domingo, 28 de marzo de 2021

Semana Santa en época de pandemia

 Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó y preguntaban: ¿Quién es éste? Y la muchedumbre respondía: Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.

 

   


         A medida que el tiempo pasa, me doy cuenta de que el mundo ha cambiado totalmente y, que por supuesto, ha cambiado nuestras vidas, nuestras formas de enfrentarnos a cualquier acontecimiento.

        Por eso, al llegar la Semana Santa me entra la nostalgia y me acuerdo de aquellos ejercicios espirituales, de la lectura de los libros ejemplares, de películas sobre la Biblia: Ben- Hur, Los Diez Mandamientos, Marcelino, pan y vino. Era el símbolo del amor y los reencuentros, de las familias. Eran tiempos de ver a nuestros abuelos asomados a las ventanas para contemplar las procesiones, la gloria de las imágenes, las señoras ataviadas con mantillas negras y con mantillas blancas. Eran días de saetas que alguien cantaba desde un balcón:

-      Quién me presta una escalera /para subir al madero, / para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno?

El mundo parecía que se paraba, los sentimientos se manifestaban en las calles. Eran tiempos memorables para lo religioso, las imágenes, los imagineros como José Lujan Pérez, un grancanario que culminó la fachada neoclásica de la catedral de Las Palmas.

        A mí, la Procesión que más me gustaba y me sigue gustando es la del domingo de Ramos. Representa la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Al llegar ese día por fin estrenaba mi vestido nuevo, así que vestida de guapa, entre niños y niñas con las manos en alto, agitábamos palmas, olivos y en medio del griterío, cantábamos y aplaudíamos a su paso. Yo abría y cerraba los ojos asombrada al ver al Señor con su carita tan sonriente. No parecía el dueño del mundo.

       Esa mañana el Sol siempre nos acompañaba y los bombos y platillos repiqueteaban con alegría. ¡Cómo me gustaba escuchar los sonidos temblorosos de cornetas y redobles de tambores!  Desfilar al lado de la banda de música y contemplar a aquellos primeros turistas, espectadores asombrados que hacían fotografías.

        Después mi padre me subía en los cochitos que instalaban en el Parque de San Telmo: en los caballitos que subían y bajaban, en la ambulancia o en la caldera que daba vueltas y vueltas. Y al llegar a mi casa, mi madre nos sorprendía con algún postre. Esa semana preparaba torrijas y la casa olía a canela y a limón.

       Todos los días de la Semana Santa había una procesión y de las iglesias salían filas de devotos. No recuerdo bien las imágenes que sacaban el lunes, pero sí que era el día de los seminaristas. ¡Qué serios avanzaban en procesión detrás de los tronos! Marchában envueltos en vestidos de rojo.  Y al llegar el miércoles Santo, mi tío Juan nos llevaba a Triana para ver pasar el Paso, nos relataba el día de la traición de Judas y las 24 horas en las que Poncio Pilatos y el pueblo judío condenan a Jesucristo a morir en la cruz. Era un día triste y algunas mujeres lloraban.  

      Así las imágenes recorrían casi a diario el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, menos el jueves que se celebraba la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo y visitábamos las iglesias, los Monumentos. Me llamaba la atención la fuerza de aquellos santuarios, las velas que ardían erguidas en la penumbra como custodiando las imágenes de los santos que estaban cubiertos con telas de color malva. Y en un altar, bajo una luz tenue, se explayaban enormes cestas de rosas, azucenas, claveles, gladiolos, entre una platería reluciente y bellos jarrones. Entonces nos arrodillábamos y musitábamos oraciones.

      Experimenté muchas veces esa tristeza en las calles, esos días en que se escuchaban lamentaciones, cantos de sufrimiento y el tiempo que cada día se empeoraba más y más como señal de dolor. Incluso, algunas veces, llovía y en las casas se hacía un silencio. No se podía cantar, ni manifestar alegrías, las ropas se oscurecían. Se hacían el Vía Crucis y se cantaban Misereres. Las calles olían a incienso y las radios sólo emitían música sacra, marchas fúnebres y las Siete Palabras que duraban una eternidad.

