Frente a Piccadilly Gardens, justo en la esquina con Oldham St, resuenan con fuerza unos buffles ubicados en el suelo a la entrada de una pequeña tienda, en la que se podían adquirir discos de vinilo y Cds, second hand, usados. De pronto me detuve, como si la vida parara por unos instantes atento a la escucha de la Balada de John & Yoko, en las voces de John Lennon y de Paul Mc Cartney, desoyendo la sentencia de John, según la cual “la vida es lo que sucede mientras estás planeando otros asuntos”. La zona comercial nos depara una ciudad vibrante que late bulliciosa, un melting pot entre un ir y venir de gente de todas las nacionalidades, una ciudad en libertad, en la que no es inusual el anuncio ruidoso a través de unos altavoces, de la representación de la piedad, ejemplificada en Jesucristo, mientras a escasos metros, una señora ataviada con su chador, implora a Alá, al cruzarse con una joven que descubre su abdomen debajo de un sugerente top. A escasos metros, un nuevo predicador, lee con la ayuda de un micrófono, su versión de la Biblia, y poco más allá un artista urbano con rastas en su cabellera, intenta hacer prevalecer su música por medio de su saxofón. Formas diferentes de entender la vida. Tampoco se adorna de grandes parques donde el césped brota de forma espontánea y los bancos de madera invitan al descanso y a la meditación, a la sombra de un árbol, con la mirada puesta en un estanque o en un pequeño lago. Tras bordear el Rockdale Canal, sorteando varios centros comerciales, dirigí mis pasos en la búsqueda de la catedral, otro de los edificios más emblemáticos de la ciudad, sin embargo, el azar quiso llevarme hasta Shambles Square, donde los cerveceros apuran sus pints en los pubs más representativos de la ciudad, el Sinclair y el Wellington. La plaza cubierta de mesas rectangulares con enormes tablones al unísono con algunas circulares, acogen a la multitud. Y como según el refrán, la curiosidad siempre anda en la búsqueda de la novedad, justo en la trasera de dicha plaza, contrastando con el bullicio previo, se nos aparece ubicada en el interior de un pequeño parquecito, la catedral de Manchester de estilo neogótico, en cuyo interior, con entrada gratuita, destacan sus vidrieras, el coro, la sillería y el enmaderado de su techo. Poco más arriba, Ancoats, barrio con ambiente alternativo, y mucho más abajo, Castefield, completan el recorrido.

 De regreso a Oxford Road, el ambiente en la terraza del Paramount, sugiere una media pinta de sidra, la tarde fenece y una repentina ráfaga de viento me azota todo el cuerpo. Dirijo la mirada hacia el infinito, de pronto la calle aparece semi desierta, sin coches en el horizonte más próximo ni viandantes a mi alrededor; allá a lo lejos, el destello de las luces de los semáforos, anuncian el final y el principio de un nuevo día. Como la vida misma.



 


domingo, 26 de junio de 2022

El pasado viernes, 17 de junio se homenajeo a la Mujer Destacada de Los Llanos de Aridane, 2022


El deporte ha sido desde la antigua Grecia hasta nuestros días el ejemplo de las virtudes que deben imperar en la relación entre las mujeres y los hombres. Eso que se llama “espíritu deportivo” y que debe enarbolar: competencia leal, deportividad, esfuerzo, tenacidad, afán de superación. Y constancia que es la palabra que define a la Mujer Distinguida de Los Llanos de Aridane. GLORIA MARÍA CÁCERES PULIDO

Nace en un lugar muy pequeño, hermoso, en Los Llanos de Aridane. Fue la décima entre diez hermanos. Pasó una infancia feliz jugando en el patio de su casa entre los charcos de luz y el olor dulzón de sus queridas plataneras del Llano de Argual. Estudia en el colegio Nazaret, “Las Monjas”. Siempre inquieta hiperactiva, dicharachera quería descubrir nuevos horizontes, innovar, encontrar todo aquello que fuera diferente.


