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sábado, 30 de diciembre de 2017

POEMA FIN DE AÑO

Cuando escucho las campanadas de Fin de Año
abro antiguos álbumes de fotos, 
aspiro el olor de mis padres y sueño
con escaparates en tafetán rosa,   
parejas de ballet que danzan valses y minués,
mientras vinos y manjares giran alrededor
de la perversa justicia de los pobres,
                                                               del abrazo de lo desconocido.



Cuando escucho las campanadas de Fin de Año
encendemos el árbol de Navidad, escanciamos
el champán, y tú, como en los cuentos de hadas,
me enlazas por la cintura de mi vestido nuevo,
confiesas lo mucho que me amas,
y entre velas y zapatitos de cristal,
haces promesas, juramentos efímeros.
                                                               Cruzas el sueño de la vida.
                                                              
Y en el palacio clandestino, recibo la luz       
de los volcanes, tu cielo cálido,
el temblor de los goces.
Entonces saboreo el rostro de la vida,
las alegrías del Nuevo Año:
Saboreo villancicos, voladores y la tierra
que prende de nuevo. El ciclo perenne
de la vida que se extingue
                                                               y reverdece.


Queridos amigos: Feliz Año Nuevo y que los Reyes Magos nos bendigan y nos regalen: oro, incienso y mirra.

Con mi abrazo apretado. Luis y Rosario
                                                                                    

jueves, 8 de septiembre de 2016

POEMA, LOS HOMBRES HUECOS, T.S.ELIOT


Un penique para el viejo Guy

I
Somos los hombres huecos
Somos los atestados
Que yacen juntos.
Cabezal henchido de paja. ¡Ay!
Nuestras voces secas, cuando
Susurramos juntos, Son calladas y sin sentido
Como viento en yerba seca
O patas de rata sobre vidrio roto
En nuestro sótano seco.

Horma sin forma, sombra sin color,
Fuerza paralizada, ademán sin movimiento.

Los que han cruzado
Con ojos directos, al otro reino de la muerte
Nos recuerdan -si acaso- no como extraviadas
Almas violentas, sino sólo
Como los hombres huecos
Los atestados.

II
Ojos que no me atrevo a ver soñar
En el reino de sueño de la muerte
Ellos no aparecen:
Allá, los ojos son
Sol sobre una columna rota
Allá, un árbol hay que oscila
Y hay voces
Que cantan en el viento
Más distantes y solemnes
Que una estrella fugaz.

Dejadme estar no más cerca
En el reino de sueño de la muerte
Dejadme así vestir
Tan adredes disfraces
Abrigo de rata, cuero de cuervo, desfondos cruzados
En un campo
Obrando como el aire obra
No más cerca
No ese final encuentro
En el reino sombrío.
III
Esta es la tierra muerta
Esta es tierra de cactus
Aquí las imágenes de la piedra
Son alzadas, aquí reciben
La súplica en la mano del cadáver
Debajo de los guiños de una estrega fugaz.

Es así como esto
En el otro reino de la muerte
Solos caminamos
A la hora en la que somos
Temblando con ternura
Labios que besarían
Desde plegarias hasta piedras rotas.
IV
Los ojos no están aquí
No hay ojos aquí
En este valle de estrellas que mueren
En este valle hueco
Esta rota mane mandíbula de nuestros reinos perdidos

En este último lugar de las reuniones
Nos congregamos
Y nos callamos
Plegados en la margen del crecido río

Ciegos, aunque
los ojos reaparezcan
Como perpetua estrella
Rosa multifoliada
Del reino sombrío de la muerte
La sola esperanza
De hombres huecos.
V
Vamos rodeando la tuna
Una tuna, una tuna
Vamos rodeando la tuna
A las cinco de la madrugada.
Entre la idea
Y la realidad
Entre los actos
Y el ademán
Cae la sombra
Porque Tuyo es el reino
Entre el concepto
Y la creación
Entre la emoción
Y la respuesta
Cae la sombra
La vida es muy larga
Entre el deseo
Y el espasmo
Entre la potencia
Y la existencia
Entre la esencia
Y el descenso
Cae la sombra
Porque Tuyo es el reino
Porque Tuya es
La vida es
Porque Tuyo es el
Y así se acaba el mundo
Y así se acaba el mundo
Y así se acaba el mundo
No con un estallar, con un sollozo.

              (Traducción: Julio Hubard)

T. S. Eliot,  Poeta de considerable influencia en la literatura del siglo XX, es una de las principales figuras de la vanguardia modernista anglosajona que recogió en sus obras ascendencia de la poesía metafísica y los simbolistas franceses.

Su principal obra es “Tierra Baldía” (1922)  continuada por libros como “Los Hombres Huecos” (1925), “Miércoles De Ceniza” (1930) o “Cuatro Cuartetos” (1935-1943).  Su colección de poemas “El Libro De Los Gatos Habilidosos Del Viejo Possum” (1939) inspiró al compositor Andrew Lloyd Weber para crear la conocida obra musical “Cats”.