          Silencios, silencios. Me asaltaban los demonios y si cerraba los ojos, sólo veía las sombras de curas ataviados con sus sotanas negras, lanzas, coronas de espinas, cruces y clavos. La  vida y la muerte, el infierno y el cielo. Sentía miedo. Menos mal que Dios es compasivo y hacía que llegara el sábado. Entonces se escuchaban el repicar de las campanas. Resucitaba el tiempo. 

Pero, por segundo año consecutivo, este 2021 no se hablará del arranque de Semana Santa, ni de esas pequeñas vacaciones, ni de acampadas, ni que se han cubierto las plazas hoteleras. No se hablará de los muertos de la operación de tráfico, de la gasolina que sube en esos días. De actividades y cursillos para entreteneer a los niños en su tiempo libre ¿Quién podía imaginarse que todo aquello pudiera destruirse? ¿Quién podía imaginar que una pandemia iba a cambiar nuestras vidas? Que llevamos más de un año hablando de confinamiento, toque de queda, medidas sanitarias, las variantes de las vacunas que parece que no llegan. De una pandemia  que marca nuestras vidas e incluso nuestra fe.      

En fin hoy es un día alegre, un día feliz, en el que algunos siguen creyendo que el paraíso terrenal está las manifestaciones religiosas y en la fuerza que emanan, en el rito al sufrimiento. Otros piensan que los niños actuales desconocen esas historias, desconocen la Biblia, los personajes y los misterios.

     Niños que cuando ven la procesión de la Burrita se preguntan ¿Quién es éste?

 

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En la foto, Talla centenaria, de origen anónimo perteneciente a la iglesia de San Telmo en Las Palmas de Gran Canaria.

 

martes, 9 de marzo de 2021

Un poema de Rosario Valcárcel, español- alemán

 

EL PARTO DE LA VIDA

 

Cuando la luz se desvanece,

la excitación ebria deambula


y las jineteras mercadean con los sueños,

celebran las reverencias de las tortugas,

                     el parto de la vida.
 
Me lleno de mestizaje,

de la triste verdad de tu locura.

                    Uno, dos, tres.

Los atabales bordan el compás,

mi sangre delira por primera vez

cuando sus dedos rozan los míos.

 Suena el aire, arrecian los temblores.    

                     Uno,  dos,  tres.

Las estrellas fugaces alumbran

el tintineo de su porte letal.

En el fondo del mar saltan los hechizos,

                    crujen los huesos.

Y entre barcas de luto, los turistas

se asoman a los rescoldos del regocijo.

                    Oigo el mundo.

 El ángel seductor me captura

y como si fuese una princesa encantada

me sumerjo en su plegaria,

en su carne insumisa. 

Y comprendo lo que

el amor no comprende,

tanto que casi le digo que le amo.

 

DIE GEBURT DES LEBENS

 

Wenn das Licht entschwindet,       

geht die betrunkene Erregung umher

und die Prostituierten treiben Geschäfte mit den Träumen,

feiern die Verbeugungen der Schildkröten,

                              den Beginn des Lebens.

 Ich stopfe mich voll mit Mestizentum,

mit der traurigen Wahrheit deines Wahnsinns.

                            Eins, zwei, drei.

Die Schlagzeuge geben den Rhythmus vor,

mein Blut raste beim ersten Mal,

als seine Finger die meinen berühren.

 Es dröhnt die Luft, das Zittern wird stärker.

                         Eins, zwei, drei.

 Die Sternschnuppen erleuchten

das Klingeln ihres tödlichen Auftritts.

In der Tiefe des Meers zerspringen die Hexereien,

knirschen die Knochen.

Und zwischen den Trauerbooten beugen sich

die Touristen über die heiße Asche der Belustigung.

                         Ich höre die Welt.

 Der verführerische Engel umfängt mich

und, als ob ich eine verzauberte Prinzessin wäre,

vertiefe ich mich in seine Bitten,

in sein unbändiges Fleisch.

Und ich verstehe, was

die Liebe nicht versteht,

so sehr, dass ich ihm fast sage, dass ich ihn liebe.

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lunes, 1 de marzo de 2021

Un poema de Salvador Sánchez, Borito




El mar lamiendo la costa bella suavemente,

aromando, con su olor, todo el recinto,

en la tarde apacible, nítida esplendente

aparecen los apuestos luchadores en camino.