Esteban, su padre, fue agricultor y ella recuerda que su vida estuvo ajustada a los ritmos marcados por la siembra de las huertas, la recogida de la cosecha, el cargar con las piñas de plátanos: Los ciclos naturales. Su madre, doña Juana, le trasmitió los valores de responsabilidad, generosidad y humildad. Con la complicidad de ambos marchó a Tenerife con su equipaje repleto de ilusiones para comenzar su formación universitaria, para estudiar la carrera con la que había soñado: enfermería. Pero la ausencia de un documento, logra que el destino la llevara a ser admitida solo en Educación Física. Y me confiesa mirándome con sus ojos verdosos:

– Me sentí perdida, no sabía bien a dónde iba, ni por dónde iba a transitar en el futuro, pero sabía que mi maleta y yo nos volveríamos a La Palma por mucho tiempo.

No se vino abajo. Había viajado con billete solo de ida y la idea de afrontar un reto inesperado le despertó una sensación de aventura, de pensar que quizás un ser superior iba a velar sus pasos por el mundo, una sensación de que quizás su nuevo mundo estaba en el Deporte. Tenía las ideas claras en cuanto a labrarse un posible porvenir. Y con un espíritu capaz de sacrificio, resistencia y coraje fue acostumbrándose al deporte y el deporte a ella. Y se dijo que ahí tendría que triunfar.

Pronto el talento juvenil, la entrega y ese don natural que posee Gloria María la convirtieron en una pionera en el acceso de la mujer en varios deportes: el ping pong, el voleibol. Consiguió la Licenciatura en Educación Física en la Universidad Politécnica de Madrid e impartió clases como profesora de Educación Física durante treinta años. Se hizo Entrenadora Nacional de Gimnasia Rítmica, y con un ideal definido se convierte en la primera instructora existente en Canarias en los años setenta.

El ejemplo que nos ha dado Gloria María es el del trabajo y la intensidad. La batalla contra uno mismo. Sus inicios fueron todo lo duro que cabía esperar en un tiempo en que la mujer no tenía participación en el deporte, en un tiempo en que era un campo exclusivo de los hombres. Algunas mujeres fueron víctimas de discriminación, pero su lucha y sus logros sentaron precedente. Las vacaciones de Gloria y sus ahorros siempre estaban dedicados a su formación hasta que se especializó como entrenadora. No existían pabellones y tenían que entrenar en los patios de los colegios. No importaba: ella tenía una voluntad de hierro y supo volar, crecer, saborear poco a poco sus triunfos hasta llegar a participar en 56 campeonatos de España. Su historia está plagada de triunfos.

La disciplina que Gloria María eligió constituye un deporte muy sacrificado, porque en solo un minuto y medio, sus alumnas han de demostrar todas sus capacidades: Y ahí están las chicas con el rostro sonriente, con el brillo y el esplendor de sus maillots, con esa belleza femenina y el carácter colorido y refrescante de un ejercicio efímero que intenta conquistar al jurado del campeonato, en una sinfonía de color y precisión, para alzarse con el primer puesto en su categoría. Después cuando triunfan algunos le preguntan a Gloria María:

– ¿Pero cómo lo consiguen? Y ella contesta:

– Para que mis alumnas alcancen el éxito, me hago cargo de sus aspiraciones, trato de impulsarlas hasta donde ellas quieren llegar. Y para ello yo he trabajado toda una vida y ellas han puesto ilusión, alegría, esfuerzo, sentido del deber, autodisciplina, responsabilidad, trabajo, trabajo y trabajo.

Y casi sin darse cuenta los recuerdos comienzan a aflorar en su memoria, a hacerse más vivos. Y añade:

– Gracias a la disciplina, el deporte logra superar las dificultades y las carencias de cada persona, a superar la belleza física y la del alma, ayuda a ganar la superior de las batallas del ser humano, la del espíritu. Y añade: – Mi lema es que deben formarse primero como personas y después como gimnastas.

La fuerza de voluntad de Gloria María lo dice todo, con sus cientos de trofeos, medallas, conmemoraciones premios, luchando siempre contra viento y marea, sumando triunfos. Ella, que tanto se negó a sí misma durante años, que midió sus fuerzas, que aprendió a dominar su temperamento y a deambular por el mundo, nunca deja de lado los momentos emotivos ajenos y propios: la alegría ante los éxitos y los llantos ante los desalientos, los fracasos, la falta de recursos…Ella sabe abordarlos con ese lado suyo tierno y sentimental. Y me confiesa llena de ternura:

– Mi mejor recompensa y satisfacción ha sido y será el apoyo, la confianza de cada familia depositada en mí y sobre todo el agradecimiento y el amor que me han mostrado cada una de mis gimnastas en toda mi carrera profesional. Con ellas hemos recorrido España entera acompañada de los padres de las niñas que, curiosamente fue en la mayoría de los casos tanto para las niñas como para los padres su primer viaje.

