domingo, 30 de marzo de 2014

A PROPÓSITO DE LOS PRISIONEROS DE GUANTÁNAMO

Artículo enviado por Eduardo Sanguinetti, filósofo rioplatense.

La noticia de que el presidente José “Pepe” Mujica ha decidido ceder al pedido del presidente Obama de recibir a cinco detenidos de la base estadounidense de Guantánamo, en calidad de refugiados, no es una novedad, como tampoco lo es la polémica que se ha instalado en Uruguay en torno a esta decisión, aún en el marco del trascendido que el ejecutivo lanzó al mundo a través de los medios de prensa, días pasados, a pesar de que como anunció el presidente Mujica: “las gestiones con Estados Unidos están lejos de estar cerradas”.

Es importante comentar que la base estadounidense de Guantánamo, situada en el sudeste de Cuba, es un campo de prisioneros que la habitan en estado infrahumano, los denominados “combatientes ilegales”, que han sido capturados en la tan mentada “guerra contra el terrorismo” que mantienen los gobiernos de Estados Unidos, en cualquier territorio del planeta, y donde se encuentran los disidentes y denunciantes a la administración del imperio del norte.

José Mujica ha dado por finalizadas las polémicas en torno a recibir a los detenidos de Guantánamo, aludiendo a que su decisión es un “tema laudado”, descartando que los ex prisioneros representen una potencial amenaza para Uruguay y agregando que la llegada de estos refugiados podría incluso ser beneficiosa.

Ahora bien, se impone una pregunta ¿por qué aceptó Mujica darles asilo a los prisioneros de Guantánamo?… “Luego de gestiones contestamos que sí porque hoy y siempre, con la excepción de los dolorosos años de la dictadura, el Uruguay ha sido un país de refugio y para nosotros esta es una cuestión de principios”, manifestó Mujica como razón atendible. Pero luego, consultado sobre si pidió algo a cambio dijo: “Yo tampoco hago favores gratis, paso la boleta”, aunque luego especificó que “esto hay que hacerlo porque sí”. Bien, se abre un enigma de enormes dimensiones ante estas encontradas palabras de Mujica. Y la pregunta inicial de por qué acepta la petición de Obama, Mujica permanece sin respuesta aparente.

Se arriesga la vida por hablar claro, sin especulaciones, y viceversa, pues ante lo dicho por Mujica en cuanto a las fórmulas participativas que debe adoptar la comunidad ante instancias como la de los refugiados de Guantánamo, se puede caer en un plano demagógico que de base es inaceptable, pues afecta la autonomía de los poderes y, lo que es peor, de la autodeterminación de los pueblos.
Puedo coincidir con lo manifestado por Mujica en cuanto a los derechos humanos que asisten a estos detenidos de Guantánamo, pero no puedo dejar de lado las relaciones con las naciones que conforman Suramérica, que también fueron consultadas por Obama para recibir a los prisioneros y las implicancias que puede tener este tema en la relación entre naciones que no han logrado aún conformar la tan ansiada Patria Grande.

No hay dudas de que es un tema muy serio el que ha instalado Estados Unidos respecto al cierre de la Base de Guantánamo, de fines imprevisibles, pues no se trata de la peligrosidad o no de los detenidos, sino de la simbología que el imperio neoliberal les ha otorgado cual impronta del “terror”, demonizándolos. ¿Seremos nosotros quienes eliminemos los símbolos del “terror” sobre los que se basa la política neoliberal del imperio? o ¿Todo fue un simulacro para justificar guerras y genocidios?

Haciendo uso de la pharresía, que significa el coraje de decir la verdad, aún a riesgo de la vida, manifiesto que este tema no lo resolverá la buena o mala voluntad de un gobierno, sino el sentido de los habitantes que conforman ese pueblo, en este caso Uruguay, los organismos Unasur y Mercosur, sumado a las alianzas estratégicas entre países de la región, coincidente con la hermandad reafirmada hace unos meses en la Cumbre de la Celac, de donde surge la reafirmación del bloque latinoamericano y caribeño.

Y a modo de epílogo a este tema, me pregunto si todo esto está relacionado con la denominada política de la verdad e interrogo al poder desde la filosofía, pues a no dudarlo, la filosofía es una manera de vivir, además de una manera de pensar. La verdad de los dichos, en este caso de José Mujica, quedará probada por la conducta a seguir.


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lunes, 24 de marzo de 2014

DÍA DE LA MUJER? con vídeo

https://www.youtube.com/watch?v=1aIpqIWpOCU

Si te pegan un palo no llores Lola
                   vale más llevar palos que dormir sola. Eres, eres
                   eres como la alpispa junto a la Sieca
                                   La alpispa de Néstor Álamo.

      Cuando yo era pequeña existía un periódico que se llamaba “El Caso” y recuerdo que un día apareció una noticia que me quitó el sueño durante mucho tiempo. Estaba aterrorizada.

      La crónica hablaba de un padre de familia, al parecer un dechado de virtudes que sin saber el por qué había matado a sus tres hijos y a su mujer que dormía plácidamente en su cama.
      Él los había matado con un hacha.

      Aquellos hachazos sonaron en mi cabeza, en mi conciencia, durante mi niñez. Estallaron en un miedo absurdo hacia todos los padres, hacia todos los hombres. Poco a poco me fui calmando, hablaba con mi padre, jugaba con él. Me enseñó a desenterrar miedos, tesoros. Me entendía, respetaba a mi madre, compartía cosas con los amigos. Supo disipar mi intranquilidad de tal forma que su ejemplo me ha servido para mantener una conversación ininterrumpida con el mal llamado sexo fuerte, a comprenderlos.

       La mujer por instinto da, nutre, acepta. Ha sido el eje de las relaciones, obligaciones y actividades del día a día. Se podría decir que es el principal sujeto de la creación, de la humanidad.

     Estos días se ha celebrado el Día Internacional de la Mujer, el día que reivindicamos y luchamos hacia la igualdad de los derechos y oportunidades con los hombres. Lo malo es que mientras haya que diferenciar a las mujeres por la lucha, por los derechos… estaremos en desventaja.

    Además no debemos olvidar que ya desde la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a las guerras. En la Revolución Francesa las parisienses que pedían “libertad, igualdad y fraternidad”, marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

     Estas reflexiones vienen a cuento porque la violencia doméstica, machista o de género, da igual el nombre, no se erradica, está a la orden del día, tanto que en España en lo que llevamos de año (2014) casi hemos alcanzado la veintena de mujeres muertas en manos de sus maridos, amantes, parejas, da igual. En manos de seres que no tienen nombre.
Y lo peor es que aún se hacen chistes sobre el tema y se recuerda una malentendida memoria histórica, donde las mujeres podían ser castigadas por los hombres si éstas los miraban a la cara o le hablaban sin su permiso, o el golpear a una mujer era motivo de orgullo, pues así ellos demostraban su superioridad.

       La violencia contra las mujeres es la violación de los derechos humanos más universales.