Recibió el Premio Nobel de Literatura en el año 1948.


Nacionalizado británico en 1927, T. S. Eliot nació el 26 septiembre, 1888 en St. Louis (Missouri) y falleció en Londres el 4 de enero de 1965. Tenía 76 años. No tuvo hijos. Está enterrado en la St. Michael and All Angels Churchyard, East Coker, Somerset (Inglaterra)

viernes, 2 de octubre de 2015

Poema, Con la espontaneidad de la emergencia... obviamente esperando.


 Eduardo Sanguinetti, Filósofo y poeta Rioplatense

Hace ya bastante tiempo que he nacido.
Hace, a la vez, mucho tiempo y hace muy poco tiempo.
Todavía no he llegado a comprender lo que me ha pasado.
Tampoco he llegado a admitir la existencia, a veces, ni a mi mismo.
Observo estos seres y estas cosas que me rodean y no puedo evitar la sensación de sentirlo enigmas, o casi.
Las satisfacciones que he buscado para colmar una vida, un vacío, una nostalgia y he obtenido... han conseguido a veces, enmascarar el malestar existencial.
Me han distraído... pero ya no pueden, hoy, hacerlo.
Los dolores, penas, fracasos, me han parecido siempre, más verdaderos que los éxitos y el placer.

Existir es la única manera de existir que conozco, me agarro a esta existencia, porque no puedo imaginarme, una manera de existir fuera de la existencia.
Escribo para mostrar lo que nadie ignora y para confirmarme a mi mismo lo que siempre he sabido: lo único e insólito de este universo.
Un universo finito es inimaginable, inconcebible.
Un universo infinito es inimaginable , inconcebible.
Por ende, no puedo dejar de aseverar, que el universo no es finito, ni infinito, siendo finitud e infinitud  más que formas humanas de pensarlo.
De todos modos, que la finitud e infinitud, no sean más que formas de pensar y de decir, es también inconcebible, inimaginable.

y... si no nos llamáramos "algo", si no nos llamáramos "nada", otra sería,  tal vez nuestra idea  existencial sobre  nuestra idea existencial sobre nosotros mismos.
Pero no estamos hechos de una unidad abstracta, sino de esa unidad carnal que moralmente oímos cuando se nos nombra: "No somos más que lo que podemos ser".
Salimos pues, con nuestro yo a combatir, según nuestro yo.
Uno se grita a si mismo: ¡Yo soy el que hay en mi!
No somos con exactitud más que la parte de convicción que nos asiste.
El hombre es en definitiva, el sujeto activo de una culpa: vivir.

facebook/rosariovalcarcel/escritora


viernes, 17 de julio de 2015

LA PURIFICACIÓN, POEMA,

                                                                             Grito para que la ablación sea solo un mal sueño

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi Purificación
si era un ritual de regocijo, de danzas y cantos donde
                                                germinaba el pasado.

Tatuaron mi cuerpecito de amarga henna,    
 invocaron al espíritu, batieron palmas.

                                               El aire me agarraba de la mano.
Celebraban la llegada de una media hechicera.

No podía entender el color de sus ojos centenarios
                                               o si era amiga o enemiga.

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi Purificación
si inundaron el silencio de risas, tambores y timbales.
El  destino me  trajo chillidos de hiena,
olor a ataúdes.

Me abrió la entrepierna a la sombra de un dátil
y con una vieja hoja de afeitar cortó la raíz de mi deseo.
Águilas y buitres revoloteaban
enloquecidas al olor de la sangre, al  rumor que evoca
                                                la muerte. 

Cerré los ojos e igual que un pájaro en una trampa,
                                               aleteé como una loca, grité, lloré.

-¡Aguanta, aprieta los dientes o nunca encontrarás marido!

Castró mi sexo como a los burros del desierto,              
colocó cerrojos a mis labios vivos.

Convirtió mi sonrisa inocente en una sonrisa macabra.
                                               Desgarró la carne de mi alma.

Cómo iba a imaginar que era la fiesta de mi ablación,
que a mis ocho años una de las peores cosas de mi vida
                                               había sucedido, 
                                                                          de mi poemario  “Himno a la vida”

LA ABLACIÓN O MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA
Las escalofriantes cifras dicen que dos millones de niñas son sometidas a esta brutal operación de la circuncisión, ablación, infibulación, mutilación genital femenina, clitoridectomía…, cada  año, lo cual se traduce en 6.000 nuevos casos por día, cinco niñas por minuto menores de 15 años son sometidas a una ablación o amputación del clítoris (suele practicarse a niñas entre 4 y 10 años y entre sus consecuencias físicas inmediatas son las psicológicas que suelen ser: angustia y nerviosismo, sentimientos de degradación, inferioridad y vergüenza, frigidez, miedo a las relaciones sexuales-, se dan hemorragias, que a veces llevan a la muerte, e infecciones diversas.