Al tener a su segundo hijo se retira de la Gimnasia rítmica y continua en la docencia. Jubilada regresa a La Palma y comienza a trabajar con un Grupo de la Tercera Edad. Un trabajo que en Gloria María caló hondo. Lo recuerda como una experiencia gratificante en la que disfrutó mucho, quizás porque su amor y su entrega no dejaron de manifestarse a tantas y tantas personas que la observaban con ojos de infantiles.

Se casó a los diecinueve años y muy pronto nació su primogénita. Y hablando de los hijos me comenta orgullosa:

-Tengo cuatro nietos, de las cuales la mayor de doce años ha seguido mis pasos y es actualmente Campeona de España en su categoría.

-Pero uno de esos días que guardo en la memoria fue traer la Gimnasia Rítmica a mi casa, a mi origen, a Los Llanos de Aridane, creando en el 2003 el Club de Gimnasia Rítmica Orisela, al frente Dulce María Pérez Gómez. Y llevar el nombre de nuestro pueblo a lo más alto de España ostentando la Medalla de Bronce en el Campeonato de Conjuntos en el 2015, celebrado en Zaragoza. Y más diplomas 2016, 2017. En el 2021 Martina Gómez Lorenzo logró alzarse con el título de Campeonas de España, la Primera Medalla de Oro que lograba La Palma en toda la historia.

El ejemplo que nos da Gloria María es el de una mujer con una mirada comprometida, empeño y gran dedicación a sus proyectos, a sus actividades profesionales. Sus méritos y condecoraciones son incontables. En particular, esos logros cosechados por la gimnasia en la isla de La Palma suponen que desde 2006 se haya registrado una participación activa en todas las competiciones insulares y regionales, obteniendo clasificaciones de pódium, y consiguiendo posicionarse como campeonas y subcampeonas de Canarias en muchas ocasiones, tanto en individual como de conjunto.

En la búsqueda de la belleza, el ritmo y la perfección de la Gimnasia Rítmica, tomó la decisión de iniciar un viaje, una travesía que conmueve, fascina e interroga sobre el sentido del Deporte en la vida individual y colectiva de la isla de La Palma y de nuestro país. Ha sentado precedente e inspiración, ha abierto el camino para que otras sigan su estela.

Hoy, Gloria María es todo un referente del deporte, una entrenadora constante, un símbolo de estímulo, motivación y empoderamiento para España, La Palma y sobre todo para su pueblo, Los Llanos de Aridane que hoy la homenajea con la distinción de Mujer Destacada.

Gracias Gloria María Cáceres Pulido, gracias al Excelentísimo Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane y especialmente a la Concejalía de Igualdad. A la labor de la concejal Elena País y Susana Díaz Luís, al equipo de trabajo por haber confiado un año más en mí.

En la Fotografía, Gloria María Cáceres Pulido con Rosario Valcárcel

lunes, 20 de junio de 2022

LA ESCRITORA ROSARIO VALCÁRCEL EXPLORA EN SU NUEVA OBRA LOS TERRITORIOS ÍNTIMOS: LAS PROFUNDIDADES DEL PLACER


por Jesús Ruiz Mesa


Con un lleno absoluto de público interesado en asistir a la presentación en la Casa de Colón, la nueva obra de la escritora grancanaria Rosario Valcárcel, Territorios íntimos: las profundidades del placer, fue presentada la tarde del viernes 17 de junio en el salón de actos de la emblemática Casa de Colón de la capitalina Vegueta.

En la mesa de presentación intervienen el psicólogo Alejandro Croissier, el editor Juan Calero Rodríguez, el autor de la imagen de la portada, pintor Ángel Gustavo Cabrera, y Rosario Valcárcel. Durante las intervenciones se ofrecieron bellas composiciones musicales de marcado acento romántico a la guitarra interpretadas brillantemente por Reynier Mariño, guitarrista cubano afincado en Canarias. La contraportada presenta una fotografía retrato de la escritora realizado por el fotógrafo Emilio Barrionuevo y las ilustraciones en el interior obra de Osvaldo Cipriani. Libro editado por Abra Canarias Cultural 2022, con la colaboración del Ayuntamiento de Breña Baja en La Palma.