        Dice el Fondo de las Naciones Unidas que una de cada tres mujeres en el mundo ha sido golpeada, violada o padecido algún tipo de abuso. Y lo más sorprendente es que los países con mayor número de asesinatos de mujeres por sus parejas o ex parejas son los más civilizados y desarrollados de Europa: Finlandia y Suecia.
     Sabemos que la conquista de la Igualdad de derechos y oportunidades no ha dejado de avanzar, pero a los resultados me remito. Queda mucho por hacer. Por eso en estos días en que los políticos hablan y hablan, prometen y prometen, deben tener presente que las leyes, la seguridad e independencia económica  no es suficiente, no solucionará el problema.

    Porque yo creo que la verdadera solución tendrá que ir acompañada de una educación en valores de respeto y de igualdad entre los sexos. Una educación que parta del seno familiar, de la escuela. Una educación donde toda la sociedad esté comprometida.
fOTOS DE JORDI LAVANDA.

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martes, 18 de marzo de 2014

UN CANTAUTOR, LLAMADO SERGIO ALZOLA, CON VÍDEO


No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Oliverio Girondo.

Podemos vivir sin poesía incluso sin literatura. Pero es casi imposible que alguien pueda vivir sin música porque la música antecede al habla, porque la música navega sin timón en nuestros recuerdos, en las canciones que aprendimos en nuestra infancia y adolescencia. La música evoca el amor y el olvido, la nostalgia y el placer… La música es universal.


Por eso hoy les voy a hablar de música, de Sergio Alzola, un cantautor que desde muy joven empezó a rasguear la guitarra y a aprender acordes y a escribir los primeros signos musicales. Pronto encontró los ritmos y las letras, la forma artística para expresar sus palabras y sus sentimientos, para hacer poesía con su guitarra y dialogar con los latidos del salitre y el baile de las aguas de Las Canteras, para murmurar al alisio de la tierra en la que nació, como ese tema titulado Agua:

Soy agua, el mar de Las Canteras de mi infancia/ una romería, un timple en arroró, un niño a la sombra de Triana…/ 

Pero también sabe trasmitirnos su propia visión de la realidad con una música comprometida, repleta de sentimientos, de temas sociales o cotidianos, de las relaciones amorosas y del alma. De la vida que se desliza entre cánticos y silencios.

Alzola es un músico, compositor, letrista cantante y poeta. Sí, porque Sergio, igual que los grandes cantautores como Perales, Serrat o el gran Leonard Cohen, compone letras de calidad y originalidad con una gran versatilidad de ritmos. Un cantautor que se ilusiona con su trabajo, que estudia, que trabaja duro leyendo todo lo que cae en sus manos, ampliando sus conocimientos. Dejándose seducir por la vida, porque como él dice:

Cada disco tiene un principio, y no me refiero al inicio o el comienzo de un proyecto ilusionante sino una especie de leitmotiv que envuelve tu creatividad.

Debutó hace doce años en los escenarios de su isla y desde entonces no ha parado de dar conciertos, más de un millar, de participar en encuentros de cantautores, en festivales, en homenajes a poetas. Su música y sus letras están inspiradas en los países donde ha residido, porque él igual que un caballero andante ha caminado por esos mundos de Dios, por la Península Ibérica, Chile, Argentina, Brasil, Cuba. Y esos retiros le han servido para crecer como cantante y compositor. En su CD “Tricontinental” le dedica composiciones a Julio Cortazar, a Juancho Armas Marcelo por transmitirle su amor por Cuba y canta:

Así en la Habana como en el cielo, se pasea el malecón por las verdades del Caribe/ medio siglo de Revolución hay quien vive por amor y quien no vive…/

También a Carlos Salem, por ayudarle a combatir todos sus miedos, a Benedetti, entre otros. Se lo dedica al enamoramiento y al deseo sexual. Al amor con mayúsculas.

Su primera experiencia con el trabajo discográfico  fue “Ciudadano del mundo (2005) después en el 2007 llegó “Contagia tu sonrisa” editado por el Gobierno de Canarias en los estudios de Multitrack (Tenerife) bajo el sello “Canarias me suena”. En el 2011 el autor engloba toda la experiencia vivida durante cuatro años en tierras suramericanas y nos presenta “Tricontinental” una muestra de su gran sensibilidad por hermanar pueblos y culturas. Una muestra de que nuestro cantante, se mantiene despierto, y toca la tierra, y vuela de manera ascendente y constante.

Todavía recuerdo con emoción el recital que Alzola nos ofreció las pasadas Navidades en el entorno de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria, cuando casi en la oscuridad, junto a una fuente antigua y unas gárgolas que retumbaban de frío, Sergio con su pasión y cercanía, con su entusiasmo y profesionalidad consiguió crear una atmósfera de diversión y energía. Consiguió que su voz se escuchara, que los sonidos emergieran y que nos sintiéramos envueltos en una nebulosa sutil y cálida, consiguió atraparnos con su lenguaje musical.

Consiguió el estremecimiento de las cuerdas de su guitarra y las entregó a tod@s los que lo arroparon aquella noche.

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domingo, 16 de marzo de 2014

¿LA EYACULACIÓN FEMENINA ES UN MITO?

La eyaculación femenina ha coexistido desde que la mujer existe.  Ya Aristóteles  habló de ello e incluso Freud llegó a hablar del “jugo del amor”

Un antiguo texto chino taoísta indica que todas somos capaces de experimentar los orgasmos sagrados (designada la Marea o Reflujo Yin), que todas somos capaces de llegar a las hogueras del licor, de ese fluido liberado que denominamos amrita o néctar divino, que en sánscrito significa “sin muerte” y se le valoraba benéfico tanto para la mujer como para su amante. Mencionada por primera vez en un poema del siglo 7, la eyaculación femenina y el punto Gräfenberg (punto G) se describen en detalle en la mayoría de las obras de la Kāmaśāstra.

Del líquido eyaculatorio femenino se ha hablado siempre hasta que a finales del siglo XVI se inventó el microscopio y entonces perdió interés, al descubrirse que estaba desprovisto de espermatozoides” ahora bien Eyaculación y Orgasmo son cosas distintas, aunque a menudo vayan juntas. De hecho, muchas mujeres que eyaculan lo hacen antes de llegar al clímax.

Sin embargo hasta hace poco tiempo se pensaba que era propiedad exclusiva de las reinas de la pornografía y se le quitó importancia pensando que podría ser tan solo orina o incontinencia, aun cuando la eyaculación no tiene la misma apariencia, olor o propiedades químicas de la orina.

…Los movimientos eran sistemáticos; unas caricias en los labios, y repentinamente la lengua que perforaba con violencia. Sylvie gritó de gozo al sentir la lengua vibrar como un animal dentro de su vagina.
                -Sí, así… sigue –acertó a pronunciar Sylvie.
                Al decir esto se sentó sobre la boca de Marianne, estrujándola contra su sexo, contra la fuente húmeda de placer, totalmente abierta, con el clítoris abultado sufriendo espasmos, y anidando en su vientre un sinfín de ardorosas sacudidas. Gritó entrecortadamente, fuera de control. Cuando se corrió, todo el interior de su vientre se hizo líquido y se vertió en la lengua de Sylvie, hasta descenderle por la gargantaVicios privados de Jocelyn Joyce

Mientras que los investigadores siguen discutiendo si es eyaculación u orina lo que ella  expele, la fuente del líquido, creo que no es de gran importancia, porque las mujeres señalan a menudo orgasmos muy evidentes a través de su cuerpo, especialmente en la cara, las manos, los pies…

La eyaculación femenina ocurre, pero la cantidad de secreción que es producida varia de unas pocas gotas, las que son tan mínimas que pueden no ser notadas, hasta chorros que dejaran una mancha húmeda en la cama, o impresionantes chorros de forma similar a la eyaculación masculina.