 

Máxima expectación en torno a un círculo arenado.

Dos figuras canarias, erguidas, dispuestas,

Llegan con aire vigoroso, andar sereno,

a competir en el deporte más bello de las eras.

 

Avanzan pausados, frente a frente, hacia el terrero,

entre unánime clamor de los presentes,

al saludarse respetuosamente, en el inicio,

e lazo con la historia se revive.

 

Memoran a guaires y faicanes poderosos

barrancos, laderas, magados, tamarcos,

cruces, espadas, barriendo insulares remansos.

 

Traen firmeza racial en todo su fulgor,

en el rastro, claro legado de la viva herencia,

limpio deseo de vencer a su contrario amigo

para unirse en postrer abrazo conciliador.

 

Era muy antigua costumbre del canario pueblo

fruto continuado de la siembra hermosa:

olímpico deporte de las islas, antaño venturosas,

 

anclado, contra viento y marea, sobre el azul sonoro.

 

Fue tomada la simbólica antorcha en recias manos.

transcurridos los años, resplandece su llama, cada día,

cuando llegan los atletas, por el pueblo ovacionados,

para ofrecer su arte, inigualable, con suprema gallardía.

 

Del puente invisible tendido entre las fechas

metidos, plenamente, en almanaques más cercanos,

afloran luchadores famosos de las islas

con la mente clavada en FLORIDO, nuestro hermano.

 

Parecen venir de una historia

y encontrarse en otra distante,

traer los recuerdos y hacerse, ellos mismos, recuerdo,

habiendo luchado, con afán desmedido de victoria

para sumergirse en el tiempo pasado y en su gloria.

 

Se van los atletas canarios

dejando en el ámbito su estela,

legando el trofeo entrambos ganado en la palestra,

el más digno que humano concebir pudiera.

VICTORIA SIN VENCIDOS

VENCIDOS SIN VICTORÍA

ERIGIDA ESTANDARTE.

                    Salvador Sánchez “Borito” Agosto 1961

 


Salvador Sánchez, más conocido por Borito, dedicó muchos años a la lucha canaria. Un deporte de oposición que se fundamenta en el enfrentamiento de dos adversarios. Una lucha que se remonta a prácticas ancestrales para resolver conflictos por vía pacífica entre los primeros pobladores de Canarias.

 

Luchó Borito durante veinte años en Canarias y Venezuela, impartió cursos en Cuba, popularizó la lucha canaria fuera de las islas y participó en varios Congresos internacionales sobre el tema.

 

Ha publicado en periódicos de la isla y fuera de ella, reseñas, textos de investigación sobre temas de Canarias y especialmente de la Lucha Canaria. Es autor de la letra de la primera canción sobre el deporte vernáculo canario estrenada en Icod de los Vinos por el grupo musical Sancocho, en 1976. Ha sido galardonado por el Cabildo Insular, por su libro Lucha canaria: teatro, narrativa, poesía, en 1991. Fue nombrado presidente de Honor de la Federación de Lucha Canaria de la ciudad cubana de Sancti Spiritus, en 2006 y galardonado por el Cabildo Insular, por su libro Lucha canaria: teatro, narrativa, poesía, en 1991. 


Ha publicado doce libro de poemas , dos comedias, relatos, Investigación sobre la legislación de la segiunda república, el Minidiccionario léxico, con varias ediciones y un libro de viajes titulado Conociendo Mundo. 


Ha dedicado poemas al mundo de la cultura y del deporte como Pepe Dámaso y Tony Gallardo, al mundo de la lucha canaria, a Juani Franquiz, Pedro Franquiz, Pedro Cano y Santiago Rodríguez ” El majorero” entre otros.  Ha analizado obras de personajes y artistas canarios como Pedro Lezcano, Agustín Millares Sall o Alonso Quesada entre otros.


Al cumplir sus ochenta años lo celebró presentando Interpretaciones, un libro de poemas dedicado a los luchadores de las seis Islas Canarias en la que nuestro deporte permanece activo.