A lo largo de sus 42 capítulos y 357 páginas la autora, como escritora y poeta, incluye en una primera sección un magnífico ensayo con un detallado recorrido por el mundo del erotismo en sus contextos y conceptos históricos e influencias culturales como bien menciona en el prólogo que dedica la escritora Alma Carla Sandoval, desde Cuernavaca en México:

“Se dice que no hay nada más profundo que la piel. Ese órgano como la superficie de nuestra tierra: geografía porosa, receptáculo del mundo, instrumento con el que lo sentimos y nos comunicamos. Hablo del cuerpo como habla del suyo y el de los otros, Rosario Valcárcel, escritora nacida en Las Canteras, cuya destacada labor por la poesía en colectivos bien le valen reconocimientos, traducciones, premios, pero, sobre todo, varios poemas dedicados de poetas de distintas latitudes y generaciones. Ese es uno de los primeros rasgos que distinguen el libro que usted, lector o lectora, disfruta en este momento, una trama de complicidades reunidas en torno a la metáfora de una triada universal: amor, deseo y sexo. La autora sabe bien de los vasos comunicantes entre esos conceptos que, separados, son de por sí abstracciones complejas, pero es el erotismo donde se resuelve la ecuación, en la intimidad del territorio sentipensante que esta obra va explorando en breves notas ensayísticas para luego desembocar en la cueva de una antología poética tan vibrante como el deseo que, en términos lacanianos, nos impulsa, nos lleva, nos arroja a la pulsión de vida donde es posible contemplar el tiempo”.


Un ambicioso ensayo por el que Valcárcel discurre con la elegancia, sinceridad y calidad literaria de su narrativa necesaria para entrar en los territorios íntimos de unos paisajes que envuelven al lector o lectora de la naturalidad y llamada a la reflexión sobre ciertos aspectos del sentido erótico como sentimiento espiritual, físico de los cuerpos y en suma de la propia vida, por lo que tiene de sentido y sensibilidad, sensualidad y sexo, como fruto de las relaciones humanas y llevado a estudio científico, cultural y social en su expresión tanto íntima como artística, en este volumen explorando el mundo de la literatura erótica a través de la mitología, el cine, y las vicisitudes de la vida como la soledad, la falta de comunicación humana, la ausencia del conocimiento y práctica del sexo como nexo de una mejor relación humana. Un libro como ella misma expone que, afortunadamente, no hay que leer a escondidas.


La autora en su narrativa resultado de su incursión en este terreno dominado por Eros, investiga y expone una amplia información basada en antologías de cine, arte y literatura erótica, novelas y relatos de escritores de todos los tiempos, así como comentarios sobre el erotismo que circulan por las redes sociales, se documenta y recrea por sus 42 capítulos, con epígrafes, citas, entre otros los expuestos en El sexo en los años sesenta, realidad y literatura. Virginia Wolf, Una habitación propia. Simone de Beauvoir. Violette, la figura de Leduc. El ritual de la seducción corporal. El deseo. Fantasía sexual. El perfume. Espejo y fantasía erótica. La vergüenza. El sexo y la madurez, etc, con un epílogo dedicado al Amor y deseo en la Literatura, integrado por un compendio de poemas escritos por una veintena de reconocidos escritores, escritoras, poetas, relacionados con el tema central del libro y que como colaboración aportaron su inspiración literaria y en complicidad con la autora, Rosario Valcárcel y recitados por sus propios autores durante la presentación.