Algunas mujeres eyaculan en forma consistente, mientras otras expelen solo ocasionalmente. Muchas dicen que sus eyaculaciones no están asociadas al orgasmo, pudiendo ocurrir un cierto número de veces antes al orgasmo, y muchas más veces si tienen múltiples orgasmos.

Esta secreción es para la mujer, así como para el hombre, un indicador de intenso placer sexual. Incontables lo han experimentado durante años, y otras ocasionalmente (algunas pocas, eyaculan cada vez que tienen un orgasmo y otras rara vez), pero lo silencian para evitar ser ridiculizadas y avergonzadas por sus amantes y por la sociedad, por el miedo de que algo este mal en ellas, hasta tal punto que este hecho les ha acarreado más de un trauma y vergüenza ante sus parejas.

Pero ahora están de enhorabuena y rabiosa actualidad, en parte gracias a la industria del porno, que ha popularizado el squirt –vocablo inglés utilizado para denominar a la eyaculación femenina. La práctica cuenta también con su reina indiscutible: la actriz porno americana Cytherea, que domina el arte del squirt.

La eyaculación femenina proviene de alrededor de 30 o más pequeñas glándulas embutidas en la esponja uretral, el tubo de tejido esponjoso eréctil que rodea la uretra. La esponja uretral es el sitio donde se ubica el “punto G”. Todas las mujeres tienen esponja uretral, y pueden o no tener un área en ella que es más sensible y que puede ser palpada con los dedos a lo largo de la vagina. Pero en general, todo el tejido clitorideo es exquisitamente sensitivo cuando una mujer está totalmente excitada, y esto incluye la esponja uretral que todas las mujeres la poseen.

Cuando me excito dejo las sábanas mojadas de tanto líquido que sale de mi vagina ¿Padezco algún trastorno? Tengo veintitrés años.  Preguntas sobre SEXO a Elena F. L. Ochoa

Respuesta: Su único trastorno es que lubrica usted excelentemente, lo cual demuestra que está muy excitada. La lubricación vaginal no es más que el resultado de la concentración del fluido en la pared de la vagina por la presión de los vasos sanguíneos dilatados. Además, usted necesita este fluido para que el coito –en caso de existir- sea placentero y sin dolor.

Fotos: Deseo de verano, Oscar Domínguez
           Beso de Toulouse Lautrec

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jueves, 13 de marzo de 2014

CARNAVAL DE INDIANOS, LEÓN BARRETO




El mundo existe para llegar a un libro, Mallarmé

Igual que la literatura ha sido siempre una fuente inagotable para el cine, los escritores también se han visto atraídos por ese sentimiento que provocan las fiestas populares. Se han visto atraídos por todo lo que gira alrededor de ellas. Por su seducción pasional y su emoción.

Eso es lo que le ha ocurrido a Luis León Barreto. Él como muchos de nosotros soñaba con acudir el lunes de carnaval a la Fiesta de Los Indianos, con verla de cerca, con pasear por la calle Odaly, la Avenida Marítima de Santa Cruz de La Palma, la Alameda. Y aunque tardamos años en verlo en carne y hueso. Lo conseguimos. 

Y se sintió tan atraído por el hechizo, la historia y todo el arte que gira a su alrededor, se sintió tan atraído por la explosión de alegría, las vivas, los ritmos de los sones cubanos, los polvos talcos que no dejamos de agitar, que le sirvió a nuestro autor de musa para crear una crónica alegre. Una novela que gira alrededor de un personaje, una chica llamada Moneyba Castro  que con su atuendo de encaje, su pamela y su sombrilla se divierte en la Fiesta de los Indianos entre personajes dotados de ritmo y color, entre la euforia del baile y la efervescencia contagiosa de La Negra Tomasa.


El personaje principal del Carnaval ideado por el palmero Víctor Lorenzo Díaz Molina; Sosó que regularmente llega a la Plaza de España con ese don innato que posee para hechizar la fiesta, que flota en medio de una multitud que se agolpa entre sus calles, que vibra entre densas nubes de polvo que semejan a una hoguera.
“Carnaval de Indianos” nos ofrece la relación de una historia que contiene implícitamente otras historias con una galería de figuras relevantes como el poder del clero y de las clases nobles que coexisten con el pueblo llano. Personajes maternales como Mama Coralia, celosos como Albany, inmorales, cínicos, paganos y descarados como D. Aristóteles Marante inclinado al deseo. A ese deseo que explosivo, desaparece cuando se ve satisfecho:

 Hasta de los caseríos de los montes vendrá el gentío, incluso del norte de los cultivos perdidos acudirá Nisbelio, dicen que bisnieto de don Aristóteles Marante, más conocido por El Arrogante, el que se atrevió a disfrutar cuatro mujeres bajo el mismo techo. Era altanero y a sus damas les tenía prohibido el relajo en aquellos días en que, exhibiendo una provocativa mazorca entre los muslos, los hombres se tambaleaban por el vino de tea e intentaban librarse de los municipales.

“Carnaval de Indianos” refleja la alegría multitudinaria, las libaciones desenfrenadas para sofocar el instinto de supervivencia. Irradia ese deseo profundo de renacer, que implica morir para volver a nacer. Muestra Los deseos de algunos personajes que laten sin haberse cumplido, porque el infierno de los creyentes existe.
Refleja la fiesta, la verbena, el carnaval de los “polvos talcos”  y nos ofrece una misma interpretación, una comunicación en la que los personajes se blanquean la piel y se metamorfosean por un día, recordando los rituales de los cubanos ñáñigos. Pero también según lo que José Viera y Clavijo nos manifestó en su poema Los meses:

                "Todos son juegos, chanzas, diversiones.
Ya arrojan al cabello limpios talcos
                ya al pulcro rostro harina y almidones
ya la agragea a la pulida espalda".  

Algunos de los personajes del “Carnaval de Indianos” igual que la vida misma, renuncian a sus preocupaciones y angustias, a sus prejuicios y expectativas, a la moral, a las creencias, simpatías y fobias. Porque quizás los Indianos han sido seres como los que cita Borges, del octavo libro de la Odisea, que tejieron desdichas para que a las futuras generaciones no les faltaran algo que cantar.
Unos personajes que intercambian bromas, aplauden  cantan, lanzan polvos, se divierten porque al fin y al cabo no somos más que ceniza en la ceniza.

Una fiesta sin categorías sociales y sin fronteras, una fiesta que todo lo iguala y que establece la ilusión, el espejismo, las sombras y las luces de miles de hombres que tras hacerse con cierta riqueza, llegan a su tierra, y ante sus antiguos paisanos –que seguían siendo campesinos- hacen ostentación de riqueza.
“Carnaval de Indianos” manifiesta las ansias desbordadas y la plenitud sensual, la añoranza de las pasiones que aún arden y el resplandor del ocaso que sigue restallando.