 

 

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martes, 16 de febrero de 2021

Muere Joan Margarit, poeta contra la desmemoria

 No tires las cartas de amor

Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

De Aguafuertes (Renacimiento, 1998)

 

 

Días de abril

Los pájaros de aquella primavera
es lo que escucho ahora en mi silencio,
pendientes de cambiar cantos por lágrimas.
El ataúd y el canto de los pájaros
no puedo separarlos desde entonces.
Sólo me nutre ya la inteligencia,
que prefiere el invierno con sus charcos helados,
caras grises y suaves por el frío.
Los campos que parecen estar muertos,
los abetos que callan por los años
que han transcurrido ya sin Navidad,
porque sería aún mucho más triste
cantar nosotros solos las canciones.
El pensamiento, al que descoyuntaron
la oscuridad de la pasión y el sexo,
no ha encontrado la paz hasta la senectud.
Es la impotencia la que nos socorre.
La que, haciendo imposible ya el futuro,
salva el breve presente, dignifica el ayer
.

 



El poeta Joan Margarit fue arquitecto y poeta español. Participó en la construcción de la Sagrada Familia. Como poeta escribió en catalán y en español y fue distinguido con numerosos premios: En 2008 recibió el Premio Nacional de Poesía y el Rosalía de Castro. En Chile recibió el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2017 y en México el Víctor Sandoval de Poetas del Mundo Latino 2013. En el 2019 recibe el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y seis meses más tarde el Premio Cervantes, entre otros muchos.

Comenzó en la poesía escribiendo en español, hasta que notó que su expresión era forzada. Entonces cambió al catalán y con ese trasvase modificó (ensanchó) el ámbito de su obra. Adoptó literariamente la lengua materna, pero sin faltar a la traducción rigurosa en español que él mismo hacía de su obra, propiciando una convivencia idiomática que ha durado casi tres décadas.

Tiene más de 30 libros de poemas en catalán y castellano. Margrit nació en Sanahuja, creció en La Segarra y se hizo poeta en Canarias, donde anudó sus primeros versos una noche de verano de 1956 con un poema dedicado a una compañera de bachillerato.

El amor me hizo ser poeta, le escribí el único poema mío que me sé de memoria y el único que nunca he recitado ni recitaré en público.  

Algunos de gran éxito como Joana (2002) -un intenso libro de duelo-, Cálculo de estructuras (2005) -su estudio fue el encargado de realizar el cálculo de estructura de la Sagrada Familia para continuar la obra de Gaudí-, Casa de misericordia (2007) o Amar es dónde (2015). También publicó unas memorias que no son exactamente unas memorias, pero donde entra a saco en su niñez para entender mejor su ahora. Las tituló así: Para tener casa hay que ganar la guerra (Austral). Conoció bien la soledad: enterró a dos de sus hijas (Joana y Anna) y de ese daño feroz ha dejado huella en muchos poemas que son bálsamo y purga.

La escritura de Margarit busca y dispensa complicidad, no esquiva la propia intemperie, da igual si la vida vuelca o no de su parte. Igual que abraza la alegría si se da, el poeta acepta que el dolor y el silencio es parte del mundo. La música y los libros fueron sus mejores herramientas de consuelo ("La libertad es una librería", escribió). Era un hombre honesto, convencido de que todo está (empieza y acaba) en un verso sincero, auténtico, compartido. Su vida podría decirse así: principio y fin de la noche. Emoción y ciencias exactas.

Cuando los médicos le hablaron de desahucio vital cuando los surcos de la enfermedad se presentaron irrevocables, y pensó despacio en la muerte, en su muerte, ordenando papeles y ordenando el recuerdo. Falleció en su casa, el 16 de febrero, 2021 a los 82 años en Sant Just Desvern (Barcelona)  

Información obtenida periódicos en redes sociales.

Imagen del poeta (periódico El país)

jueves, 11 de febrero de 2021

Blitz Carnavales de Gran Canaria 2021 Online

De nuevo, Diego Casimiro organiza un Torneo Online titulado Carnavales Gran Canaria, 2021. Y lo hace porque necesita estar activo, colaborar con la Cultura o quizás porque son de estas personas que siempre sueñan con hacer otra cosa y Diego lleva el ajedrez en la sangre, piensa en las jugadas, los marcadores, los torneos con resultados positivos.