Rosario Valcárcel natural de Las Palmas de Gran Canaria, poeta, novelista, profesora de Lengua e inglés, considerada como una de las primeras autoras en cultivar el género de literatura erótica en Canarias, escribe la trilogía “Del amor y las pasiones”, “El séptimo cielo” y “Sexo, corazón y vida”. Autora de la novela “Moby Dick en Las Canteras”, colaboradora de diversas antologías, libros colectivos y diarios digitales, como crítica de arte y prologuista y parte de su obra ha sido traducida al francés, alemán y rumano. Coautora con el periodista y escritor, Luis León Barreto de la obra “Cuentos gozosos/Cuentos traviesos”. Está incluida en la “Antología de 100 escritoras canarias”, publicada en 2020, obra de María del Carmen Reina Jiménez. En 2011, obtuvo el primer premio en las XVI Jornadas de La Viña y el Vino en La Palma. En 2013, con el poemario “Himno a la vida”, gana el XVI Premio de Poesía Domingo Acosta Pérez. En 2014 recibió mención especial en el VI Concurso Internacional de poesía 2014en Miami, con el poemario “Después de la lluvia”.


Cierra la antología poética de Territorios íntimos: las profundidades del placer, los versos del poema Te recuerdo que Rosario Valcárcel como reflexión final de su obra viaja por la intimidad de la caricia sobre la piel y geografía del paisaje humano, más allá del horizonte, en otros territorios y profundidades del placer. Enhorabuena. Gracias.

Más allá del río profundo y los lagos de color rosa, / en el viento del desierto, en la ribera / de los manglares e hipopótamos, / donde la Tierra abre sus fauces / al África huérfana de tantas cosas. / Te recuerdo / caminando cogidos del brazo, / acariciando mi pelo mientras duermo, / abrazado a mí junto al gran río, / la tierra ancestral y las mezquitas. / En una ceremonia de desesperación, / asediabas al cielo, susurrabas el salat, / tallabas nuestros sueños carcomidos / de mosquitos y almas negras, / mientras las arrugas de beduinos / relataban cuentos milenarios. / Te recuerdo / en los bordes del camino / que querías convertir en nuestro mundo, / entre camellos desplomados / y mariposas que beben la muerte / en los cuencos de nuestras manos. / Vuelvo una y otra vez al recuerdo / de aquel instante en que la catarata de la vida / nos enloquecía, mientras tú bramabas / en mis tinieblas de alabastro, / absorbías no sé si de gozo o angustia. / el dolor del mundo, el néctar de mi ser, / mi infortunio de carne y hueso / como si fuese tu presa mortal. / Te recuerdo / junto al marabú del árbol sagrado / que vaticina que en la infelicidad humana / te he de encontrar. /


Jesús Ruiz Mesa. Colaborador cultural Telde. www.teldeactualidad.com. Círculo Cultural de Telde. Casa Museo León y Castillo. RSEAPGC. Telde, Gran Canaria, viernes 17 de junio 2022.

domingo, 12 de junio de 2022

Territorios íntimos: las profundidades del placer, de la narradora y poeta Rosario Valcárcel.

Se presentará el próximo viernes, día 17, a las 19.00 horas en La Casa Colón de Las Palmas de Gran Canaria.  

Mujer pionera en escribir narrativa erótica en Canarias. Territorios íntimos. Las profundidades del placer, contiene relatos y reflexiones sobre el erotismo, las relaciones humanas, las dificultades y las gratificaciones de la vida en pareja, la soledad y el sexo. Manifiesta la vida, la moral, la cultura, la psicología. Explora el mundo de la literatura erótica apoyándose en la mitología, el cine, la literatura. Incluye ilustraciones fotográficas y una antología poética de autoras /es actuales, en una ceremonia que adquiere una connotación artística. Un libro que afortunadamente ya no hay que leer a escondidas.

Estarán en la mesa El psicólogo Alejandro Croissier, el editor Juan Calero, el autor de la portada del libro, el pintor, escultor Ángel Gustavo Cabrera y la autora, Rosario Valcárcel 

Ameniza el acto: Reynier Mariño.
Entrada gratuita. 


martes, 31 de mayo de 2022

Radicalidad del amor



Eduardo Sanguinetti

Filósofo, poeta, artista, periodista y músico argentino. Pionero en el arte performativo. Se le considera también precursor del minimalismo en América Latina y del land art

 

.«Amarnos, aun cuando queden pocos días/ Amarnos porque estamos solos y nadie logrará rescatarnos/ No nos queda sino este recurso: amarnos/ No tendríamos que tomar en cuenta nada más/ Unos pocos metros cuadrados bastarían/ Y nos amaremos mientras se pueda…» Fragmento de mi poemario: «Balada de la vieja nueva ola para héroes solitarios» Ediciones de Arte Gaglianone, 1993.