Es cierto que Luis León Barreto ha estado lejos de la isla, de las presencias y de las ausencias, pero nunca ha perdido eso lazos de su tierra, esos lazos que son capaces de perdurar a través del tiempo y del espacio, por eso en sus obras a través de recorrido literario hay títulos  como “El misterio del Fausto” o “Memorias de La Palma Edén”.

Porque Luis superada la madurez desanda sus pasos en la búsqueda de otros campos elíseos, en las crónicas del sueño, y mezcla las magias de la ficción con el canto jubiloso, con la alegría de vivir y el goce de la vida, con el Carpe Diem y crea “Carnaval de Indianos”


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martes, 11 de marzo de 2014

EL DÍA QUE PASÉ A SER OTRO, de Karl J. Müller

Todos sabemos que la memoria tiene cosas raras. Uno se acuerda de asuntos, episodios o acontecimientos completamente banales ocurridos añares ha en algún momento banal de la vida, los momentos realmente grandes, o los que se consideran grandes, como bodas, muertes, cumpleaños o materias estudiadas febrilmente para un examen luego gloriosamente aprobado se olvidan con una ligereza bastante sospechosa.

Por eso siempre estoy esperando pacientemente a ver lo que salta de mis recuerdos mínimos soterrados, lo que hay ahí depositado en el basurero de la memoria, y justamente uno de esos momentos, que en realidad no habrá durado ni diez segundos, hace un tiempo que saltó y ahora está ahí, inamovible, y si me lo pedirían hasta podría llevarlos al lugar donde aconteció el episodio y pararme en el mismo punto con quizá apenas dos o tres metros de diferencia, siempre suponiendo que el lugar exista todavía.

Es la historia, o más bien historieta, de cuando comencé a cambiar de personalidad. Grandes palabras dirá cualquiera pero en la retrospectiva creo que fue eso, cuando me hice otro sin dejar de ser el primero. Si no se aburren, se lo voy a contar.
Para llegar al momento indicado tengo que darme una vuelta por mi vida transcurrida hasta el preciso momento. Resumiendo: Nací en Alemania, no conocí a mi padre ya que murió al año de yo nacer de tuberculosis galopante, lo que en 1946 era bastante fácil, mi madre se volvió a casar en 1950-y-pico, mi padrastro había sido radiotelegrafista de la Lufthansa, había sobrevivido como tal la Segunda Guerra Mundial en la isla de Gran Canaria, al terminar la guerra las autoridades franquistas lo entregaron a los Aliados como colaborador nazi, a él, que odiaba a los nazis y al nacionalsocialismo a muerte.

Al poco tiempo de casarse con mi madre sufrió un infarto brutal que lo dejó casi inútil. Nos mudamos en 1958 a Gran Canaria con la esperanza que ahí se recuperara pero en vano, falleció al poco tiempo.
Y ahí estábamos nosotros, mi madre y yo. Ella decidió no volver a Colonia, la ciudad de nuestra familia en Alemania, ya que con la corta jubilación de viuda ahí no podíamos subsistir. Ella hubiera tenido que volver a trabajar y de eso estaba cansada. En las Canarias en cambio la vida era mucho más barata y además podía canjear los marcos de entonces con los comerciantes indios del puerto por lo que podíamos vivir hasta con ciertos lujos.

El único problema era yo, con unos 13 años, embarcado en el colegio alemán de Las Palmas de Gran Canaria que tenía un plan de estudios completamente distinto al que yo traía desde Colonia. Solución propuesta por una amiga alemana que ya llevaba muchos años en la isla, (alemana judía que salvó la vida sino por estar casada con marido español porque las autoridades nazis aún en 1944 habían pedido su extradición, increíble pero verdad): mandarme a un colegio canario, para que aprendiese español e iniciara un nuevo camino en la enseñanza española. Y así se hizo.

No voy a entrar en detalles de mis sufrimientos escolares y colegiales hasta entonces. En Colonia había sido un alumno espantosamente malo, según las notas que me encajaban, porque me aburría en las clases. Cada vez que tomaba una tarea con entusiasmo me caían luego los profesores muy alemanes y me corregían todos los despistes y faltitas múltiples y me suspendían. Dar ánimos, entusiasmar, ni pensarlo. Hasta en las menudencias de las menudencias mandaba el orden y la disciplina. Desde entonces le tengo asco a la palabra. Recuerdo más siniestro de esta estupidez disciplinaria: había escrito por mi cuenta y riesgo una composición, como se decía entonces, sobre un tema que no me acuerdo, y muy orgulloso se lo presenté al profesor de literatura alemana. Me lo devolvió al día siguiente con una treintena de faltas de ortografía anotados con tinta roja. Ni un sólo comentario sobre cómo había enfocado el tema, si había utilizado un lenguaje adecuado, sobre el estilo, si hubiera habido alguno, nada de nada. Lo importante eran las faltas de ortografía. Claro, nunca más escribí una composición, perdí las ganas de atender en las clases, molestaba a los demás y todo eso que suele hacer un alumno aburrido y frustrado. Total falta de disciplina.

El colegio canario en que me colocaron era el famoso Jaime Balmes, colegio privado para alumnos malos y conflictivos, así que me iba perfectamente bien. Mi madre me había contratado clases particulares de español, una hora diaria, de cuyo desarrollo no tengo el más mínimo recuerdo. Tampoco me acuerdo cómo al comienzo me entendía con los demás alumnos o profesores en las clases, blanco absoluto en la memoria, hasta ese momento maravilloso al cual alude el título de este relato.

Para llegar al punto tengo que dar otra explicación. El colegio tenía en su patio de recreo una cancha de pelota vasca, o también llamado frontón. Alto paredón frontal, otra pared a la izquierda, por lo demás todo abierto, todo pintado de verde oscuro con las señalizaciones correspondientes en blanco, y un buen piso de cemento liso. Jugábamos golpeando la pelota con la mano contra la pared frontal, viejas pelotas de tenis que traían los alumnos con padres ricos que jugaban al tenis en el club inglés de la ciudad de Las Palmas. Era un colegio bastante caro y exclusivo. A mi me fascinó el juego desde el primer momento y lo aprendí bastante rápido a pesar de que al principio se me ponía la mano derecha tan hinchada que apenas podía volver a agarrar un bolígrafo después de jugar algún tiempo. La regla durante el recreo era que jugaban uno contra uno, un mano a mano, el que perdía salía y entraba el siguiente, para lo que había que ponerse en fila.
Aquel día en que comencé a cambiar de personalidad había particularmente muchos que querían entrar a jugar contra uno de los mejores jugadores de pelota del colegio, a ver si lo echaban, y había un montón de otros que gritaban y silbaban a los jugadores, un alboroto alegre, ruidoso, y fue en ese momento en que tengo que haber gritado yo algo, ya no sé qué, y se hizo un breve silencio en mi alrededor inmediato, los compañeros sorprendidos se me quedaron mirando y uno de los chicos próximos a mi dejó caer la frase que desde entonces no se me ha ido de la memoria:

“Hui, si el alemán habla“.