Al Torneo de Gran Canaria se han inscritos representantes de 49 banderas de distintos países, lo que viene a reflejar la gran expectativa que está suscitando este interesante acontecimiento en todo el mundo -De hecho nos comunica:

 -Desde la noche del miércoles 13 de enero en que se abrieron las inscripciones la respuesta ha sido inmediata y cada vez se hace más evidente las ganas de participar en los prestigiosos torneos de Gran Canaria.

Hay que resaltar y destacar que un 20% de los competidores son féminas encabezadas por las WIM Irina Bulmaga y Meri Arabidze, seguidas por WGM Anna Sargsyan de Armenia y las WGM Deysi Cori Tello, WGM Maltsevskaya Aleksandra, y la WFM María Eizaguerri Floris de España.El Torneo cuenta con la participación de 129 Maestros Titulados (30 GM, 29 MI, 36 MF, 3 WGM, 5 WIM y 10 WFM) con un total de 453 ajedrecistas, 151 españoles (33%) y 90 féminas (20%) del total. Esta actividad ajedrecística significa hasta el momento un rotundo éxito debido al notorio interés que ha generado la realización del Torneo Online CARNAVALES DE GRAN CANARIA 2021

La participación femenina crece cada día, parece que hay un gran interés, tanto que la audiencia del ajedrez femenino está en constante incremento.

 Por otra parte el lado masculino lo encabeza el GM Mamedyarov Shakhriyar con un Elo de 2770, seguido de Kuzubov Yuriy, Elo 2642, Nodirbek Abdusattorov, Elo 2627, GM Neuris Delgado, Elo 2621. Siendo el GM Iván Salgado, el primer clasificado español y el mejor canario el MF Omar García Blanco. Y añade:

-Este 2021 Gran Canaria se pone a la cabeza como punto de referencia en el panorama mundial del Ajedrez. Estando el mundo en plena tercera ola del Covid-19 este tipo de actividades brindan lúdicas y hasta terapéuticas opciones de recreación y distracción que hacen más tolerante la situación del obligado confinamiento producido a raíz de la pandemia mundial.

 El Instituto Insular de Deportes del Cabildo de Gran Canaria se constituye como el patrocinador de este evento. Proyecto y Dirección: Diego Casimiro Cabrera. Técnicos y Colaboradores necesarios: AI Pablo Arranz, MI Julio Alonso, Carlos Maury, Luis del Padro, Loly Moreno, Erik González y Blasy Casimiro.

Lo cierto es que el éxito por los Torneos de Ajedrez Online es un hecho. Y  que hoy el periódico Canarias7 se ha hecho eco de este gran espectáculo que dirige Diego Casimiro. 

Un  hombre al que le gusta explorar y organizar grandes eventos en diferentes sectores de la cultura: el ajedrez, la pintura, los libros. Le gusta organizar grandes espectáculos como este Blitz Carnavales de Canaria 2021 Online.

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viernes, 5 de febrero de 2021

Amarse mientras se pueda

 Por Eduardo Sanguinetti, filósofo y poeta

"Amarnos, aun cuando queden pocos días/ Amarnos porque estamos solos y nadie logrará rescatarnos/ No nos queda sino este recurso: amarnos/ No tendríamos que tomar en cuenta nada más/ Unos pocos metros cuadrados bastarían/ Y nos amaremos mientras se pueda..." Fragmento de mi poemario: "Balada de la vieja nueva ola para héroes solitarios" Ediciones de Arte Gaglianone, 1993.

Siempre he creído, que la renuncia al amor, se base o no en un pretexto de tipo ideológico, es uno de los grandes crímenes que, en el curso de su vida, pueda cometer un hombre dotado de todos sus elementos constitutivos, sensibilidad, instinto y sabiduría, cuidando de sí, en el espacio que nos ofrece la radicalidad del amor.


Si existe “algo” que parecía haber escapado hasta hace unos años a todo intento de reducción, haber resistido a los más grandes dictadores de tendencias y pesimistas, este “algo”, era el amor: único sentimiento que puede reconciliar a cualquier ser, temporalmente o no, con la idea de la vida y su sentido.