Siempre he creído, que la renuncia al amor, se base o no en un pretexto de tipo ideológico, es uno de los grandes crímenes que, en el curso de su vida, pueda cometer un hombre dotado de todos sus elementos constitutivos, sensibilidad, instinto y sabiduría, cuidando de sí, en el espacio que nos ofrece la radicalidad del amor.

Si existe “algo” que parecía haber escapado hasta hace unos años a todo intento de reducción, haber resistido a los más grandes dictadores de tendencias y pesimistas, este “algo”, era el amor: único sentimiento que puede reconciliar a cualquier ser, temporalmente o no, con la idea de la vida y su sentido.

El discurso del amor pareciera, hoy, estar divorciado de la existencia de los pueblos, exiliado e instalado en un espacio de soledad extrema, en un Gulag metafórico. Un discurso despreciado a veces, ignorado por las nuevas generaciones abandonadas a relaciones sistemáticas de consumo extremo. El amor está asfixiado por la profusión de pornografía reinante.

En Argentina, ha llegado a ser una práctica cotidiana, aún no superada, que escritura y pensar sobre lo deseante en términos esquizoides, estén estrechamente ligados al ejercicio del poder corporativo de mafia asesina y desamorada, enquistada en el país desde hace décadas, en los más diversos espacios del acontecer de lo que fue una República.

La escritura publicitaria de los habilitados, serviles a las corporaciones, significaba y sigue significando la omnipotencia de la trama siniestra del aparato criminal del estado privatizado… El acto de escribir pierde su función comunicativa, de modo adrede, todo articulado por una logística degradante de pérdida de sentido y por supuesto de la verdad tan temida. Pero también y sobre todo la decepción relativa a la indisposición ante la verdad. La creencia en la bondad de los fundamentos -ética, sentido, historia, progreso, hombre- se reemplaza por una especie de creencia en la omnipotencia de unas fuerzas dispersivas, caóticas, contradictorias, demoníacas, que sin dudas la humanidad ha naturalizado, glorificando los mitos y las leyes de la destrucción: ruina, entropía, caos.

No es casual que la preocupación de la búsqueda de un “autor” para el mundo, se produjera en relación a un paisaje relativamente natural, anónimo, donde la intertextualidad asume entonces la convención del autor como individuo indiviso, idéntico a sí mismo, para después formalizar su sepelio y explotarlo -esparcir sus restos- en un individuo social, en un contexto incierto que asume exactamente las atribuciones del autor/dios: el panteísmo del «objetil», habiendo dejado al «subjetil» exiliado del amor. (tal como lo define Derrida, a partir de Artaud).

De este modo, a pesar del desgaste y rozamiento, se produjo un cortocircuito de lo simbólico, que actuaba cual placebo interno de la conciencia de una humanidad manierista/esclava y la discusión parece producía cierto vértigo, por lo que el esfuerzo en llegar a un diálogo se tornaba casi imposible, devenido en valioso, porque no decirlo o ser inútil, ignorante y mentiroso, no da resultados formidables en este sistema de sujetos-objetos, que preparan su cuerpo para los gusanos, soportando lo insoportable, en nombre de la democracia ficcional, al servicio de las mafias corporativas, incluidas las mediáticas, donde la verdad es eliminada y la mentira es instalada como fuente de todo acto delictivo.

En el interior de las democracias, se insinúa con insistencia formas de simuladas confrontaciones, donde no se llega a visualizar quién es el receptor y quién el emisor de noticias solapadas en formato «espionaje super-escort» modelo tercer milenio, tendencia «crimen organizado VIP». “La sexualidad se desvanece en la sublimación, la represión se desvanece con mucha mayor seguridad en lo más sexual que el sexo: el porno. Las cosas se desvanecen en lo más visible que lo visible: la obscenidad”, decía el comunicador y filósofo francés Jean Baudrillard, con quien coincido. Sumo otros asesinos del amor: la publicidad a repetición hasta alcanzar el vértigo, donde los cuerpos, cuáles objetos de consumo, se nutren de obesidad y simulada obsesión de placer no consumado, liberado del afecto que transmiten los estados de deseo y la sensibilidad del instante, que requieren las prácticas del amor.