Y en eso estoy todavía, aquí y ahora, ante ustedes, atentos y amables lectores…

Foto Karl Müller, facilitada por La Guia Histórico de Telde.

jueves, 27 de febrero de 2014

SIEMPRE CARNAVAL, relato erótico

Desde pequeña me gustaron los desfiles, los aires marciales, las trompetas y los tambores. Me introducían en el misterio de la Semana Santa, cuando la banda de música rompía el silencio con una explosiva vitalidad.

Ahora contemplaba el cortejo de comparsas semidesnudas, sacudían sus cuerpos, se despojaban de las preocupaciones. Sombreros con plumas de colores llegaban volando desde el océano, derramaban gritos y risas. Todas iban vestidas iguales, y seguían el mismo ritmo. Las sentía acercarse, surgían entre el bullicio de las murgas y las canciones de charanga. Se metían conmigo. De repente, en medio del fragor, oí la voz de Raúl. Recorrí con mi mirada los alrededores, casi no lo reconocí bajo la apariencia de príncipe medieval, me gritaba impaciente de una esquina a otra.

Ese año el motivo del carnaval era la ciudad construida sobre las aguas. Sí, era un carnaval veneciano. Mi nombre resonó entre la música del océano, entre las palpitaciones de sus aguas verdes, entre barcas ancladas,  cúpulas y campanarios surgiendo entre los canales. Miles de mascaritas y de disfraces se habían echado a la calle, buscaban los placeres y la provocación.

-¿Qué haces sin disfraz?
Todos querían renunciar al mundo, atraer las miradas. Volví a casa y busqué rápidamente un disfraz.
-¡Estás tan sexy y atractiva!

Eso dijo Raúl cuando me vio, se quedó fascinado con mi atuendo. La transformación lo sedujo. La luz de las farolas ceñía las formas de mi cuerpo, lo incitaban al amor. Mi melena suelta, desordenada, agregaba un aire ingenuo, como si me acabase de despertar. Sin pensárselo se acercó y me beso la mejilla, los dedos y hasta la frente. Me besó como quien besa una estampita de la Virgen. Y sin embargo me miraba con ojos golositos. Mis piernas se quedaron paralizadas mientras él decía:

―Me gustas mucho, estás muy buena.

Siempre carnaval, murmuraban otras por lo bajo y añadían:

―Nunca me he disfrazado. El rollo veneciano de la máscara no me gusta. Lo encuentro tenebroso, funesto. Se amparan en el antifaz para matar a la gente, se comete adulterio. Eso de disfrazarte hoy de Cleopatra y mañana de payaso tampoco tiene gracia. La reina llevaba un vestido titulado “El sueño de un volcán.”
Me gustaba verme a mí misma, con máscaras o a cara descubierta vivíamos una tarde loca. No nos importaban los chismorreos, éramos desenfreno.

Figuras enmascaradas y otras solitarias hacían su paseíllo por la ciudad con sutilezas atrevidas. Se mezclaba la poesía con el drama. Nos reíamos mucho y aplaudíamos muy fuerte a las carrozas. Lo cotidiano no existía. Solo un universo de ilusión. Nos juntamos con los héroes de ficción y con las murgas que desfilaban. 

Corríamos y bailábamos. Me quedé ronca de tanto cantar. Sonaban pitos murgueros y letras de sus canciones ridiculizando al más pintado. Bañados por una ola de multitudes decidimos recorrer las calles, adentrarnos en los laberintos de Vegueta, refinada y exquisita. Respiraba la parsimonia del tiempo detenido. La noche se había tatuado en misterios. El cielo carmesí reflejaba el ambiente festivo. Estaba emocionada. Unos niños se acercaron y nos envolvieron con serpentinas. Nos abrazamos, sabía que la llave del amor no tenía por qué esconderse en la oscuridad.

Me quite “la máscara", me sentía más guapa que nunca, sacudía mi cabello como símbolo de mi poderío. La aventura me apasionaba, por eso me deje conducir por Raúl.

Olvide los rosarios y el miedo al infierno. Cruzamos los rincones con sabor a viejo, convertidas en atrevidas escenografías. Nada estaba muerto. Mansa y confiada deje traspasar mis impulsos. Rompí las redes del pudor y disfruté como una niña cuando compartimos los oscuros secretos de mi cuerpo, cuando me dejé acariciar bajo los pliegues de aquel complicado disfraz.

―Cada día estas más bella, más deseable.

Me ovillaba en su gesto seductor, en su olor. Me gustaba su olor. Me acercaba a su cuello, aspiraba y lo lamía con suavidad. Acariciaba mi boca, me apretaba contra su cuerpo; quería absorberlo. Se agarró como un pulpo, sus manos en mis pechos, en mis muslos delicados, en mi cintura, en mi cuello. Estaba sofocada.
El mundo hervía de deseos. Estaba alborotada, escuchaba el amor a mí alrededor. Lo olía, lo percibía. Fingía que no miraba. El sexo lo controlaba todo. Me reía como una recién nacida, sin control. Feliz, no quería luchar contra las normas. No estaba haciendo nada malo.

Había perdido la noción del tiempo, sin darme cuenta me identifique con la divinidad a la que pertenecía mi máscara. Sabía que era solo un disfraz, pero la noche es una aliada y ella fue cómplice de mi deseo, de mi transformación. Raúl estaba seguro de saber seducirme, de hacerme dichosa.

Encandilada, lo miraba, pero entre más lo miraba más me gustaba las sensaciones que me provocaba.

Descifre sus palabras y casi sin darme cuenta me encontré en sus brazos, que me desnudaban entre las sombras. Me pasaba la punta de la lengua por mis senos, me llenaba la boca de saliva, descendía sus dedos, tapizaba las sedas de mi piel hasta llegar a esa caverna que me une a las profundidades. Entonces me libó con aquellos labios suyos tan masculinos.  Hizo vibrar mi pistilo. Maniobró afanosamente en mi corola, en mi cálida caverna. Desbocada, sentí un fuerte deseo de ascensión cuando nuestros cuerpos se fundieron.

―Me gustas, cariño –me susurraba.

Experimenté una gran conmoción.  Descubrí la calidez de su aliento, el amar y ser amada. La música de fondo me empujaba de la orilla al horizonte y mi corazón latía tan aprisa que vibró hasta mi zona algodonada del bajo vientre. ¡Cómo recuerdo el instante! Temblorosa cuando intentaba sorberme, como si deseara devorarme a pedacitos. Poseía un perfecto dominio de las caricias que se deslizaban sobre mi cuerpo. 

Busque su mirada, me enajenaba. Igual que un niño me daba besos, pero con la destreza de un hombre,  de un hombre que poseía un badajo que logró despertar nuevas emociones, que me volvía loca. Era la primera vez que me amaban de verdad. Entonces comprendí que había llegado a mi mayoría de edad.

Fotos obra de Isabel Echevarría y otras entresacadas de internet.