Y a largo plazo suelen aparecer dolores menstruales, quistes, tumores, esterilidad, aflicciones al orinar y un aumento del riesgo de enfermedades de transmisión sexual, entre las que se engloba el SIDA, sin olvidar que el 90 por ciento de los niños que nacen muertos son hijos de mujeres mutiladas genitalmente y que cada uno de cada cuatro hijos de estas mujeres nace con anomalías.

Alrededor de 137 millones de mujeres en todo el mundo han sido mutiladas genitalmente de esta manera en los últimos 50 años y que  jamás disfrutarán de un derecho placentero concedido al hombre: el sexo.

África no es el único territorio donde se realizan mutilaciones genitales femeninas; también es una práctica común en algunos países de Oriente Medio. Las cifras son escalofriantes. Según Unicef, la ablación es una práctica frecuente en 25 países africanos, algunos de Oriente Medio y Asia: Somalia el 98 por ciento de mujeres sexualmente mutiladas. Egipto con un 97 por ciento (actualmente prohíben la ablación de clítoris e imponen tres años de cárcel para quienes lo practican) o Eritrea, Guinea (60 por ciento) y Etiopía con un 90 por ciento. En Eritrea, Sudán o Sierra Leona la sufren entre el 80 y el 95 por ciento. En Mali el 94 por ciento o en Burkina Faso un 70 por ciento.

Oriente Medio no se queda atrás: Yemén, Omán Bahrein, Pakistan e India se suman a esta larga lista. La ablación femenina se practica entre las comunidades de emigrantes también…
La mutilación genital corre a cargo de la buankisa, fanateca o comadrona, una matrona experimentada a la que su “trabajo” le confiere un alto status social. La “operación” suele llevarse a cabo en pésimas condiciones higiénicas y sin ningún tipo de anestesia, y basta cualquier objeto punzante, un cuchillo, una hoja de afeitar o incluso un cristal.

Por eso, hoy quiero gritar de nuevo por la defensa de los derechos humanos de las mujeres. Derechos que son vulnerados por razones culturales, políticas, religiosas… Y que atentan contra la dignidad y la salud de las mujeres.

facebook/rosariovalcarcel/escritora 

                                                                                                                                                                                                                                                                                          

domingo, 28 de septiembre de 2014

EL SÉPTIMO CIELO, poema

Hoy Antonio Arroyo me ha regalado un poema titulado “El séptimo cielo” un recuerdo a mi libro erótico. Un regalo para mi blog que lleva el mismo nombre.   

EL SÉPTIMO CIELO

Da mi basia mille
Catulo

Dame mil en cubitos de ozono,
dame al menos uno de esos besos
que anunciabas en público para esparcir hechizos
sobre la desmemoria y que el amor gozara
de plena independencia. Pero dame también el tesoro
de tu carne y que el mundo reviente la acechanza
el liquen lo corroa antes de que las flores
vengan del arco iris.

Ya no males de ojo ni bendiciones tengan las caricias
ni oscuras escaleras ni hilaturas ni símbolos.


Y si acaso el día fuera un bárbaro que atore
el empuje que digo si fuera la caída
del reino para siempre.

Entonces, Lesbia mía,
dame el hielo derretido del aire.
Te lo pondrá en tu boca mi boca
por si nieva. ©Antonio Arroyo Silva.           
                                                                  Foto portada "El Séptimo Cielo" de Rosario Valcárcel


Antonio Arroyo nació en Santa Cruz de La Palma en 1957, es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de la Laguna. Ha sido colaborador de revistas como Artymaña, La Menstrua Alba (de Canarias), Zurgai (de Bilbao), La palabra y el Hombre (Veracruz, México) y de medios digitales como la revista de la Sociedad de Escritores de Chile, Cinosargo, Neotraba, en la prensa local, sobre todo en Diario de Avisos. Ha publicado cinco libros de poemas: Las metamorfosis (1991), Esquina Paradise ( 2008), Caballo de la luz (2010), Symphonia ( 2012), No dejes que el arquero (Col. Instante Estante, Brasil, 2012) y Sísifo Sol (NACE, 2013). Las plaquettes Material de nube (2012), Un paseo bajo los flamboyanes (2012). 

En ensayo, La palabra devagar ( 2012). Ha participado en la antología de prosa poética Pincelada de relatos, en Barcelona por el grupo Órbita Literaria, Un libro por Haití, editado por Teresa Delgado y en la Antología de Miguel Hernández, con motivo de la celebración del centenario del poeta Miguel Hernández, El grupo de La Palma, 2011. Álbum de Poesía. Mundial 2014 (Brasil). Fue 2º premio en el concurso de poesía de Granadilla (Tenerife), en 1981, ha participado en el Festival Internacional de Poesía encuentro 3 Orillas (Tenerife 2009) y en el Homenaje de Poetas del Mundo a Miguel Hernández (junio de 2010). Es miembro de REMES (Red de escritores Mundiales en Español) y de la Nueva Asociación Canaria para la Edición (NACE)


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