El discurso del amor pareciera, hoy, estar divorciado de la existencia de los pueblos, exiliado e instalado en un espacio de soledad extrema, en un Gulag metafórico. Un discurso despreciado a veces, ignorado por las nuevas generaciones abandonadas a relaciones sistemáticas de consumo extremo. El amor está asfixiado por la profusión de pornografía reinante.

“La sexualidad se desvanece en la sublimación, la represión se desvanece con mucha mayor seguridad en lo más sexual que el sexo: el porno. Las cosas se desvanecen en lo más visible que lo visible: la obscenidad”, decía el comunicador y filósofo francés Jean Baudrillard, con quien coincido. Sumo otros asesinos del amor: la publicidad a repetición hasta alcanzar el vértigo, donde los cuerpos, cuáles objetos de consumo, se nutren de obesidad y simulada obsesión de placer no consumado, liberado del afecto que transmiten los estados de deseo y la sensibilidad del instante, que requieren las prácticas del amor.

El excesivo consumo de las promociones mediáticas, en plan sistemático de degradación de seres, deviene en que hablar sobre el amor adquiera un carácter subversivo para quienes lo sentimos y cristalizamos como acto de vida.

Después de celebrar “orgón” básicamente a Wilhelm Reich y su cultura sexual, entre los años 60 y 80, se suceden las prácticas publicitadas por el sistema capitalista, adoptando sus fieles seguidores, cuanta tendencia se vende en oferta de shopping periférico, como las teorías de la resistencia sexual, electrizando los datos: tantrismo, zen, karezza, coitus reservatus… y demasiado atento al cuidado extremo del cuerpo en su forma, no en contenido, deviene “cosa” acompañada de síntomas de angustia, depresión y desambiguación del ser.

A la palabra amor, deseo humildemente restituir su sentido de vinculación total a un ser humano, fundada en el ineludible reconocimiento de la verdad, de ¡nuestra verdad! en un “alma y en un cuerpo”, que son el alma y el cuerpo de aquel ser al que amamos.

Al amor, que una inmensa mayoría de fanatizados, amargados impotentes, se han complacido en infligir todo tipo de generalizaciones: amor filial, amor divino, amor a la patria, etc., para ocultar su incapacidad de amar.

El hombre goza aún de un mínimo de libertad para creer en su libertad. Algunos hombres somos dueños de nosotros, aún. Tan solo de nosotros depende elevarnos más allá de la cotidianeidad y del pasajero sentimiento de “cosa archivada”.

Pues entonces, despreciando todas las prohibiciones, sirvámonos de la vengadora arma del sentimiento, contra la bestialidad de todos los sujetos-objetos… y amemos.


sábado, 30 de enero de 2021

Isaura Martín de las Casas, poeta palmera

Opinan los estudiosos que Isaura Martín de las Casas nació el 2 de diciembre de 1860 en Santa Cruz de La Palma, aunque residió en La Laguna,Tenerife, desde muy niña. Dicen que las armonías de la naturaleza despertaron en Isaura el amor a la poesía. Destacó por su colaboración literaria en periódicos como La Ilustración de Canarias, El Eco de La Laguna y el Heraldo de Orotava. 

 Escribe sus primeros versos a los dieciocho años, hacía 1878 en un periódico de Santa Cruz de La Palma. Sebastián Padrón Acosta afirma que murió pobre y que en el poema titulado “La caridad y la indigencia”, que la escritora solía recitar con indignación, recogía la amargura y la penuria que padeciera en aquellos últimos años de su vida. 

Otros poemas suyos, siempre publicados en los citados periódicos, fueron “Súplica al Altísimo”, “A La Orotava”, “La calumnia”, “Una flor”, “A una violeta” o “A mi querida madre”. Murió en La Laguna, (Tenerife).

 A estas primicias de su lira aluda la poetisa en la composición «A la Orotava», cuando dice:

Patria por quien mi corazón suspira,

postergar tu recuerdo no me es dable,

 Pues los primeros ecos de mi lira

fueron para tu suelo inolvidable….

 

… Por mágicos jardines rodeada

que perfuman su ambiente por doquiera.

 Parece una sultana recostada

 Sobre un Valle de eterna primavera.