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martes, 25 de febrero de 2014

LA CLARINETISTA, CELIA SÁNCHEZ

La clarinetista Celia Sánchez nació en Ingenio, Gran Canaria. Y siendo aún muy pequeña mientras estudiaba en el Colegio Profesor José Sánchez Sánchez, le ofrecieron a ella y a sus compañer@s  la posibilidad de estudiar un instrumento musical. Para ello la educadora escribió en la pizarra una lista de más de media docena de nombres de instrumentos: clarinete, trompeta, flauta, saxofón, percusión, guitarra, piano…


 Celia nunca había visto un clarinete pero, desde que vio esa palabra escrita, se quedó embelesada y sin dudarlo tomó la decisión de que ese era el instrumento que quería estudiar. Al llegar a su casa y contarle a sus padres lo sucedido no se sorprendieron demasiado, solo comentaron que el hecho parecía mágico, que los hilos de la herencia siempre unen, porque daba la casualidad de que Celia es bisnieta de León Sánchez González, primer director de la Banda del Municipio de Ingenio en Gran Canaria, un músico que durante su vida musical tocó el clarinete y dirigió la banda de la Sociedad de Pastos, una institución de carácter social que marcó una etapa importante en la historia de Ingenio.
Así a los diez años comenzó sus estudios de Canto y Lenguaje musical, se sumergió en el aprendizaje técnico y artístico de su clarinete con su primer profesor Juanjo Ortiz. Poco a poco Celia ha ido desarrollando destrezas y gusto por el arte musical, por los sonidos de su clarinete que palpitan como si conociera los secretos de su alma, por el arte de la exploración del mundo y lo compagina con su profesión de analista de laboratorio, el arte de la ciencia que también busca el conocimiento pero de una forma más objetiva.

La labor musical de Celia ha sido forjada en bandas de música aunque se ha interesado por la formación y el estudio de otros estilos. Le gusta la música contemporánea, la moderna, lo nuevo y trabaja en la improvisación libre y en la creatividad. Colabora con recitales poéticos y participa en la Sociedad musical de la Villa de Ingenio.

Escucha Celia Sánchez todo tipo de música, quizás porque toma conciencia de la importancia del papel del músico en la sociedad. Se confiesa fiel defensora de la música hecha en Canarias. Pero Celia es también aficionada a la lectura y a la narración oral y le gusta escribir poesía, refugiarse en la sorpresa de los recuerdos. Tejer y evocar microrrelatos:

La Tarta de Manzana

Prepararé la tarta de manzana fiel a la receta y me dio muchísima satisfacción oír los halagos de mis comensales. Los calmantes hacían su trabajo. Nadie pudo sospechar ni yo entender, mi dedición de triturar la falange izquierda perdida accidentalmente cortando la fruta para la masa del pastel...
Y nos descubre pequeñitas obras de ficción, imágenes que aparecen una tras otra como este fragmento de su relato “Leire”:

En el salón, entre el sofá y la mesa del centro donde aún quedaban restos fehacientes de cocaína, yacía fría e impávida Leire. Al cuello, a modo de boa mortal, los pantis que llevaba puestos y a lo largo de su escuálido cuerpo contusiones múltiples propinadas con ensaño.

Un ejercicio más de sensibilidad de la clarinetista Celia Sánchez, un ejercicio que la hace disfrutar de otras experiencias, que la hace festejar otro lenguaje, el contenido de imágenes, de registros sonoros. La palabra imaginada que concebirá, posiblemente, más tarde en su clarinete.  

Fotos de Celia Sánchez en diferentes eventos.

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sábado, 22 de febrero de 2014

“OTRO UNO, DESCONSUELO” POEMARIO DE AQUILES GARCÍA BRITO Y ADOLFO GARCÍA GARCÍA.

EL VENDEDOR DE CARACOLAS de Aquiles García Brito

Cuando sea mayor
quiero vender caracolas
como mi tatarabuelo
para que la gente sola
y triste pueda escuchar
las palabras de las olas,
imaginó el niño chico.
Pegó el oído a la concha.

El día menos pensado,
un día de estos cualquiera,
quisiera correr al mar,
zambullirme sin más vueltas,
en el fondo abrir los ojos,
y ver cómo la luz entra,
elucubraba el anciano.
Y miró al tataranieto.

SAHARA de Adolfo García Brito

Hembra en el desierto, una esposa,
hija, madre…, muertas a deshoras:
no libres, harto hartas de envolver
cadáveres yertos. ¡Oh, mujer!

Como el Sahara inmenso, tu estoica
pujanza nos enmienda la lógica
paz sólida, inmolan su ser
por hogar. Nos conminas, mujer.

Arenas candentes, dunas rojas
de arterias pintadas, se amontonan
en futuros cuentos a bebés
sobre ti amamantados, mujer.

Las jaimas, en tardecitas próximas,
serán un alarde de victoria
final entre acordes cuando el té
por ti sea bordeado, mujer.   

Para vivir el presente, ser feliz en la vida y celebrar los instantes, tendremos que  aprender a convertir nuestros actos cotidianos en instantes únicos. En momentos como el que pasamos en el Museo Poeta Domingo Rivero, el pasado día 20 de febrero escuchando los poemas de Aquiles García Brito y Adolfo García García.

Algunos poemas los pudimos escuchar en las voces de los autores y otros fueron recitados con gran belleza por José Miguel Junco Ezquerra y Bruno Rodríguez Romero.

OTRO UNO, DESCONSUELO es un libro con un prólogo magnífico de José M. Balbuena Castellano. Un libro en donde Aquiles García a través de treinta y cinco poemas nos muestra el propio movimiento de la memoria, con una muestra de lugares y recuerdos de nuestra isla, de su infancia… Unos poemas relacionados con el pasado, con un pasado cargado de símbolos felices que hace presente y que recupera  a través de los valores humanos.


Y una segunda parte con cuarenta cinco poemas con una técnica que Adolfo García denomina Poepsía y que contiene las siguientes características: Posee métrica y rima. Opta por cuatro estrofas con idénticas propiedades: versos endecasílabos con una serie de características  muy peculiares y recurriendo a la sonoridad de consonantes.  Una poesía con un léxico repleto de términos cultos y populares.
Con una temática muy heterogénea en donde hay asuntos muy diversos. Hay asuntos políticos, morales, amorosos, de paisajes…

Un libro editado por NACE; la Nueva Asociación Canaria para la Edición, que lleva una preciosa portada realizada por Arima Raquel García Santana. Un poemario que  se completa con la grabación de un CD de los poemas, recitados por José Miguel Junco Ezquerra, Bruno Rodríguez Romero, y los dos autores, Adolfo García García y Aquiles García Brito.

OTRO UNO, DESCONSUELO es un libro escrito por Adolfo García y Aquiles García, dos personas que poseen una gran sensibilidad. Un libro cargado de reflexiones sobre los espacios, sobre el mundo, sobre la naturaleza, sobre el amor a la vida, a sus parejas... Un paso adelante de estos dos poetas canarios.