El excesivo consumo de las promociones mediáticas, en plan sistemático de degradación de seres, deviene en que hablar sobre el amor adquiera un carácter subversivo para quienes lo sentimos y cristalizamos como acto de vida. Una fisura posmoderna que insinúa lo obvio, permaneciendo extrañamente publicitada, desde un perfil de posibilidad cercana, o trascendido, de lo que parecía irreal y lejano, pero que nadie ignoraba, al menos se presentía cierto tufillo a «voyeurismo» en acto de aniquilar la esencia sagrada de la intimidad, ¿suena terrible no?

Como consecuencia de un proceso interno de aniquilamiento y desmoronamiento de la irracionalidad pre-pandémica, de la invocación a los principios de libertad de la razón “impura” que hoy podemos clasificar como ensayo de tramas mafiosas de mutantes, que en su sentir post-escatológico, apostaron al «juego de la oca», con una comunidad invitada al intento de avanzar o retroceder en el espiral de 63 casillas, sin dibujos y sin dados que propone este juego de mesa, con la justicia operando como juez y parte, lógico ¡ah! con castigos incluidos, son las reglas del juego. ¿De qué otra manera se podría jugar con la mafia?

Entonces, estimados lectores, uno transita su vida en un «doble exilio», poético y patético, cuando relatar la vida y el mundo como son en realidad, como se los debe conocer, sin ocultamientos ni oscurecimientos, nos cueste ser eliminados y a pesar de como dicen los soplones «la verdad siempre se abre camino y se logra ver la luz», aunque ya sea de noche y las décadas hayan transcurrido llevándose consigo a las voluntades más lúcidas.

Me refiero a la vida como la he apreciado desde mi infancia, según pasaron los años nada ha modificado su curso, todo es tal cual lo imaginé: traición y cobardía … Y siglos de pasado indefinido, los asimilo al presente, las falaces historiolas escritas por esclavos ilustrados de todos los tiempos y espacios, construidas por orden y decreto de reyes y monarcas elevados a símbolo, pintando paisajes de épicas que jamás han tenido lugar.

Se requiere cierto heroísmo, para mostrar a la humanidad lo que es la verdad, sin complejos, que se experimentan día a día por quienes tiene reservada la tarea irreprimible de escribir la historia, de los ganadores del gran derby de bestias que corren tras el espejismo de un oasis sin palmeras, la verdad, absolutamente prohibida de expresarla o mostrarla, en acto y vida, incluso en textos ligeros, literarios, de filosofía vocacional, o en notas de medios under, empantanados entre la melancolía y el desdén.

La situación del hombre, en medio de la confusión de leyes, hábitos impuestos, deseos indeseables, impulsos reprimidos, instintos sofocados, se ha hecho tan azarosa, artificial, arbitraria, trágica, grotesca, que jamás tuvo la literatura tanta facilidad para inventar como en el presente, como tampoco, encontró tan difícil asimilar, deglutir y seguir intentando vivir, con sonrisa dibujada. Nos rodean bestias epizoóticas, a quienes el menor roce hunde en interminables convulsiones criminales.

Para qué seguir sublimando y soñando lo que jamás tendrá espacio en este mundo de sistemas necróticos, si el hombre no puede subsistir bajo ningún sistema antropoide, por demás masoquistas todos ellos, sin la imposición de una mentira duradera, repetida hasta el delirio, una «mentira totalitaria», una mentira que no se esconde en un tal vez y libres de restricciones, estas fórmulas ¿sociales?, se disolverán irremediablemente en la anarquía.

Los vacuos discursos de gobernantes sociópatas de democracias ficcionales, repercuten en todas direcciones, acompañando a la sobrevida de los hambreados que alucinan mejores tiempos por venir, en sus monotonías de tareas diarias inexistentes, bebiendo en botellas vacías, en charcos al borde de algún cordón, inhibidos ante los grotescos maniquíes que pasan los miran y aceleran su paso, ¿proyectan posiblemente su porvenir ineluctable?, todo ellos cuajándose en un gigantesco y cruel narcisismo, siempre con las mejores intenciones.