 

Información; Jorge Rodríguez Padrón, RevistaBienMeSabe.org.
Publicado en el número 540. Y Jaime Pérez García “Fastos Biográficos de La Palma.







martes, 19 de enero de 2021

La fusión entre la poesía y la música, Isa Guerra y Luis Fajardo

Luis Fajardo López-Cuervo nace en Madrid y, por esos azares de la vida, termina su licenciatura de Matemáticas en la especialidad de Investigación Operativa y Estadística en la Universidad de La Laguna, Tenerife. Muy pronto le dan plaza en el Instituto Tomás Morales de Las Palmas de Gran Canaria en donde conoce a su mujer Juana María Navarro, catedrática de dibujo. Y, enamorado de ella y de nuestras tierras cálidas, ejerce su profesión en diferentes centros de enseñanza de las islas y fuera de ella, al mismo tiempo que se hace intérprete de lengua de signos. Pero sueña con tener tiempo libre para dedicarlo a su hobby: Difundir los versos de los poetas más destacados dentro de la literatura universal, sacarlos de los entornos académicos.

Y me confiesa: - Con solo nueve años musicalicé el poema de Góngora, con la primera guitarra que mi padre me regaló.

- La más bella niña  / de nuestro lugar, / hoy, viuda y sola / y ayer por casar...

Ha pasado mucho tiempo desde aquellos días de infancia, pero la relación amorosa entre la guitarra y el poeta ha sido muy cercana, ha estado viva en Luis Fajardo quizás porque comprende que la música busca la complicidad y mantiene unida a otras disciplinas artísticas. Entonces retoma su hobby y hace unos seis años comienza a musicalizar a poetas canarios e incluso a grabar algunos de sus trabajos. Y en uno de esos maridajes entre la poesía y la música se siente seducido por la poesía de Isa Guerra. 


María Isabel Guerra García nace en Santa María de Guía (Gran Canaria) y desde los cuatro años lee cuentos y a los trece años gana el Concurso de redacción que convoca la firma de Coca Cola. Doctora en Filología Románica y licenciada en Psicología se ha dejado llevar por el placer y la necesidad de liberar su existencia a través de las palabras, tanto que cuando la leemos nos parece que estamos ante una especie de testamento poético en el que le hace un repaso a una vida dedicada a soñar por un mundo mejor, a enseñar, a vivir, a expresar la belleza acerca de la unión, la solidaridad con quienes comparte vida y lenguaje. 

A compartir poemas y pequeños homenajes a otros/as poetas como en el poema La amante del tiempo habitado”:

ELLA, sabe que  es el mar/ en agosto, / la playa cuando besa la roca, / la vida en sí, / el agua que brota, / el tiempo eterno de los viajes / de las pequeñas cosas, / de lo inmenso e inconmensurable, / la princesa de los cuentos con su flor. / ELLA, viene envuelta en un tul de nube.

Una vez me reveló la poeta que para componer sus poemas suele anotar en un pequeño papel los pensamientos que le revelan esas situaciones que surgen en los recovecos de la ciudad, en la felicidad y la tristeza, en las injusticias sociales. En imágenes e instantes que, a menudo, se nos escapa entre los dedos. Momentos que Isa rescata, a través de una explosión, a modo de flashes, de versos libres, sencillos en su significado y musicalidad.

 Y es en la música donde Luis Fajardo irrumpe como en estos versos emocionados de Isa Guerra:

 Nos vamos yendo, amigos/as

                             Por el camino/ de la tierra/ y del fuego. Por el camino/ de las hierbas y trevinas / de la infancia/ de pan recién hecho/ y de ilusiones forjadas, / de valles y montañas. / Por el camino de lluvia florecida / de los amores/ encontrados/ en los ojos/ y en el alma/ nos vamos yendo/ amigos,/ qué tristeza, / vamos a tomarnos un par de cañas/. ¡TODO TAN EFÍMERO! / No sabemos/ si en la noche estrellada/ o cuando amanece/ el alba. / En la tarde dorada/ o a deshora, /pasajeros/ de un sueño azul/ de la insondable nada.