Fotos de Jesús Ruiz Mesa


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jueves, 20 de febrero de 2014

CRISTINA PESTANA FIERRO

(Las dulces vibraciones de tu lira)

Las dulces vibraciones de tu lira
respiran ¡ay, mi amiga! tan dulzor
cual aura de la tarde que suspira
al besar el estambre de la flor.
Blancos y misteriosos sus sonidos
Lleve la brisa en lánguido rumor,
Las auras los esparza en sus quejidos
Y los muestre al sensible trovador.

De tu lira esplendente la armonía
¡oh! Mi sueño arrulló con tal amor,
Que me creí aspirar dulce ambrosía
Del hálito divino del Señor.

Yo probé de tu trova melodiosa
El sonido sutil, arrobador,
Cual liba la ver´stil mariposa
El perfumado aroma de la flor.

Oh nunca, nunca el bárbaro destino
Te haga apurar el caliz de amargura;
Vive siempre feliz con tu hermosura,
Rodeénte los goces y el amor…! Santa Cruz de La Palma, 1834, 1860

Cristina nació en Santa Cruz de La Palma. Era hija de José Gabriel Pestana Brito -depositario del Ayuntamiento de la capital palmera- y de María del Rosario Fierro Camacho. Ambos eran naturales y vecinos de esta ciudad.

Su hermana la conocida Leocricia fue una incansable lectora que, desde que era pequeña, había sentido una gran fascinación por la poesía. Sin embargo, sólo componía sus versos en la intimidad de su cuarto, sólo para cubrir una necesidad vital, para su satisfacción

Poema entresacado de un ejemplar titulado “Coro femenino de Poesía Canaria, de Eugenio Padorno. Una iniciativa de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas. Un libro dedicado a las poetisas canarias entre los siglos XVIII y XX.  Un libro del que se hicieron 35.000 ejemplares para regalar con motivo del Día del Libro en el 2.006.

Foto imagen de la isla de La Palma.

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domingo, 16 de febrero de 2014

FANTASÍA SEXUAL

Tómale después entre las manos
el miembro genital recién nacido,
al qual daba loores soberanos
poniéndole contino este apellido:
-¡O padre universal de los humanos
de quien tantas naciones an salido!
¡Tú solo das contento a las mugeres
y en ti se cifran todos sus plazeres!
Furiosamente a todas acometes,
y con mayor ardor a los doncellas,
entre las quales, quando te entremetes,
a la primera buelta triunphas dellas.
Tienes tanto dulçor quando te metes,
que aquel dolor que entonçes sienten ellas,
es puntilla del agro que se añade
al muy dulce manjar porque no enfade.
Entre casadas eres tan contino
que, si discretas son, nunca te dejan,
y aunque tengan hecho ya el camino
por más gustar se duelen y se quejan.
Mas como vienes luego y tomas tino,
y ellas mesmas la entrada te aparejan,
entras muy orgulloso y entonado
y sales muy humilde y despechado.
Viudas como yo, Dios sabe quántas
noches no duermen sin tu compañía,
de aquestas nunca vivo te levantas
por más que traygas brío y osadía.
Mas son sus artes y sus mañas tantas,
según se muestra por la mano mía,
que si cinqüenta veçes te marchitan
cinqüenta mil y más te resucitan.
Pues que quanto tú entras denodado
entre las debotísimas beatas,
donde encuentras un virgo remendado
que de solos tres golpes desbaratas.
Allí eres querido y regalado,
pues nunca das herida, que no matas,
y quando las matases desa suerte
sería darles vida con la muerte.
Tú das también el dote a muchas tristes
que huérfanas sus padres las dejaron,
y a las que están desnudas, tú las vistes
y a muchas das remedio que enfermaron.
Ninguna muger ay que no conquistes
y a las que de tus burlas se pribaron
más hazen con la gana y los deseos
que nosotras con obras y meneos.
Desde la mayor reyna hasta la esclava
ninguna muger ay que te aborrezca,
la ques autora no se muestra brava
y no porque desea que anochezca.
Aquella que mirarte rehusaba,
yo fiador que antes que amanezca
ella te ponga tal, aunqués muy sancta,
que llegues con los pies a la garganta.
¡O parte de quien naçe todo el todo,
herida sin lisión en la cabeça,
perdida por vençer del mismo modo
que vienes a perder la fortaleza!
Quien no te quiere, póngase de lodo
y pugne y vença a su naturaleza.
Sin quien no puedo ser, no quiero vida
ques vida violenta y aburrida,       Fray Melchor de la Serna, en El sueño de la viuda

Día a día, el campo de la sexualidad avanza a pasos gigantescos, tanto que la fantasía y la realidad algunas veces parece no tener límite.

Las fantasías sexuales son representaciones mentales creadas por el inconsciente de forma voluntaria o involuntaria. Comienza con la pubertad y suelen acompañar al ser humano durante toda su existencia. Freud las definió como “representaciones no destinadas a ejecutarse”. Quizás porque si se ejecutaran perderían el efecto estimulante que tienen, la magia. La idealización.  

Pero las tornas se han vuelto y es la mujer la que, contrariamente a lo que se pensaba en el pasado, también tiene fantasías y somete al hombre y de mutuo acuerdo con su pareja controla la fantasía sexual, ocupa su espíritu, convierte el sexo en ficción y al hombre en el objeto de deseo dominado.

La Fantasía de la dominación está a la orden del día en la canción y el videoclip, en la literatura erótica-amorosa y en las películas “normales”. Ya nadie se extraña de que la mujer represente esas invenciones, el misterio, su actitud agresiva y amenazante o que una joven ate a su compañero con unas esposas a las barras de la cama, como hizo Melanie Griffith en Algo Salvaje en el año 1986. 

La figura tradicional de la dominadora se ha vuelto familiar. Pero unos años antes, Franco Brogi Taviani realizó el guión y dirigió una película que sorprendió a la sociedad, una película que en España se llamó Las Perversiones de Wanda y recordemos como el caballero vienés conoce a Wanda y se casa con ella, una ama de casa excelente, todo lo contrario a la dominadora de La Venus de las pieles, producto de su fantasía.

Sin embargo él decide metamorfosear a esta insípida compañera, le hace firmar un contrato, y le exige que sacie la bestia que hay dentro de él, que desgarre su cuerpo con sesiones de humillación y flagelación… En fin, una comedia de un escritor que se obstina en querer satisfacer sus gustos sexuales a través de una mujer mediocre, completamente cerrada a su mundo imaginario.

Al mismo mundo y al mismo tema que ahora nos trae Roman Polanski en La venus de las pieles. Basada en la obra teatral de David Ives, retrata a una actriz Emmanuelle Seigner, que llega tarde a una audición para un director inclinado al masoquismo, Mathieu Amalric, desciende hasta su alma y escucha los placeres que bullen en su cerebro, sus confesiones. Se embarca en una encarnizada batalla de sexos.

Polanski ha vuelto a rodar con su esposa, Emmanuelle Seigner, ha vuelto a  hacer un cine provocador, una comedia, porque según él el mundo sufre un puritanismo cada vez más absurdo.

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martes, 11 de febrero de 2014

EL MACHO PUTIN EN SOCHI

Por: Héctor Abad Faciolince

Hay gente que razona así: el que defiende los derechos de los paralíticos es tullido; el que se opone a la violencia contra la mujer es mujercita; el que lucha por los derechos de los gays, es marica, etc. Pues no.

