Quiero alzarme sobre el mar que hierve,/ emerger en tu humo de fuego,/ explorar los abismos de tu lecho./
Quiero la vibración de tu aliento, fundirme en tu fragua, moldearme en tu oleaje./
Mis piernas palpitan,/ palpitan en otro cuerpo sin sosiego,/ enajenan mi razón, gritan de escalofríos./
Ansiosa quiero vivir con el huracán,/ romper con las manías de Satanás.
Rosario Valcárcel
Este ha sido el título de una de las actividades programadas por Juan Francisco González-Díaz dentro de los actos concebidos por el Segundo Festival Atlántico de Poesía “Canarias al mundo”
Y de nuevo un recital poético, una actividad que se
desarrolló en El café arte “El Gallinero” Y del que podemos decir que fue un encuentro
especial. Un acto dirigido al erotismo. Una noche donde estuvimos con buenos
amigos para hablar de la poesía, para rencontrarnos con lo Absoluto, para disfrutar
de diferentes visiones sobre la experiencia poética de treinta escritores que
con el registro de Eros no han hecho más que reflexionar sobre el disfrute del
amor, la pasión, la expresión del deseo. La poesía.
Presentó el acto Juana Olivia Falcón y lo dirigió Teca
Barreiros que con ese timbre de voz tan peculiar: español-brasileño, de la que
ella hace gala, llenó la sala de musicalidad y sensualidad. De un ritual que
podríamos decir que fue casi mágico. Y
comenzó su presentación diciendo:
Hoy 21 de septiembre, último día del verano, la estación
del año donde más sensualidad se respira.
Los
cuerpos se muestran de forma más generosa, la piel tostada es una invitación a
las miradas. Las curvas hacen derrapar el deseo, libre para volar hacia los espacios
más inverosímiles, donde un universo de fantasías y fetiches adornan el
imaginario erótico de cada persona.
El
erotismo, la sensualidad ese maravilloso impulso que todo ser VIVO posee y que
ha estado envuelto en tabúes en diferentes culturas, no es un terreno acotado a
determinada etapa de la vida donde las carnes prietas rezuman el fuego de la
juventud. Ni pertenece únicamente a los cuerpos estereotipos de belleza
estándar. Sino que es una manifestación de toda persona que vive en conexión
consigo, que se sabe dueña del espacio
que ocupa y del magnetismo natural de ser ella misma.
Canarias
es una tierra llena de poesía y erotismo: el mar, el sol, los barrancos
abruptos, la belleza de sus gentes…
Esta
noche vamos a homenajear a Eros, la deidad que personifica lo erótico, con los poemas, el rojo,
el fuego de nuestras presencias…
Después habló de la trayectoria literaria de
Rosario Valcárcel de sus libros en prosa erótica y de sus poemarios.
Rosario
es un icono en la literatura erótica insular. Lo avalan sus publicaciones en el
mencionado género:
3 libros de relatos: “DEL AMOR Y LAS PASIONES” (2007) “EL SÉPTIMO CIELO” (2007)
“SEXO, CORAZÓN Y VIDA” (2010) EL
POEMARIO “LAS MÁSCARAS DE AFRODITA” (2009)
Rosario
consigue con sus palabras despertarnos la capacidad de placer, el potencial
gozoso a veces adormecido. El miedo al placer es en suma el miedo a la libertad
de ser uno mismo. Y Rosario en eso es una maestra: se permite ser ella
misma.
Por
ello trasluce sensualidad en sus escritos y en su persona, con una mezcla muy
personal de frescura e ingenuidad de la niña que lleva dentro y la picardía de
la mujer que es.
Después Teca fue
presentando a los treinta poetas que fueron:
Antonio Arroyo, Dunia Sánchez, Isabel Guerra, Octavio
Arroyo, Javier Cabrera, Yolanda Diaz, Irma Ariola, Montse Fillol, Noel
Olivares, Teresa Delgado Duque, Juana Olivia Falcón, Juan Francisco González,
Julia Gil, Berbel, Helio Ayala, Desiré Jiménez, Mari Carmen Cruz Santana,
Leonilo Molina, María Jesús Lozano Cáceres, Moisés Morón, Maruca Vega, Agustín
Delgado, Ana Cendrero, Octavio Macías, Teresa García Miranda, Patricia Roberts,
Orlando Bravo de Laguna, Aquiles García, Ana Chaceta y Rosario Valcárcel.
Todo un despliegue de la palabra poética, de poemas, de voces y sensibilidades, en un espacio repleto de un público que quizás entiende la poesía como
una de las claves para entender al mundo.
Finalmente me hubiese gustado poder subir todos los
poemas pero como eso no es posible les dejo con el poema “No se puede borrar”
de Antonio Arroyo.
No se puede borrar /el magnetismo que/la tierra deja en la/ piel o acaso en el alma/
tampoco se puede/borrar la huella de/tus pies sobre la tierra/el sudor de tus manos/ en el liquen del muro
ni un beso para ti/ en la salada roca.
facebook/rosariovalcarcel/escritora/ www.rosariovalcarcel.com