 Y en esta alianza con la poesía de Isa Guerra y la música de Luis Fajardo, el festejo sonoro  cobra vida, belleza, conmueve y acaso interroga sobre el sentido de la existencia. Y, a través de esa unión, podemos penetrar en el mundo de dos manifestaciones artísticas que han sido desde la antigüedad apasionantes.


Isa Guerra ha ganado el Premio Poeta de Anno en el 2014 en Messina, Italia entre otros premios. Ha publicado una veintena de libros de poesía y uno de ensayo. Figura en antologías nacionales e internacionales y sus poemas han sido traducidos a varios idiomas.

Y en esta fusión música y poesía realizados por Luis Fajardo los recitales poéticos se vuelven más ricos, diversos y estimulantes, porque la música, como soporte de la poesía, puede transformar estados de conciencia.

 Rosario Valcárcel, poeta y narradora.

Fotos Isa Guerra y Luis Fajardo

 

domingo, 10 de enero de 2021

3 poemas de la poeta y ensayista Guadalupe Grande, fallecida el dos de enero, 2021

 Junto a la puerta 

La casa está vacía

y el aroma de una rencorosa esperanza

perfuma cada rincón

Quién nos dijo

mientras nos desperezábamos al mundo

que alguna vez hallaríamos

cobijo en este desierto.

Quién nos hizo creer, confiar,

—peor: esperar —,

que tras la puerta, bajo la taza,

en aquel cajón, tras la palabra,

en aquella piel,

nuestra herida sería curada.

Quién escarbó en nuestros corazones

y más tarde no supo qué plantar

y nos dejó este hoyo sin semilla

donde no cabe más que la esperanza.

Quién se acercó después

y nos dijo bajito,

en un instante de avaricia,

que no había rincón donde esperar.

Quién fue tan impiadoso, quién,

que nos abrió este reino sin tazas,

sin puertas ni horas mansas,

sin treguas, sin palabras con que fraguar el mundo.

Está bien, no lloremos más,

la tarde aún cae despacio.

Demos el último paseo

de esta desdichada esperanza.

(De El libro de Lilit. Ed. Renacimiento, 1996) 

 

Letanía sin nosotros 

 

Es en este tiempo incierto, intacto,

es en este instante desnudo,

sin palabras, sin nosotros, tan sólo

tendido suavemente en el olvido.

Es bajo esta lluvia muda y ciega,

esta lluvia sin nosotros,

esta hora sin nosotros,

Este agua sin sed.

Es. Es sin siempre, es sin memoria,

es sin llanto y sin risa,

es sin miedo y sin gracias te sean dadas.

Es, como si eso fuera poco,

sin causa y sin remedio,

a pesar nuestro,

Y es, desde luego, sin calles ni avenidas,

sin fuentes ni estaciones,

sin la tristeza que da mirar el firmamento.

(De El libro de Lilit. Ed. Renacimiento, 1996)

 

La ceniza 


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lista número preciso

cómputo de un idioma

que no podemos entender

Digo que no existe el olvido;

hay muerte y sombras de lo vivo,

hay naufragios y pálidos recuerdos,

hay miedo e imprudencia

y otra vez sombras y frío y piedra.

Olvidar es sólo un artificio del sonido;

tan sólo un perpetuo acabamiento que va

de la carne a la piel y de la piel al hueso.

Así como las palabras primero son de agua

y luego de barro

y después de piedra y de viento.

(De El libro de Lilit. Ed. Renacimiento, 1996)



 

 

 

Hemos comenzado el año con una gran pérdida para el mundo de la posía, la poeta y ensayista Guadalupe Grande ha fallecido este sábado a los 55 años. Era hija de los poetas Francisca Aguirre (1930-2019) y Félix Grande (1937-2014) y nieta del pintor Lorenzo Aguirre.

 

Licenciada en Antropología Social por la Universidad Complutense de Madrid (UCM),  Comenzó a escribir muy pronto Y precisamente en Murcia, junto a sus padres protagonizó el primer recial de poesía. En 1995 ganó el Premio Rafael Alberti con el libro Lilit. También publicó La llave de niebla, 2003 (Calambur Editorial); Mapas de cera, 2006 y Hotel para erizos (2010.

 

Foto del periódico Marca