No sólo las mujeres defienden los derechos de las mujeres ni sólo los pobres se oponen a las humillaciones a los pobres. Si algo ha logrado la cultura (las novelas, por ejemplo, pero también las canciones, las pinturas, los periódicos) es desarrollar nuestra capacidad de salirnos de nosotros mismos para tratar de experimentar en la imaginación lo que sentiríamos si fuéramos algo distinto a lo que somos: paralíticos sin rampas para la silla de ruedas, homosexuales encarcelados o golpeados por su condición, o mujeres abusadas por machos prepotentes. La cultura fomenta la empatía y la empatía es un motor para el progreso moral del mundo.
Este viernes, con ocasión de la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno en el balneario ruso de Sochi, pudimos asistir a una magnífica movilización mundial contra varias leyes oscurantistas aprobadas en Rusia en junio del año pasado. Según esas leyes homofóbicas, queda prohibido cualquier tipo de propaganda a favor de “relaciones sexuales no tradicionales”. Uno podría alegar que las relaciones homosexuales tienen una tradición tan antigua que se remonta a la Grecia clásica, como mínimo, por lo que la ley no podría ser contra ellas, pero en otros apartes la ley es más explícita. Nadie puede discutir en público los derechos de los gays; los homosexuales no pueden cogerse de la mano ni besarse en público; profesores y jueces pueden ser multados y encarcelados si defienden las relaciones homosexuales. Cualquier extranjero sospechoso de ser gay, o lesbiana, o que defienda los derechos de la comunidad LGBT, o que diga que ser homosexual es tan normal como ser zurdo, podrá ser arrestado hasta por 15 días y multado con sumas exorbitantes.

Precisamente a este rasgo homofóbico y xenófobo de la ley se debió la movilización del viernes, que incluyó una buena entrevista del presidente Obama, una elegante campaña de Google, y millones de tuits, videos y artículos en el mundo entero, tanto de celebridades como de gentes del común.

Sin mencionarlo, Obama le recordaba a Putin que en la delegación de deportistas de Estados Unidos había, y a mucho honor, varios atletas gays, que él enviaba como portaestandartes del deporte y de sus derechos personales. Un Putin a la defensiva —al ver que en Sochi habría muchos deportistas, entrenadores y delegados abiertamente homosexuales— tuvo que declarar que estos no serían perseguidos “siempre y cuando se mantuvieran lejos de los niños”. La advertencia es ridícula y se basa en la misma creencia absurda y acientífica en que la ley se funda: pensar que un niño o joven se puede “contagiar” de homosexualismo. En ese sentido la mejor respuesta la ha dado una aguerrida Lady Gaga con su canción, prohibida en Rusia, Born this way, Nacido así: http://bit.ly/1ccmoty

Lo exaltante es que en estos días hubo mucha gente moviéndose a favor de la libertad y contra las tinieblas. El garabato (doodle) de Google en su página de búsqueda, este viernes, recogía los colores de la bandera gay arcoíris, y ese solo ícono hace más por los derechos de los gays y las lesbianas que mil discursos. Aquí pueden verlo, en el museo virtual de los garabatos de Google, con el del 7 de febrero entre los últimos: http://bit.ly/1mpby8c. Al mismo tiempo Human Rights Watch publicó una serie de videos donde se ve a gays rusos golpeados y maltratados por neonazis. La aprobación de estas leyes abominables ha disparado los ataques homofóbicos en Rusia y HRW los denuncia aquí: http://bit.ly/1fVwJwX. En tres días el video ha sido visto por dos millones y medio de personas.

Contra el vodka ruso, contra las hamburguesas de McDonald’s que patrocinan el evento, contra el macho Putin que envenena a los disidentes con polonio radiactivo, ¡ha ondeado la bandera del arcoíris!

Foto del escritor y periodista: Héctor Abad Faciolince
Foto  de Putin.


jueves, 6 de febrero de 2014

LA PALABRA "PUTA"

 SONETO A NICE

No te quejes, oh Nice, de tu estado
porque te llamen puta a boca llena,
pues puta ha sido mucha gente buena
y millones de putas han reinado.

Dido fue puta de un audaz soldado,
a ser puta Cleopatra se condena,
y el nombre lucrecial, que tanto suena,
no es tan honesto como se ha pensado.

Esa de Rusia emperatriz famosa
que fue de los carajos centinela,
entre más de dos mil murió orgullosa;

y pues ya lo dan todas sin cautela,
haz tú lo mismo, Nice vergonzosa,
que esto de honra y virgo es bagatela, Samaniego.
 

El vocablo de puta, en el sentido de prostituta tiene su origen en las fiestas en honor a la semidiosa romana Puta, diosa menor de la agricultura quien presidía la poda de los árboles= putare.

Comenzó siendo una ceremonia sagrada de solicitud de embarazo. Y el séquito de Dionisio compuesto por ménades y sátiros, cobrando sus honorarios, incitaba a los invitados a azotar a las mujeres, que podaban los árboles, con las mismas ramas, a participar del gozo, de orgías sexuales. Las sacerdotisas finalmente terminaban celebrando una bacanal, ejerciendo la prostitución sagrada en su honor, así el nombre de la Diosa Puta, comenzó a ser vinculada al dinero y al sexo. Y la costumbre se expandió por toda Grecia y fue adoptada por los romanos que hablaban latín.

Asimismo, dada la juventud de las participantes, la palabra italiana putta significó muchacha. Por lo que la semidiosa Puta comenzó a ser vinculada con las orgías sexuales y el dinero. Por lo que no es una casualidad que se les llame rameras o putas.

Hay un proverbio popular que dice:      Mujer que menea el anca
                                                                               O es puta o es manca.

Otro refrán campesino del siglo XVII: “En su cama es una bella mujer, en cama ajena es una puta.” “En la Virgen y en el pez la mitad lo mejor es.” “Toma al buey por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por la falda”.

Quevedo las llamaba “hermanitas de pecar” es decir mujeres de la vida alegre, bayaderas, cucas, bergantes, baratas o estrechas, palomas torcaces, brujas, izas, perras, pupilas, rabizas, carreristas, cartagas, colipoterras, copetineras, golfas, pájaras, patinadoras. En Bolivia pelanduzcas, fulanas, furcias, maturrangas, azafata, colmas, daifa, hetaira, labara, lechuza, meretriz, pendón, perdida, pingo, portuguesa, putanga, ramera, retozona. En Méjico, gacelas perdidas, topa, tica, zorra, alajuelas, carreristas, aves nocturnas, tías Marías, marcolfa, guarichas, mesalinas, ovejas, coima, mantenidas, pampairunas, trompeteras, trotonas, robonas, pupilas, traviatas, china. En Venezuela charolas, cortesanas, pisonas, prostitutas, troperas, juanas, trolas, turras, zaranas, ganado bravo…

Así que una vez visto este largo recorrido, Es mejor seguir el consejo del escritor Mauro Gago:
“nunca llames “puta” a una mujer… mejor decile “diosa”…

Foto Las señoritas de la calle de Aviñón, Picasso


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