El sadismo instalado en la maquinaria emocional del hombre, deriva, ante todo, de un amor ante el aniquilamiento, profundamente arraigado en la naturaleza humana y muy particularmente en la naturaleza de las comunidades de hombres, una especie de impaciencia amorosa, un deseo irresistible y unánime por la muerte; impaciencia pudorosa, tímida, pero no por eso menos poderosa del deseo de que Tánatos y su suavidad nos acaricien.

El resultado es claro: el repliegue a una posición anarquista cuya violencia afectiva puede volverse inquietante, cuando la comprobación de la impotencia oscila en el sueño de la omnipotencia.

Esta serie de exilios, devenida en la posición marginal del discurso de la verdad, sin ambigüedades, determinan una pérdida de la realidad inmensa…una serie de exclusiones que comprende lo histórico y político, asimilados a un cuento pornográfico de lo que demasiados piensan no puede ser… pero «es».

Pues entonces, despreciando todas las prohibiciones, sirvámonos de la vengadora arma del sentimiento, contra la bestialidad de todos los sujetos-objetos… y amen.

 

jueves, 19 de mayo de 2022

3 poemas de Emily Dickinson, (1830-1886), la poeta de la Naturaleza.


133

El agua se aprende por la sed.

La Tierra —por los Océanos atravesados.

El Éxtasis —por la agonía—

La Paz —la cuentan las batallas—

El Amor, por el Hueco de la Memoria.

Los Pájaros, por la Nieve.

156

Me quieres—estás segura—

No temo equivocarme


No me despertaré engañada

Una complaciente mañana

y descubriré que el Sol se ha ido

¡que los Campos—están desolados

y que mi Amor—se ha marchado!

 

No debo inquietarme—estás segura.

Nunca llegará la noche

En la que, asustada, corra a tu casa

Y encuentre las ventanas oscuras

Y mi Amor se haya ido—dime

¿Nunca llegará?

 

Claro que estás segura—sabes

Que lo soportaré mejor ahora

Si me lo dices así

Que si—cuando la Herida

haya sanado

¡Me hieres—otra vez!


84

Su pecho es propicio para perlas,

Pero yo no soy un Buceador—

Su frente es propicia para tronos

Pero yo no tengo penacho.

Su corazón es propicio para un hogar—

Yo—un Gorrión—construyo ahí—

Con la dulzura de las ramas

Mi perenne nido.

 

Hace un siglo y medio, Emily Dickinson definió el rumbo de la poesía y de cómo se lee y comprende ahora.

 

 

Emily Dickinson fue una de las primeras mujeres en la historia a quien se le reconoció su trabajo como poeta y se ha convirtió en uno de los pilares de la poesía a nivel mundial.

Nació en una familia de abolengo de Nueva Inglaterra: sus ancestros habían llegado en la primer ola de inmigrantes puritanos a Estados Unidos y fueron adquiriendo, generación tras generación, puestos importantes para la sociedad en crecimiento.

Su abuelo, Samuel Fowler Dickinson, fue secretario del Ayuntamiento, representante en la Corte General, senador en el congreso estatal y durante cuarenta años juez del condado de Hampton, Massachusetts.

Su padre, Edward Dickinson, fue abogado de la Universidad de Yale, juez en Amherst –ciudad natal de la poeta–, representante en la Cámara de Diputados de Massachusetts, senador en la capital del Estado y representante por el estado de Massachusetts en el Congreso de Washington. Además fundó la línea ferroviaria Massachusetts Central Railroad y el Amherst College, una escuela de pregrado que sigue siendo famosa por su alto nivel de exigencia.

Emily Dickinson nació el 10 de diciembre de 1830, treinta años antes de que comenzara la Guerra de Secesión, en la que se lucho, principalmente, por acabar con la esclavitud.

La enseñanza puritana, la lucha entre posturas políticas y la influencia social que tenía la familia Dickinson en el noreste del país fueron aspectos  que quedaron plasmados en la obra de la poeta.

Estos son algunos de sus poemas, que hoy tienen un peso histórico y que Emily Dickinson jamás se imaginó. Fue su hermana quien se dedicó a publicar sus obras, pues para ella no era relevante. Sin embargo, hoy resultan indispensables para comprender la poesía contemporánea.

Entresacado del Semanario Gatopardo

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